A LA ESPERA DE DEFINICIONES SOBRE EL MANUAL DE PROCEDIMIENTOS
Reforzada la obligatoriedad de vacunar, se abren nuevos horizontes
Por decisión del Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense, a partir del 1 de octubre se hará efectivo el cumplimiento de realizar la vacunación contra el carbunclo bacteriano en el ámbito de la provincia.
Otra vez empezamos con el tema del carbunclo? Nos preguntaba -descreído- un habitual lector de este Periódico MOTIVAR tras recibir la edición de junio en la cual Rubén Ceminari (del Consejo Deliberante de Puán), explicaba las razones por las cuales tal órgano solicitaba al Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense y a la COPROSA que se avanzara en la vacunación contra dicha zoonosis en los bovinos, de forma sistemática en sus ámbitos de incumbencia.
Claro que aquella no fue la primera oportunidad en la cual el tema era puesto sobre el tapete: alcanza con recordar que el proyecto de poner en práctica la vacunación obligatoria contra esta enfermedad data del año 1963 para apreciar que de novedosa, la iniciativa incorpora poco y nada.
Sin embargo y tras una serie de reuniones (informales) previas, el pasado 25 de agosto se concretó un encuentro en el ámbito de la Comisión Provincial de Sanidad Animal de Buenos Aires, luego de la cual el ministro Alejandro Rodríguez estableció -por medio de la Resolución 115 / 14- reforzar la vacunación obligatoria contra el carbunclo en el territorio bonaerense, a partir del próximo 1 de octubre.
Vale destacar que -además de funcionarios del Ministerio- del encuentro participaron representantes del Colegio de Médicos Veterinarios de la provincia (Ver recuadro); de la Facultad de Veterinaria de la UNICEN; del Laboratorio Azul Diagnóstico (Ver recuadro); del Senasa y de Caprove (Ver recuadro).
Algunas claves
Allí se estableció que la vacunación se realizará de manera libre desde enero a setiembre. Culminado ese período, todos los animales (mayores de ocho meses) que no hayan sido vacunados y certificados como tales, deberán recibir la vacuna de manera obligatoria junto con la segunda dosis anual de aftosa.
Vale mencionar que durante el encuentro se destacó la inoculación conjunta de 1.200.000 bovinos (desde 2004 a la actualidad) en el partido de Azul, sin presentarse incompatibilidades entre ambas vacunas.
También se presentó un borrador del Manual de Procedimiento por medio del cual se establecen las responsabilidades de todos los actores involucrados.
El rol de los veterinarios
Adentrándose ya en la puesta en práctica de la Resolución, se planteó entre los asistentes la necesidad de definir el rol de las fundaciones y de los médicos veterinarios en el marco de la comercialización de la vacuna, entre otros temas.
En ese marco, desde el Colegio de Veterinarios de la provincia se destacó la falta de claridad en ese aspecto, considerando prioritario que sean los profesionales de la actividad privada quienes certifiquen la aplicación del inmunógeno en cuestión.
Debido a este y otros temas, se acordó un plazo de 30 días para que se realicen propuestas superadoras al manual presentado por el MAA.
La industria
Los representantes de Caprove presentes en el encuentro apoyaron la iniciativa, considerándola una oportunidad para renovar la relación existente entre los médicos veterinarios y sus clientes ganaderos, a fin de poder incrementar la difusión del uso de las tecnologías sanitarias disponibles.
Más allá de esto, se informaron los stocks de vacunas actualmente disponibles para hacer frente a la puesta en marcha de la normativa, destacando la capacidad instalada para incrementar los volúmenes en el corto plazo.
En definitiva y más allá de aquello que podía suponerse en cuanto a una batalla perdida frente al carbunclo, la medida tomada por el Ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense plantea una luz de esperanza en un tema que para muchos ya había quedado en el olvido.
Restan definir las cuestiones operativas, pero sin dudas el sector -en su conjunto- está frente a una posibilidad de introducir conocimiento y tecnología en la producción ganadera, a fin no sólo de evitar las pérdidas económicas que generan las mortandades de animales, sino también un avance en el cuidado de la Salud Pública.
¿Se podrá aprovechar resguardando el rol de cada uno de los involucrados?
En algunos días lo sabremos…
“Los veterinarios deberán poder participar tanto profesional, como comercialmente de la propuesta”
Así lo manifestó el Dr. Mario Carpi, presidente del Colegio de Médicos Veterinarios de Buenos Aires al ser consultado por este Periódico MOTIVAR sobre la reunión mantenida a fines de agosto en el Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia.
En ese sentido y tras dejar en claro que la entidad profesional está de acuerdo con las acciones que promueven la vacunación sistemática contra el carbunclo, Carpi destacó que si bien la vacuna es una herramienta indispensable, «son los veterinarios los que deben poder ingresar al campo para realizar las tareas de saneamiento ambiental correspondientes».
Y agregó: «También debemos avanzar en dilucidar de qué manera participarán los colegas en la activa comercialización de los productos, para que la misma no se traslade a las fundaciones, como ha ocurrido con la vacuna antiaftosa. Será clave poder avanzar en el marco de un esquema en el cual las funciones estén bien delimitadas».
“Es un hecho trascendente para el cual trabajamos hace años”
Destacando la importancia de la medida, el Dr. Ramón Noseda -de Laboratorio Azul Diagnóstico- manifestó su entusiasmo en cuanto al futuro inmediato en aquello vinculado al control de la enfermedad.
«Sin dudas lograremos una importante masa de animales vacunados en terrenos de la provincia, donde geológicamente se dan las condiciones básicas para que la espora persista en el tiempo», explicó el veterinario que desde 1977 difunde la importancia de combatir la problemática sanitaria. Y agregó: «La obligatoriedad es necesaria, puesto que en Azul y en el marco de una doble vacunación voluntaria (aftosa, junto con carbunclo), la adopción nunca superó el 40% de los animales».
Por último, concluyó: «Tener carbunclo es un indicador de decadencia. Disponemos de todos los elementos para su control y erradicación: veterinarios capacitados; diagnósticos confiables; organismos oficiales para la aplicación de leyes de vigentes; vacuna de eficiencia demostrada y bajo costo; y métodos eficaces para la eliminación de cadáveres».
«Una oportunidad para recrear el vínculo entre los profesionales y sus clientes ganaderos»
Juan Carlos Aba sostuvo que la Resolución propone un camino hacia la solución de un problema endémico y con una prevalencia en franco crecimiento.
«A su vez, la medida debe verse como una oportunidad para recrear la relación entre productores y veterinarios, ya que deberá ser reglamentada de forma que sean los profesionales quienes certifiquen la vacunación, transformando la normativa en una oportunidad para repasar los calendarios sanitarios», explicó el vicepresidente de Caprove. Y agregó: «Servirá para transmitir cómo impacta la aplicación de un plan productivo en la rentabilidad de las explotaciones».
El veterinario también analizó la evolución del uso de la vacuna contra el carbunclo: «En los años ´80 y sobre 40 millones de cabezas, se llegaron a vacunar cerca de 28 millones; mientras que hoy -con una población similar- la industria produce sólo 17 millones de dosis».
Por último, reforzó: «Es difícil mencionar los motivos de este paso atrás (con un recrudecimiento de los casos a campo y también en humanos) pero estamos frente a la posibilidad de revertir la situación».