Investigadores del Rossdales Equine Hospital and Diagnostic Centre identificaron el período de mayor riesgo para la exposición a Lawsonia intracellularis en potros, una bacteria causante de enteropatía proliferativa equina. Este hallazgo es clave para optimizar las estrategias de vacunación y prevención en equinos jóvenes. El estudio se centró en la seroprevalencia y la excreción fecal en el Reino Unido.
Los veterinarios observaron picos estacionales y relacionados con la edad en la seropositividad a Lawsonia intracellularis. La exposición máxima se registró entre los 6 y 9 meses de edad de los potros, coincidiendo con el período de otoño-invierno. Esta información epidemiológica es fundamental para el desarrollo de programas de detección y vacunación efectivos.
El estudio, pionero en su tipo, analizó a 47 potros de 6 haras de pura sangre en el Reino Unido, de los cuales 37 completaron el seguimiento. Se tomaron muestras al nacer y en intervalos de 3 meses durante la temporada de cría de 2014, un año antes de la implementación generalizada de las vacunas. Al nacer, el 77% de las yeguas y el 64% de los potros mostraron seropositividad.
Impacto en la sanidad equina
Más de tres cuartas partes de los potros que completaron el estudio seroconvirtieron, lo que indica exposición a la bacteria tras la pérdida de anticuerpos maternos. Solo el 22% de los potros (8 de 37) no seroconvirtieron. Los autores sugirieron que la exposición a Lawsonia intracellularis está muy extendida, aunque reconocieron que todas las granjas estudiadas se ubicaban en el mismo condado.
Vicky Colgate, investigadora asociada y coautora del estudio en Rossdales, destacó que esta investigación ha permitido identificar cuándo es más probable que los potros en las granjas del Reino Unido entren en contacto por primera vez con Lawsonia intracellularis. Los resultados sugieren que la exposición ocurre comúnmente entre los 6 y 9 meses de edad, después de que la inmunidad materna ha disminuido, proporcionando información valiosa para las estrategias de vacunación.
Caroline Ribonnet, coautora y especialista en medicina interna equina reconocida por el RCVS, añadió que estos hallazgos son una base importante para futuras investigaciones. El trabajo mejora la comprensión de la presencia de la bacteria en las granjas y ofrece evidencia que puede guiar tanto la vigilancia de las enfermedades infecciosas como las estrategias de atención preventiva en los años venideros.
Recomendaciones para la prevención equina
A pesar de la alta seroconversión, todos los potros permanecieron asintomáticos durante el período de estudio, y solo 2 de 159 muestras fecales analizadas resultaron positivas. Esto sugiere que los potros sanos no contribuyen significativamente a la carga patógena ambiental, pero también subraya la naturaleza esporádica de la enfermedad clínica y complica la vigilancia epidemiológica. Los autores instaron a realizar un cribado generalizado en las poblaciones más susceptibles durante las épocas del año asociadas con la máxima incidencia de la enfermedad.
FUENTE: Vet Times