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El rol veterinario posee un lugar central en el sistema para traccionar el cambio que se necesita, desarrollando habilidades de liderazgo, confianza, comunicación, toma de decisiones y resolución de conflictos.

Carlos G. López Delfino M.V.*
clopezdelfino@gmail.com

 

 

En los últimos años, cada vez es más habitual escuchar conversaciones o comentarios de colegas veterinarios que mencionan el stress que provoca el aceleramiento de nuevos lanzamientos de productos y herramientas para la mejora del estado sanitario, reproductivo y nutricional de los rodeos.
Estos lanzamientos muchas veces solapan otros realizados previamente, que incluso no llegan a implementarse, ni tampoco desarrollar su potencial. Hecho que, por otra parte, contradice las estadísticas que indican que sólo el 35% del rodeo recibe una sanidad completa y que los índices productivos nacionales bajos se mantienen casi fijos desde hace varias décadas.
También, el reconocimiento de la tensión entre la tecnología que aporta la industria y la llegada al productor con asesoramiento en manejo de los rodeos que creen valor previo.
Se percibe un “efecto silo” entre los profesionales a campo, la industria y los productores. En este marco, a la ya sentida sensación de cambios vertiginosos, se agrega una de aislamiento.
Desde el punto de vista de los estudios y las encuestas realizadas a los profesionales del área, es interesante destacar la demanda percibida de capacitación técnica actualizada y de formación en competencias extra técnicas, como las de mayor interés.
Entre las mismas se hace referencia a la gestión de la profesión, el gerenciamiento de la veterinaria, el relacionamiento con clientes y propietarios, la creación de valor en su práctica profesional y en sus clientes, entre otros. Por ello, tanto desde las experiencias y situaciones informales, como desde estudios focalizados, parece relevante destacar que se perciben como situaciones que nos enfrentan a:

  • Inadecuaciones del status quo actual, principalmente en el hacer del profesional veterinario, en su rol y en la jerarquización de la profesión.
  • Factores generadores de estrés laboral.
  • Pérdida del reconocimiento de los veterinarios como agentes de extensión y actores principales en el desarrollo del sector.

Estas problemáticas amplían de manera considerable la brecha entre los recursos y competencias de los profesionales extensionistas o asesores y la evolución del entorno, con los nuevos desafíos que debemos enfrentar sobretodo en materia de tecnología – información – comunicaciones y la generación de conocimiento que exige el mercado. Reflejan las limitaciones de los profesionales en relación con las maneras de relacionarse con los contextos productivos y sociales actuales. Creemos que, en este marco complejo, el rediseño del rol veterinario y el trabajo en grupo de manera colaborativa tienen la potencialidad de mitigar algunas de esas inadecuaciones.
Avanzaremos en esta idea.

El rol veterinario como catalizador de procesos de cambio

Hasta el momento hemos reconocido algunos rasgos del contexto actual en el ejercicio de la profesión que nos enfrentan a:

  • El aislamiento
  • La competencia técnica profesional desaprovechada (y la indiferencia a nuevas competencias necesarias).
  • Soluciones inadecuadas al mismo paradigma.

También, un simple evidencia: el rol veterinario es el denominador común en el sector. Por tanto, la oportunidad de ser el agente de cambio necesario para lograr los objetivos propuestos en materia de mejoras en los sistemas productivos se encuentra simplemente allí.
Y, más arriesgado aún… El rol del veterinario puede liderar estos procesos a partir de su mirada sistémica, con acciones dirigidas a lo que desea como futuro de su profesión y entorno laboral.
Pero ¿estamos formados para ser estos agentes de cambio?
¿Qué competencias debemos aprender y desarrollar para poder lograrlo?
¿Aceptamos el cambio y el desafío que esto conlleva?
El foco de nuestras acciones demanda achicar la brecha entre las necesidades del productor, la industria y las tecnologías a implementar. Es en este marco donde pensar el rediseño del rol del veterinario asesor es fundamental como catalizador de procesos de transformación. Este proceso implica construir nuevas redes, que alteren esa estructura “de silo”, y que de manera colaborativa se constituyan en una herramienta válida para el agregado de valor al profesional y al cliente.
Podemos definir al trabajo en grupo colaborativo como un proceso donde el individuo aprende más de lo que aprendería por sí sólo, fruto de la interacción del resto integrantes y con un resultado mucho más enriquecedor del que tendría la suma del trabajo individual.
Algunas características y ventajas de este modelo de trabajo están dadas por:

  • La mejora en la calidad de generación de conocimientos.
  • La reducción de los tiempos para la aplicación de lo aprendido.
  • La disminución de los costos.
  • El surgimiento de nuevas formas de abordar soluciones o anticipar problemas.
  • La promoción y mejora del desarrollo de habilidades sociales de los integrantes al encontrarse con diversos puntos de vista, se estimula la cooperación para el logro de los objetivos individuales y grupales.

El rediseño del rol como catalizador implica fortalecer competencias para trabajo colaborativo. Entre ellas, la cooperación, la responsabilidad, la comunicación, la retroalimentación, el trabajo con otros y la autoevaluación como capacidad individual y colectiva.
Resolver problemas en forma conjunta se aprende, se desarrolla y se fortalece.
Hay muchas experiencias en diversos sectores, incluso el agropecuario que así lo demuestran. Esta propuesta se basa en aprender una nueva manera de relacionarnos, generar conocimiento y compartir experiencias para lograr nuestras metas profesionales y de desarrollo.
El rol veterinario posee un lugar central en el sistema para traccionar el cambio que se necesita, desarrollando habilidades de liderazgo, confianza, comunicación, toma de decisiones y resolución de conflictos.
El cambio es constante, no hay que esperarlo ni hacerle frente; es como un río que avanza en su cauce, depende de nosotros la dirección que le demos al mismo.

