El proyecto Ganasur, una iniciativa cooperativa regional, ha demostrado la viabilidad de incrementar la productividad ganadera mientras se reducen las emisiones. En Argentina, un caso de estudio en la Pampa deprimida reveló que es posible producir carne sustentable con un aumento del 40% en la producción por vientre y una disminución significativa de la huella de carbono.
El proyecto Ganasur se desarrolla bajo la estructura de Procisur, que agrupa a los institutos nacionales de investigación agropecuaria de Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay, junto con el IICA. La iniciativa busca identificar sistemas ganaderos representativos de cada país, evaluar opciones de mitigación y modelar los impactos productivos, económicos y ambientales asociados a su implementación.
Para Argentina, se seleccionó un sistema de ciclo completo en la Pampa deprimida como caso de estudio. Mauricio Álvarez, coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA, explicó que esta región es una de las principales zonas ganaderas del país y concentra una proporción importante de las emisiones del sistema. Sus brechas de eficiencia reproductiva y productiva ofrecen una oportunidad para reducir emisiones sin disminuir la producción.
Las medidas de mitigación aplicadas no son teóricas, sino tecnologías probadas y compatibles con el funcionamiento de los establecimientos, validadas con productores y referentes sectoriales. Entre las estrategias implementadas se destacan mejoras en la sanidad preventiva y reproductiva, el descarte de animales improductivos, el manejo del pastoreo, la recuperación de pasturas, la incorporación de leguminosas, la suplementación estratégica, la inseminación artificial a tiempo fijo y la selección genética.
La implementación completa de estas tecnologías permitiría evitar unas 7.400 toneladas de dióxido de carbono equivalente entre 2027 y 2040, lo que representa una reducción del 15 % de las emisiones acumuladas respecto del escenario de referencia. Para 2040, las emisiones anuales disminuirían hasta aproximadamente 2.645 toneladas de CO equivalente, y la huella de carbono por kilogramo producido se reduciría cerca de un 27 %. Además, la producción por vientre aumentaría un 40 %, pasando de 197 a 275 kilogramos de peso vivo.
Transición hacia un menor impacto climático
La transición tecnológica se diseñó de manera gradual y acumulativa. Inicialmente, se propuso ordenar el manejo del rodeo y mejorar su desempeño reproductivo. Posteriormente, se fortalecería la base forrajera y nutricional. Finalmente, se incorporarían herramientas de mayor intensificación. Esta secuencia responde a una lógica de comenzar con tecnologías de menor complejidad y avanzar hacia otras que requieren mayores capacidades e inversiones, evitando la adopción simultánea de todas.
Álvarez enfatizó que uno de los principales aportes de Ganasur es la integración de las dimensiones productiva, ambiental y económica. No solo se busca reducir emisiones, sino también comprender el efecto de la tecnología en la productividad, su costo de implementación y las condiciones para su adopción por parte de los productores. Los resultados demuestran que es posible producir más y de forma eficiente, mejorando la rentabilidad y contribuyendo a la mitigación del cambio climático.
FUENTE: INTA Informa