Con US$ 490 por hectárea de margen bruto, el girasol aparece como el cultivo con mejor resultado económico esperado entre los cuatro analizados por el INTA Bordenave para la campaña gruesa 2026/27. El informe de septiembre también proyecta márgenes positivos para sorgo, maíz y soja, aunque con diferencias importantes entre planteos.
El trabajo, elaborado por María Soledad Carrasco y Gerónimo De Leo, de la Agencia de Extensión Rural Bahía Blanca del INTA, analiza los resultados económicos esperados para sorgo, maíz, soja y girasol en siembra directa, considerando precios de referencia, rindes, costos directos y distintos escenarios productivos y comerciales.
Los números ubican al girasol al frente del ranking, con un precio considerado de US$ 450 por tonelada y un rendimiento de 20 quintales por hectárea. Con costos directos de US$ 410 por hectárea, el margen bruto esperado alcanza los US$ 490 por hectárea y el retorno por dólar gastado llega a US$ 2,5.
Además, el rinde de indiferencia —es decir, el nivel necesario para cubrir los costos directos— se ubica en apenas 7,6 quintales por hectárea. Este indicador cayó 15% respecto de la campaña anterior, cuando había sido calculado en 9 quintales.
Sorgo y maíz, casi cabeza a cabeza
Detrás del girasol aparece el sorgo. Con un precio estimado de US$ 210 por tonelada y un rinde de 50 quintales por hectárea, el informe calcula costos directos por US$ 601 y un margen bruto de US$ 449 por hectárea.
El rinde de indiferencia del sorgo quedó establecido en 22,7 quintales por hectárea, un 9% menos que en 2025/26. La mejora también se observa frente a campañas anteriores, como 2023/24, cuando habían sido necesarios 32 quintales para cubrir los costos directos.
Muy cerca se ubica el maíz, con un margen bruto esperado de US$ 426 por hectárea, sobre la base de un precio de US$ 204 por tonelada y un rinde de 50 quintales. Sus costos directos alcanzan los US$ 594 por hectárea y el retorno por dólar gastado es de US$ 2,1.
En este caso, el rinde de indiferencia es de 23,5 quintales por hectárea, 5% inferior al de la campaña 2025/26.
La soja queda más atrás
Entre los cuatro cultivos relevados, la soja presenta el margen bruto más bajo, aunque se mantiene en terreno positivo. Para un precio de US$ 358 por tonelada y un rendimiento de 20 quintales por hectárea, el INTA proyecta costos directos por US$ 422 y un margen bruto de US$ 294 por hectárea.
El retorno esperado es de US$ 1,9 por cada dólar gastado, mientras que el rinde de indiferencia se ubica en 10,4 quintales por hectárea, un 4% por debajo de la campaña anterior.
El informe también muestra la sensibilidad de los resultados frente a cambios de precios y rendimientos. En girasol, por ejemplo, llevar el rinde de 20 a 30 quintales elevaría el margen bruto hasta US$ 869 por hectárea. En el otro extremo, con solo 10 quintales, se reduciría a US$ 10.
En sorgo, un escenario de 75 quintales llevaría el margen hasta US$ 818 por hectárea, mientras que con 25 quintales bajaría a US$ 57. Para el maíz, esos mismos escenarios arrojarían márgenes de US$ 817 y US$ 25 por hectárea, respectivamente.
Los números reflejan así un escenario favorable para los cuatro cultivos analizados, pero también dejan en evidencia cuánto pesan el rendimiento y el precio final sobre el negocio. En ese contexto, el girasol parte con ventaja, tanto por el margen bruto proyectado como por su menor rinde de indiferencia.
Informe completo
FUENTE: INTA Bordenave