La comercialización de binomios de identificación bovina con tecnología electrónica HDX, como los ofrecidos por ACA, pone el foco en la calidad de las caravanas más allá del cumplimiento normativo. Esta propuesta combina identificación electrónica y visual, destacando la importancia de los materiales, la retención y la legibilidad a lo largo del tiempo para el manejo del rodeo.
Juan Ghirardi, veterinario y responsable de Identificación y Trazabilidad Ganadera en ACA, explicó que la identificación electrónica ha trascendido la mera obligación, llevando a los productores a evaluar la durabilidad y el respaldo de los productos. La pérdida de una caravana implica costos operativos y económicos por la necesidad de reidentificación y reemplazo del dispositivo.
Uno de los aspectos distintivos de la oferta es la tecnología HDX (Half Duplex), que cumple con las normas internacionales de identificación electrónica animal. Este sistema permite que el lector energice el transponder antes de que la caravana transmita su código, una característica crucial para el funcionamiento en ambientes ganaderos con estructuras metálicas y animales en movimiento.
Pablo Bonnet, jefe comercial de ACA, enfatizó que la tecnología debe ser concebida para el entorno real de trabajo, donde la lectura ocurre en mangas e instalaciones con condiciones variables. La electrónica es una parte fundamental, pero la permanencia física del dispositivo es igualmente central para una efectiva identificación animal. El diseño y el sistema de anclaje del binomio de identificación fueron desarrollados para favorecer la retención durante toda la vida útil del animal.
Además de la electrónica, los materiales son cruciales. Los componentes de las caravanas utilizan termo poliuretano (TPU) de alta calidad y biocompatibilidad, seleccionado por su resistencia a la exposición ambiental prolongada. La identificación visual se realiza mediante marcado láser de alto contraste, asegurando la legibilidad con el paso del tiempo. Estos factores adquieren mayor relevancia a medida que la identificación electrónica se integra en la rutina productiva.
Desde ACA, se subraya que el productor debe considerar no solo el costo inicial de una caravana, sino también su desempeño a largo plazo: si permanece, si mantiene su legibilidad y si continúa cumpliendo su función. En un mercado que amplió rápidamente su oferta de identificación electrónica, ACA busca enfocar la discusión en que, una vez resuelta la necesidad de identificar, la calidad y la durabilidad del dispositivo son clave en la decisión. La calidad, en este contexto, se convierte en un factor determinante para la eficiencia y la economía del sistema de trazabilidad.
FUENTE: Clarin Rural