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SUSCRIBITELa superficie productiva disponible en el sudeste bonaerense fue caracterizada por el INTA con una fuerte presencia de la actividad ganadera (85%), en convivencia con la agricultura. Allí, en el campo experimental que el Senasa posee en la ciudad de Azul, se desarrolló la primera de las jornadas de actualización para veterinarios de este 2013, organizada por el CREA Sudeste y auspiciada por Biogénesis Bagó y Laboratorio Azul Diagnóstico.
A lo largo del evento, tuvo lugar un panel sobre pérdidas entre el tacto y el destete, ámbito en el cual el Ing. Agr. Juan Allemand brindó claves para lograr buenos índices reproductivos, con haciendo un especial hincapié en el manejo organizacional de las empresas. Además, los veterinarios Prando Moore (INTA) y Gustavo Combessies (Laboratorio Azul), desarrollaron temáticas ligadas a cómo prevenir las pérdidas que genera la neospora; y el apoyo en el diagnóstico de enfermedades reproductivas. También participó el Dr. Ernesto Odriozola, del INTA.
Además, el Ing. Agr. Sebastián Riffel disertó frente a más de 100 personas, refiriéndose a los aspectos técnicos de diferentes planteos de recrías.
Tomás Doeyo, del CREA Sudeste, mostró los índices reproductivos zonales, destacando que allí existen cerca de 200 mil vientres. Sólo sobre 30 mil de ellos se había relevado información respecto de su desempeño en la última campaña.
«El promedio de preñez histórico ronda el 87.5%», explicó el médico veterinario, destacando que los baches más grandes corresponden a las secas de 1998 y la de 2008 y 2009. «Vale remarcar que el tamaño de los rodeos no guarda relación con el porcentaje de preñez», agregó.
Más allá de esto, Doeyo aportó algunos otros datos interesantes. En primer lugar y en relación a los porcentajes de parición y destacó que el promedio para la zona se encuentra en el orden del 82.3%; mientras que el de destete supera levemente el 80%.
«El índice de preñez de esta última campaña fue de 89.5%, el de parición fue del 81,1%, con un 79.2% de destete», explicó el profesional y agregó: «Las pérdidas preñez – destete fueron del 13.5».
En cuanto a los datos actuales, Doeyo explicó que los servicios se iniciaron en octubre y se extendieron hasta diciembre, con lluvias inferiores a las normales, más allá de lo cual la producción de pasto no se vio afectada. «A la fecha tenemos presentados 25 campos que reflejan un 86.9% de preñez. Más allá de esto, en 5 de los establecimientos se presentaron problemas de venéreas que perjudicaron los resultados”.
Respecto del 13.5% mencionado en cuanto a las pérdidas en el período preñez – tacto y al ser consultado por este Periódico MOTIVAR, el Dr Ernesto Odriozola explicó: «Se considera como normal una pérdida que no supere el 6%». Y agregó: «Los datos están por arriba de lo que uno desearía. Buena parte de ello, como se dijo, tiene que ver con la sanidad». Más allá de esto y de resaltar que existen causas adicionales por las cuales estas situaciones se pueden dar, Odriozola dejó en claro que «cuando las pérdidas superan el 10%, se justificaba absolutamente la inversión en el asesoramiento y las tecnologías disponibles».
Los que estén interesados en escuchar todas las disertaciones que se realizaron en las jornadas pueden ingresar en la sección Charlas dentro de la Web de hablandodelonuestro.com.ar.
Allí, están disponibles.
Otro de los temas que resaltó fue la necesidad de que los veterinarios «nos acostumbremos a manejar información».
Y agregó: «Probablemente muchos de los problemas que detectamos hoy tengan sus raíces en situaciones del pasado que no registramos. No le destinamos tiempo a realizar una anamnesis o volcar en una computadora lo que vimos en el campo», sostuvo el profesional.
Además, Odriozola graficó: «Muchos piensan que esto ocurre porque nos falta la metodología. Sin embargo, por el INTA pasan seis o siete residentes al año, cuyo trabajo es recolectar información. Pero cuando terminan la residencia y salen al campo, mandan las muestras a los laboratorios con lo mínimo indispensable».
Por último y dejando en claro la importancia de adelantarse a los hechos, el veterinario sostuvo que «sin ninguna duda, vamos a sufrir mortandad de hacienda en los meses de julio y agosto por hipomagnesemia». Y agregó: «Sería interesante que quienes puedan asesorar a sus clientes, empiecen a hacerlo».
En cuanto a las acciones a tener en cuenta, destacó que si bien no existe un método 100% efectivo, hay disponibles medidas para implementar. «Si los rollos ya fueron armados debemos incluirles la medida correspondiente de oxido de magnesio y reservarlos para la época crítica. Otra alternativa es utilizar cloruro de magnesio en la bebida de los animales», explicó. Y reforzó: «Muchas veces los profesionales sostienen que estas acciones no sirven y las vacas se terminan muriendo. Es clave salir de esa postura y proponer acciones que al menos reduzcan las pérdidas que ocasiona la hipomagnesemia».
