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Según un trabajo realizado por técnicos del INTA y en base a un stock de 2.310.485 vientres, durante 2016 la actividad ganadera de Corrientes dejó de percibir cerca de $900 millones.

FABIAN ACOSTA; LUIS GANDARA; RUBEN IBARRA; MARIA MERCEDES PEREIRA Y JUAN JOSE VERDOLJAK
INTA EEA Corrientes
verdoljak.juan@inta.gob.ar

Plan sanitario. Previo al inicio del servicio (30 y 60 días) hay que aplicar las vacunas reproductivas IBR, BVD, Campylobacteriosis (vibrosis) y Leptospirosis.

Plan sanitario. Previo al inicio del servicio (30 y 60 días) hay que aplicar las vacunas reproductivas IBR, BVD, Campylobacteriosis (vibrosis) y Leptospirosis.

Las mermas (mortandad que se producen entre la preñez y el destete) varían desde un 5% hasta el 15%, siendo el promedio, o valor más mencionado, el de 7 a 10%. Estas cifras son frecuentes y afectan de manera importante a los sistemas de cría de la provincia de Corrientes, a escala del establecimiento, provincial y también regional.
Sin embargo, existen alternativas a implementar para reducirlas.
Las pérdidas prenatales comprenden a las producidas entre el diagnóstico de preñez y la iniciación de los trabajos de parto. No incluyen, por lo tanto, las pérdidas embrionarias, que son anteriores al diagnóstico de preñez y los terneros que se encuentran muertos al momento del parto o que mueren durante el mismo. Las mismas son habitualmente generadas por enfermedades venéreas, brucelosis, leptospirosis, IBR y BVD, causando abortos.
Por lo tanto, es importante individualizar y separar vacas que se presume han abortado: aquellas que se alzan y las que aparezcan sucias en los cuartos y cola, aunque no se haya visto el aborto (vacas que no presentan ternero NPT).
Según las dimensiones del establecimiento (potreros grandes) y el tipo de manejo, los abortos son difíciles de ver en el campo, porque la acción de las aves rapaces y otros predadores los hacen desaparecer.
A su vez, el manejo tradicional que incluye: toros con vacas durante casi todo el año (sin servicio estacionado de 3 a 4 meses), la no realización de un diagnóstico de preñez (tacto rectal), deficiente plan sanitario (falta de incorporación de las vacunas reproductivas) y, sobre todo, la falta de registros de datos, forman un conjunto de hechos que favorecen a que estas mermas sean menos visibles y por esto, tal vez no tenidas en cuenta.

Fórmula N°1

Fórmula N°1

Las pérdidas perinatales incluyen los terneros que están muertos antes de nacer (y que son paridos a término), los muertos durante el parto por distocias y los que mueren en las 48 horas siguientes a su nacimiento. También los terneros que mueren por inanición, nacidos de vacas con bajo instinto materno y que no llegan a ser amamantados.

Cuadro 1: Distribución de Existencias Bovinas por Categoría. Marzo 2016 
Provincia Vacas Vaquillonas Novillos Novillitos Terneros Terneras Toros Toritos Bueyes Total Bovinos
Corrientes 2.310.485 798.958 329.893 345.178 520.755 580.799 120.044 1.724 79 5.007.915
Total nacional 22.945.852 7.545.259 2.823.732 3.952.320 6.876.606 7.230.931 1.065.162 184.947 11.969 52.636.778
Fuente: SENASA (marzo de 2016)

En las pérdidas desde la parición al destete los responsables podrían ser: onfalitis, diarrea neonatal, IBR – BDV, mancha y gangrena. Para lo cual es necesario tener ajustado y dar cumplimiento al calendario sanitario recomendado e identificar y tratar a los terneros que presenten síntomas de alguna enfermedad.
En definitiva, para controlar y disminuir las mermas será necesario incluir las siguientes tareas:

Fórmula N° 2

Fórmula N° 2

Estacionar el servicio: Hacer coincidir los máximos requerimientos del rodeo con la máxima producción del pasto (octubre a marzo).
El estacionamiento debería ser en el menor tiempo posible, ideal 3 meses.
En los sistemas tradicionales es común detectar la presencia de los toros durante todo el año o periodos muy largos de servicio, por eso se propone una estabilización gradual. ¿Cómo? Por ejemplo: el “año 1”, largar los toros a servicio desde octubre hasta febrero – marzo. El “año 2”, el servicio deberá finalizar en enero – febrero. El “año 3”, en diciembre – enero y, por último, en el “año 4”, ya podríamos tener el servicio estacionado en 3 meses.
Esta estrategia nos permitirá saber el inicio y el final de parición.

Corrientes. Las mermas representan $38.400 ($4.800 cada ternero) de cada 100 vientres puestos en servicio.

