Para continuar, suscribite a Motivar. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEDesde el 1 de enero de este año, Juan Roo es el gerente general de Centro Diagnóstico Veterinario, tras presentar un proyecto de crecimiento para los próximos cinco años a las autoridades del Grupo Mathiesen, del cual la empresa argentina forma parte. «El objetivo es potenciar aún más al laboratorio y aprovechar la coyuntura macroeconómica de la ganadería local», le explicó Roo a este Periódico MOTIVAR.
MOTIVAR: ¿Cuáles son las acciones que están poniendo en marcha?
Juan Roo: En primer lugar, la reforma estructural de toda la planta productiva, a fin de poder abastecer la demanda -tanto local, como del exterior- para nuestros productos biológicos tradicionales. Las inversiones estarán principalmente destinadas a la incorporación de equipamientos; sin perder de vista cambios en la parte edilicia y una expansión orientada a incrementar la capacidad de producción en más del 80% respecto de la situación actual. Más allá de esto, ya se puso en marcha una reestructuración de la planta de personal, haciéndola más eficiente: seleccionando a los mejores profesionales de la empresa.
¿Y la planta de vacuna antiaftosa?
En el contexto de todos estos cambios, también se realizará una reforma puntual en el área de elaboración de vacuna antiaftosa. Para ello, se pondrá en «stand by» la producción. Esto implica que, por las próximas cuatro campañas, no vamos a elaborar vacuna. Necesitamos lograr una producción continua y permanente.
¿Qué nivel de inversión necesitarán?
Hace un tiempo que CDV había intentado contar con apoyo de los créditos del Bicentenario o algún otro tipo de financiación vinculada con la promoción industrial, pero lamentablemente no pudimos acceder a estas herramientas.
Es por ello que el planteo al directorio del Grupo Mathiesen fue concreto: debemos invertir US$ 4 millones en la planta general y otros US$ 2.5 millones en la de aftosa. La idea es avanzar en las acciones de manera coordinada, para lo cual se logró ya contar con esos fondos de manera directa por parte de nuestra casa matriz en Chile. Apuntamos a iniciar las obras en mayo.
¿En qué momento de la empresa llegan estos aportes?
Creemos que en el momento justo. Mathiesen ha invertido mucho dinero en CDV y, hasta el momento, eso no se vio reflejado en un aumento de la producción, situación central en este momento. Creo que es el momento ideal: la ganadería argentina sigue teniendo un potencial de crecimiento muy grande. Tenemos una situación de país compleja pero si la sabemos mirar, veremos que los productores locales siempre van a apostar por el país. Tenemos que acompañarlos.
¿Cómo tomó el Grupo la suspensión de actividades en el rubro de aftosa?
Básicamente encontraron coherente la importancia de consolidar fuertemente la producción de nuestra línea tradicional de vacunas para bovinos, como así también la de peces; somos el único exportador en Argentina de vacuna para salmónidos. Una vez que terminemos con esta etapa, podremos avanzar en el tema de aftosa, el cual requiere ser tomado como un negocio independientemente, en el cual no hemos sabido lograr la continuidad que le de sustento al mismo.
¿Cuáles son los objetivos específicos en el mediano plazo?
Dentro de lo ambicioso del plan aprobado está contemplado para el segundo semestre de este año el lanzamiento de la línea completa de vacunas a hidróxido (complementando a las clostridiales). Seguiremos adelante con la única vacuna en doble emulsión que existe en el país y apostamos por duplicar la producción de dosis para el mercado local.
No podemos perder de vista que el año pasado y respecto de 2011, el rubro de biológicos para bovinos creció en facturación, pero se redujo en cantidad de dosis comercializadas: pasamos de 103 a 99 millones. En particular, CDV debe triplicar su participación en Argentina y el exterior. En lo que hace al plano internacional, atendemos 12 mercados y se están terminando los registros en otros seis.
¿Realizarán modificaciones en la estructura interna?
Si. Se ha nombrado al Dr. Fernando Calvete como gerente de Ventas, con responsabilidades en mercado local y la gestión comercial del área de Diagnóstico de la empresa. Queremos avanzar también en este rubro. De la mano del diagnóstico tenemos que trabajar con los veterinarios en lo que es la prevención de las enfermedades. Además, se trata de una fuente de información permanente de qué es lo que ocurre en el campo, alimentando nuestro cepario de virus y bacterias para la producción de vacunas con aislados locales. Toda esa sinergia se verá con la dirección de las dos áreas en una sola persona.
También incorporaremos alrededor de 20 personas en el área de producción.
¿Y en lo que hace al comercio exterior?
En este rubro también debemos al menos duplicar nuestra facturación.
Seguramente a lo largo del último tercio del año estemos incorporando a una persona para que se haga cargo de este área en particular.
¿Cómo ve el negocio de los biológicos veterinarios este año?
Claramente de agosto a diciembre de 2012 se vivió una caída importante en lo que es la parte comercial: vimos un freno en la expansión que se venía viviendo desde 2011. A pesar de ello, es cierto que se percibe una tendencia positiva a partir del mes de enero de 2013, con lo cual esperamos que éste sea un año mejor que el pasado. Apuntamos a que al menos se repitan los volúmenes comercializados en 2011. Los precios siguen estando muy retrasados respecto de lo que implica generar un biológico de calidad, con un ciclo productivo de entre cuatro y seis meses en el cual se requiere de mucho trabajo e inversión, tiempo y controles. Sigue siendo muy bajo el índice sobre el valor del animal. Vemos que vamos a tener un mejor 2013.
¿Cómo analiza la mayor participación de multinacionales en el rubro?
La ganadería argentina y, fundamentalmente, sus productores, son referente en toda Latinoamérica, con lo cual no deja de ser un mercado muy atractivo para los laboratorios. Las empresas locales tenemos la ventaja de que el ganadero confía en los productos elaborados en Argentina. Nuestros componentes de vacunas son aislados locales, con lo cual logramos un refuerzo aun mayor a la calidad del producto. En cuanto a las multinacionales, entiendo que cuando más competencia haya, será más probable que todos nos esforcemos por generar mejores productos y avanzar en que más veterinarios y productores adquieran las tecnologías, en beneficio de todos.
