La agricultura argentina avanza hacia una transformación profunda impulsada por drones y herramientas digitales que permiten mejorar la eficiencia productiva y optimizar el uso de insumos. Esta nueva etapa redefine la toma de decisiones y acerca la tecnología al productor agropecuario con un enfoque práctico y de alto impacto.
“El dron es el puente que permite que la Agricultura de Precisión deje de ser una teoría para convertirse en una práctica de manejo centimétrica”. Así lo remarca Emanuel Visentini, Coordinador de la Red Nacional de Drones del INTA, quien subraya el valor de esta plataforma colaborativa que articula ciencia, innovación y territorio.
La agroindustria atraviesa un cambio estructural donde tecnologías como la teledetección, los sistemas de información geográfica y los drones dejaron de ser exclusivas de la investigación para integrarse al día a día productivo. Estas herramientas no solo mejoran la eficiencia, sino que también democratizan el acceso a información precisa y en tiempo real.
Sumar tecnología para la agricultura
En este contexto, el INTA consolidó la primera Red Nacional de Drones Agropecuarios de Latinoamérica, integrando investigadores, pilotos y líneas de trabajo en todo el país. La iniciativa permite validar información, generar protocolos y potenciar el conocimiento con una mirada federal.
Visentini destaca que el principal desafío fue integrar el capital humano del INTA y convertir esfuerzos individuales en una estructura organizada. La Red busca generar sinergias, institucionalizar la tecnología y garantizar estándares operativos seguros bajo normativa vigente.
Entre las aplicaciones más disruptivas, el referente menciona el avance de los drones pulverizadores, capaces de realizar aplicaciones dirigidas incluso en condiciones donde la maquinaria tradicional no puede operar. Sin embargo, el verdadero cambio radica en el acceso masivo al espacio aéreo por parte de productores y asesores.
“La clave no está en el dron, sino en cómo conectamos a las personas para transformar datos en conocimiento útil”, sostiene. Esta apropiación del espacio aéreo permite una observación más precisa, una gestión sitio-específica real y una toma de decisiones más eficiente.
Acceso y futuro
En cuanto al acceso tecnológico, la Red trabaja con escuelas agrotécnicas y proyectos regionales que facilitan la llegada de estas herramientas a pequeños y medianos productores. En muchos casos, son los propios jóvenes quienes trasladan la innovación al campo familiar.
El futuro del agro se proyecta con la tecnología como protagonista central, consolidando un modelo productivo más eficiente, sustentable y competitivo, donde la información será el insumo clave para enfrentar los desafíos productivos y ambientales.
FUENTE: Expoagro