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Cooperación

Bolivia y Perú refuerzan el control de la rabia canina en zonas de riesgo

Ambos países avanzan en protocolos de vigilancia, estimación de población, diagnóstico veterinario y respuesta ante brotes de rabia canina.

26 de mayo de 2026 - 14:28

La rabia sigue siendo endémica en Bolivia y en el sur de Perú. En los últimos cinco años, ambos países notificaron más de 180 casos de rabia canina, una situación que volvió a poner en foco la necesidad de fortalecer las estrategias de vigilancia, vacunación y respuesta sanitaria.

El problema no se limita a los animales sin hogar. En muchas ciudades y pueblos de la región, los llamados perros comunitarios forman parte de la vida cotidiana: circulan por las calles, reciben alimento de vecinos y, en algunos casos, regresan por la noche a una vivienda. Sin embargo, al no existir un responsable claro, la vacunación se vuelve irregular y difícil de monitorear.

Frente a este escenario, Bolivia y Perú pusieron en marcha una agenda de cooperación técnica con apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y PANAFTOSA, en el marco de la Cooperación entre Países para el Desarrollo Sanitario. El objetivo es mejorar la detección, la vigilancia, la prevención y el control de la enfermedad en territorios donde el riesgo persiste.

Vigilancia de focos de rabia canina

Uno de los avances centrales fue el desarrollo conjunto de protocolos de vigilancia de focos de rabia y una metodología para estimar la población canina. Este último punto resulta determinante: sin datos actualizados sobre la cantidad real de perros, las campañas pueden quedar por debajo de la cobertura necesaria para cortar la transmisión.

El trabajo incluyó talleres técnicos, actividades de campo y acciones en zonas fronterizas. También se fortaleció la capacidad de diagnóstico de laboratorio, con foco en la calidad de las muestras, el transporte y la confiabilidad de los resultados, especialmente para pruebas moleculares como PCR.

El desafío central: alcanzar a los perros comunitarios, clave en la circulación del virus.

La primera prueba concreta de estas herramientas llegó en octubre de 2025, cuando Bolivia debió responder a un caso humano de rabia en Sucre. Allí, equipos locales, municipales y departamentales desplegaron brigadas casa por casa para identificar animales no vacunados, relevar mordeduras y posibles exposiciones, aplicar vacunas y registrar la intervención.

Vacunación de perros comunitarios

La estrategia incluyó también la vacunación de perros comunitarios en la vía pública, una acción clave para cerrar brechas en la cobertura sanitaria. Los equipos utilizaron registros, identificación con collares y herramientas de sujeción para intervenir con mayor seguridad y trazabilidad.

Para las autoridades sanitarias, el abordaje conjunto entre países es indispensable. La circulación de animales, las fronteras compartidas y las diferencias entre sistemas de salud obligan a coordinar criterios, compartir información y sostener respuestas rápidas ante cada foco.

La región de las Américas logró una reducción del 98% en la rabia humana transmitida por perros desde 1983. Sin embargo, los casos recientes en Bolivia y Perú muestran que la eliminación exige mantener coberturas de vacunación altas, vigilancia activa y capacidad de respuesta territorial, especialmente donde la relación entre personas y perros comunitarios desafía los modelos tradicionales de control.

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FUENTE: OPS

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