En diciembre de 2025 y los meses subsiguientes, las autoridades europeas plantearon revisiones al Reglamento de la Unión Europea sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR 2023/1115), una normativa diseñada para combatir la deforestación y degradación forestal en las cadenas de suministro de los productos que ingresan a su mercado.
La Comisión Europea concluyó recientemente que las medidas adoptadas son suficientes para aliviar la carga administrativa y simplificar los trámites del sistema.
Si bien los documentos y enmiendas traen cambios operativos, la regulación sigue su rumbo original. Las últimas modificaciones apuntan fundamentalmente a beneficiar a países de bajo riesgo, a pequeños y medianos operadores europeos, y a los actores ubicados "aguas abajo" en la cadena de transformación y comercialización.
Reducción de la carga administrativa
Entre los principales cambios normativos, se resolvió modificar el sistema de Declaración de Diligencia Debida (DDD). Ahora, la declaración solo debe ser realizada por el primer operador que introduce el producto en el mercado de la Unión Europea, lo que reduce la carga de responsabilidad y recopilación de datos para el resto de los comerciantes de la cadena. Además, se dilataron las fechas de aplicación según la categoría de cada operador.
También se establecieron nuevas herramientas, como la futura creación de dos repositorios centrales para diciembre de 2026: uno de legislaciones de países productores y otro de esquemas de certificación. A su vez, para los pequeños productores primarios que se encuentren en países de bajo riesgo, se habilitó el uso de direcciones postales en reemplazo de la exigencia de geolocalizar sus parcelas.
Efectos en la producción ganadera argentina
Para Argentina, uno de los impactos más notorios de la propuesta de enmienda recae sobre el complejo del ganado bovino. La normativa excluye a los cueros y pieles (en bruto, curtidas o apergaminadas) de las exigencias del reglamento, argumentando que las curtiembres tienen una influencia muy limitada para exigir a sus proveedores información de debida diligencia en comparación con la industria de la carne roja.
Por otro lado, y en pos de mantener la coherencia, se añadió a la normativa la inclusión de las lenguas de bovino congeladas, sumándose a las frescas. Pese a la exclusión de los cueros, el impacto se limita a la industria curtidora, dado que el sector ganadero en su conjunto continuará operando bajo las estrictas exigencias de la EUDR.
El complejo de la soja sin grandes cambios
En lo que respecta a la cadena de valor de la soja (grano, harina y aceite), el conjunto de ajustes no introdujo flexibilidades operativas significativas. Se mantiene la prohibición estricta del "balance de masa", lo que impide mezclar en los silos soja libre de deforestación con mercadería de origen desconocido. Como medidas de cierta adaptación productiva, se habilitó la "declaración en exceso" de coordenadas de parcelas para los casos específicos en los que se produce rotación de cultivos.
A nivel local, un punto a destacar es el reconocimiento hacia las plataformas de trazabilidad argentinas. En su informe al Parlamento, la Comisión Europea destacó a VISEC, describiéndola como una plataforma digital innovadora que facilita la trazabilidad de las exportaciones de soja para la preparación y el cumplimiento del Reglamento EUDR.
Costos logísticos y clasificación de riesgo país
A pesar de que el reporte de la Comisión celebró las simplificaciones para los actores europeos, no se ha evaluado el costo económico que significa la segregación y trazabilidad en los países productores. En materias primas a granel como la soja, la regulación obliga a apartar parte de la producción oleaginosa de la comercialización estándar de commodities para introducirla en un esquema logístico propio de una specialty, asumiendo costos nada despreciables.
Finalmente, un aspecto clave que permanece inalterado y condiciona las exigencias es la calificación de riesgo, donde Argentina continúa figurando como país de "riesgo estándar". Por este motivo, resta que las autoridades nacionales continúen las gestiones ante las autoridades europeas para que el país sea calificado como de "riesgo bajo", para lo cual existen suficientes argumentos.
FUENTE: Bolsa de Comercio de Rosario