El maíz retoma protagonismo con una campaña 2025/26 que ya genera expectativas récord. Luego del impacto de la chicharrita en el ciclo anterior, la superficie sembrada se recupera con fuerza y, gracias a condiciones climáticas favorables, el maíz temprano se consolida como eje central de la producción nacional con 30 millones de toneladas estimadas.
Tras la caída histórica en el área sembrada durante la campaña 2024/25, el cereal recupera terreno: la superficie cubierta trepa un 15% interanual, alcanzando 9,75 millones de hectáreas. Esta suba está impulsada, en buena parte, por el maíz temprano, que alcanzó un máximo histórico al 31 de octubre, gracias a perfiles de suelo óptimos por lluvias superiores al promedio durante invierno y primavera.
Expectativas del maíz
La Bolsa de Comercio de Rosario, a través de su informe GEA-BCR, proyecta una producción total de 62 millones de toneladas. De ese total, el maíz temprano aportaría 30 millones, 9,1 millones más que en el ciclo anterior, mientras que el tardío alcanzaría las 32 millones de toneladas. La región núcleo, Entre Ríos y Rafaela lideran el avance del temprano, en tanto que el tardío se afianza en zonas como Santiago del Estero, el oeste de Córdoba y San Luis.
El impacto logístico será significativo. Con exportaciones estimadas en 41 millones de toneladas para el ciclo, se proyecta un ingreso récord a puertos en los primeros tres meses de campaña: 14,8 Mt entre marzo y mayo. Esta ventana, estratégica a nivel internacional, permitirá posicionar al maíz argentino antes de la safrinha brasileña y la cosecha de EE. UU.
¿Campaña histórica?
A valores actuales, el maíz generaría divisas por US$ 8.400 millones, un 35% más que el ciclo anterior. Sin embargo, los precios internacionales más bajos impiden superar los picos de 2020/21 y 2021/22. La presión recaerá especialmente sobre el sistema logístico del Gran Rosario, con un volumen previsto de 12 Mt transportadas por camión solo en el primer trimestre, un 77% más que el año anterior.
La revancha del maíz temprano es una realidad. Si el clima acompaña y la política comercial no introduce nuevos obstáculos, 2025/26 será recordada como una campaña histórica para el cereal argentino.
FUENTE: BCR