Un llamado global se ha realizado para iniciar una nueva fase en la implementación del enfoque "Una Salud", centrado en la prevención de enfermedades zoonóticas y en lograr cambios duraderos en países y comunidades. Este enfoque reconoce que la salud humana, animal y ambiental están interconectadas, y busca superar la fragmentación de los sistemas actuales.
Amenazas como virus que circulan entre aves silvestres y de corral, la resistencia a los antimicrobianos, la degradación ambiental, la pérdida de biodiversidad y el cambio climático no respetan fronteras sectoriales. Sin embargo, los sistemas diseñados para enfrentarlas a menudo permanecen divididos, con datos, conocimientos y fondos en compartimentos separados.
Durante el noveno Congreso Mundial de Una Sola Salud, celebrado en Lisboa del 4 al 7 de septiembre de 2026, la directora general de la organización instó a que este enfoque trascienda las declaraciones y se convierta en una práctica compartida. En un contexto de inseguridad alimentaria, cambio climático e inestabilidad geopolítica, "Una Salud" es una necesidad.
De los compromisos globales a la acción nacional en Una Salud
Este paso del compromiso a la implementación ocupa un lugar central en la participación de la organización. El Plan de Acción Conjunto sobre Una Sola Salud, presentado en 2022 por las organizaciones de la asociación cuatripartita (FAO, PNUMA, OMS y la organización), proporciona un marco común para la colaboración en materia de salud humana, animal, vegetal y de los ecosistemas. Sin embargo, un marco mundial solo adquiere verdadero sentido cuando transforma la forma en que las instituciones trabajan juntas a escala nacional y local.
La colaboración eficaz depende de Servicios Veterinarios, sistemas de salud pública, instituciones ambientales y de fauna silvestre, sistemas alimentarios y capacidades de investigación sólidos, cada uno de los cuales aporta sus conocimientos especializados a objetivos comunes. La implementación de "Una Salud" no se hará realidad únicamente mediante declaraciones, sino en los países, laboratorios, hospitales, Servicios Veterinarios, explotaciones y sistemas alimentarios, en la gestión de la fauna silvestre y los ecosistemas y, sobre todo, en las comunidades.
Las experiencias de Uzbekistán, Singapur y Malawi permitirán recorrer distintas etapas de la implementación, desde la evaluación de capacidades y brechas hasta el establecimiento de mecanismos de coordinación y la conversión de prioridades en planes nacionales de acción presupuestados. Los datos del Cuadro de Expertos de Alto Nivel para el Enfoque de Una Sola Salud (OHHLEP) ponen de relieve las condiciones necesarias para una implementación duradera, incluyendo liderazgo político, mandatos claros, datos integrados, financiación sostenible y capacidad de la fuerza laboral.
La verdadera prueba del enfoque "Una Salud" no es si los países han creado una estrategia, sino si esa estrategia transforma las decisiones, los presupuestos y las medidas sobre el terreno. La implementación debe contar con el liderazgo de los propios países, disponer de una financiación adecuada e integrarse en las instituciones. De lo contrario, la colaboración corre el riesgo de seguir dependiendo de proyectos individuales o de la urgencia de la próxima crisis.
Prevención y sistemas conectados para la Salud animal y pública
La prevención es otro tema central. Una sesión coorganizada con PREZODE analizará cómo la evidencia científica, las prioridades políticas, los conocimientos locales y las experiencias vividas pueden enriquecerse mutuamente y propiciar decisiones más tempranas y acertadas. Se busca crear interfaces duraderas que permitan que el conocimiento circule en ambas direcciones y oriente las acciones, superando obstáculos como la financiación a corto plazo y la falta de confianza.
Los planes y las estructuras solo pueden ser eficaces si las personas encargadas de implementarlos disponen de las capacidades necesarias. "Una Salud" requiere sólidos conocimientos técnicos dentro de cada disciplina, pero también profesionales capaces de comprender sistemas complejos, comunicarse entre instituciones y generar confianza entre colegas de otros sectores. El Grupo de trabajo conjunto FAO/OMS/la organización sobre formación en "Una Salud" trabaja para desarrollar itinerarios de aprendizaje basados en competencias y adaptados a las necesidades de los países y de la fuerza laboral.
Los sistemas eficaces de "Una Salud" también deben reconocer que los riesgos no afectan a todas las personas por igual. Los roles sociales influyen en quién interactúa con los animales, quién manipula productos derivados de la fauna silvestre, quién tiene acceso a los servicios y quién participa en las decisiones. Una sesión sobre enfoques transformadores en materia de género examinará cómo integrar la diversidad, la equidad y la inclusión en la gobernanza, la financiación, los datos y los programas. Esto es crucial para abordar la salud animal y la salud pública de manera integral.
Expertos de la organización también contribuirán a los debates sobre la sanidad y la vigilancia de la fauna silvestre, la financiación sostenible y la actual panzootia de H5N1. La prevención depende de conectar a los Servicios Veterinarios, las autoridades de salud pública, las instituciones encargadas de la fauna silvestre y el medioambiente, la comunidad científica, la industria y las comunidades en torno a riesgos compartidos. Requiere que la información de vigilancia se traduzca en alertas tempranas y medidas concretas, que los marcos globales se adapten a las realidades nacionales y que el compromiso político y financiero continúe una vez que la atención internacional se haya desplazado hacia otros asuntos.
En última instancia, el enfoque "Una Salud" no se evaluará por el número de estrategias elaboradas o reuniones celebradas, sino por si los países y las comunidades están mejor preparados para prevenir amenazas, proteger a los animales y las personas, preservar los ecosistemas y actuar conjuntamente cuando surjan riesgos. El desafío ahora consiste en transformar el pensamiento interconectado en sistemas conectados, y un concepto compartido en una práctica duradera.
FUENTE: OMSA (Organizacion Mundial de Sanidad Animal)