El principal causante de diarreas en nuestros rodeos es el Rotavirus. Otros agentes infecciosos que también se aíslan son Echerichia coli y Cryptosporidium. A los fines de ser más específicos en los tratamientos y vacunaciones, siempre es conveniente realizar un diagnóstico de cuál o cuáles son las causas que producen la diarrea en el rodeo afectado.
Para ello, veterinario actuante debe colectar materia fecal de un mínimo de 3 terneros con diarrea, en bolsas o recipientes de plástico individuales y refrigeradas enviarlas a un laboratorio de diagnóstico.
¿Qué factores predisponen a la ocurrencia de las diarreas? Las diarreas deben considerarse como un síndrome multifactorial. Alguno de estos factores son los partos en ambientes muy contaminados, malos calostrados, cambios bruscos de temperatura ambiental, hacinamiento, elevada población de moscas.
¿Cómo controlamos las diarreas? Debemos atender a tres principios básicos de prevención y control.
Reducir la exposición a los agentes
A medida que transcurre la parición aumenta en número de terneros enfermos, la severidad y disminuye la edad de los afectados. Para reducir la exposición a los patógenos es necesario adoptar las siguientes medidas de manejo:
Tener en el campo lotes chicos o un lote grande limpios (que puede dividirse con alambre eléctrico doble), que serán destinados a la parición, lactancia y enfermería. Entendemos por lotes limpios aquellos que no han tenido pariciones ni lactancia el año anterior.
Las vacas preñadas incorporarlas en un lote de partos pocos días antes del mismo (1 a 2 semanas antes). Una vez paridas estas vacas retirarlas cuando su ternero pueda ser arreado (24-48 hs de nacidos). Estos animales con sus crías al pie incorporarlos a un lote de lactancia. Sería conveniente trabajar con rodeos de entre 50 y 70 vacas.
Los lotes de terneros deben ser homogéneos en edad, que no tengan más de 15 días entre ellos.
En épocas de parición en lotes de lactancia no se recomienda utilizar pastoreo rotativo. En estos lotes las aéreas destinadas a la alimentación (lugares para administrar rollo, bateas para suplementar sales o grano) deben rotarse cada 5 días y separarse de los bebederos.
Los terneros con diarrea deben apartarse junto a sus madres y llevarlos a un lote de enfermería, que, en lo posible, debería ubicar cerca la una manga para facilitar las tareas de tratamiento. Su permanencia en la enfermería debe ser hasta una semana después de finalizada la diarrea.
Maximizar la resistencia no específica y específica
• Correcto calostrado: realizar recorridas periódicas (2 o 3 veces diarias), especialmente en rodeos de vaquillonas. Esta medida es útil para detectar distocias y colaborar con el ternero para que se ponga de pie y mame.
Si el ternero no consumió calostro en las primeras 2-4 hs (por falta de aptitud materna o distocia), si fuera posible, llevar la madre a una manga, sujetarla y permitir mamar por una puerta lateral
• Uso de vacunas en madres pre-parto: El uso de vacunas reduce la ocurrencia de diarreas y la severidad de la misma. En nuestro país se comercializan vacunas inactivadas con adyuvante oleoso que poseen antígenos de Rotavirus, Coronavirus y Echerichia coli Cepa J5.
Deben vacunarse las hembras preñadas (vacas y vaquillonas), aplicando dos dosis a los 60-50 y 30-15 días antes de que inicie la parición. Las vacas adultas se deben revacunar anualmente con dos dosis. Si la parición es muy extendida en el tiempo aplicar una tercera dosis a los 45-60 dosis de comenzada la parición a aquellas hembras sin ternero al pie.
Si la única medida que se aplica es el plan de vacunación, debe tenerse en cuenta que la reducción de la aparición de casos es paulatina y ocurre después del segundo o tercer año de haber iniciado el plan.
Tratamiento de los terneros enfermos
En todos los cuadros de diarrea se debe hidratar. Si el cuadro es leve la hidratación debe realizarse por vía oral y si es grave por vía endovenosa. Como la aplicación de fluidos por vía endovenosa es muy difícil de implementar (poco práctica para que la realicen los recorredores), es conveniente detectar los enfermos lo antes posible y tratarlos por vía oral.
En todos campos se recomienda capacitar adecuadamente a los recorredores para que, cuando sea necesario, puedan hacer los tratamientos por vía subcutánea y/o intraperitoneal.
Con respecto al volumen de líquido a reponer, si bien existen fórmulas que consideran el porcentaje de deshidratación y el peso del ternero, en la práctica se recomienda 2 litros de solución rehidratante, 2 veces al día y durante 2 días.
El uso de antibióticos y antiinflamatorios por vía parenteral es recomendable. Los antibióticos que pueden utilizarse son Enrofloxacina, Florfenicol, Amoxicilina o Sulfas inyectables. También se recomienda el uso de antiinflamatorios no esteroides (AINESs).
José A. Giraudo
Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Río Cuarto
Director del Laboratorio de Salud Animal (LASA)