Un reciente estudio de revisión ha cuantificado la incidencia del sarcoma asociado a punto de inyección (FISS) en gatos, un evento adverso poco frecuente pero grave en la oncología veterinaria. Este tipo de tumor maligno se desarrolla en los sitios de inyección, incluyendo los de vacunación, y se caracteriza por su agresividad y potencial metastásico, con tasas de metástasis reportadas entre el 10% y el 28%.
La vacunación es fundamental para la atención preventiva en gatos, previniendo morbilidad y mortalidad asociadas a enfermedades como la panleucopenia y la infección por calicivirus. Sin embargo, el FISS es una complicación de aparición tardía y potencialmente mortal, cuya frecuencia real ha sido incierta desde su primera descripción en la década de 1990.
Para abordar estas incertidumbres, autores de Canadá realizaron una revisión sistemática con el objetivo de sintetizar los datos disponibles sobre la incidencia de sarcoma de vacunación en gatos y evaluar la calidad de los estudios existentes. La investigación buscó identificar y combinar estimaciones de incidencia de FISS tras la vacunación, explorando también la incidencia para vacunas con adyuvante y antirrábicas.
Incidencia en oncología veterinaria
Los investigadores analizaron 8 estudios que cumplieron los criterios de inclusión, abarcando un total de 14.059.036 vacunaciones y 411 casos notificados de sarcoma en el sitio de inyección. Las estimaciones de incidencia a nivel de estudio mostraron una alta variabilidad. La incidencia combinada fue de 8,8 casos de sarcoma en el sitio de inyección por cada 100.000 vacunaciones, lo que equivale a aproximadamente un sarcoma por cada 10.000 vacunaciones.
La heterogeneidad entre los estudios fue muy alta, reflejando diferencias en el diseño, los sistemas de vigilancia y los métodos de notificación. Los análisis de subgrupos que compararon estudios realizados antes y después del año 2000 no encontraron diferencias significativas en la incidencia. No obstante, se observaron estimaciones de incidencia más bajas en estudios posteriores, lo que sugiere que la introducción de vacunas sin adyuvantes podría haber contribuido a una reducción en la incidencia de sarcoma vacunal.
A pesar de la considerable investigación sobre el mecanismo patogénico que vincula la vacunación con el desarrollo de FISS, no se ha establecido una relación causal clara. Una hipótesis sugiere que la inflamación crónica posterior a la vacunación puede contribuir al desarrollo del FISS. Se ha identificado la presencia de adyuvantes de vacunas, como el aluminio, en muestras de biopsia de FISS, planteando su posible rol en la patogénesis, aunque los hallazgos al respecto son inconsistentes.
El estudio concluye que el sarcoma en el lugar de la inyección en gatos sigue siendo un evento adverso poco frecuente asociado a la vacunación felina. La evidencia actual respalda una baja incidencia absoluta y refuerza la importancia de la vacunación felina rutinaria, al tiempo que subraya la necesidad de una mejor vigilancia y estudios epidemiológicos de mayor calidad para la medicina felina.
FUENTE: Diario Veterinario