Lamentablemente las percepciones no son más que eso. Sin embargo, las mismas nos pueden servir como punto de partida para analizar distintas situaciones que suelen pasar desapercibidas.
Que quede claro, no estamos hablando de intuición; sino de la posibilidad de vislumbrar y estar atentos a sensaciones, actitudes, manejos y formas de actuar.
En este contexto, el ambiente que se vive hoy en la industria veterinaria da señales concretas de estar cambiando.
La relación entre los empresarios que ocupan puestos gerenciales se percibe distinta a la de otros tiempos: distendida, con un vínculo más estrecho entre pares y un conocimiento puntual respecto de las modalidades de unos y otros.
Los eventos de fin de año no sólo describen los resultados alcanzados en el año transcurrido, sino que muchas veces también presagian el clima que se vivirá en el futuro inmediato. Y si nos basamos en los encuntres específicos del sector industrial veterinario, podemos estar hablando de un 2011 en el cual, más allá de las lógicas y muchas veces controvertidas disputas comerciales, el ambiente será distinto.
Muchos son los factores que podrían explicar esta situación, pero son dos los que sin dudas dan sustento a las palabras anteriormente mencionadas.
Por un lado, el mayor vínculo entre los laboratorios con capacidad de elaborar productos para terceros y aquellas empresas que toman estos servicios, ha permitido que ambas partes empiecen a tomar conciencia de la realidad de cada una de las etapas productivas y comerciales del negocio.
Asimismo, los cargos gerenciales están hoy ocupados, en su mayoría, por personas que o han compartido tareas (y anécdotas) en terceras compañías o por ejecutivos que han compartido un espacio físico en este mercado por hace ya más de 10 años.
Estas dos situaciones dan cuenta, al menos, de una comunicación distintas entre aquellos encargados de tomar las decisiones en los laboratorios que participan de los distintos segmentos del mercado.
Las percepciones son sólo eso, pero ojalá estas situaciones puntuales permitan esta vez que el sector termine de darle forma a todos los intentos realizados en estos años y logre acciones en conjunto que faciliten el crecimiento total del mercado veterinario.
Esperamos, sinceramente, que la frase: «tengamos todos un gran 2011», no quede sólo en una expresión de deseo.
Desde MOTIVAR, haremos nuestra parte.
martes 10 de febrero de 2026