*El autor de este artículo es médico veterinario (Universidad Nacional del Nordeste), asesor y consultor en gestión y desarrollo del profesional veterinario. Facilitador y Coach Ontológico Profesional certificado.

 

Distintas entidades agropecuarias hacen foco en garantizar la provisión de alimentos mientras dure la cuarentena por el nuevo coronavirus. Protocolos y guías para que los profesionales continúen sus tareas de forma segura y reduciendo los riesgos.

De la Redacción de MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

La pandemia que está viviendo el mundo en cuanto a la propagación del nuevo coronavirus no da respiro. Si bien nuestro Gobierno decretó (y extendió) la cuarentena obligatoria, hay actividades que quedaron exentas, ya que son elementales para que la Argentina siga adelante. Entre ellas, las ligadas al sector agropecuario.
El Gobierno ponderó la necesidad de seguir produciendo alimentos en este marco de emergencia sanitaria, para lo cual es sin dudas imprescindible que la industria de la sanidad animal siga su marcha.
Por este motivo, es necesario respetar y seguir un protocolo de prevención para que los productores, profesionales y trabajadores rurales puedan llevar a cabo sus actividades sin riesgo en un ambiente seguro.
Para Coninagro, una de las cuatro entidades que conforma la Mesa de Enlace “es fundamental que cinco producciones no paren: carnes (bovina, aviar, porcina), leche, granos para harina, vegetales, hortalizas como papas y frutas como peras y manzanas. En el caso de la industria, depende si se puede acopiar y/o si tiene stock para garantizar alimento”.
MOTIVAR recopiló los protocolos difundidos por los referentes de estas producciones bajo la premisa de que #AlVirusLoFrenamosEntreTodos.

Rol del veterinario frente a la pandemia

En la situación actual es crucial que el profesional, entre sus numerosas actividades, pueda garantizar que los servicios de inspección y regulación veterinaria nacionales y regionales pueden supervisar la integridad de la salud pública. Es que solo los animales sanos y sus subproductos, garantizan la seguridad alimentaria de las poblaciones.

Trabajadores en la manga y corrales en el campo

  • Antes y después del trabajo de manga lavarse bien las manos. Usar alcohol en gel y toallas descartables.
  • Si presentan algún síntoma, por más mínimo que sea, no acercarse a la manga y quedarse en su casa.
  • Trabajar al aire libre y sin aglomeraciones.

Coronavirus y la rutina ganadera

  • Al llegar el profesional veterinario al campo los empleados no deben colaborar descargando materiales y equipo de trabajo como lo hacen habitualmente.
  • Los empleados deben mantenerse apartados de los diversos útiles de trabajo del veterinario, como jeringas, pinzas, mochetas, sogas etc.
  • El saludo habitual, como estrechar la mano a todos los presentes en la manga, se reemplaza por las señas, aclarando las razones.
  • Todo el material descartable utilizado lo recoge el veterinario o sus ayudantes en bolsas de residuo; no quedan en el campo.
  • Nuevamente, finalizado el trabajo, en la carga de materiales y equipo intervienen sólo el profesional y sus ayudantes.
  • Se elimina el mate compartido y el informe de trabajo se remite posteriormente por mail o WhatsApp.

Para tambo, una producción 24/7

  • Imprimir algunas recomendaciones con carteles y dejarlos a la vista en el lugar de trabajo y en la casa de los empleados.
  • Proveer guías para ayudar a los empleados a limpiar y a desinfectar sus viviendas. Monitorear el proceso para asegurar que esto ocurra, e implementar un calendario semanal y diario de limpieza.
  • Limpiar y desinfectar el lugar de trabajo.
  • Proveer de productos de limpieza, así como de baldes, cepillos y demás para limpiar en el trabajo y para aquellos que viven en las viviendas dentro del campo.
  • Revisar las políticas de licencia por enfermedad. La primera recomendación para gente que está enferma es permanecer en su casa, excepto para recibir cuidados médicos.
  • Preparar un plan de contingencia. ¿Qué harías si el 50% de tus empleados se enferman y no pueden ir a trabajar? ¿Hay establecimientos vecinos que puedan ser capaces de compartir recursos en una emergencia? ¿Quién gerenciará durante unas semanas en el caso de que alguna otra persona encargada necesite aislarse o estar hospitalizados?.

Cosechar en tiempos de coronavirus

  • Informar al equipo de trabajo, concientizar a todos los trabajadores sobre los riesgos de contagio.
  • Planificar la metodología de trabajo con el equipo interno y externo (productor, asesor, contratista, operarios, camioneros, acopiadores, etc.) antes de iniciar las actividades de cosecha y poscosecha. En lo posible vía telefónica para evitar el contacto directo.
  • Evitar el contacto directo en todas sus formas.
  • Evitar las rondas de mates y las aglomeraciones de personas. Llevar un equipo de mate propio, vajilla personal (cubiertos y vaso) y elementos de aseo (toallas y otros).
  • Minimizar la movilidad de personas.
  • Prever el almacenamiento en estructuras propias disponibles en los establecimientos o programar el almacenaje en silo bolsas.
  • Desinfección meticulosa de los elementos que obligatoriamente se comparten a través del contacto directo.
    Es necesario disponer de agua limpia, jabón y rollos de papel secante.
  • En el caso de la casilla rural, se recomienda la desinfección periódica, turnarse para las comidas y exigir el uso de barbijos (tipo N95), también para el descanso.