Corrientes. Las mermas representan $38.400 ($4.800 cada ternero) de cada 100 vientres puestos en servicio.

Plan sanitario: Previo al inicio del servicio (30 y 60 días) hay que aplicar las vacunas reproductivas IBR, BVD, Campylobacteriosis (vibrosis) y también contra Leptospirosis.
De ser posible, consultar con el veterinario de la zona o directamente en el INTA más cercano.
Además, incluir la evaluación sanitaria de los toros antes y después del servicio para detectar toros infectados (un toro cubre de 25 a 50 vientres durante el servicio) o sea que puede infectar a muchos vientres.
Capacitación del personal: Luego, ya con el servicio estacionado y un plan sanitario adecuado solo queda controlar y evaluar lar mermas para corregir a futuro los problemas. Para esto, es fundamental capacitar al personal encargado de las recorridas, que durante el periodo de parición deberían ser diarias. Este debería ser el primer punto a tratar en el plan de acción.
Por último, también es válido entrenar e incentivar y sobre todo valorar y reconocer el trabajo bien hecho, para que el personal esté comprometido con lo que realiza y facilitar el trabajo de diagnosticar las causas de los abortos o muertes.
Los golpes en los arreos o trabajos en el corral (manga baños y otros) pueden producir pérdidas en vacas preñadas.
El tacto mal realizado puede producir pérdidas en los fetos, o dar positivas vacas vacías, lo que luego se contabiliza como pérdida.
Las mermas cercanas al parto suelen ser importantes, especialmente cuando hay muchas vaquillonas pariendo (IATF), entonces es necesario aumentar las recorridas (a dos veces por día).

Análisis económico

La vaca de cría – vientre es un capital de explotación fijo vivo, en su clasificación. Como tal, no se amortiza porque se repone anualmente con las vaquillas que entran a servicio y, en el conjunto, la categoría no pierde su valor… no se produce una depreciación.
Como capital, debe tener su productividad dentro del sistema de producción y aproximarse al objetivo de la cría que es lograr un ternero por vaca por año.
Las pérdidas que se detectan entre la preñez y el destete reducen la cantidad de kilos de ternero logrado por vaca puesta en servicio y el ‘capital vaca’ pierde así productividad. El interrogante, entonces, es: ¿qué es más fácil aumentar la preñez o disminuir las mermas?
Los kilogramos de ternero destetados por vaca, disminuyen al haber menos kilos de ternero por vaca entorada y la merma de preñeces entre tacto y marcación se transforma así en pérdida de eficiencia del capital vientre, que puede ser calculada a través de la Fórmula Nº 1, la cual también determina los ingresos económicos del vientre entorado.
Se puede utilizar para evaluar los beneficios adicionales de un control para la reducción de las mermas.
De acuerdo a la información provista por el Senasa a marzo de 2016 (Ver Cuadro Nº 1), el porcentaje de marcación nacional se puede establecer en el 61% en forma aproximada, relacionando las existencias de terneros y terneras con las vacas. Aplicando el mismo razonamiento, en la provincia de Corrientes el porcentaje de marcación aproximado se ubica en el 48%.
Ahora bien, si las mermas tacto – marcación se estiman en 8% en Corrientes, en la provincia debiera existir un 56% de terneros sobre vaca entorada que llegan a peso de destete.
Simplificando los cálculos: de cada 100 vacas puestas en servicio se logran 48 ternero/as, en lugar de los 56 que se obtendrían eliminando totalmente las mermas. Si tomamos a $30 el kilo de ternero/a de 160 kilos a destete (promediando precio y peso, entre machos y hembras), los 8 terneros adicionales por eliminar mermas representan $38.400 ($4.800 cada ternero) de cada 100 vientres puestos en servicio.
Esta cantidad se deja de recibir si no se hace nada por controlar pérdidas que podrían comenzar a reducirse con recorridas frecuentes en la época prenatal y de parición para atender problemas en la vaca y en los terneros.
El precio de tres meses de jornales es de $30.408 (a razón de $337,87/jornal), logrando un excedente de $8.000 sobre lo percibido extra.
Es importante destacar que el personal extra podría realizar tareas complementarias en el rodeo.
Una persona podría controlar desde 300 a 500 vientres y, según la cantidad de vientres, se justificaría más la contratación de un personal extra ($115.200 y $192.000 en mermas de terneros por 300 y 500 vientres, respectivamente).
La eficiencia del vientre entorado expresada en kilos de ternero logrados por la disminución de merma, se obtiene aplicando la Fórmula Nº 2.
En 100 vientres en los que se reducen las mermas tacto – marcación (estimadas en un 8%) se ganan 12,8kg de ternero por vaca puesta en servicio.
Esto representa, además, un ingreso económico de 12,8 kg x $30/kg = $384 por vaca ($38.400 cada 100 vacas).
Con un stock provincial de 2.310.485 vientres lo que se deja de percibir por mermas puede estimarse en $887.226.240.

