La Unión Europea se prepara para revisar sus normas de bienestar animal para los pollos criados para consumo, pero un nuevo informe advierte que la reforma será incompleta si no abarca las importaciones. Actualmente, la carne de pollo de fuera de la UE solo cumple estándares de bienestar animal en el sacrificio, no en cría, engorde y transporte.
Exigen estándares de bienestar animal en importaciones avícolas
Un informe exige que la reforma de normas de bienestar animal para la avicultura en la Unión Europea abarque las importaciones y evite un doble rasero.
El informe conjunto, titulado Sin doble rasero, revela que el 25 % de la pechuga de pollo consumida en la UE es importada. Cuatro países —Brasil, Tailandia, Reino Unido y Ucrania— representan el 88 % de estas importaciones. Se estima que en 2025 estas importaciones ascendieron a 274 millones de pollos, muchos de ellos provenientes de granjas industriales.
Las organizaciones promotoras del informe subrayan el riesgo de una brecha en los estándares de bienestar animal entre el pollo producido en la Unión Europea y el importado. Instan a la UE a poner fin a este doble rasero, exigiendo el mismo nivel de protección para los pollos, sin importar su origen. Una encuesta en 18 Estados miembros de la UE mostró que el 73 % de los encuestados apoya esta exigencia.
Desafíos en la avicultura global
Los principales problemas de bienestar animal en la producción avícola, como el crecimiento acelerado y el hacinamiento (con menos espacio que una hoja A4 por pollo), provocan graves problemas de salud en las aves. Estos desafíos son significativos tanto en los países exportadores como dentro de la Unión Europea, ya que son inherentes a los sistemas de cría intensiva que priorizan la cantidad de producción.
La Comisión Europea tiene previsto proponer una revisión de la normativa sobre el pollo de engorde antes de finales de 2026, con la intención de aplicar normas equivalentes a las importaciones. Sin embargo, Eurogroup for Animals y la Organización Mundial de Protección Animal critican que una normativa limitada a las jaulas no subsanaría las deficiencias, dejando sin abordar los principales riesgos para el bienestar animal en las cadenas de suministro.
Impacto en la ganadería europea
Reineke Hameleers, directora ejecutiva de Eurogroup for Animals, enfatizó que la UE debería presentar una directiva revisada que mejore la vida de los pollos criados para carne, reduciendo la densidad de población y fomentando razas con mayor bienestar animal. Roger Pettersson, de World Animal Protection Sweden, añadió que la responsabilidad no puede delegarse en la frontera. Las organizaciones advierten que los ganaderos europeos que invierten en mejores estándares de bienestar animal corren el riesgo de verse perjudicados por importaciones más baratas con peores condiciones.
El informe destaca que el pollo importado a menudo pasa desapercibido para el consumidor final, pero la demanda de altos estándares de bienestar animal es clara. El 96 % de los participantes en una consulta pública de la Comisión coincidió en que deberían aplicarse estándares equivalentes a las importaciones. Por ello, instan a la UE a proponer una legislación modernizada que incluya un artículo específico sobre la equivalencia de importaciones para todos los productos avícolas y canales de distribución, garantizando una protección equivalente en la práctica.
FUENTE: Animal's Health