Protocolo seguro para transportar granos

Además de las medidas seguridad ya conocidas, como lavado de manos, no tomar infusiones con otras personas y mantener distancias prudenciales, se adicionan:

  • Que los transportes eviten pernoctar fuera de sus lugares de origen.
  • Que se descargue la mercadería en el mismo día, tanto en las industrias como en los puertos.
  • Que se dejen mayores distancias entre camiones en el momento de la descarga.
  • Que los conductores no se bajen de sus unidades hasta el momento de la descarga.
  • Que se otorguen cupos de cargas en las terminales acordes para que no haya aglomeración de vehículos.
  • Que la mercadería que se envíe a las industrias y terminales portuarias sean con condición cámara para evitar rechazos.
  • Que los transportes que vienen de distancias que no pueden regresar en el día queden en las playas de estacionamiento de las plantas evitando el mayor contacto con otros transportistas y sus vehículos.
  • Asegurar en las plantas la higiene de los baños y la disponibilidad de los artículos necesarios para el aseo (jabón toallas, alcohol en gel, entre otros).
  • Lavar los vehículos una vez que regresaron al origen.
  • Al regresar a sus hogares, los transportistas deben lavar y desinfectar la ropa con la que trabajaron e higienizarse antes de saludar a sus familias.

Fuentes consultadas: Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires, CREA, Coninagro, Ministerio de Agricultura de Córdoba e INTA.

Zingoni. “La innovación es uno de los pilares estratégicos de nuestra estrategia a largo plazo”.

El laboratorio multinacional inauguró sus oficinas en Pilar, Buenos Aires. Entrevistamos a Juan Pablo Zingoni, general manager para el Cono Sur, quien describió los planes para los próximos años.

Guadalupe Varelli
guadalupe@motivar.com.ar

 

 

Los productos -y todo lo que le da vida a una marca- no deben ser hechos para durar, deben ser pensados y desarrollados para que valga la pena que duren…, para que merezcan durar”.
Estas fueron las primeras palabras de Juan Pablo Zingoni, gerente general para el Cono Sur de Elanco Animal Health, en la inauguración de las nuevas oficinas de la compañía en la Argentina. Fue en el hall de entrada del Edificio Office Quatro, ubicado sobre la Ruta Panamericana Ramal Pilar (Buenos Aires), donde los más de 40 profesionales que conforman el equipo local del laboratorio se reunieron para compartir un momento que calificaron como “histórico”.
La idea de equipo fue una constante en el evento. Y Zingoni se esforzó por dejarla en claro desde el minuto uno: no empezó su discurso hasta que no estuvieron todos presentes, listos para subir las escaleras hasta el tercer piso y cortar las cintas.
Este equipo comparte una historia de larga data, pero también reciente.
Si bien Elanco tiene 65 años de vida y más de 40 en nuestro país, los dos últimos fueron de cambios significativos.
En 2018, Elanco Salud Animal se enlistó en la Bolsa de Valores de Nueva York y se independizó de su empresa matriz, Eli Lily, para convertirse en la segunda empresa más grande del mundo dedicada exclusivamente a la salud animal.
En 2019, adquirió la firma Prevtec, especializada en el desarrollo de vacunas para cerdos. Ese mismo año terminó con un gran anuncio, la firma del acuerdo de adquisición del negocio de salud animal de Bayer, que esperan que se cierre definitivamente en julio de este año.
A la cabeza del equipo está Juan Pablo Zingoni. Conoció a Elanco como cliente, era el nutricionista de una planta de alimentos balanceados para ganado. “Me hice un poco fanático de los productos”, confiesa.
En 2007 se sumó al equipo. Comenzó como representante técnico en ganadería, pasó por avicultura, armó la división de cerdos, impulsó en negocio en Chile y hoy es el gerente general del Cono Sur (Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia).
MOTIVAR conversó con él en el evento de inauguración de las oficinas en Pilar, para conocer los planes de Elanco para la región, sus líneas estratégicas de trabajo y los desafíos que presentan los mercados.

MOTIVAR: ¿Por qué este es un día importante para Elanco?

Juan Pablo Zingoni: Nosotros operamos en el país durante 45 años como parte de la compañía de medicina humana Eli Lily, donde un montón de decisiones se tomaban considerando ese negocio. A partir de 2018, cuando salimos a la Bolsa como compañía independiente, nos convertimos en una empresa enfocada 100% en salud animal y empezamos a tomar todas las decisiones basadas en nuestros clientes. Hoy es un día especial porque ésta es una de esas decisiones: la separación física en el país para acercarnos al cliente de salud animal.

¿Cuál es la posición de Elanco?

Actualmente, hasta que se cierre el acuerdo de adquisición de Bayer, ocupa el cuarto lugar en facturación a nivel global. La estimación es que, en julio, cuando se cierre este acuerdo, que hoy está en proceso de aprobación, Elanco pase a ser la segunda compañía a nivel mundial en facturación. Estos números nos hablan de mucho crecimiento: pasamos de ser octavos a nivel mundial a estar peleando posiciones de liderazgo.

¿Cómo describirías lo que fue 2019 para la compañía en la Argentina y a nivel global?

Para Elanco el 2019 fue un año de crecimiento, tanto en la Argentina como en Latinoamérica y el resto del mundo.
A nivel global, obtuvimos buenos resultados en general. En Latinoamérica en particular, a pesar de haber enfrentado algunos desafíos puntuales y considerando la difícil situación del mercado, fue un año muy bueno para nosotros.
Para tener una referencia, el mercado de mascotas en la Argentina cayó significativamente y nosotros, a pesar de eso, sostuvimos nuestras ventas. Eso demuestra que nuestros productos funcionan.

n equipo. Corte de cinta en las nuevas instalaciones.

¿Y la estrategia para los próximos años?