Comentarios finales

Para la disminución de mermas tacto – marcación es necesaria una tarea de manejo e implementación de un plan sanitario ajustado a la región y recorridas frecuentes en la época prenatal y de parición para atender problemas, lo que tiene un impacto económico importante a nivel predial y regional.
Por esta razón, merece la atención necesaria de los productores y los organismos públicos de extensión ya que, se aumenta la eficiencia del sistema ganadero, no requiere aportes de capital extraordinarios y el esfuerzo es compensado económica y productivamente.

Descripción de las principales problemáticas sanitarias que afectan a los rodeos bovinos en los actuales esquemas productivos locales. 

DR. JULIO CESAR CAIONEInfo@lab9dejulio.com.ar

El avance de la agricultura en la Argentina determinó un severo impacto en la ganadería, actividad que sufrió un desplazamiento hacia ambientes marginales y una intensificación en diversos sitios. Estos cambios generaron una serie de problemas sanitarios a considerar.
Según el Servicio de Diagnóstico Veterinario del INTA Balcarce, las causas de los problemas de la intensificación en los últimos 15 años son metabólicas, tóxicas, infecciosas, parasitarias e indeterminadas, representando esta última el 12% de los casos.
Dentro de las metabólicas se encuentran la polioencefalomalacia (PEM), acidosis, desbalance calcio y fósforo e hipovitaminosis A. Por su parte, las tóxicas están ligadas a intoxicación por monensina, urea y oxalatos; las infecciosas, con IBR encefálico y Listeriosis y las parasitarias, a coccidiosis.
Las causas más habituales son: intoxicación por monensina, acidosis, PEM, neumonías y desbalance de calcio y Fósforo, siendo la intoxicación con monensina y neumonías lo más frecuente, presentando sintomatología similar a la intoxicación por claviceps purpúrea (golpe de calor). En el caso de las intoxicaciones por monensina, el animal muestra dificultad respiratoria por problemas cardíacos y si bien esto clínicamente podría confundirse con una neumonía o intoxicación por claviceps purpúrea, la temperatura se presenta normal; las enzimas hepáticas están aumentadas y hay lesiones patológicas en corazón, hígado y pulmón.

Muerte súbita

Entre las causas de muertes súbitas que se dan en los encierres se destacan la intoxicación por urea y oxalatos. La primera se produce por mal mezclado o alto contenido en las raciones; los síntomas comienzan a los 10 minutos de consumida y las muertes se presentan en el transcurso de los 45 minutos a 4 horas. ¿Otros datos? Los animales están agresivos y si se tratan rápido con vinagre al 20% en agua helada, se recuperan.
La intoxicación por oxalatos se da en corrales sin usar (cubiertos con yuyo colorado, quínoa y verdolaga), las plantas acumulan oxalatos y el consumo en exceso produce lesión renal con edema perirrenal, los valores bioquímicos suelen estar alterados, se observa un descenso del Calcio sérico, aumento de la fosfatemia, uremia y creatinina.
Los animales más susceptibles al IBR encefálico (HVB-5) son los terneros de destete hasta los dos años: la signología se caracteriza por no tener respuesta a los estímulos, depresión, incoordinación, marchar en círculo, no tragar y rechinar los dientes, el curso de la enfermedad varía entre 3 a 10 días y la mortalidad es del 100%.

 

Cuadro Nº 1. Características a considerar para cada una de las enfermedades.
Temperatura Depresión Giro en círculo Bruxismo Convulsiones
HVB-5 Elevada
Listeria Elevada No común No
Def. Ca-P Normal No No No
PEM Normal
Coccidiosis Normal No No No común No
PEC Elevada No No común No No

La Listeriosis, por su parte, se presenta en animales que consumen silo con pH mayor a 5.0, la signología que la caracteriza es que los animales giran en círculo, se les cae una oreja, párpado y labio del lado afectado debido a una parálisis facial unilateral.
La Polioencefalomalacia (PEM) se diferencia de IBR ya que, si los animales son tratados a tiempo con vitamina B1, se recuperan. La misma se produce por un exceso de azufre, falta de tiamina o por la presencia de tiaminasas; los signos clínicos se caracterizan por aparecer repentinamente en animales jóvenes (entre 6 y 24 meses), ceguera central, girar en círculos, opistótono, temblores musculares, rechinar de dientes, ataxia, coma y muerte. La temperatura corporal y la frecuencia respiratoria son normales. Si no se tratan, la mayoría de los animales muere a las 48 horas de iniciados los signos.
En los desbalances de Calcio y Fósforo, el animal cae repentinamente unos minutos, deja de respirar y se reincorpora. También la Coccidiosis muestra síntomas nerviosos presentando materia fecal con sangre.
Otra patología que aún no ha sido dilucidada en su etiología es la Patología de espacios craneales, PEC (síndrome de la oreja caída) que afecta a animales en el encierre y presentan la oreja caída uni o bilateralmente, también el labio y el ojo, y temperatura elevada. Se cree que puede ser una causa bacteriana que ingresa por oído, y por lo general, afecta a varios animales.

