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SUSCRIBITEAl frente de la distribuidora AVI, David Bertossi visitó el Estudio Juan Carlos Bardón de la radio online hablandodelouestro.com.ar.
Se trataron diferentes temáticas relacionadas con la actualidad del mercado local, la profesión y el perfil del veterinario, la inversión en sanidad, la relación entre distribuidoras y clientes; y el crecimiento del rubro de pequeños animales, entre otras.
«Los últimos siete años fueron muy buenos para los productores de alimentos. La distribuidora tuvo un balance positivo, siempre crecimos», comentó el veterinario, cuya empresa está radicada en Esperanza, provincia de Santa Fe.
Una particularidad de la distribuidora está ligada a la actualidad de la cadena de distribución veterinaria. En un ambiente en el que se observan fallas en la cadena o venta directa de insumos, la estrategia implementada en AVI implica comercializar únicamente con comercios veterinarios.
«Tenemos una estrecha relación, una alianza con con profesionales que valoran la propuesta. No sólo le vendemos sino que contribuimos a su crecimiento técnico y comercial para que los medicamentos roten», sostuvo Bertossi.
Uno de los pilares en los que se apoya el distribuidor es la creencia sobre que la transferencia tecnológica sólo es exitosa si se realiza a través del veterinario y no se saltea a ningún actor de la cadena.
Para Bertossi, la comercialización sigue siendo una materia pendiente para el profesional, en lo que respecta no sólo a los productos sino también a «venderse él mismo» como servicio, debido a su formación y perfil, con una carencia de elementos ligados a la gestión y el marketing. «Hay que entender que un contador puede sobrevivir sin saber de veterinaria, pero un veterinario con negocio propio no puede sobrevivir sin ser administrador», sentenció.
Al tratar el tema de la comercialización de biológicos, se vislumbra uno de los beneficios que le trae a la distribuidora su alianza con el veterinario. El acto de compra de un biológico por parte del productor se diferencia del de un fármaco, porque se basa en mayor medida en la confianza que tiene en el veterinario que la recomienda.
«Las consecuencias de aplicación de un fármaco son cercanas en el tiempo. Pero en el caso de una vacuna reproductiva que se aplica pre servicio, el productor verá los resultados recién en un año. La adquiere porque cree en el profesional que lo asesora», analizó Bertossi.
La misma está ya disponible en la Web de hablandodelonuestro.com.ar.
Para acceder a la misma, se debe ingresar el nombre del entrevistado en el Buscador del sitio Web o ingresar a la solapa «Programas emitidos».
Mientras que resulta impensable tener un criadero de cerdos o aves sin tener en cuenta un plan preventivo frente a las enfermedades, muchas veces en ganadería no se los utiliza y, si bien la hacienda no es aprovechada en toda su potencialidad, el negocio termina siendo rentable.
«Tenemos que usar el grado de confianza que le genera el profesional local al productor para persuadirlo en que la recuperación financiera que encierra la utilización de biológicos es altísima», afirmó Bertossi y graficó mencionando que por cada dólar invertido en antiparasitarios se recuperan 8; en antibióticos, 12; y, en el caso de los profilácticos, 18.
Al concentrar su accionar en ciudades y pueblos del interior, la mayor cantidad de clientes corresponde al rubro de grandes animales. Sin embargo, en el último tiempo, la demanda comenzó a modificarse debido a la proliferación de mascotas de raza.
Esto provoca que las veterinarias tradicionales incorporen la atención a pequeños animales. «Antes vendíamos algunos productos antiparasitarios, pero hoy comercializamos una mayor variedad de productos y más sofisticados», comentó el dueño de AVI respecto de la actualidad de un mercado que continua creciendo.
