El diagnóstico veterinario es una herramienta clave que sostiene toda estrategia sanitaria. Así lo afirmó la Dra. María Natalia Aznar, investigadora del INTA y docente de la Facultad de La Plata, quien remarcó que, sin detección precoz ni notificación, cualquier sistema de control está incompleto.
“Por más que reduzcamos el riesgo de ingreso de enfermedades, siempre puede ocurrir un evento. Y, cuando eso pase, el control tiene una piedra basal: detección precoz y notificación”, sostuvo.
Actualmente, el sistema argentino muestra debilidades críticas. A pesar de más de 400.000 visitas anuales de vacunadores y veterinarios privados a establecimientos, las notificaciones por sospechas apenas alcanzan entre cinco y siete casos al año. “¿5 a 7 denuncias? Estamos flojones”, sentenció Aznar. Esta falta de reportes no solo pone en riesgo la salud animal, sino que también perjudica la imagen internacional de la Argentina, comprometiendo su capacidad de negociación comercial. “Esto nos hace perder credibilidad ante nuestros socios”, alertó.
Herramientas para los veterinarios
La especialista propuso trabajar en tres frentes fundamentales: mejorar el sistema de detección, reforzar la comunicación y apostar por la educación. “Esto lo tenemos que hacer ahora, independientemente de que sigamos vacunando o no. Es algo que debe cambiar”, afirmó con énfasis.
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Aznar también propuso una mirada renovada sobre el rol de los vacunadores, a quienes definió como sensores del sistema de vigilancia. “Si hay 300 entes sanitarios y cada uno tuviera al menos una denuncia de una enfermedad reportable, tendríamos 300 notificaciones”, ejemplificó.
Otra de sus propuestas fue reemplazar la obligación por la motivación. “¿No sería mejor incentivar a los productores y veterinarios para que denuncien? ¿Una compensación económica los haría reportar más?”, preguntó.
Capacitación
En cuanto al aspecto formativo, la Dra. Aznar fue clara: muchos veterinarios y productores no están preparados para reconocer enfermedades como la Fiebre Aftosa, y desconocen que el SENASA está obligado a indemnizar a valor de mercado dentro de los 30 días de la denuncia, siempre que no se hayan infringido normas. “Falta educación y comunicación. Muchos ni saben que existen compensaciones”, advirtió.
Por último, Aznar puso sobre la mesa la necesidad de contar con un fondo de emergencia sanitario, como ocurre en países vecinos. Uruguay, por ejemplo, financia su fondo con un impuesto mínimo a las exportaciones de carne y destina otro a enfermedades prevalentes. “¿Por qué no tenemos un fondo? Capaz estaría bueno tener algo así”, sugirió.
Desde el diagnóstico veterinario hasta los mecanismos de compensación, pasando por la educación y la participación territorial, la Dra. Aznar trazó una hoja de ruta clara. El tiempo de actuar es ahora.