Fuente: Disertación Dr. Ernesto Odriozola, INTA Balcarce XXV Jornada de Producción animal, Sociedad Rural de Bolívar.

La Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios cuantificó las pérdidas ocasionadas por las enfermedades, proponiendo acciones concretas para evitarlas de manera rentable.

PATRICIO HAYES
Director ejecutivo de Caprove

A fines del año pasado y en base al trabajo realizado por diversos integrantes de la comisión directiva de Caprove, se ha podido llevar adelante una actualización de los datos que conforman el Plan Sanitario Productivo promovido por la entidad a nivel nacional desde el año 2006, con el objetivo de contribuir al resguardo de la sanidad animal y al incremento de la productividad del rodeo bovino actual.

ENFERMEDADES REPRODUCTIVAS

Los animales susceptibles de contraerlas son 22.300.000 de madres, 1.120.000 toros y 3.350.000 de vaquillonas de reposición. Considerando que en una primera etapa sólo se acceda a los rodeos productivos organizados, el universo a vacunar sería de 27.100.000 dosis. En la práctica, sólo se utilizan 7.700.000 de dosis.
Es decir: sólo se vacuna el 25% del rodeo reproductivo y es coincidente con el porcentaje de animales en los que se supera el 85% de parición anual.

TRICHOMONIASIS Y VIBRIOSIS

Son dos enfermedades venéreas que afectan a los rodeos con servicio natural, bajando entre un 5 y 10%, por su presencia, los índices de preñez, siendo su diagnóstico y tratamiento un proceso de fácil resolución a través de la actuación de un profesional veterinario y de laboratorios de diagnóstico acreditados.
Su existencia se debe, básicamente, a no estar incluido su control en los planes sanitarios de una gran parte de los rodeos.

IBR Y DVB

Su prevención es fundamental para el desarrollo de un ternero sano, ya que su infección lo hará portador para toda su etapa productiva.
Deberían emplearse 24.500.000 de dosis para lograr una cobertura vacunal del 90%, pero hoy se emplean 11.600.000 de dosis. Casi el 47% de los terneros podrían presentar patologías vinculadas a dichos agentes.

PARASITOSIS

Los problemas ocasionados por las mismas quedan en evidencia al comparar el número de dosis que técnicamente se deberían usar: 211 millones de dosis para animales de 200 kilos, frente a las que realmente se usan: 100 millones de dosis en todo el rodeo nacional. En base a esta situación, los especialistas consideran una pérdida de $9.000.000.000. Es decir, alrededor de $7 por cabeza de los 13.000.000 de potenciales animales que no se desparasitarían.

CARBUNCLO

De acuerdo a las existencias ganaderas se deberían vacunar alrededor de 40.000.000 de animales. Sin embargo, en 2013 se comercializaron sólo 17.900.000 de dosis, vacunándose el 45% del rodeo susceptible de enfermar, provocando muertes de animales adultos en plena etapa reproductiva, confirmándose en el año 2014 la muerte de un ser humano.

QUERATOCONJUNTIVITIS

Sobre un uso recomendable de 24.030.000 de dosis, en 2008, fueron utilizadas sólo 13.600.000 de dosis (56%). Esta enfermedad provoca una pérdida de 80 gramos por animal enfermo por día, ocasionando pérdidas no sólo en animales en engorde, sino en terneras y vaquillonas de reposición que deben ser descartadas como madres.

Bajo ese paraguas, la Cámara impulsa la implementación de herramientas sanitarias para controlar las patologías que afectan la reproducción de los animales, desde la concepción hasta el parto, disminuyendo la mortalidad neonatal y permitiendo una mayor cantidad de terneros destetados.

En definitiva, la propuesta apunta a dar los lineamientos necesarios sobre cómo impacta la sanidad en la productividad animal para que luego cada asesor veterinario privado sea el que diseñe un plan sanitario productivo a medida de las características y requerimientos de los productores que asesora.

