La Organización Panamericana de la Salud (OPS) emitió una alerta regional sobre la propagación de la influenza aviar A (H5N1) en las Américas. Según la última actualización epidemiológica, el virus se mantiene altamente activo entre aves de corral, aves silvestres e incluso mamíferos.
En este contexto, se plantean importantes desafíos para la sanidad animal, la seguridad alimentaria y los sistemas de salud pública.
Desde 2022, 19 países y territorios han notificado 5.136 brotes en animales, lo que refleja la circulación persistente del clado H5N1 2.3.4.4b, que ha dominado la región desde 2021.
Sólo en 2025, 9 países confirmaron 508 brotes en aves de corral comerciales, junto con miles de detecciones en aves silvestres, particularmente en Estados Unidos y Canadá. Este aumento pone de relieve la expansión geográfica del virus y su impacto en las medidas de bioseguridad en la industria avícola.
La situación se complica aún más por la transmisión entre especies. Canadá y Estados Unidos han documentado 77 brotes en mamíferos este año, incluyendo infecciones en animales silvestres y domésticos. Cabe destacar que el sector lácteo estadounidense ha enfrentado desafíos constantes desde marzo de 2024, con infecciones confirmadas en 18 estados y más de 1000 hatos afectados.
La detección del H5N1 en el ganado bovino resalta la urgente necesidad de ampliar la vigilancia más allá de las especies aviares para incluir al ganado y la fauna silvestre, aplicando el enfoque "Una Sola Salud".
Las infecciones humanas siguen siendo poco frecuentes pero preocupantes. Desde 2022, en las Américas se han notificado 75 casos humanos de H5N1, incluidas dos muertes. En 2025, se confirmaron tres casos en Estados Unidos y uno en México.
Además, se han documentado infecciones zoonóticas aisladas con otras cepas de influenza aviar (H5N2 en México y H5N5 en Estados Unidos), siendo esta última el primer caso mundial de este tipo.
La mayoría de los casos humanos se han relacionado con el contacto directo con animales infectados, sin evidencia de transmisión sostenida de persona a persona.
Protocolos de bioseguridad
La OPS enfatiza que los productos avícolas bien cocinados no transmiten el virus. Sin embargo, la organización insta a los países a fortalecer la vigilancia epidemiológica, virológica y genómica, implementar estrictos protocolos de bioseguridad en las granjas y asegurar la rápida detección y notificación de nuevos brotes. Se debe prestar especial atención a los grupos de alto riesgo, como los trabajadores avícolas, los veterinarios y quienes manipulan fauna silvestre.
La creciente presencia del H5N1 en las poblaciones de aves y mamíferos señala un momento crítico para las autoridades sanitarias regionales. La acción coordinada es esencial para mitigar los riesgos, proteger los sistemas alimentarios y prevenir posibles emergencias de salud pública.
FUENTE: AviNews