Tenemos una estrategia a cinco años apoyada en tres pilares: innovación, productividad y portafolio. Innovación hace referencia tanto a nuevas tecnologías como a formas de ver el negocio; nuevas ideas y procesos. La parte de productividad es toda la revisión integral de nuestros procesos y el uso racional de los recursos.
En relación al portfolio, seguimos adaptándonos cada vez más a las necesidades actuales y futuras de nuestros clientes. En el centro de esa estrategia están ellos.
La innovación es parte de nuestra estrategia de largo plazo porque en una industria como la de la salud animal, la innovación y el desarrollo mueven el negocio.
Invertimos todos los años cerca del 10% de lo que facturamos en investigación y desarrollo cuando, en promedio, la industria invierte alrededor del 5 – 6%.

¿Qué esperan ganar con la adquisición de Bayer Salud Animal?

La adquisición de Bayer nos dará más masa crítica y más materialidad en I+D. Nos fortalece estratégicamente en algunas áreas, como en e-commerce de productos para mascotas en EE.UU. y en el negocio chino. En lo local, hay una complementariedad de portafolios en ganadería y cerdos, que redundará en beneficios para el cliente.

¿Cómo ves el mercado ganadero local?

La ganadería es una industria que tiene una debilidad estructural que es la falta de masa crítica de negocio. En la Argentina hay 50 millones de cabeza de ganado, cerca de 5 millones están en manos de 60 empresas. A ese 10% que conforma la punta de la pirámide apuestan todos los proveedores. Afuera quedan los 190.000 productores que tienen menos de 1.000, para ellos no hay oferta.
Necesitamos masa crítica, que es lo que determina que un negocio sea potencialmente viable. Por eso necesitamos agrandar el portfolio y que el punto de corte a partir del cual el negocio deja se ser rentable esté más abajo. En esto veo todos los beneficios que tiene sumar portafolio, como con esta adquisición: poder llegar a más gente.

¿Qué otros cambios trajeron aparejado el nuevo estatuto de la compañía?

Una de las grandes novedades es la ampliación del equipo de avicultura, donde triplicamos la fuerza de venta durante 2019.
Apostamos a esta industria porque confiamos en nuestro portfolio, y si bien el mercado interno ya alcanzó un consumo per cápita de 44 kilos y no se espera que crezca mucho más, el futuro está en la exportación.
El mercado asiático se presenta como una oportunidad. Para poder crecer en exportaciones, es necesario que el perfil sanitario esté a la altura.
La Salmonella es una de las trabas, por eso en marzo lanzaremos la vacuna Salmonella Duo, producto líder en el mercado global, una vacuna que cambia el paradigma de control de la enfermedad. Es un hito en la empresa y en la industria.

 

Glauber: “En los sistemas intensivos actuales hay una mayor predisposición a contraer enfermedades”.

Una alta rentabilidad en el tambo no es solo para los productores de gran escala. Quienes planifican, organizan, y trabajan codo a codo con profesionales en sanidad animal, logran también números destacables.

Solana Sommantico
solana@motivar.com.ar

 

 

Especialistas en el rubro estiman que este año la lechería argentina no saldrá de las cifras que se vienen sosteniendo en las últimas dos décadas.
Productivamente, quizás siga dentro de los mismos niveles sin grandes cambios, aunque siempre están las ganas de levantar cabeza y apostar por una producción más eficiente en la relación “costo – beneficio”.
Es sabido que hay menos tambos —de una magnitud mayor—, con un nivel de producción individual que se da en función a los cambios en los sistemas productivos, el manejo involucrado y la labor en conjunto entre profesionales y productores.
MOTIVAR dialogó con dos referentes que dieron sus recomendaciones a la hora de plantear un plan sanitario básico, eficiente, sencillo y abarcador, que garantice una mayor producción en el tambo. No solo involucra las enfermedades a tratar, sino también la simbiosis “productor – veterinario”.
“El manejo reproductivo en los rodeos lecheros es un parámetro esencial en la rentabilidad del tambo”, dijo Claudio Glauber, asesor veterinario, especialista en sanidad animal y docente de la Facultad de Veterinaria de la UBA. Tal es la importancia del tema, que la fertilidad del rodeo requiere seguimiento y control permanente, junto con indicadores que permitan la detección rápida de problemas. “Actualmente causan inconvenientes en los resultados reproductivos, los sistemas intensivos de producción, el estrés al que son sometidos los animales y el progreso genético” explicó. Y resaltó que “si a ello se suma un errado manejo sanitario, el resultado puede ser grave”.
En línea con el especialista de la UBA, Pablo Marini, de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la UNR en Casilda, detalló a MOTIVAR que “en los últimos 30 años se viene dando un cambio en la forma de producir, tendiendo cada vez más a la intensificación de los sistemas”.
“Esto provoca una mayor competencia entre las vacas por espacio y alimento, lo que genera estrés y una mayor predisposición a contraer enfermedades. No solo eso, sino que también disminuye la vida útil del animal, con descartes voluntarios más frecuentes, comparado con un sistema a pasto”, mencionó Marini.

No puede faltar en el plan sanitario

Control de Brucelosis: Es una enfermedad infectocontagiosa producida por la bacteria Brucella abortus, que afecta principalmente a las hembras bovinas en edad reproductiva, provocando abortos. En Argentina, la vacunación obligatoria se realiza a las terneras entre el tercer y octavo mes.
Glauber destacó “los cuatro mandamientos” para garantizar un rodeo sano en este sentido: 1) Vacunación a las terneras con la vacuna Brucella abortus Cepa 19, en simultáneo con las campañas de vacunación antiaftosa y bajo una estrategia regional. 2) Serología a todas las hembras multíparas adultas en el tambo: una o dos veces al año. 3) Asegurarse que los animales de reposición que ingresan vengan de campos libres de brucelosis y tuberculosis. 4) Vigilancia epidemiológica: determina que todos los establecimientos procesadores de leche y fabricantes de productos lácteos deben realizar seis monitoreos anuales a sus tambos proveedores. En casos positivos, deberán en forma inmediata comunicarle al productor y a su veterinario acreditado.

