Las autoridades sanitarias de Santa Catarina, Brasil, concluyeron el 21 de octubre las primeras acciones para contener un foco de la enfermedad de Newcastle, detectado en una granja comercial de perus en el municipio de Nova Itaberaba. Este brote ha puesto en marcha protocolos internacionales de sanidad animal para evitar su propagación y mitigar el impacto en la avicultura local.
La Companhia Integrada de Desenvolvimento Agrícola de Santa Catarina (Cidasc) informó que los dos galpones de la granja afectada fueron desocupados. La propiedad fue aislada mediante una barrera física de control de acceso, restringiendo el ingreso únicamente al personal de trabajo. Para evitar el riesgo de diseminación del virus, se prohibió el acceso de otras personas y se implementó un sistema de desinfección en la entrada y salida.
Como parte de las medidas de contención, los insumos utilizados en la granja y las carcasas de las aves están siendo enterrados en una fosa que fue vistoriada y aprobada por las autoridades ambientales el 20 de octubre. La granja también será sometida a un proceso de desinfención exhaustiva. Paralelamente, se inició una vigilancia activa en propiedades rurales ubicadas en un radio de hasta 10 kilómetros del foco.
Medidas de sanidad animal y vigilancia
Nueve equipos, cada uno con al menos un médico veterinario, están realizando visitas a granjas comerciales y criaderos de subsistencia dentro del área de vigilancia. Se priorizaron las propiedades más cercanas al foco y aquellas con aves próximas a ser enviadas a faena, con el objetivo de detectar posibles nuevos casos de Newcastle y aplicar las medidas preventivas correspondientes ante esta enfermedad infecciosa.
Impacto en las exportaciones avícolas
El registro de este foco de Newcastle ha generado repercusiones en el comercio internacional. Arabia Saudita suspendió la importación de carne de aves de Santa Catarina, mientras que Malasia prohibió las compras de carne avícola de todo Brasil. Estas restricciones subrayan la importancia de una respuesta rápida y efectiva para proteger la reputación sanitaria del sector y las exportaciones de productos avícolas.
FUENTE: Globo Rural (Brasil)