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SUSCRIBITELa Federación Veterinaria Argentina y la Comisión Nacional de Decanos de Facultades de Ciencias Veterinarias llevaron adelante, con el apoyo de las asociaciones profesionales y científicas del país, el primer Foro Nacional de las Ciencias Veterinarias los días 14 y 15 de noviembre, en la sede de Gobierno de la Universidad Nacional de Rosario.
El objetivo del encuentro se focalizó en el abordaje del tema de la formación y capacitación de grado y post-grado, abarcando la discusión de la calidad educativa, los planes de estudio y el rol de las instituciones, a fin de encontrar soluciones específicas a la problemática del perfil profesional para la próxima década.
«Con este evento pretendemos lograr una unión definitiva entre lo que es el gremio de la profesión y las universidades», nos comentó el presidente de la Federación Veterinaria Argentina, Horacio Mezzadra.
Según el directivo, la anteriormente planteada es una necesidad tanto para los veterinarios como para aquellos que demandan sus servicios: «tenemos que juntarnos y colaborar para lograr que el producto final sea el mejor».
Otro de los temas planteado estuvo vinculado a la posibilidad de que la FeVA participe de algún modo de las decisiones que se toman en cuanto a determinadas cuestiones relacionadas con la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (Ver Recuadro).
Respeto de este tema, Mezzadra fue contundente: «Lo que realmente queremos plantear es una situación mejoradora de la actual. No estamos siendo críticos de la CONEAU, ni de su manejo en la acreditación de carreras o facultades.
Pero hay ejemplos superadores como los Consejos Nacionales Veterinarios, que existen en otros países y que son integrados por todos los sectores representativos de la profesión. Apoyamos todo lo que se está haciendo y proponemos discutirlo y mejorarlo, aunando los esfuerzos».

De la jornada participó el Director Nacional de Sanidad Animal del Senasa, Dr. Jorge Dillon, quien brindó su punto de vista respecto de las acciones que los veterinarios deberían poder sumar en su capacitación para lograr un mejor desempeño a campo. «El costo – beneficio del asesoramiento es clave a la hora de posicionar nuestra profesión», agregó.
La acreditación se establece en la Ley de Educación Superior para las carreras declaradas «de interés público», como lo es la de las Ciencias Veterinarias. Una vez que el Ministerio de Educación establece los estándares que deberán respetar cada una de las carreras, el proceso pasa a manos de la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria.
A partir de aquí, cada Facultad debe inscribirse a fin de comenzar con la etapa de autoevaluación, a partir de la cual cada una produce y eleva un documento a la CONEAU. Con esto, se designa a un grupo de pares evaluadores que analizan esa documentación, para luego realizar una visita al lugar y emitir dictamen preliminar. La Comisión es la que toma la decisión de acreditar o no.
En 2008, todas las Facultades de Ciencias Veterinarias del país acreditaron sus carreras, comprometiéndose a trabajar en aquellos puntos en los cuales los informes no les fueron favorables.
Asimismo, el funcionario nacional se preguntó si temas como el gerenciamiento, la gestión, la economía, la administración de un comercio o el marketing son conceptos que los veterinarios tienen que incorporar recién en curso de post grado.
«Está claro que un veterinario no regresará a un campo si falló en el diagnóstico de una enfermedad. Solucionado eso, debemos convertirnos en asesores. Contrariamente a lo que se cree, la nuestra es una profesión muy vinculada a la economía: manejamos datos a partir de los cuales se pueden tomar decisiones», culminó.

El Foro también sirvió para escuchar distintas exposiciones en cuanto a las realidades que viven las distintas casas de estudios distantes de Buenos Aires, fundamentalmente en cuanto al grado de actualización y renovación del personal docente de las mismas.
También se realizó un especial hincapié en que durante el proceso de acreditación, todas las facultades tuvieron observaciones en cuanto al seguimiento de los alumnos graduados, situación que refleja (una vez más) la falta de integración existente con los Colegios y Consejos profesionales. Y la necesidad de ajustar esta vinculación queda clara cuando distintos expositores del ámbito académico comentan que «cuando desde las Facultades intentamos desarrollar especialidades, tenemos que trabajar con los profesionales recibidos».
En cuanto a los planes de estudio, las disertaciones fueron contundentes en cuanto a la necesidad de comenzar con la homologación de los mismos, comprendiendo que no es necesario que los planes sean iguales en todas las facultades. «Lo que necesitamos es un criterio en común, para poder articular políticas que mejoren la movilidad entre alumnos y docentes», aseguraron.

El primer Foro Nacional de las Ciencias Veterinarias contó con la participación de las distintas universidades públicas del país, de la mayoría de las facultades privadas y una importante concurrencia de presidentes de Colegios de Médicos Veterinarios de todo el territorio nacional, incluso de algunos que no forman parte de la FeVA, como es el caso del de Buenos Aires.
«Creo que estamos en un buen momento, para poder plantear y debatir el nuevo perfil de los profesionales veterinarios. Entiendo que éste será el primero de muchos encuentros, teniendo en cuenta el convenio de cooperación que hemos firmado con el Consejo Nacional de Decanos de Veterinaria», concluyó Horacio Mezzadra, quien a partir del próximo 6 de diciembre dejará de ser el presidente de la Federación.