Tuberculosis bovina: es una enfermedad infecto – contagiosa producida por la bacteria Mycobacterium bovis, que puede transmitirse a otros animales como los porcinos, ovinos, camélidos, caninos, felinos, animales silvestres e inclusive al hombre.
Por tratarse de una enfermedad zoonótica, se considera de riesgo profesional y puede afectar a trabajadores rurales, de la industria frigorífica, tamberos y veterinarios. “No hay vacuna para esta enfermedad. Lo único que queda es prevenir a través del diagnóstico que se llama tuberculina, que se hace después del tercer mes de vida, con un intervalo de entre cuatro a seis meses”, explicó Glauber. Y agregó: “el animal que da positivo, se rechaza del rodeo, además de que la industria bonifica al productor por tener un rodeo libre de la enfermedad, junto con la brucelosis”.

Rinotraqueitis infecciosa bovina (IBR) y Diarrea viral bovina (DVB): La IBR es producida por un herpesvirus bovino-1 (BHV-1), y la DVB por un pestivirus, ambas inmunoprevenibles mediante un programa estratégico.
Ambas producen trastornos reproductivos, abortos y mortalidad embrionaria.
“El control de IBR implica un adecuado manejo: minimizar el estrés y vacunar todos los años para lograr un progresivo nivel inmunitario. Las vaquillonas deben vacunarse 60 días antes del servicio con doble dosis y con intervalo de 3-4 semanas”, detalló Glabuer. Según el especialista, hay dos opciones para la DVB: vacunar únicamente contra el virus pre parto o vacunar junto con otro complejo de otras enfermedades en pre servicio. “El veterinario recomienda una sola dosis al año, o dos dosis, dependiendo si hubieron o no antecedentes en el campo. Si ve que hay riesgo, recomienda vacunar antes y después del parto” (para las primovacunadas siempre son dos dosis).

Mastitis: Ambos veterinarios coincidieron en que la mastitis es la enfermedad que trae mayores pérdidas económicas en los establecimientos lecheros. Se trata de una etiología multifactorial que afecta a las vacas lecheras, en la mayoría de los casos, por errores de manejo preventivo.
De todas formas, Glauber remarcó que no hay tambo que no tenga mastitis, y que la clave está en controlarla de forma tal que no haya más de 200.000 células somáticas/cm3 en el tanque de leche.

Neosporosis: es la principal causa de abortos en el tambo. El bovino puede abortar en el transcurso de su preñez, o le puede transmitir a la cría la enfermedad y cuando alcance la adultez, llegar a abortar. “No tiene vacuna ni tratamiento. Por lo tanto, hay que tener mucho cuidado con los animales que ingresan al rodeo”, comentó.

Marini: “El manejo reproductivo es un parámetro escencial en la rentabilidad de los establecimientos lecheros”.

Recetar y listo, no soluciona nada

Según ambos profesionales se pueden encontrar dos tipos de veterinarios: el que trabaja en planificación y prevención sanitaria – que va una o dos veces por mes al establecimiento- y el “curativo” o “bombero”, que atiende desde su local o va al tambo cuando lo llaman.
A modo de ejemplo, Glauber dijo que hoy en día hay muchas pérdidas por estrés calórico. “El veterinario ‘preventivo’ le explica al productor las metodologías y opciones para prevenir o mitigar el estrés -como poner sombra, aspersores, cambios en la dieta- y el otro, de perfil más ‘curativo’ no pone el foco en estas situaciones y soluciona problemas del momento”.
Marini, por su lado, comentó que en la actualidad están trabajando con una línea enfocada en la utilización de inmunomoduladores. Es decir, intentar que los animales traten de resolver las patologías que aparecen con más frecuencia, sin usar tanto antibiótico. “Para esto debe haber prevención, con un enfoque más integral. Nada pasa por que si o al azar”.
Igualmente, hay que ser realistas: la presión de los veterinarios y asesores es bastante fuerte en la coyuntura, y se va perdiendo la mirada integral del problema. “El productor requiere soluciones inmediatas, entonces el asesor tiene que resolver sea como sea” afirmó nuestro entrevistado, y aclaró que no es lo ideal este perfil.
Coincidiendo con Marini, Glauber dijo: “Mi recomendación es apostar por un perfil de veterinario que haga prevención y planificación, junto con un plan sanitario para cada tambo en particular, separando por categorías para vacunar”.
Cabe destacar que este veterinario también participa en cuestiones relacionadas con la salud pública, evitando que se dispersen enfermedades zoonóticas. Por lo que su labor debe ser muy minuciosa.

Mirar más a largo plazo

Un dato que brindó Glauber a MOTIVAR es que aproximadamente un 50% del total de productores lecheros no se manejan con un veterinario permanente. “Llaman al profesional frente a una urgencia, para apagar el fuego”. La otra mitad está conformada por los tambos más de punta, donde trabajan con veterinarios especialistas en mastitis, reproducción, pietín, y demás, que se encargan de resolver problemas puntuales.
“El productor que invierte y previene, al final de cuenta gana más plata que el que tapa incendios”, resaltó Glauber. Mientras que su colega considera que, en general, el productor está dispuesto cada vez más a invertir, aunque quiere ver un resultado inmediato que muchas veces eso no sucede.
Marini brindó también su visión acerca de los “Millenials”: “Con los grupos que tenemos con hijos de tamberos o productores, es distinto. Tienen una mirada abarcativa y entienden más la importancia de prevenir”.
“No solo buscan la adopción de tecnologías de insumos sino también de procesos. Tienen otro manejo de la información. No ven solo aplicar y resolver, se toman un tiempo para reflexionar y planificar”.
Podríamos resumir en que la clave de un correcto plan sanitario básico consiste en el manejo preventivo del rodeo con las estrategias vacunales adecuadas a cada región y para cada sistema. Esto resulta elemental para aumentar el rendimiento productivo.
A todo esto hay que sumarle un control y diagnóstico permanente. Más allá de aquellas enfermedades a las que legalmente se les exige control, los profesionales consultados recomiendan poner el ojo en todas las patologías mencionadas para generar la menor pérdida posible. Sobre todo, en las categorías jóvenes, que se enferman casi exclusivamente por falta de prevención.

