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Una guía muy valiosa
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Por el Dr. Rodolfo Acerbi Docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil |
La Organización Mundial de Sanidad Animal y la FAO aportan la experiencia de sus expertos internacionales en una Guía para la Seguridad Alimentaria.
En todas nuestras columnas hemos enfatizado que no puede haber plena aplicación de los principios de Bienestar Animal en ganadería si se evidencian fallas en la sanidad animal del rodeo. Ambas cuestiones están absolutamente vinculadas entre sí.
Está claro que sin sanidad no hay bienestar animal y viceversa. La producción de alimentos de origen animal seguros e inocuos ha sido un objetivo prioritario para la profesión veterinaria tanto oficial como privada en el ámbito de la salud pública.
Hemos escuchado en muchos congresos la frase «del campo al plato» como síntesis que utiliza la cadena agroalimentaria para resaltar la importancia que tiene para los consumidores el informarse de todo lo referido a la producción de los alimentos que se le ofrecen en las bocas de expendio.
En ese camino, la sanidad animal, la salud pública y el bienestar animal se convierten en los principales eslabones de esta cadena mencionada.
Las recomendaciones contenidas en esta Guía a nivel de las explotaciones ganaderas resultan complementarias a las responsabilidades de la autoridad de aplicación de cada país, y además complementan a los textos de OIE, la FAO y la Comisión del Codex Alimentarius sobre sanidad, bienestar animal y sobre los aspectos socioeconómicos y medioambientales relacionados con las buenas practicas ganaderas.
La guía en cuestión describe criterios amplios, un conjunto de prácticas generales de producción de ganado que permitan reducir al mínimo los peligros.
Los tópicos abarcados comprenden:
1 Gestión general de las explotaciones.
2 Gestión zoosanitaria.
3 Medicamentos veterinarios y biológicos.
4 Alimentación y también consumo de agua de los animales.
5 Medioambiente e infraestructura.
6 Manipulación de los animales y los productos.
Las autoridades competentes nacionales deberán interactuar con los dirigentes agropecuarios y de la profesión privada para diagnosticar correctamente las complejidades regionales y así desarrollar una estrategia de efectiva implementación.
Esta tarea es realmente clave y el grado de complejidad alto.
Las circunstancias sanitarias, socioeconómicas y culturales de los respectivos países exceden a la metodología de aplicación del contenido de esta guía.
Hemos resaltado permanentemente la necesidad de que los planes contengan un alto componente de capacitación y programas efectivos de información, ya que el primer logro es obtener el compromiso de los sectores productivos acompañado de una supervisión y verificación eficiente desde los Servicios veterinarios oficiales perfectamente articulado con la profesión privada.
Los Organismos referentes en la materia han puesto una excelente guía a disposición, los países deberán usarlas estratégicamente.