El consultor ganadero Víctor Tonelli presentó un diagnóstico optimista para la ganadería argentina, destacando un momento propicio para la inversión. En el Congreso Argentino de Forrajes, Tonelli advirtió sobre un cambio estructural en el consumo interno y la necesidad de adaptar los sistemas productivos para aprovechar las oportunidades futuras.
Tonelli estimó que el consumo de carne vacuna podría descender de los actuales 45 kilos a un rango de 35 a 38 kilos por habitante en la próxima década. En contraste, proyectó que la carne de porcinos será la gran protagonista del crecimiento, con un consumo que podría alcanzar los 30 kilos anuales desde los 20 kilos actuales.
El asesor enfatizó la importancia de invertir en infraestructura y tecnología, como aguadas, mangas y alambres, que considera postergadas por décadas. Subrayó que la relación entre el valor de la producción y el costo de insumos presenta condiciones favorables para retomar estas inversiones estratégicas en la ganadería.
Al analizar el presente de la ganadería argentina, Tonelli utilizó la metáfora de un tablero de control. Describió la cría como un "verde esmeralda intenso" y destacó el buen desempeño de la recría y el feedlot, donde ganar kilos actualmente genera rentabilidad si se ajustan las categorías de ingreso y salida. En la industria, observó una recuperación del negocio exportador tras un primer trimestre menos favorable.
El rol de los forrajes y la eficiencia
En el Congreso Argentino de Forrajes, Tonelli resaltó el impacto de las reservas y la suplementación en la mejora de la eficiencia de los sistemas ganaderos. Explicó que el trabajo desarrollado en la última década para conservar forraje y suplementar estratégicamente está mostrando resultados concretos. Una alimentación adecuada, según el consultor, es fundamental para la eficiencia reproductiva, permitiendo que las vacas recuperen condición corporal y mejoren sus índices de preñez.
Panorama de exportaciones y consumo interno
Tonelli anticipó una mayor participación de la carne vacuna argentina en los mercados ganaderos internacionales. Con una recuperación lenta del stock bovino y una demanda externa creciente, la proporción de carne destinada a exportaciones podría pasar del 30% actual a un 35% el próximo año. Este escenario, similar al de otros países, podría implicar la necesidad de cubrir el faltante del mercado doméstico mediante importaciones.
El consultor concluyó que la ganadería argentina se encamina hacia una etapa de oportunidades, pero que su aprovechamiento dependerá de una producción más eficiente, una inversión sostenida en infraestructura y la adaptación a una demanda interna estructuralmente diferente y una mayor inserción internacional.
FUENTE: TodoAgro