La resistencia antimicrobiana se consolida como una de las mayores amenazas sanitarias globales, con más de un millón de muertes anuales, mientras crece el consenso sobre la necesidad de integrar a los animales de compañía en las estrategias bajo el enfoque de Una salud.
La resistencia antimicrobiana cobra un millón de muertes al año
La resistencia antimicrobiana exige acción global con enfoque Una salud y mayor integración de los animales de compañía en las estrategias sanitarias.
La Asociación Mundial de Veterinarios de Pequeños Animales (WSAVA, con sus siglas en inglés) llevó esta agenda al centro del debate internacional durante un foro de alto nivel realizado en París, donde se discutieron acciones concretas para enfrentar el avance de la resistencia a los antimicrobianos. El encuentro, impulsado por organismos internacionales, reunió a líderes políticos, técnicos y referentes del sector sanitario.
La resistencia antimicrobiana como eje
En representación de la entidad, la expresidenta Ellen van Nierop puso el foco en un punto crítico que suele quedar relegado: el rol de los animales de compañía. En un mundo donde millones de hogares conviven estrechamente con perros y gatos, la circulación de microorganismos resistentes deja de ser un problema sectorial para convertirse en un desafío compartido.
“Cientos de millones de hogares en todo el mundo tienen animales de compañía, que conviven estrechamente con las personas y comparten microbios, incluidos los resistentes”, advirtió la referente, reforzando la necesidad de ampliar la mirada más allá de la producción animal.
Desde la organización también destacaron la importancia de traducir la evidencia científica en herramientas prácticas para el veterinario clínico, acercando soluciones concretas al día a día profesional. En ese sentido, remarcaron que la efectividad de cualquier estrategia global dependerá de su aplicación real en el territorio.
Trabajo colectivo
Otro de los ejes centrales del foro fue la articulación entre actores. La colaboración entre instituciones, gobiernos y profesionales aparece como condición indispensable para cerrar la brecha entre las políticas sanitarias y su implementación.
Bajo el concepto de Una salud, el mensaje fue claro: la resistencia antimicrobiana no distingue entre especies ni sectores. Su abordaje requiere una respuesta integral, donde la salud humana, animal y ambiental se entiendan como partes de un mismo sistema.
En este contexto, la WSAVA reafirmó su compromiso de impulsar acciones concretas que integren a los animales de compañía en la agenda global, buscando transformar la concientización en medidas efectivas que frenen el avance de una amenaza silenciosa pero creciente.
FUENTE: WSAVA