La perfusión regional de miembros intravenosa (IRLP) emerge como una estrategia prometedora en la Farmacología veterinaria, permitiendo la entrega localizada de medicamentos con alta precisión. Esta técnica, de interés para el Dr. Joe Smith, profesor de animales grandes en la Universidad de Tennessee, fue destacada en el Foro del American College of Veterinary Internal Medicine (ACVIM) de 2026 en Seattle, Washington, según dvm360.
El Dr. Smith explicó que la IRLP implica la aplicación de un torniquete por un período muy breve de tiempo por encima de la parte distal de la extremidad. Posteriormente, se introduce un catéter en la vena para administrar los fármacos directamente. La presión aumentada dentro de las venas, debido al torniquete, facilita que los medicamentos se difundan hacia los tejidos circundantes, en lugar de distribuirse sistémicamente por todo el cuerpo del animal.
Una de las ventajas principales de esta metodología es su contribución a la administración responsable de antimicrobianos. Para tratar una infección en una extremidad distal, la administración sistémica requeriría una dosis muy elevada. Sin embargo, con la IRLP, se puede emplear una dosis general muy reducida que alcanza concentraciones elevadas en los tejidos afectados, minimizando la exposición del resto del organismo. Esta precisión no se limita solo a los Antimicrobianos; también es efectiva para la administración de antiinflamatorios y anestésicos locales, lo que tiene implicaciones significativas para la Anestesiología veterinaria.
La técnica de perfusión regional tiene sus orígenes en la oncología humana, donde se utiliza para aplicar quimioterapia de alta concentración en un miembro específico para tratar tumores, evitando así los efectos secundarios sistémicos de grandes dosis de quimioterapia. Los principios farmacológicos que rigen la difusión de los fármacos en los tejidos incluyen el tamaño molecular, la carga y la liposolubilidad. Generalmente, moléculas más pequeñas, sin carga y con alta liposolubilidad, tienden a cruzar las barreras tisulares con mayor facilidad. No obstante, la interacción de estos factores puede generar resultados inesperados, como se observó con la tulatromicina, un antimicrobiano de gran tamaño molecular que, a pesar de ello, se absorbe eficazmente en los tejidos de la extremidad cuando se administra mediante esta técnica.
La aplicación de la perfusión regional de miembros representa un avance en la capacidad de los veterinarios para tratar afecciones localizadas, mejorando la eficacia y seguridad de los tratamientos y promoviendo una gestión más eficiente de los recursos farmacológicos en la práctica clínica.
FUENTE: DVM360