El área de Sanidad Animal de la Municipalidad de Bariloche puso en marcha este mes un estudio pionero sobre brucelosis canina, una enfermedad zoonótica que no se relevaba localmente desde 1992. La jefa del quirófano municipal, Noemí Cifre, explicó que el objetivo del estudio "es conocer la situación actual de esta enfermedad en la ciudad, en un contexto donde la población y la cantidad de perros ha crecido de forma sostenida".
¿Por qué ahora después de tanto tiempo?
Si bien se trata de una enfermedad de baja incidencia, la falta de datos actualizados y un reciente rebrote encendieron la alarma en la cartera sanitaria local.
Desde el municipio decidieron ofrecer esta evaluación como parte del circuito de castración: quienes asistan a operar a sus perros podrán acceder voluntariamente al estudio, que incluye análisis de sangre y una breve encuesta epidemiológica. El operativo se realizará tanto en el quirófano fijo como en las campañas barriales que lleva adelante la dirección de zoonosis a través de su equipo de veterinarios.
Qué es la brucelosis canina
La brucelosis canina está causada por la bacteria Brucella canis y, si bien es menos agresiva que otras brucelas zoonóticas, su transmisión entre animales y humanos representa un riesgo a considerar. En perros puede afectar principalmente el aparato reproductor, provocando abortos en hembras y afecciones como orquitis o infertilidad en machos.
La bacteria también puede diseminarse a órganos internos y mantenerse activa durante años, con posibilidad de reactivaciones, lo cual dificulta su erradicación definitiva.
Cifre remarcó que "no existe una cura definitiva para los animales infectados y que el control se basa en castraciones preventivas, diagnóstico temprano y tratamientos antibióticos en casos seleccionados".
Zoonosis
Aunque los humanos son relativamente resistentes, la enfermedad puede generar síntomas inespecíficos como fiebre intermitente, fatiga y dolor articular. La principal vía de contagio hacia personas es el contacto con secreciones contaminadas durante abortos, partos o relaciones sexuales entre animales.
La transmisión de humano a humano, o de humano a perro, es altamente improbable. A pesar de esto, el riesgo zoonótico obliga a considerar a esta patología en la planificación de salud pública, especialmente en zonas con alta población canina.
Dificultades de manejo y diagnóstico
Desde el punto de vista diagnóstico, la brucelosis canina presenta desafíos importantes. Muchos perros cursan la enfermedad sin síntomas clínicos evidentes, lo que dificulta su detección temprana.
Las herramientas de laboratorio más utilizadas incluyen pruebas serológicas, cultivos bacterianos y técnicas moleculares como PCR. Todo ello implica un abordaje multidisciplinario, que desde Sanidad Animal se plantea con un enfoque comunitario.
Metodología del estudio local
Los resultados preliminares del estudio que se realiza en Bariloche estarán disponibles hacia finales de este año o principios de 2026.
Más allá del dato estadístico, este relevamiento local aportará herramientas para planificar campañas de prevención, trazar políticas públicas y generar conciencia sobre la tenencia responsable en una ciudad con alto porcentaje de mascotas.
Además, se espera que el análisis epidemiológico permita identificar factores de riesgo asociados al estilo de vida, condiciones de alojamiento, prácticas reproductivas y nivel de atención veterinaria de los animales evaluados.
FUENTE: Bariloche Informa