Así, desde Caprove proponemos (manteniendo el stock actual de madres, y con un manejo eficaz de la sanidad) aumentar la tasa de preñez, incrementar la de destete en 10 puntos y disminuir fuertemente las pérdidas por enfermedades parasitarias y metabólicas, para lograr un crecimiento de la tasa de extracción de 4 puntos y alcanzar un mejor índice de conversión por categoría, permitiendo así producir más terneros.

Destacamos que para cumplimentar estas metas será imprescindible avanzar en una mayor participación de los asesores veterinarios dentro de los planteos productivos, como responsables de diseñar y monitorear las estrategias sanitarias dentro de cada establecimiento, consolidándose como los profesionales que mejor conocen la calidad y trazabilidad de los procesos y las tecnologías que recomienda.

 

¿Cómo aumentar la productividad?

Los aspectos sanitarios son fundamentales a la hora de incrementar el stock y la productividad ganadera.

La relación entre el incremento de las exportaciones y el aumento de los precios de la carne en el mercado interno es el resultado de una producción claramente insuficiente.

De hecho, los especialistas coinciden en que se debe incrementar en al menos 2.000.000 de terneros la producción anual para comenzar a dar respuesta a una demanda de carne en constante crecimiento. En forma paralela, el auge de los cultivos redujo en 15.000.000 de hectáreas el área destinada a la ganadería.

Con un 61% de destete a nivel país, una tasa de extracción del 25% y un manejo que no incluya los conceptos técnicos de la producción, estos 2.000.000 extras de terneros harían necesario incrementar el rodeo de madres de 22.300.000 (cantidad del año 2014) a 25.600.000 en un contexto de pérdida de hectáreas a favor de la agricultura, con pérdida de calidad de tierras.

No tenemos dudas que desde los distintos sectores involucrados en la actividad se proponen soluciones, válidas por sus razonamientos aislados, pero complicadas, onerosas y de difícil aplicación en la práctica con la celeridad que las circunstancias indican.

Por eso, la propuesta de Caprove apunta a mantener el mismo stock de madres, incrementar el porcentaje de parición, evitar las pérdidas neonatales y lograr un incremento de la tasa de destete de 10 puntos (de 61% a 71%) y en la de extracción de 4 puntos (del 25% al 29%), que se comenzaría a comercializar en tres años.

En definitiva, se busca aumentar la productividad del rodeo actual, lo cual se conseguirá incrementando los índices de concepción, parición y destete y alcanzando un mejor índice de conversión por categoría.

Que quede claro: lograr el mismo resultado aumentando el stock de madres implicaría un período mínimo de cinco a seis años (tres para que las terneras retenidas paran y de dos a tres años para que sus terneros lleguen al peso de faena) sin tener en cuenta que las terneras que se dejen como retención de vientres faltarán como vaquillonas para faena.

Más allá de que se reconoce a la alimentación como un factor fundamental para lograr cualquier tipo de mejora en la producción, es aplicando los conceptos de sanidad sobre el rodeo con lo que se podrán eliminar las patologías que afectan a la reproducción, desde la concepción al parto, y evitar la mortalidad neonatal, lográndose estos resultados con el asesoramiento veterinario y el uso responsable de productos veterinarios de calidad reconocida.

 

¿Cuáles son las problemáticas a tener en cuenta?

En este punto es clave tener presente que son las enfermedades reproductivas, como brucelosis, IBR, DVB, trichomoniasis, leptospirosis y vibriosis genital bovina, las causantes de las bajas tasas de concepción y de partos. Por su parte, otras patologías como la diarrea neonatal y la neumonía neonatal, se constituyen como las responsables de la mortandad de un alto número de terneros.

Un análisis sintético, pero a fondo, de la situación sanitaria del país frente a estas patologías nos permitirá entender por qué a través del manejo sanitario inteligente se puede mejorar el stock y la productividad ganadera.

Un recordatorio previo será necesario como base de la revisión: una vez que una determinada enfermedad ha sido considerada endémica, sólo la prevención y el tratamiento del 100% de los animales susceptibles de contraerla permitirá reducir los efectos de su presencia, muestra de ello es lo ocurrido con la fiebre aftosa.

Sólo se logra su control a partir de una cobertura vacunal superior al 90%.

 

¿Cuánto pierde la actividad por no invertir en sanidad?

Si bien el 61% de destete a nivel país no es sólo el resultado de la presencia de las enfermedades reproductivas, los estudios de prevalencia le adjudican a este tipo de patologías una muy alta incidencia, considerándose que con la genética actual y los mismos niveles nutricionales se podría pasar al 71% de animales destetados, controlándolas por medio de una correcta implementación de planes sanitarios productivos.

El resultado consiguiente sería producir los 2.000.000 de terneros adicionales que actualmente son necesarios para cubrir la creciente demanda interna y externa de carne, aumentando la tasa de extracción del 25% actual al 29%.

Técnicamente este concepto se convalida con los trabajos realizados por el INTA Marcos Juárez, cuando uno de sus técnicos, el Dr. Gustavo Zielinski remarca: «La salud animal y la parición son los pilares para recuperar el stock bovino. Un 40% de vacas son huéspedes en los campos y no producen terneros: la mitad se debe a un déficit en la concepción y la otra es producto de enfermedades reproductivas».

Para el caso de estas últimas patologías, debemos considerar como animales susceptibles de contraerlas, a 22.300.000 madres, 1.120.000 toros y a 3.350.000 de vaquillonas de reposición. Comprendiendo esto, veremos que prevenirlas implica el uso anual de una doble dosis de vacuna reproductiva en las vaquillonas y de una dosis en las madres y padres, con lo cual se deberían emplear 30.120.000 de dosis.

Considerando que en una primera etapa sólo se acceda a los rodeos productivos organizados, el universo a vacunar sería de 27.100.000 dosis, mientras que en la práctica sólo se utilizan 7.700.000 de dosis. Este dato refleja la gravedad del problema: sólo se vacuna al 25% del rodeo reproductivo y es coincidente con el porcentaje de animales en los que se supera el 85% de parición anual.

Por su parte, en enfermedades como IBR y DVB -cuya prevención es fundamental para el desarrollo de un ternero sano, ya que su infección lo hará portador para toda su etapa productiva- deberían emplearse 24.500.000 de dosis para lograr una cobertura vacunal del 90%.

Sin embargo, hoy se emplean 11.600.000 de dosis, con lo cual casi el 47% de los terneros podrían presentar patologías vinculadas a dichos agentes.

Para el caso de la brucelosis, una zoonosis cuya importancia y gravedad es un tema por todos conocido, pero no por eso resuelto, sigue estando presente en los rodeos de cría, afectando la preñez y constituyendo un importante riesgo para la salud humana. Se hace necesario el cumplimiento del programa respectivo implementado por el Senasa.

Ya refiriéndonos a trichomoniasis y vibriosis (campilobacteriosis), veremos que se trata de dos enfermedades venéreas que afectan a los rodeos con servicio natural, bajando entre un 5 y 10%, por su presencia, los índices de preñez, siendo su diagnóstico y tratamiento un proceso de fácil resolución a través de la actuación de un profesional veterinario y de laboratorios de diagnóstico acreditados, debiéndose su existencia básicamente a no estar incluido su control en los planes sanitarios de una gran parte de los rodeos.

A estas pérdidas por patologías reproductivas se les deben agregar las disminuciones productivas provocadas por carencias minerales, hormonales y por parasitosis internas y externas, al retrasar los períodos de entore y disminuir los índices de preñez.

En este último punto vale remarcar que los problemas ocasionados por las parasitosis quedan en evidencia al comparar el número de dosis que técnicamente se deberían usar: 211 millones de dosis para animales de 200 kilos, frente a las que realmente se usan: 100 millones de dosis en todo el rodeo nacional.

Contemplando esta situación, los especialistas evalúan la problemática en una pérdida de $9.000.000.000.

Es decir, alrededor de $7 por cabeza de los 13.000.000 potenciales animales que no se desparasitarían.

De esta manera se pueden evaluar cada una de las patologías que afectan a los rodeos, como el caso de carbunclo; enfermedad zoonótica contra la cual, de acuerdo a las existencias ganaderas, se deberían vacunar alrededor de 40.000.000 de animales.

Sin embargo, en el año 2013 se comercializaron sólo 17.900.000 de dosis, vacunándose el 45% del rodeo susceptible de enfermar, provocando muertes de animales adultos en plena etapa reproductiva, confirmándose en el año 2014 la muerte de un ser humano.

Un análisis similar realizado para el caso de la queratoconjuntivitis muestra que sobre un uso recomendable de 24.030.000 de dosis, en 2008, fueron utilizadas sólo 13.600.000 de dosis (56%).

Esta enfermedad provoca una pérdida de 80 gramos por animal enfermo por día, ocasionando pérdidas no sólo en animales en engorde, sino en terneras y vaquillonas de reposición que deben ser descartadas como madres.

Como se desprende de este análisis, la sanidad afecta de manera directa a la producción por lo que su control es el método más eficiente y rápido para aumentar el número de animales destinados a faena.

 

Rodeos de engorde

Por otra parte, una adecuada implementación de planes sanitarios en los rodeos de engorde nos daría la respuesta inmediata a las necesidades urgentes.

Como se dijo, actualmente se usan casi 100.000.000 de dosis de antiparasitarios, menos de lo que se debería usar y los estudios demuestran que por cada dosis no usada se pierden al menos 30 gramos de carne por día por animal no tratado, con una pérdida total de $9.000.000.000 millones.

