jueves 05 de marzo de 2026

Alcanzaste el límite de 40 notas leídas

Para continuar, suscribite a Motivar. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.

SUSCRIBITE
GESTION DE LOS ESTABLECIMIENTOS LECHEROS

“Cerca de lograr la sustentabilidad productiva, económica y ambiental”

Las autoras exponen una serie de cuestiones que plantean verdaderos cambios de actitud en productores y profesionales. ¿Se trata de una tarea sencilla? En absoluto, pero se avanza.
Por GRACIELA SARDI Y MARIA A_ HERRERO 31 de enero de 2014 - 23:31
Figura N° 1. Esquema de ubicación de perforaciones, según la pendiente del paisaje Figura N° 1. Esquema de ubicación de perforaciones, según la pendiente del paisaje

En la actualidad, y para la obtención de leche de calidad, es necesario el cuidado de los recursos naturales, dado que no hacerlo puede condicionar una futura comercialización, la cual involucra -en la mayoría de los países- aspectos relativos al «ambiente» del predio y las instalaciones.

Por otra parte, considerar un sistema productivo 100% amigable con el ambiente y a su vez sustentable, se presenta como una verdadera utopía.

Sin embargo, se está generado un cambio, pues ya no es sólo por la cuestión ética del cuidado de los recursos naturales, sino también por tener en cuenta aquellos factores que afectan y condicionan la producción y la comercialización agroalimentaria.

Por consiguiente y para llevar a cabo una correcta gestión ambiental en los sistemas productivos lecheros, se propone tener en cuenta algunos aspectos centrales como el manejo y uso eficiente del agua; el manejo y tratamiento de efluentes generados y el control de plagas, entre otros.

 

Manejo y uso eficiente del agua

Las perforaciones deberán estar correctamente construidas y esto implica estar encamisadas, con los filtros necesarios y con la boca del pozo protegida sobresaliendo, al menos 30 cm del suelo. Además, deberían estar ubicadas a una distancia prudencial, entre 50 y 100 m de cámaras sépticas, lagunas de efluentes o lejos de aquellos lugares donde se acumule el estiércol (cada caso, acorde a reglamentaciones vigentes).

A su vez, es importante considerar que las perforaciones deberían estar ubicadas «aguas arriba» de fuentes de contaminación del agua subterránea y no en depresiones que reciben sedimentos y contaminantes desde los sectores mas elevados, como se muestra en la Figura N° 1.

MUCHA MAS INFORMACION EN LA PAGINA WEB

Desde hace un tiempo que las autoridades de APROCAL decidieron fortalecer su vínculo con la producción lechera nacional, fomentando el acceso a informaciones técnicas de alta calidad por medio de: aprocal.com.ar.
Allí y además de contar con un listado de chequeadores de ordeñadoras, los interesados podrán acceder a los resúmenes de charlas y presentaciones, todas destinadas a mejorar y eficientizar la producción.

Otro aspecto a considerar, en el manejo del agua, es conocer el consumo que se realiza en la explotación. Es importante cuantificar su uso para identificar cantidad a ser extraída por perforación y planificar la reutilización de las fracciones de agua cuya calidad no es afectada durante su utilización. Por ejemplo, el agua del intercambiador de placas de la instalación de ordeño utilizada para el refrescado de la leche, puede ser utilizada tanto para lavado de instalaciones como para la bebida de animales.

 

Manejo y tratamiento de efluentes

Se deberá realizar una evaluación y planificación para minimizar la cantidad de residuos generados en el establecimiento productivo. Por ejemplo, una práctica fácil de implementar es depositar todos aquellos residuos sólidos inorgánicos generados en las instalaciones de ordeño (frascos, guantes, pezoneras, toallitas descartables, jeringas, entre otros) en un recipiente con bolsa plástica ubicado estratégicamente (fosa de ordeño, sala de leche, manga).

El contenido de este recipiente deberá trasladarse periódicamente a un relleno sanitario, centro de dispersión, basural o planta clasificadora de residuos.

Además, es importante poseer un sistema para el manejo y tratamiento de los efluentes líquidos, que disponga de las fosas necesarias para que los sólidos decanten y permita el recupero de las aguas en el predio, hasta su destino final (por ejemplo: agua para lavado de los pisos, riego, o vertidos según las normativas vigentes y sólidos para ser usados como fertilizantes). Los efluentes generados en las instalaciones deberían conducirse mediante entubamiento o canal de cemento (pudiendo existir cámaras de inspección) hasta el sector de almacenamiento y/o tratamiento.

Se deben evitar desbordes y/o rebalses, para lo cual es conveniente derivar el agua pluvial que cae sobre techos y pisos de la instalación, mediante alguna pendiente natural de escorrentía.

Esta pendiente deberá ser diferente de la corriente de los efluentes, de manera de disminuir el volumen de los mismos y así poder recuperarla y/o disponerla en zonas específicas, ya que es agua que no debería estar contaminada.

Para la localización de las lagunas se deberá considerar la distancia mínima y la dirección de los vientos predominantes en la zona respecto de las viviendas del establecimiento y aledañas (100 m), de las instalaciones de ordeño (50 m), y de la perforación de agua (50 m), respetando la legislación vigente.

Si los sólidos orgánicos (estiércol) que quedan depositados en el corral de espera, son recogidos previamente al lavado de los pisos, o separados por tratamiento primario, con variable grado de eficiencia, se deberán disponer alejados de la instalación de ordeño, de los animales y de zonas de extracción de agua (mínimo 50 m).

La instalación deberá ubicarse sobre una estructura de cemento, con algún sistema que facilite el manejo del lixiviado que se genera por la acumulación de los sólidos (por ejemplo con uso adecuado de pendientes).

 

Control de plagas

No se deberá observar dentro o fuera del tambo, excrementos ni cuevas de roedores o de cualquier otra plaga animal. Se debe contar con un programa para el control integrado de plagas y roedores, ubicando estaciones de control alrededor de las instalaciones y registrando en un plano o cartilla la ubicación de los cebos.

Además, se deberá disponer de un plan de desinsectación para combatir moscas, cucarachas y otros insectos. Este procedimiento deberá realizarse fuera de los horarios de ordeño y limpieza.

Si bien estas sencillas recomendaciones parecen fáciles, se plantean verdaderos cambios de actitud que no siempre son fáciles de llevar a la práctica.

Los profesionales actualmente están comenzando a evaluar si al iniciar acciones de carácter preventivo; se está más cerca de lograr la sustentabilidad productiva, económica y ambiental de los sistemas productivos lecheros cada vez más intensificados, y este es un verdadero cambio.

 

Ambas autoras son docentes de la FCV de la UBA. Graciela Sardi es también integrante de la Comisión Técnica de Impacto ambiental y manejo del agua y efluentes de APROCAL, la cual es coordinada por María Herrero.

Dejá tu comentario

Las Más Leídas

El último brote de influenza aviar reportado por Senasa se dio en la Costanera Sur (CABA).
AIRMIX de Biochemiq ofrece protección contra enfermedades respiratorias y oculares.
El laboratorio veterinario Rosenbusch, referente en productos para la ganadería argentina.
Diego La Torre, CEO de Tecnovax, celebró la aprobación de la vacuna antiaftosa en Argentina. video
Exportaciones en riesgo por influenza aviar.

Te puede interesar