 

El 70% de las enfermedades emergentes tienen un origen animal y el 65% de las infecciosas que aquejan a la población humana, son zoonóticas.

Vet. Pablo J. Borrás MSc.
pablojesusborras@gmail.com

 

 

Todos hemos visto alguna película en donde, con ciertos tintes apocalípticos, una pandemia producida por algún virus arrasa rápidamente con la humanidad, generando pánico a escala global. Siempre, al final, un grupo de héroes salvan, casi de milagro y con más suerte que técnica, al planeta.
Es el caso de la Amenaza de Andrómeda (1971), Epidemia (1995), Contagio (2011) y Virus (2013), entre otras.
Estas últimas semanas hemos estado sensibilizados con la noticia sobre la emergencia de un nuevo Coronavirus (Covid – 19) que genera, principalmente, cuadros respiratorios y que ahora sabemos que puede transmitirse persona a persona. Ya tenemos los primeros casos en Argentina y se ha reportado en otros lugares de las Américas.
Sin embargo, a pesar de algunas noticias fatalistas y de las “fake news”, la mortalidad de este virus es baja, siendo de mayor riesgo para personas con enfermedades crónicas o inmunosupresión. Se estima que muchos pacientes, principalmente los niños, pueden ser asintomáticos o más resistentes a la infección. Al ser un virus envuelto es más lábil a condiciones ambientales y a los desinfectantes. Nadie conoce el futuro de este brote, pero estos son datos certeros que, a la fecha, conocemos.

¿Y las mascotas?

En cuanto al coronavirus y las mascotas, es clave recordar los informes de la WSAVA (World Small Animal Veterinary Association): hasta la fecha no existe evidencia de transmisión por contacto con perros o gatos, así como que estos puedan enfermar del novel coronavirus. El reporte realizado por la Asociación el 29/2 comenta la situación de un perro de Hong Kong que dio débilmente positivo al coronavirus (Covid-19): se puso en cuarentena y se sigue estudiando. La presencia no es inherente a infección activa ya que puede ser solo una exposición al patógeno debido a estar en un ambiente contaminado.
En las siguientes semanas tendremos seguramente más información.

En cuanto a las mascotas, es clave recordar los informes de la WSAVA: hasta la fecha no existe evidencia de transmisión por contacto con perros o gatos, así como que estos animales puedan enfermar del novel coronavirus.

Algo interesante, es que probablemente haya habido un “salto” de una especie animal (se ha postulado serpientes, murciélagos y pangolines, entre otros) al hombre.
Recordemos que los primeros casos, producidos en Wuhan (China), ocurrieron en un mercado popular donde se comercializan animales vivos. Hasta hoy, no se ha podido dilucidar qué especie animal es responsable de esto y según la prestigiosa revista Nature aún tenemos un largo camino que recorrer.
Ya hemos visto esto anteriormente, cuando pensamos en Ebola, en SARS, Influenza Aviar y muchos otras patologías. Recientemente, otro coronavirus conocido como MERS, produjo un brote en Medio Oriente donde la fuente de contagio fue el contacto directo o indirecto con dromedarios infectados.
Aunque no tuvo la escala mediática que tuvo su primo hermano de Wuhan, el mismo produjo un total 2.499 casos confirmados y una letalidad de casi el 35%
Hoy sabemos muy bien que el 70% de las enfermedades emergentes tienen un origen animal (OMS, 2011) y que el 65% de las enfermedades infecciosas que aquejan a la población humana son zoonosis. Las zoonosis son aquellas enfermedades que se transmiten de forma natural de los animales a los humanos.
Cada una de ellas con su complejidad, con sus ciclos de transmisión, con problemáticas particulares, con poblaciones vulnerables. Cada una con un escenario que requiere diferentes miradas y distintas respuestas.
De todo esto, se desprende algo fundamental: atender la salud animal es preservar y velar por la salud humana. Ya sea en el consultorio, en el campo, en el frigorífico, en un laboratorio o donde sea.
Lo dijo Luis Pasteur: “La medicina cura al hombre, la medicina veterinaria a la humanidad”. Por eso es clave la necesidad de la participación de los veterinarios, así como de tantas otras profesiones, en la resolución de problemas que competen a la salud y el bienestar común.
¿Con qué nuevos desafíos nos encontraremos en este Siglo? Es un misterio.
Solo sabemos que el rol de los veterinarios será una pieza clave para desvelar, poco a poco, este complejo mundo que son las epidemias y las pandemias.

 

Entidades que reúnen a profesionales, laboratorios, empresas de alimentos balanceados y distribuidores, emitieron un comunicado conjunto destacando el rol de los veterinarios como “guardianes sanitarios” en los lugares donde se desempeñan.

Las Federaciones Veterinarias de Colegios y Consejos Profesionales Veterinarios, la Sociedad de Medicina Veterinaria, la Asociación de Veterinarios Especialistas en Animales de Compañía; las Cámaras Industriales y la Cámara de Distribuidores. Todos juntos emitieron un comunicado en el cual se manifiestan en relación con la continuidad de las actividades ligadas a la sanidad animal en nuestro país, en el contexto de la cuarentena obligatoria que se vive en Argentina como metida para mitigar la propagación del nuevo Coronavirus.

 

¿Quiénes adhirieron?