De la misma manera afectan al engorde enfermedades como IBR, DVB, queratoconjuntivitis, sarna, garrapata, carencias minerales, las cuales tienen en el médico veterinario -como profesional- y en la industria farmacéutica veterinaria, la tecnología disponible para dar una respuesta adecuada a tan crítica situación.

CRECE LA DEUDA INTERNA

Las pérdidas para el sector ganadero superan los $18 mil millones

DE LA REDACCION DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Según se informara desde la Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios, el sector ganadero invirtió en sanidad un promedio de $33 por animal en todo el año 2014. «De este total, el valor correspondiente a sanidad preventiva fue de $24.40, mientras que el resto corresponde a productos de uso terapéutico o de manejo como antibióticos y hormonales», aseguraron.
Más allá de esto, el documento difundido por Caprove dejó en claro que la aplicación de un correcto Plan Sanitario Productivo (siempre con un profesional médico veterinario como corresponsable sanitario a cargo) requiere de una inversión de $42 por animal y por año, equivalente a una inversión extra de $17.60 por animal y por año, lo que representaría una inversión global extra para el sector de $880.000.000.

Rentabilidad de la inversión
«La falta de implementación de estos planes produjo pérdidas para el sector valuadas en los $18.400.000.000 para el año 2014, debido a una menor tasa de concepción, un bajo porcentaje de parición, una baja tasa de extracción, una baja tasa de ganancia de peso y el impedimento de dar respuesta a un incremento de la demanda», se sostuvo desde Caprove. En ese marco, los especialistas agregaron evitarlas hubiera requerido una inversión extra de $880.000.000, lo cual representa una rentabilidad de más de 21 veces sobre la inversión.
«Por lo expuesto, creemos necesario generar un cambio fundamental en nuestra ganadería, con menor cantidad de hectáreas en producción en la cual lo importante sea la capacidad de producción del actual stock bovino, a través de la aplicación de toda la tecnología disponible, que está al alcance de todos los productores, con costos significativamente bajos y que nos llevarían a una producción eficiente, con capacidad para hacer frente a los incrementos de la demanda de carne interna y externa», concluyeron desde la Cámara.

PUEDEN ACCEDER AL MISMO DE MANERA COMPLETA

Todo el Plan Sanitario Productivo a disposición de los asesores veterinarios

DE LA REDACCION DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Más allá de la actualización de datos realizada por Caprove en el marco de las pérdidas anuales que ocasionan las enfermedades sobre los rodeos bovinos en nuestro país y la descripción concreta en cuanto a cómo si se las evitara se lograría incrementar la productividad nacional, el Plan Sanitario Productivo de la Cámara contempla una serie de informaciones y anexos que sin dudas serán de interés para los asesores veterinarios de todo el país.
Es por ello que quienes quieran solicitar la versión completa del documento, podrán hacerlo vía e – mail escribiendo a redaccion@motivar.com.ar.

Los contenidos
La herramienta de Caprove contempla, en primer lugar, información clave sobre los criterios técnicos a tener en cuenta para la elaboración de un plan sanitario.
En este punto, desde la entidad se remarcó que no existen «recetas» únicas, «ya que cada establecimiento, atento a sus características productivas, ubicación geográfica y manejo, requerirá de una acción sanitaria determinada, siendo el médico veterinario el único capacitado para brindar el asesoramiento correspondiente».
Más allá de esto, la información subraya la importancia de tener en cuenta aspectos centrales como la probabilidad de ocurrencia de las enfermedades, sus consecuencias concretas sobre la explotación y el análisis costo – beneficio de las medidas propuestas.
Además, se avanza en la correcta utilización de las vacunas, con especial hincapié en las enfermedades reproductivas y en aquellas que afectan a los terneros pero cuya recomendación se orienta hacia la vacunación de los vientres.
También se remarca el impacto y la correcta forma de trabajo en el marco de las enfermedades carenciales (raquitismo por carencia de Ca.; hipofosforosis; hipocuprosis; hipomagnesemia; molibdenosis y carencias de Zn, Se y Vit E).
Para el caso de la utilización de los antiparasitarios, los expertos de Caprove avanzaron en la difusión de los distintos tratamientos (rotación de drogas), destacando las drogas con efecto antihelmíntico disponibles en medicina veterinaria y la actualidad en el marco de problemáticas puntuales como garrapata común del bovino (Boophilus microplus), la mosca de los cuernos (Haematobia irritans), la sarna (Psoroptes bovis) y los piojos.
También se publicaron una guía de Buenas Prácticas en el Uso de Productos Veterinarios, destacándose en ellas no sólo recomendaciones básicas a tener en cuenta, sino también detalles específicos a considerar por todos los actores involucrados en la producción ganadera.
Por último, el documento dispone de capítulos complementarios en los cuales se hace referencia a la correcta aplicación y empleo de productos hormonales y tratamientos carenciales, así como también a la utilización de antibióticos.

