La Oftalmología veterinaria puede ser un desafío para los veterinarios generalistas, pero no tiene por qué serlo. El Dr. Kenneth Pierce, DVM, MS, DACVO, compartió estrategias prácticas para el diagnóstico de cataratas, el tratamiento de úlceras corneales y el reconocimiento de urgencias oftálmicas, según informó DVM360. Estas pautas buscan facilitar la gestión de problemas oculares comunes en la clínica diaria.
Diagnóstico de cataratas y esclerosis nuclear
Uno de los desafíos más frecuentes es la diferenciación entre cataratas y esclerosis nuclear. El Dr. Pierce enfatiza la importancia de la dilatación pupilar con tropicamida para un diagnóstico veterinario preciso. Desde la distancia, la esclerosis nuclear permite una reflexión de luz a través del ojo, similar a una perla opaca, mientras que una catarata bloqueará esta reflexión, apareciendo como una mancha oscura. Al acercarse, la esclerosis nuclear dispersa la luz, lo que puede confundirse con una catarata si la pupila no está dilatada.
Una vez identificadas las cataratas, la derivación a un oftalmólogo es crucial para ofrecer a los propietarios todas las opciones de tratamiento y pronóstico. Además, el Dr. Pierce destaca que una diferencia de presión intraocular (IOP) significativa entre ambos ojos, por ejemplo, un ojo afectado con 7 mmHg y el no afectado con 17 mmHg, puede indicar uveítis inducida por el cristalino. En estos casos, se recomienda iniciar un antiinflamatorio tópico, considerando que una diferencia de más de 5 mmHg entre los ojos es relevante.
Urgencias oftálmicas y manejo de úlceras
El reconocimiento de las verdaderas urgencias veterinarias oftálmicas es vital. Entre ellas se incluyen el glaucoma, las laceraciones corneales y las úlceras fundentes. Para las úlceras corneales, el especialista subraya la necesidad de priorizar las terapias adecuadas. La capacidad de identificar rápidamente estas condiciones permite una intervención temprana que puede preservar la visión y el bienestar del paciente.
Adoptar estas estrategias prácticas en la clínica general no solo mejora la calidad de la atención en Animales de compañía, sino que también empodera a los veterinarios para abordar con mayor confianza los problemas oculares cotidianos, asegurando el mejor resultado posible para sus pacientes.
FUENTE: DVM360