La Federación Veterinaria Argentina (FEVA).

La Federación de Colegios y Consejos Veterinarios (FECOVET).

La Cámara Argentina de la Industria de Productos Veterinarios (CAPROVE).

La Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios (CLAMEVET).

La Asociación de Veterinarios Especialistas en Pequeños Animales (AVEACA).

La Cámara de Distribuidores de Productos Veterinarios (CADISVET)

La Cámara Argentina de Empresas de Nutrición Animal (CAENA)

La Sociedad de Medicina Veterinaria de la República Argentina (SOMEVE).

 

Aquí, el comunicado conjunto:

 

VISTO:

La difícil situación sanitaria a nivel mundial a causa de la pandemia de Coronavirus Covid-19, la que también afecta a nuestro país, ha llevado a decretar el DNU 297/2020 con medidas restrictivas de circulación.

Dadas las medidas sanitarias que están impartiendo los ministerios de Salud nacional y provinciales.

Que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha considerado a los profesionales veterinarios, en el marco de lo descripto como “UNA SALUD”, como “AGENTES DE ATENCIÓN PRIMARIA DE LA SALUD”.

Que los médicos veterinarios son los profesionales mejor capacitados en el control de las zoonosis.

Es que los actores del mercado veterinario, resaltando los roles descriptos de los profesionales veterinarios, emitimos nuestra posición frente a los hechos que están sucediendo.

 

DADO QUE:

Las entidades profesionales que agrupan a Colegios y Consejos Profesionales, FeVA y FECOVET, tenemos la firme convicción que nuestros matriculados ejercen la profesión veterinaria cumpliendo el rol indelegable descripto anteriormente y el juramento de cuidar la salud de los animales y las personas.

La industria de medicamentos representada por sus dos cámaras, CLAMEVET y CAPROVE y la distribución de estos, representada por la cámara de distribuidores (CADISVET) nos comprometemos a realizar todo el esfuerzo necesario para continuar con el abastecimiento de los medicamentos necesarios para el tratamiento de los pacientes.

Asimismo, los proveedores de alimentos balanceados para animales, nucleados en nuestra cámara, CAENA, nos comprometemos a abastecer de alimentos balanceados tanto fisiológicos como de prescripción, a las veterinarias para proveer a los animales la comida diaria.

Asimismo, la Sociedad de Medicina Veterinaria y la Asociación de Veterinarios Especialistas en Animales de Compañía (AVEACA) como Asociaciones Científicas propenden a que sus veterinarios asociados mantengan la atención de los pacientes y la disponibilidad de alimentos.

 

CONSIDERAMOS QUE:

Todo lo enunciado se enmarca en el rol social que le atañe a la profesión veterinaria, rol reconocido por la OMS que, por una parte, la reconoce como esencial para la salud y, por otra, le otorga una obligación de cumplir tal deber y responsabilidad profesional como un guardián sanitario en el medio social en el que desarrolla su actividad.

Todo el accionar del conjunto se debe enmarcar en una operatoria que extreme los cuidados y las recomendaciones brindadas por las autoridades sanitarias para el bien de todos sus actores y de la comunidad, promoviendo al mismo tiempo el cuidado de la salud y el bienestar de los animales.

Se realizará el 26 y 27 de Septiembre de 2020. Sus organizadores decidieron posponer el evento para acompañar las medidas de seguridad tomadas por el Estado ante el avance del Coronavirus

La organización de Expo Veterinarias anunció que, ante la situación de público conocimiento relacionado con el Corona Virus y ante las medidas de seguridad tomadas por el Estado y por las autoridades de la Salud, ha decidido posponer la quinta edición del evento que iba a realizarse el próximo 6 y 7 de junio.
El evento tendrá lugar el 26 y 27 de septiembre de 2020.

El comité ejecutivo del evento expresó que: “esta decisión nos permite seguir garantizando una Expo y un Congreso de máxima calidad, que se caracteriza cada año por el éxito en su convocatoria, reuniendo en dos días a miles de visitantes de Argentina y de otras partes del mundo”.

Para más información y novedades sobre el evento, pueden ingresar aquí: http://expovet.com.ar

El contexto internacional repercute en el accionar de empresas agroalimentarias que deben adaptarse, trabajando en eficiencia productiva, innovación e investigación y también en desarrollo.

Roberto Guercetti
CEO CONECAR

 

 

El mundo se encuentra ante una creciente demanda de proteína. En tal sentido, y citando al Ing. Agr. Fernando Vilella, director del Programa de Bioeconomía de la Facultad de Agronomía – UBA, podemos decir que la tendencia en el consumo de carnes se dirigirá en un futuro hacia dos mercados de proteínas, las de consumo habitual, donde entra en juego la proteína vegetal; y otro más diferenciado, de proteína animal que incluye certificaciones y trazabilidad, para un consumidor exigente que (con disponibilidad de acceso a la información sumado a un cambio generacional) cuestiona las metodologías empleadas en la obtención de alimentos.
Esto sin duda repercute en el accionar de empresas agroalimentarias que deben adaptarse al nuevo contexto, trabajando en eficiencia productiva, innovación e investigación y también en desarrollo.
En relación a esto, Argentina con su potencial productor, puede contribuir a abastecer parte del mercado mundial y esto se ha visto reflejado en la apertura comercial que ha tenido el país en los últimos años, conllevando el aumento de exportaciones y alcanzando un crecimiento interanual del 47%, impulsado principalmente por la demanda de carne de China y Europa. Esto implicó el aumento de producción y la inversión en el sector ganadero en general, poniendo en marcha todos los eslabones de la cadena.

El caso de Conecar. En el feedlot con capacidad para 10.000 animales se terminan 30.000 animales por año y se producen alrededor de 4.000 Tn. de carne anuales.

