La expansión global de la avicultura industrial ha generado un aumento significativo en la propagación de patógenos, según un reciente estudio. Esta investigación, que analizó la dinámica de Campylobacter, sugiere que las granjas avícolas actúan como focos que amplifican la dispersión bacteriana, facilitando la mezcla de cepas entre aves silvestres y poblaciones comerciales.
Campylobacter es la bacteria más común causante de diarrea a nivel mundial. En el Reino Unido, provoca 3,5 veces más casos de gastroenteritis al año que todas las demás bacterias transmitidas por alimentos monitoreadas en conjunto. El incremento de la resistencia antimicrobiana (RAM) está dificultando el tratamiento de estas infecciones.
El estudio, que abarcó cerca de 2.800 genomas bacterianos recolectados de pollos y aves silvestres en 30 países, incluyendo el Reino Unido y Estados Unidos, entre 1979 y 2024, identificó que la masiva expansión de la cría de pollos ha creado condiciones ideales para la adaptación y propagación bacteriana. Desde la década de 1960, la población mundial de pollos se ha multiplicado por 7, alcanzando aproximadamente 31 mil millones de aves, lo que representa el 70% de la biomasa avícola del planeta.
Adaptación bacteriana en la avicultura
Mediante análisis genómicos, los investigadores identificaron cambios genéticos en Campylobacter asociados a la adaptación al entorno avícola. Estos cambios incluyen genes relacionados con la resistencia a los antimicrobianos, la tolerancia al estrés oxidativo, la adquisición de metales y la motilidad. Estas características permiten a las bacterias sobrevivir y proliferar en los sistemas modernos de producción avícola, lo que subraya la complejidad de las enfermedades infecciosas en estos entornos.
Los autores del estudio señalan que la agricultura industrial ha creado uno de los mayores hábitats animales del planeta, y sus hallazgos aportan nuevas pruebas de que el cambio ambiental provocado por el ser humano puede aumentar la propagación de enfermedades. A medida que las poblaciones de pollos han crecido, las bacterias que antes se limitaban a las aves silvestres han tenido más oportunidades de ingresar a las granjas, propagarse y establecerse.
Impacto en la salud pública y zoonosis
El estudio sugiere que las granjas avícolas, grandes y densamente pobladas, funcionan como "esponjas de patógenos" ecológicas, absorbiendo y amplificando cepas bacterianas de múltiples fuentes. Modelos matemáticos demostraron que, una vez que las poblaciones de pollos alcanzan una escala crítica, las cepas originarias de aves silvestres pueden volverse autosostenibles dentro de las poblaciones avícolas. Comprender estas consecuencias evolutivas es fundamental para reducir los riesgos futuros de zoonosis y la resistencia antimicrobiana.
A medida que las cepas de Campylobacter se adaptan a la vida en las aves de corral, pueden adquirir características que les ayudan a sobrevivir en entornos difíciles, incluyendo aquellas relacionadas con la resistencia a los antimicrobianos. Comprender cómo las prácticas agrícolas influyen en la evolución bacteriana es un paso importante para reducir la carga de enfermedades transmitidas por los alimentos.
FUENTE: Diario Veterinario