Importante avance en el diagnóstico de distintas enfermedades

31 de julio de 2011 - 23:08

» En la Universidad de San Martín trabajan en el desarrollo de un inmunobiosensor que permita -de manera rápida y sencilla- determinar la presencia de problemas a campo. Estará disponible en cuatro años.

Por Patricio Jiménez

Hay noticias que nos ponen de buen humor, sobre todo cuando las mismas llegan de la mano de gente que apuesta a generar avances tecnológicos. Es así que en el corazón de la Universidad de San Martín, operando en el polo tecnológico del INTI, nació un proyecto que podría cambiar el concepto vinculado a los métodos de diagnóstico de cara al futuro.
La idea de crear un inmunobiosensor capaz de detectar de manera rápida, económica y precisa cualquier tipo de enfermedad obtuvo una fuerte financiación por parte del Fondo Argentino Sectorial, propiciando un estrecho vínculo entre el ámbito público y privado.
Entendiendo la importancia del tema, MOTIVAR visitó al bioquímico e investigador del Conicet, Diego Comerci, quien lidera (junto a Carlos Moina y Liliana Fraigi) un grupo conformado por más de 50 profesionales. También dialogamos con Andrés Ciocchini, Gabriel Ybarra, Gloria Longinotti, Luciano Melli y Diego Rey Serantes.
 
MOTIVAR: ¿De qué se trata el proyecto y por qué es tan novedoso?
Diego Comerci:
Lo novedoso es que el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación creó por primera vez el FONARSEC, cuyo objetivo es generar consorcios públicos y privados, con el fin de unir a los sectores y generar desarrollos e investigaciones en un plazo mediano (cuatro o cinco años), orientadas a crear productos e innovaciones que se puedan volcar al mercado, generando impacto en la economía local. En Argentina, la investigación financiada fue nula en el pasado y la poca que se estimuló desde el sector privado estuvo, en general, en manos de empresas multinacionales, que no las realizan en el país, ni utilizan los recursos del sistema público. Esto es importante porque es allí donde se concentra la mayor cantidad de recursos humanos y de materiales, hoy en día.
Se intenta generar impactos, logrando que la investigación no quede sólo en lo meramente académico o en la producción de conocimiento que se publican en congresos y revistas; sino en tratar de llevar eso al mercado.
Nosotros trabajamos en el Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad de San Martín, que está en el predio de INTI. En este contexto surgió la idea de unir nuestros trabajos en biotecnología con los esfuerzos de los profesionales del INTI en el marco de la nanotecnología, sumando también el asesoramiento del Centro de Electrónica e Informática que aquí existe.
Fue así como nos enfocamos a trabajar sobre posibles aplicaciones al diagnóstico de las enfermedades (humanas y animales), por medio de la biotecnología, la nanotecnología y la microelectrónica.
¿Somos capaces de crear sistemas de diagnóstico que -en forma robusta, simple y sencilla-, con una pequeña muestra nos brinde respuestas en pocos minutos? ¿Lo podremos confeccionar de modo tal que se pueda emplear al pie de una manga, por ejemplo? Estas fueron las preguntas que atendimos inicialmente y sobre las cuales seguimos avanzando hoy.
Nuestro grupo ha estado trabajando con buenos resultados en materia de proteínas recombinantes, biología molecular y biotecnología. Asimismo, el área de Procesos Superficiales sigue avanzando en el desarrollo de nanopartículas; al tiempo que desde Microelectrónica se generan chips, dispositivos y sensores.
La suma de estos conocimientos nos llevó a generar el inmunosensor, que se presenta como eje de nuestro trabajo actual.

¿Por qué el Ministerio eligió este proyecto en particular?
DC:
Tuvimos un proceso de evaluación en el cual ocho especialistas extranjeros nos evaluaron favorablemente. Se trata de un trabajo sólido, no una mera idea.
Andrés Ciocchini: El proyecto ya tiene dos años de antigüedad. A partir de la convocatoria, resultó una buena oportunidad incorporar el financiamiento privado.
DC: Esto nos permitirá avanzar más rápidamente. Se sumaron empresas locales: los laboratorios Agropharma y Biochemiq y la compañía AADEE, quienes llevarán adelante los estudios de factibilidad comercial y su introducción al mercado.

¿Qué es la nanotecnología?
Gabriel Ibarra:
Es toda la tecnología que está involucrada en manejar materiales y objetos en la escala de un nanómetro, que va de 1 a 100 nanómetros.
Lo interesante de los materiales en esta escala es que las propiedades dependen del tamaño. Por ejemplo, si uno tiene un anillo o un lingote de oro, el color es dorado, pero si uno lo lleva a la escala propuesta aquí, el color de la partícula de se irá modificando en base al tamaño analizado. Puede ser rojo si es más chico y azul, si es más grande. En este proyecto en particular, usamos un tipo de partículas de óxido de hierro que tienen propiedades magnéticas particulares.
Lo interesante de la nanotecnología es que produce nuevos materiales, con propiedades nuevas. 
Sobre las nanopartículas magnéticas, ponemos unas proteínas que se utilizan luego en el proceso de diagnóstico. A partir de allí, incorporamos un sensor de manera de usar esas nanopartículas en el diagnóstico de enfermedades.
DC: La idea final es un equipo portátil del valor y tamaño aproximado a una Notebook, en donde se pueda introducir una muestra de sangre o leche y así detectar rápidamente si los animales tienen aftosa o brucelosis, sin la necesidad de acudir a una un laboratorio especializado (aunque sin llegar, en absoluto a reemplazarlos). Esta nueva tecnología permitiría, por ejemplo, efectuar determinados test en los remates, en el momento que los mismos transcurren. Luego será el tiempo de confirmar o no los resultados con los especialistas.

¿A qué enfermedades apuntan?
DC:
En principio, a todas.
Hemos comenzado por la aftosa, brucelosis, chagas y escherichia coli hemorrágica. Este es el modelo inicial, pero la idea es avanzar hacia otras enfermedades no sólo infecciosas.
Otro objetivo es el de los marcadores cardíacos, por ejemplo.
Luciano Melli: Vale mencionar que la velocidad en la respuesta al diagnóstico es importante para el control epidemiológico también. Estos dispositivos tienen el objetivo de salir y diagnosticar el estado de la población rápidamente.

¿Cuál es puntualmente el rol de las empresas que intervienen?
DC:
Su mayor participación ocurrirá promediando el proyecto, cuando debamos crear los prototipos: AADEE se encargará de ello. Allí entran también en juego los laboratorios ya mencionados, que son los que van a crear los nanoinsumos. Todo lo que se desarrolle en este sentido será luego transferido para avanzar hacia una producción a escala, para ser comercializada.

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