El interesante debate planteado últimamente en nuestro país sobre el accionar de los medios comunicación sirvió, entre otras cosas, para generar una mayor conciencia sobre el valor de la información, pero a su vez, para que todos realicemos un ejercicio adicional a la hora de valorar la objetividad de las opiniones.
Si bien esto es muy positivo, aún resta derribar el concepto de «blanco o negro», «cara o cruz», «todo o nada», o como ustedes quieran llamarlo.
Comprenderán que aquí nos referimos a la posibilidad de analizar detenidamente y en detalle las lecturas que puedan realizarse sobre (por ejemplo) la política económica nacional o -y ya adentrándonos en nuestro tema- el futuro de las producciones agropecuarias en Argentina.
Debe existir una claridad absoluta en cuanto a los conceptos que el sector transmitirá a sus clientes, ya que de ello dependerá gran parte del crecimiento de laboratorios, distribuidores y médicos veterinarios, entre otros.
Para ser más claros y exagerando el ejemplo: se puede estar absolutamente en contra de las políticas implementadas por el Gobierno nacional, pero no por eso se debe menospreciar, soslayar e influenciar negativamente sobre el crecimiento real manifestado en los últimos tiempos por actividades como la ganadería, la avicultura y la producción de cerdos, entre otras.
Atrás la sequía y el conflicto por la Resolución 125, los argentinos nos enfrentamos a un 2011 total y absolutamente «politizado», con elecciones provinciales y nacionales, e internas partidarias que ocuparán los mayores espacios televisivos y radiales y serán tapa de los diarios de aquí al mes de octubre, al menos.
Esto generará un nuevo manejo de la información (la información siempre se maneja) en el cual, sin dudas, se intentará involucrar a los dirigentes del campo y, por ende, a las distintas producciones ya mencionadas. De allí el objetivo de estas líneas.
Sería interesante que los veterinarios logren almacenar, digerir y sacar conclusiones sobre el caudal de información que recibirán en estos meses, para seguir desarrollando sus tareas de extensionistas, más allá de los circunstanciales estados de ánimo del productor.
Las posibilidades de crecimiento para las producciones nacionales son reales y no se verán perjudicadas por el contexto político de 2011, por lo cual se deberán incrementar los esfuerzos para que se sigan apostando por la actividad, incorporando tecnología y asesoramiento, con el objetivo de ser cada vez más eficientes y rentables.
El médico veterinario es clave en este aspecto.
Visiones políticas al margen, los invitamos a dejar de lado los mensajes apocalípticos, a disfrutar de los debates políticos de los cuales la Democracia nos permite participar y, por sobre todas las cosas, a no jugar en contra de nuestros propios emprendimientos. Apostemos por seguir creciendo y veamos qué puede hacer cada uno de nosotros para lograrlo…
martes 10 de febrero de 2026