Lo afirmó Mariana Puntel, quien forma parte de un grupo de investigadores que avanza sobre el proyecto de una vacuna marcadora contra el Herpes Virus Bovino 1.

MARINA GONZALEZ FONTAO
marina@motivar.com.ar

Lo que viene. “En el futuro deberemos eliminar la prevalencia”.

Lo que viene. “En el futuro deberemos eliminar la prevalencia”.

Junto con la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria, Biogénesis Bagó entregó el premio a la edición 2013 del mejor trabajo sobre “Adopción de tecnología para una producción eficiente en ganadería intensiva y extensiva -carne y leche-, que aborde aspectos sanitarios, reproductivos o de manejo”.

«Más allá de la temática propuesta, en cada versión de esta iniciativa, recordamos a dos grandes colegas y amigos: Javier Margueritte y Leandro Elordi», le comentó Esteban Turic, gerente de Innovación del laboratorio, a este Periódico MOTIVAR.

En este marco, Turic formó parte también del jurado integrado por Eduardo Palma, Bernardo Carrillo, Jorge Errecalde y Ramón Noseda, que eligió ganador del Premio al proyecto «Nueva vacuna marcadora contra Herpes Virus Bovino 1», presentado por Alejandra Romera, Ana María Sadir, Mariana Puntel, Patricia Zamorano, Valeria Quatrocchi, Paula Del Médico y Javier Blanco Viera; todos del INTA Castelar.

Además, se entregaron dos menciones a los Dres. Laura Madoz y Luis Fazzio, por los trabajos de «Endometritis subclínica en vacas de tambo: diagnóstico, prevalencia e impacto sobre la eficiencia productiva» y «Consecuencias reproductivas de la hipocuprosis bovina: un avance hacia su diagnóstico y prevención en rodeos de Argentina».

 

Nueva vacuna

El objetivo del trabajo ganador consistió en desarrollar una cepa viral recombinante de herpes virus bovino 1. «Es el primer virus que llega a convertirse en una vacuna recombinante en el país y con su uso será posible diferenciar entre animales vacunados e infectados», comentó Mariana Puntel, precursora de este desarrollo.

Asimismo, la encargada de presentar el proyecto en el auditorio de la Academia, fue Alejandra Romera, quien explicó: «Comenzamos a trabajar en este sentido porque se pensaba que, para 2011, la Unión Europea erradicaría el herpes virus bovino 1 de sus países. Creímos que era necesario contar con una herramienta que le permitiera a nuestro país avanzar también en ese sentido, en base al desarrollo de una cepa recombinante». Sin embargo y a la luz de los resultados, varios países de aquella organización político – económica no han alcanzado aún su objetivo. Por lo tanto, la prevalencia de la enfermedad en Argentina no representa aún un impedimento para el comercio de sus carnes hacia el exterior.

 

Estrategias de erradicación

Existen países europeos que sí han eliminado esta enfermedad: Finlandia, Suecia, Dinamarca, Suiza, Austria y Noruega.

Actualmente, las acciones llevadas a cabo en lugares considerados de «baja prevalencia» consisten en detectar animales infectados y eliminarlos. Por su parte, en aquellos con «alta prevalencia» (Argentina) se emplea el tipo de vacunas marcadoras, como la desarrollada en esta oportunidad: se puede identificar a los animales vacunados de los infectados y bajar la infección en los rodeos bovinos.

 

Situación local

Las vacunas que se comercializan en el país contienen el virus completo: no puede establecerse la diferenciación.

Consultada sobre los pasos a seguir para lograr la erradicación, Puntel explicó: «Hay que plasmar la idea en la legislación. Las condiciones están dadas: tenemos la vacuna y estamos desarrollando el kit de diagnóstico. Falta la ley».

Por otro lado, se refirió al papel de los productores en el proceso: «No llegan a comprender las pérdidas que genera la enfermedad porque los animales infectados no caen muertos, sino que las mermas económicas se producen en base a pérdidas de peso, muertes en neonatos, o -para el caso de las vacas lecheras- producen una menor cantidad de leche». Y agregó: «El rol del INTA es recomendar las vacunaciones».

«Es clave que el Senasa concientice a los productores en torno a que el rodeo libre de IBR es un avance hacia la calidad de las carnes. Si bien en Europa no se erradicó el virus y no existe la restricción comercial, en un futuro tendremos que eliminar la prevalencia en el país», concluyó Romera.