La región CREA Norte de Santa Fe impulsa el crecimiento de su negocio ganadero. La iniciativa se enfoca en la expansión de los rodeos de cría y la mejora de la eficiencia en recría y engorde para capitalizar las condiciones del mercado. Muchas empresas locales están incrementando su stock de vientres.
Un informe reciente de la Mesa de Asesores de la región CREA Norte de Santa Fe señala un total de 28.701 vientres entorados, lo que refleja un crecimiento constante de la población bovina en los últimos años. Estos datos corresponden a 22 empresas que forman parte de siete grupos CREA de la región y que desarrollan operaciones de cría.
Luis Imsandt, asesor del CREA Margarita Campo Alemán y responsable del área Empresa de la región, indicó que un grupo de empresas líderes mantiene un índice de preñez total superior al 80% en las últimas dos campañas. No obstante, existen brechas significativas, con porcentajes que oscilan entre el 50% y el 93%. Las mermas han mostrado una ligera tendencia al alza en las últimas cinco campañas, y en el último ejercicio, el 84% de estas se registraron sin una causa diagnosticada, lo que representa un área crítica para la mejora.
El enfoque actual se centra en el manejo de vaquillonas de primer servicio y vacas de segundo servicio con cría. El propósito es reducir las brechas de preñez y elevar el promedio regional. Imsandt participó en una jornada técnica en Calchaquí, Santa Fe, donde se analizó la situación ganadera regional y se efectuaron análisis patrimoniales de empresas de la zona. Se destacó que la coyuntura actual favorece la implementación de herramientas de manejo y tecnologías para ajustar las brechas, dado que su costo se traduce en menos kilos de carne.
En el segmento de la recría, se evaluaron cuatro modelos con diferentes niveles de intensificación. El modelo más básico, si bien demanda el menor volumen de capital, no resulta competitivo en comparación con la renta agrícola regional promedio. Un segundo modelo, que destina al menos la mitad del área productiva a pasturas y verdeos, proyecta un resultado ligeramente superior al promedio de la actividad agrícola, la cual presenta una alta variabilidad en la zona debido a factores climáticos.
Los dos modelos restantes son los más intensivos y se aconsejan exclusivamente para empresas que disponen de una gestión económica y financiera profesional. Luis Imsandt enfatizó que la recría no se define por la capacidad productiva del animal, sino por la habilidad de la empresa para gestionar sus recursos. Esto requiere un equipo con objetivos claros y la capacidad de monitorear procesos de manera adecuada. La gestión comercial apropiada es fundamental, ya que un modelo productivamente óptimo puede verse comprometido si la relación compra/venta resulta desfavorable.
La jornada fue coordinada por Emmanuel Romagnoli, coordinador de la Comisión de Ganadería de la región CREA Norte de Santa Fe, y contó con la participación de los asesores CREA Federico Galán y Daniel Lovino.
FUENTE: Contenidos CREA Ganaderia