Con el objetivo de analizar complicaciones y el accionar de los veterinarios en las áreas de ortopedia y traumatología veterinaria, Joaquín J. Sopena Juncosa, referente de la Universidad CEU Cardenal Herrera (España) fue entrevistado por MOTIVAR en el marco del Congreso Veterinario Latinoamericano de DROVET en Rosario.
Traumatología veterinaria y cómo resolver las complicaciones
El español Joaquín Sopena Juncosa destaca claves a considerar por los veterinarios que ponen el foco en el área de ortopedia y traumatología veterinaria.
En ese sentido, indicó que es necesario aprender de las complicaciones, cómo enfocarlas, cómo prevenirlas y de qué manera resolverlas. Además, explicó que, en el caso de una planificación de una cirugía plástica o reparadora, es necesario observar cuáles son las pautas generales para poder afrontarlas con éxito.
“El principal objetivo es analizar cuáles son las causas que han originado las complicaciones. Hay que entender que habitualmente son actuaciones nuestras; es decir, aprender de esas complicaciones para resolverlas, prevenirlas, identificarlas precozmente y poder actuar de una forma más profesional y más eficaz”, especificó el decano.
Por otro lado, Sopena Juncosa detalló que fundamentalmente se está hablando de problemas en el diagnóstico de las fracturas y se debe a una mala valoración del paciente o de la propia fractura. “Esto nos lleva a una elección inadecuada de implantes, de materiales y luego, en algunas ocasiones, fallos técnicos porque son fracturas muy complejas o porque son técnicas muy complejas y a veces las cosas no salen como nosotros esperábamos”, agregó el veterinario.
Y agregó que estas son las principales complicaciones a las que habría que añadir las propias del paciente y de la evolución de la enfermedad contra las que a veces poco se puede hacer.
La importancia de valorar al paciente
Por otro lado, Joaquín Sopena Juncosa brindó detalles sobre la cirugía plástica reconstructiva y el repaso de en qué se deben fijar o cómo enfocar el manejo quirúrgico de una herida.
Así especificó que es necesario estar atento al paciente ya que no se está trabajando con enfermedades con heridas, sino con un paciente individual que tiene una herida.
“Tenemos que conocer al paciente, evaluar la herida y todo lo que lo rodea: el hábitat, el tutor, posibles enfermedades, otros congéneres que puedan estar conviviendo con él y tenemos que evaluarlos a nosotros mismos por la misma razón que mencionábamos anteriormente. Yo tengo que saber cuáles son mis limitaciones para poder enfocar esa cirugía con éxito. Si yo no soy capaz de hacer una técnica compleja, la remito, busco ayuda, pero no intento hacerla para probar, para demostrarme a mí mismo que soy capaz de hacerla”, explicó el veterinario.
Además, indicó que una vez que ya se tiene en claro que se debe hacer una cirugía plástica, “hay que valorar aspectos puramente técnicos como es el manejo quirúrgico de la herida, la manipulación de la piel, evitar la utilización de instrumentos traumáticos, irrigar los tejidos continuamente, evitar la tensión en los bordes de la herida, son aspectos técnicos que son los que hemos ido repasando poco a poco”.
Por último, indicó que se debe estudiar muy bien qué se tiene delante y la importancia de valorar al paciente. “Entendemos que lo que se pone en los libros hay que saberlo, conocerlo y trabajarlo, pero al final vamos a tener que aplicar en un paciente individual que puede tener unas circunstancias locales, generales, que nos hagan decidirnos por otra técnica. Si no somos capaces de hacer ese análisis profundo de cada caso, probablemente se nos complicarán y tendremos problemas en muchas cirugías plásticas, al igual que comentábamos antes con los casos de traumatología”, concluyó Joaquín Sopena Juncosa.