Una investigación reciente ha revelado la alta prevalencia de mastitis en explotaciones lecheras españolas, con casi el 76% de positividad a patógenos en los tanques analizados. El estudio, impulsado por Boehringer Ingelheim, examinó la relación entre los sistemas de ordeño, los protocolos de higiene y las rutinas de manejo con la presencia de los principales agentes causantes de esta enfermedad.
La mastitis bovina continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios y económicos para la lechería. Los patógenos causantes no se comportan de manera uniforme. Mientras S. aureus, S. agalactiae y Mycoplasma spp. se transmiten principalmente de vaca a vaca durante el ordeño, a través de manos, pezoneras y paños, otros como S. uberis o E. coli son patógenos ambientales que aprovechan deficiencias en la higiene y el manejo del alojamiento para su contagio entre ordeños.
El contexto actual de las explotaciones lecheras, con la incorporación creciente de sistemas de ordeño automatizado y la transición de la terapia de secado sistemática a la selectiva, puede influir en la tasa de nuevas infecciones y en la proporción de los diferentes patógenos involucrados. Ante esta situación, Boehringer Ingelheim impulsó el estudio para determinar la prevalencia de los principales agentes productores de mastitis y su relación con las distintas rutinas de manejo.
Hallazgos clave sobre la mastitis y el manejo
El trabajo, denominado "Impacto de los sistemas de ordeño y los protocolos de higiene en la prevalencia a nivel de rebaño de los principales patógenos de mastitis en leche de tanque en España", fue diseñado y dirigido por la compañía. Contó con la participación de Patricia de Celis (Gescal Veterinarios), Manuel Cerviño (Boehringer Ingelheim Animal Health), Mercè Lázaro (Laboratorio Interprofesional Lechero de Cataluña) y Susana Astiz (Centro Superior de Investigaciones Científicas).
Se tomaron más de 500 muestras en todo el país, bajo la dirección del equipo de representantes de la empresa en cada zona. El estudio se centró en determinar la relación entre el modelo productivo y la presencia de infecciones por S. aureus, S. agalactiae, S. uberis y M. bovis. Los resultados indicaron una elevada prevalencia de infección a nivel de rebaño, con casi el 76% de positividad a alguno de los patógenos estudiados en los tanques analizados. Se destacó el alto porcentaje de muestras positivas a S. uberis (76,4%) y S. aureus (34,2%), con un bajo nivel de positividad para Mycoplasma spp. (0,9%).
El estudio también evidenció la influencia de los diferentes protocolos de manejo y sistemas de ordeño tanto en los niveles de producción y calidad de leche como en los patógenos predominantes. Entre las conclusiones principales, se observó que la terapia selectiva de secado reduce la presencia de S. agalactiae, pero se asocia con una mayor presencia de S. aureus. Esto sugiere que, a medida que se avanza hacia un uso más selectivo de los antimicrobianos, se requieren sistemas de monitorización adaptados a cada patógeno, en lugar de un enfoque único.
Además, el sellado de pezones se destacó como una práctica protectora clara y recomendable, especialmente en los rebaños con sistemas de ordeño automatizado. Este trabajo fue presentado como comunicación oral en Estambul, durante la 33.ª edición del World Buiatrics Congress. Patricia de Celis, coautora del estudio, expuso las conclusiones, aportando información de valor para los veterinarios en el abordaje de la patología de mayor impacto económico en el sector lácteo.
FUENTE: Animal's Health