El motivo del presente texto es hacer una aclaración sobre lo mencionado en el artículo «Suán Le» (Olvídense), a cargo de Javier Azpiroz Costa, presidente de la Sociedad Rural de Goya (Ver recuadro), ya que allí se han tergiversado las conclusiones del «Informe preliminar del estado actual del Programa de Erradicación de Rhipicephalus (Boophilus) microplus (garrapata común del bovino) en la provincia de Entre Ríos, realizado en noviembre de 2011.
En ese marco, vale destacar que en las conclusiones del informe se dice textualmente: «Si tenemos en cuenta la situación inicial en los años 2004 – 2006 en la cual se habían detectado más de 2.000 establecimientos de once departamentos infestados con R. (B.) microplus y se lo compara con el presente, con menos de 200 establecimientos clausurados (con y sin tratamientos) en siete departamentos, se puede hablar de un gran avance y un éxito del programa de erradicación. Si bien aún no se alcanzó el objetivo del programa (erradicar la garrapata de toda la provincia) debe resaltarse que es la única provincia donde se puede comprobar un avance en la erradicación de este parásito. En las provincias de Córdoba y Santa Fe no se iniciaron acciones tendientes a erradicar la presencia de la garrapata de las áreas reinfestadas y el programa llevado a cabo en la provincia de Corrientes no muestra resultados alentadores».
La visión
Vale decir que el fracaso de este programa durante el mismo período (2004 – 2011) en la provincia de Corrientes es manifestado por el presidente de la Sociedad Rural en su artículo y contrasta con el avance, aunque no éxito total, del programa en Entre Ríos.
«SUAN LE» (OLVIDENSE)
Quienes quieran acceder al artículo al cual hace referencia en su texto el Dr. Mangold, pueden ingresar en el sitio Web motivar.com.ar y acceder al mismo ingresando en la pasada edición de agosto de este Periódico MOTIVAR.
Obviamente, habría que llegar a un consenso en relación de hasta dónde o dónde se debe mantener libre de garrapatas y en dónde sólo se debe hacer un control. Pero no debería quedar ninguna duda de que las cuencas lecheras sí deberían quedar libres de garrapatas porque sería imposible producir leche con la problemática sanitaria y sin residuos de garrapaticidas.
Finalmente, sobre lo que no debe quedar ninguna duda es que los productores ganaderos no pueden seguir produciendo y vendiendo carne contaminada con residuos de garrapaticidas como lo hacen hasta ahora. Todo bovino de la «zona sucia» debe salir «limpio de garrapatas» y casi todos los productos garrapaticidas tienen un período de restricción para el consumo de días a meses.
Aquellos interesados pueden acceder a los informes realizados sobre el programa de erradicación llevado a cabo en Entre Ríos, solicitándolos vía e – mail a redacció[email protected].