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Por el Dr. Rodolfo Acerbi Docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil |
Culminando con esta serie de columnas referidas a una investigación realizada por el español Antonio Velarde respecto de las buenas prácticas en lechones, nos enfocaremos en el control del estrés de estos animales, durante el destete.
Existen algunos problemas como la separación de la madre que no pueden evitarse desde el punto de vista productivo. Cabe considerar que la falta de la ubre materna como estímulo principal del reflejo de succión es una de las causas del problema de la caudofagia. En consecuencia, deberán extremarse las medidas para evitar otros factores de estrés en los cuales sí es posible intervenir.
Ambiente nuevo
Los corrales de transición deberían garantizar un ambiente climático (temperatura entre 22-28º en función del peso de los animales y buena calidad de aire) y una densidad adecuados (de 0,15 a 0,20 m2/animal). Además debe tenerse en cuenta que, según la legislación actual de bienestar animal, en el caso de utilizar suelos de hormigón emparrillados, estos deberían medir 11 mm máximo de abertura y 50 mm mínimo de vigueta. Además, los corrales en las salas de transición deberían estar diseñados de tal modo que proporcionen al lechón zonas diferenciadas para el descanso, la ingestión de agua y alimento y la defecación y micción. Algunos estudios destacan que los trastornos digestivos postdestete se podrían controlar mediante un adecuado manejo de los factores ambientales citados (per ejemplo el riesgo de padecer estos trastornos intestinales en granjas con mala calidad de aire podía ser de 6 veces superior a granjas con buena calidad.
Otro punto interesante a tener en cuenta es la calidad y temperatura del agua, cuyo aporte adecuado resulta de vital importancia en climas cálidos. Algunos estudios han evaluado el efecto de la temperatura del agua sobre el consumo de alimento, y se encontró que, comparando agua a 28º con 18º, los cerdos que sólo disponían de agua caliente presentaban un crecimiento inferior. Resulta básico asegurar un aporte de agua de calidad evitando aguas excesivamente calientes en verano o frías en invierno. Administrar el alimento mezclado con agua requiere de un control exhaustivo para evitar problemas de residuos de comida con fermentaciones.
Un punto un tanto controvertido de la legislación actual sobre bienestar animal en porcinos es el acceso permanente a materiales manipulables.
Aunque la paja se ha visto que puede tener ventajas para el bienestar animal, porque puede ser utilizada tanto como material «recreativo» como estímulo nutricional o cama, en sistemas intensivos en climas cálidos puede ocasionar problemas de exceso de temperatura o sanitarios.
Se ha observado que proporcionar otro tipo de enriquecimiento ambiental puede resultar también beneficioso para reducir el miedo de los cerdos a objetos nuevos o a humanos y para la expresión de la conducta exploratoria.
Algunos estudios han demostrado que los cerdos que durante sus primeras fases de desarrollo se mantienen en ambientes restrictivos y pobres, presentan posteriormente más problemas de conducta y una menor habilidad de aprendizaje.
En todo caso, la cuestión es encontrar los materiales manipulables adecuados para cada ambiente productivo y tipo de animal.
El éxito radica en el hecho de que sean capaces de mantener un grado elevado de motivación por parte del cerdo para explorarlos.
Manejo
Se ha demostrado que un manejo aversivo o inconsistente/impredecible de los cerdos, especialmente durante las primeras fases de desarrollo, produce efectos negativos sobre la productividad y sobre la facilidad de manejo de estos animales en fases futuras.
Probablemente un determinado nivel de manejo cuidadoso durante esta fase de transición puede minimizar en cierta medida los efectos adversos del cambio de ambiente. Sin embargo, es importante también tener presente que una excesiva familiarización con los humanos durante el desarrollo puede resultar en el futuro en problemas de manipulación por ausencia total de miedo hacia los humanos.
Formación de grupos
En la mayoría de sistemas intensivos resulta inevitable mezclar distintas camadas después del destete. Como en todas las especies sociales, en el cerdo se establecen relaciones jerárquicas que determinan la prioridad de acceso a los recursos.
Cuando se incorporan nuevos individuos en el grupo, deben restablecerse estas relaciones, mediante interacciones agresivas que dan lugar a un cierto nivel de estrés social.
Existen una serie de medidas en los corrales de transición para minimizar el estrés social. En primer lugar, tratar de mezclar las camadas durante el atardecer, aportar suficiente espacio (de descanso y comedero) y mezclar preferentemente camadas con cierto grado de familiaridad (camadas contiguas en las salas de maternidad).
En concreto, se han propuesto dos sistemas productivos para tratar de minimizar este problema. El sistema «farrow-tofinish»propone mantener los mismos grupos de animales durante todo el ciclo. Otro sistema consiste en crear grupos grandes (90 animales) en el momento de la transición, para después ir segregando grupos pequeños que pueden homogenizarse según peso.
Algunos resultados preliminares indican que este segundo sistema podría dar buenos resultados tanto desde el punto de vista del bienestar, como de la productividad.
Asimismo, otro sistema, es el de mantener grupos de hasta 80 animales también durante el engorde, y ya algunos estudios han observado que, algo en contra de lo que se creía inicialmente, este tipo de grupos no presentan más problemas de agresividad que grupos pequeños, ni un menor crecimiento.
Solicite las referencias bibliográficas de esta serie de artículos a [email protected].
