fbpx
MOTIVAR- Descarga Mayo 2020 – Header
HomeEdición ImpresaMastitis: tratamientos más cortos, resultan en un menor descarte de leche
¿CÓMO TRATAR LA ENFERMEDAD EN LOS TAMBOS? ¿EN CUÁNTO TIEMPO?

Mastitis: tratamientos más cortos, resultan en un menor descarte de leche

Mastitis. ¿Cuándo tomar muestras?

Es clave recordar que el costo total de un tratamiento es la suma del costo de los pomos usados más el costo de la leche descartada.

Martín Pol
Lactodiagnóstico Sur

Martín Pol

Martín Pol

La mastitis bovina es una infección de la glándula mamaria de la vaca: la duración del tratamiento y su frecuencia, realizada cada 12 o 24 horas, debe ser acordada con el médico veterinario y todo va a depender también de las drogas que se utilicen para la terapia. Se debe tener en cuenta que determinadas drogas necesitan actuar durante mayor tiempo sobre la concentración inhibitoria mínima de las bacterias (tiempo dependiente), mientras que otras drogas logran su efecto a partir de una dosis muy superior a la concentración inhibitoria mínima de las bacterias (concentración dependiente).

 

En el mercado argentino, la mayoría de los antibióticos disponibles son “Tiempo Dependientes”, ya que estos requieren una serie de días de tratamiento para que la cura sea realmente efectiva. Si utilizamos drogas de la familia de la Penicilina, la eficacia será mayor, cuanto más largo sea el tratamiento.

A los datos

En un informe canadiense de la British Mastitis Conference, de Truchetti de 2014, se observó que cuando se trataban casos clínicos con una aplicación diaria de Ceftiofur durante 2 u 8 días, se obtenían curas clínicas (leche y cuarto normal) similares (89% cura clínica). Sin embargo, la cura bacteriológica (efectivamente eliminar la infección) casi se duplicaba (32% vs. 61%) con el tratamiento prolongado. La importancia de prolongar el tiempo de tratamiento es más alta para algunos patógenos como Staphylococcus aureus, mientras que para otros patógenos (como los estafilococos coagulasa negativa) extender la terapia tiene un efecto menos marcado. En el caso de los estreptococos, también se observó un aumento en las tasas de cura al prolongar los tratamientos.
Esto resalta la necesidad de que el veterinario cuente con información de cultivos para diseñar los protocolos de tratamientos. Cuando se utiliza un antibiótico tiempo dependiente en tratamientos cortos, podemos observar altas curas clínicas, pero existe el riesgo de lograr bajas curas reales (curas bacteriológicas). Consecuentemente, es de esperar un mayor riesgo de cronicidad en el caso de que esas mastitis se repitan como clínicas después de un intervalo de tiempo.
La importancia de extender la terapia para drogas tiempo dependiente como los betalactámicos y otras, se observó también en un estudio previo en Holanda enfocado a la mastitis clínica producida por Staphylococus aureus.
Sol y colaboradores (2000) observaron que los tratamientos de 3,5 días en general tenían una mejor tasa de cura bacteriológica (74%) que los tratamientos de 1,5 días (48% cura bacteriológica) cuando la infección era producida por Staphylococcus aureus no productores de betalactamasas (enzimas producidas por la bacteria que destruyen a los antibióticos betalactámicos).
No se observaron beneficios en extender la terapia para vacas infectadas por cepas de Staphylococus aureus productoras de betalactamasas (aunque el antibiótico usado no fuera un betalactámico). Esto pone de relieve la importancia de contar con información de laboratorio para la toma de decisiones.

¿Y en nuestro país?

En Argentina hay relativamente poca información sobre la eficacia de drogas que permitan tratamientos cortos de mastitis, con drogas concentración dependientes. En 2018 fue publicada una experiencia realizada en un establecimiento lechero comercial de Casbas, provincia de Buenos Aires, que ordeña alrededor de 800 vacas. El objetivo era probar la eficacia de cura clínica y bacteriológica, para una droga concentración dependiente, y compararla con los resultados de las terapias largas tradicionales. El ensayo fue presentado en el 2019 en el congreso nacional de mastitis en Estados Unidos.
Allí las vacas con mastitis clínica se asignaron aleatoriamente a tratamiento convencional (1) o a tratamiento experimental (2). Se incluyeron solamente casos de mastitis clínicas (Severidad 1).
Los tratamientos de dos días recibieron 1 pomo intramamario cada 24 horas, mientras que los animales en el tratamiento de un día recibieron un solo pomo intramamario. Los casos estudiados no recibieron antimicrobianos adicionales ni antiinflamatorios. Los ordeñadores identificaron la mastitis clínica y la definición de caso fue: leche anormal con inflamación leve o sin hinchazón de la glándula (Los casos clínicos con signos sistémicos fueron excluidos del estudio).
El productor lechero evaluó la cura clínica el día 4 para decidir si el caso debería recibir tratamientos adicionales o no. La falla de la curación clínica se definió como el tratamiento adicional de un caso (cambio de protocolo) o el tratamiento repetido antes de los 15 días del caso inicial.
Se tomaron muestras para cultivo antes del tratamiento y muestras para cultivo post tratamiento a los 15 y 21 días para evaluar cura bacteriológica.
La toma de muestras antes del tratamiento fue realizada por personal del establecimiento y las muestras post tratamiento por un veterinario que asistía con una frecuencia semanal. La cura clínica fue excelente en ambos grupos, observándose que las vacas volvían rápidamente a producir leche normal, independientemente de cuántos pomos hubieran recibido (Ver Gráfico 1).
En general, en tambos comerciales no es posible evaluar la cura bacteriológica. La misma es evaluada generalmente en trabajos de investigación y puede variar de acuerdo a factores de la vaca y del patógeno. En general se logran mejores curas bacteriológicas en animales jóvenes (lactancia 1 y 2), con infecciones recientes (sin historia de altas CCS) y sin lesiones en el cuarto (sin fibrosis o lesión de pezón). En cuanto a los patógenos, algunos son relativamente fáciles de curar (estafilococos coagulasa negativo, por ejemplo), mientras que otros son muy difíciles de curar (Staphylococcus aureus). En general, se considera que tasas de cura superiores al 60% son muy buenas.
En el presente estudio se lograron tasas de cura clínica muy altas (mayor que 90%), mientras que las tasas de cura bacteriológica (mayor que 60%) son comparables a las logradas con tratamientos más prolongados.
Ventajas adicionales de estos tratamientos se observan a partir de que las vacas pasan menos tiempo en descarte de leche:
Menos aplicaciones de pomos, que resultan en menor trabajo para el personal y menor riesgo de introducir patógenos por aplicaciones repetidas de pomos con técnica poco higiénica.
Tratamientos más cortos, resultan en menor descarte de leche. Debemos recordar que el costo total de un tratamiento es la suma del costo de los pomos usados más el costo de la leche descartada.
Es importante que veterinarios y productores asuman la responsabilidad del uso de antibióticos, de manera tal que podamos usar tanto antibiótico como sea necesario, y tan poco como sea posible.

Este artículo fue publicado inicialmente en Infortambo.

comments

POST TAGS:
COMPARTIR:
Valoración: