Estados Unidos ha registrado 41 casos de mosca-varejeira del Nuevo Mundo en menos de dos meses, lo que representa un desafío significativo para la sanidad animal del país. Este aumento de casos es un riesgo adicional para la pecuaria estadounidense. Las infecciones, detectadas desde el 3 de junio, afectan a diversas especies domésticas y se concentran principalmente en el sur de Texas.
Sanidad animal: 41 casos de mosca-varejeira
La situación de sanidad animal en Estados Unidos se agrava con 41 casos de mosca-varejeira en dos meses, según el USDA, afectando bovinos y ovinos.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) confirmó que todas las infecciones identificadas hasta la fecha ocurrieron en animales domésticos. De los 41 casos, nueve permanecen activos y 32 han sido clasificados como inactivos. Los registros incluyen 21 bovinos, 13 ovinos, cuatro caprinos y tres perros.
La mayoría de los focos se localizan en el sur de Texas, con 31 casos en junio y diez adicionales hasta mediados de julio. Solo un caso se reportó fuera de este estado, en el sudeste de Nuevo México. La mosca-varejeira del Nuevo Mundo es una plaga de alta peligrosidad, cuyas larvas se alimentan de tejido vivo en heridas abiertas.
Estrategias de control del USDA
Ante el avance de la plaga, el USDA ha intensificado un programa de control biológico que implica la liberación de larvas estériles para interrumpir el ciclo de vida de la mosca. Desde finales de 2025, el organismo ha inaugurado tres unidades de dispersión aérea: una en Tampico, México; otra en la Base Aérea de Moore, Texas; y una tercera en Chiapas, también en el sur de México.
Dudley Hoskins, subsecretario de marketing y programas regulatorios del USDA, había anticipado la llegada de la plaga a finales del año pasado, destacando la cooperación entre estados y el sector privado para contener su propagación. El USDA asegura que esta situación no representa un problema de seguridad alimentaria y que el riesgo actual para animales y personas en Estados Unidos es muy bajo.
La detección de estos casos subraya la vigilancia constante necesaria en materia de sanidad animal para proteger la producción pecuaria y la fauna silvestre frente a plagas de impacto económico y sanitario.
FUENTE: Globo Rural (Brasil)