La deficiencia de bicarbonato sérico se presenta con frecuencia en gatos diagnosticados con enfermedad renal aguda (IRA) y crónica (ERC), según los hallazgos de un estudio reciente. Esta condición, que se asocia con acidosis metabólica, impacta el equilibrio ácido-base y el metabolismo mineral en los pacientes felinos, lo que subraya la importancia de su monitoreo y manejo en la clínica veterinaria.
Los riñones desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio ácido-base mediante el control de la eliminación de ácido y el reciclaje de bicarbonato. La pérdida progresiva de masa funcional de la nefrona en la enfermedad renal crónica (ERC) conduce a una alteración en esta regulación y al desarrollo de acidosis metabólica. Aunque un diagnóstico completo requiere la medición del bicarbonato sérico y el pH sanguíneo, el bicarbonato sérico se utiliza comúnmente como un indicador sustituto del estado ácido-base en la práctica rutinaria.
La acidosis metabólica, definida por una concentración de bicarbonato sérico inferior a 22 mmol/L, es una complicación común de la ERC en diversas especies. En medicina felina, las directrices de la International Renal Interest Society (IRIS) consideran que concentraciones séricas de bicarbonato por debajo de 16 mmol/L son indicativas de acidosis metabólica. Este desequilibrio se ha vinculado con catabolismo proteico, inflamación crónica, anemia y alteraciones del metabolismo óseo, incluyendo desmineralización.
Prevalencia de la acidosis metabólica en felinos
El estudio analizó 1.787 registros clínicos, categorizando los casos en IRA (83), enfermedad renal crónica aguda (ERCA) (116) y ERC (419). Se encontró deficiencia de bicarbonato sérico (inferior a 16 mmol/L) en 276 de 618 gatos (45%) de la población estudiada. De estos, 173 gatos (63%) mostraron una deficiencia moderada, mientras que 103 gatos (37%) tuvieron una deficiencia grave.
La deficiencia de bicarbonato sérico se observó en 48 de 83 gatos (58%) del grupo IRA, en 70 de 116 gatos (60%) del grupo ERCA y en 158 de 419 gatos (38%) del grupo ERC. Los resultados indicaron correlaciones negativas entre el bicarbonato y la creatinina, el fosfato y el desequilibrio calcio-fosfato (CaxP) en los grupos de IRA y ERC. Una proporción significativa de gatos con niveles normales de bicarbonato también presentó un CaxP elevado (≥70 mg 2 /dL 2), lo que sugiere que los trastornos óseos-minerales pueden manifestarse antes de lo que se reconoce habitualmente.
Los investigadores destacaron que la reducción del bicarbonato sérico parece estar relacionada principalmente con la tasa de pérdida de masa renal funcional, lo que explica su mayor prevalencia en condiciones agudas. Estos hallazgos resaltan el valor potencial de monitorear y manejar el equilibrio ácido-base para mitigar las alteraciones en el metabolismo mineral en gatos con enfermedad renal. Se justifican estudios longitudinales para explorar si un mejor control de la acidosis metabólica se traduce en mejores resultados clínicos en estos pacientes.
FUENTE: Diario Veterinario