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Por el Dr. Rodolfo Acerbi
Docente de la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil [email protected] |
Tal cual lo prometido en la pasada edición de MOTIVAR, aquí les ofrezco parte de un trabajo para aplicar en los Establecimientos rurales de Bavera G.A. del año 2005, titulado «Reparos para la hacienda».

Al construir sombra artificial, los techos se deben colocar a una distancia de 3 a 3,7 metros del suelo para que los animales reciban menos radiación calórica, circule aire y puedan tener un ambiente fresco.
Si la altura es superior a los 3,7 metros, los animales permanecerán sobre un suelo caliente a medida que cambia la posición del sol. Deben proveer una superficie sombreada de 5,6 m2 por animal adulto.
Si el techo se hace con heno, debe tener una construcción sólida, ya que el heno, cuando está húmedo, se hace muy pesado.

Forestaciones en cortinas próximas a los corrales proveen reducción de la incidencia del viento en climas fríos y lluviosos o muy ventosos o incluso como oferentes de sombra. Sin embargo, también debe tenerse en cuenta la ubicación y las características de la masa arbórea.
Los árboles de hoja perenne deben evitarse en las barreras al Este y al Norte, los de hoja caduca serían los indicados para esos sectores ya que voltean las hojas en invierno y no limitan en ingreso de energía solar en esa época. Los lados Sur, Suroeste y Oeste pueden protegerse con árboles siempre verdes que representan una barrera permanente a los vientos del Sur, fríos y frecuentes en invierno.
Son plantaciones cuya misión principal es la de proteger al ganado de los efectos del viento y que, a su vez, le brinden sombra. Durante el verano la temperatura bajo los árboles disminuye en casi cinco grados con respecto a la que se registra a pleno sol.
En invierno, los vientos fríos y las bajas temperaturas son atenuadas por la disposición de las especies implantadas en forma de cortinas, impidiendo las heladas bajo sus copas, aún cuando se trate de especies que volteen sus hojas en el período invernal.
Existen distintas formas de montes rompevientos de abrigo (las cuales se han graficado en las distintas imágenes que acompañan este artículo):
• En el caso de vientos estables, las barreras de abrigo deben adoptar la forma de una “L”, con el vértice de la misma enfrentando al viento o barlovento.
• Las barreras en “T” protegen áreas expuestas a vientos más fuertes, con el pie de la misma dirigido hacia al viento.
• En las en forma de “U”, el lado abierto debe mirar hacia la línea de fuga del viento (sotavento), generalmente hacia el Norte, y rodeando los potreros por tres costados.
• La barrera en forma de “H” es la óptima, pues está dividida en compartimientos que impiden la formación de corredores de viento y protege de vientos de direcciones variables.
• Macizos o isletas de diversas formas. Muchas veces son los árboles que se dejaron de un desmonte, limpiados de ramas en su parte inferior.
Finalmente le recomiendo que no subestime el impacto de las condiciones climáticas rigurosas, en este caso al calo: le causará efectos muy negativos para los animales y para su bolsillo. Usted ya lo sabe.