En busca de hechos reales

En el informe del IPCVA, sobre faena y producción de carne vacuna de diciembre de 2019, se observa que la oferta de hacienda bovina terminada a corral salida con destino faena durante el primer trimestre del año 2020, será superior a la ofertada durante el período enero – marzo de 2019.
Esto refleja un panorama optimista para el sector que, con políticas públicas y condiciones externas a favor, debería consolidar la tendencia a un aumento de la producción de carne nacional, incrementando la oferta, condición sine qua non para ser protagonistas en el escenario mundial actual.
Es un hecho que, esta apertura de mercados y la firma de nuevos tratados comerciales debe ir acompañada de acontecimientos reales.
A modo de ejemplo, y llevándolo al plano conceptual, traemos a colación la situación con China durante el año 2019.
La cuestión de la fiebre porcina africana provocó entre otras cosas una caída del stock de carne de cerdo y una demanda abrupta por parte del mercado chino, que repentinamente “salió a buscar proteína animal”. El interés por los productos argentinos se concretó en habilitaciones de frigoríficos para exportar al gigante asiático y el aumento del flujo comercial entre ambos países. Esto causó la necesidad de replantear el sector productivo ganadero, entendiendo que para no desestabilizar la oferta y demanda interna y poder atender la demanda externa, es necesario una política de Estado bien establecida y a largo plazo.
Esta tendencia del mercado nacional y mundial de carnes se ha plasmado en Conecar, feedlot con capacidad para 10.000 animales, donde se terminan 30.000 animales por año y se producen alrededor de 4.000 Tn. de carne anuales. En este sentido, se observa que el porcentaje de ingresos de animales con destino a exportación ha pasado del 10% a un 40% del total en los últimos 3 años.

Oficializar la trazabilidad en la ganadería bovina en Argentina, debe ser política de Estado, en consenso con toda la cadena de ganados y carnes, inclusive involucrando a todos los actores de las actividades complementarias como el agro, laboratorios, bioenergías y demás.

La infraestructura adecuada, la calidad nutricional y la certificación de normas han posibilitado esta situación, debido a que desde el establecimiento se garantizan las condiciones para poder producir kilos de calidad, cumpliendo los requisitos de mercado (UE y CUOTA 481) y las demandas de un consumidor exigente. La terminación a corral de animales para exportación es un negocio en crecimiento que, utilizando genética de punta, con un buen plan nutricional y sanitario de origen, y un buen manejo, puede lograr excelentes parámetros productivos, los cuales se traducirán en un buen margen de rentabilidad.
Esto es posible en el marco de una política comercial competitiva y no restrictiva que incentive y acompañe a los productores a producir cada vez más kilos de carne.
Argentina es por esencia productor agroganadero, y solo faltaría ser lógicos y coherentes para generar una revolución de valor. Actualmente el mayor volumen de cereales y oleaginosas se exporta como materia prima.
Una economía circular, incorporará eslabones como la industria, las bioenergías, mediante el cual seguramente llegaremos a un producto con la calidad y cantidad que el mundo demanda.
La revolución del valor irá tomando forma si implementamos las certificaciones como principio básico para demostrar nuestros procesos.
Oficializar la trazabilidad en la ganadería bovina en Argentina, debe ser política de Estado en consenso con toda la cadena de ganados y carnes, inclusive involucrando a todos los actores de las actividades complementarias como el agro, laboratorios, bioenergías y demás.
Con el rodeo trazado, la tecnología tiene campo de acción para ser la herramienta clave para lograr la productividad y que pueda transformarse en una ganadería que se aggiorne a los nuevos tiempos en virtud de garantizar inocuidad sanitaria, bienestar animal, preservación del medio ambiente, entre otras exigencias.
Todo el trabajo interno se alinea con las demandas del mercado, en un contexto donde fenómenos de origen biológico y natural ponen en alerta a toda la sociedad. Esto mismo produce en los consumidores la necesidad de contar con garantías al momento de elegir el alimento. A la vez, pone en jaque a toda la oferta de proteína disponible, no solo por el stock existente sino también por las exigencias de los países, que aplican barreras pararancelarias relacionadas a la inocuidad alimentaria permitiendo o no el ingreso de productos o incluso disminuyendo el valor de los mismos.
En conclusión, la trazabilidad y las certificaciones determinan las posibilidades de los actores y posicionan a las empresas agroalimentarias para jugar en primera, agregando valor a su producción y llegando a los destinos más exigentes. Es una oportunidad que no debemos dejar pasar.

 

Laboratorios, distribuidores y veterinarios encaran un año complejo, con buenas expectativas iniciales y una serie de obstáculos no sencillos de vencer tanto en lo macro, como puertas adentro de sus emprendimientos.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

 

 

Aquellos que llevan años en el rubro veterinario argentino comprenderán la importancia de escuchar un “arrancamos bien”, de boca tanto de los responsables de los laboratorios, como de las distribuidores y profesionales que desarrollan su actividad privada en nuestro país. ¿Es la Panacea absoluta? Claro que no, pero vale resaltarlo porque esto no ha venido siendo así en el último tiempo.
Lógicamente habrá empresas y veterinarios que no compartirán la premisa y está bien que así sea. Pero a nivel general, el rubro parece haber encontrado un punto de equilibrio (no sin problemas y adversidades), sobre el cual volver a crecer.
Es por todo esto que MOTIVAR resumirá a continuación los principales desafíos que deberá afrontar el sector de la sanidad animal en su conjunto, destacando temáticas generales, muchas de las cuales seguramente iremos profundizando a lo largo de todo el año, con los distintos involucrados.

A la espera de novedades concretas

En Argentina, la industria veterinaria está conformada por una amplia variedad de laboratorios: desde grandes firmas multinacionales que operan en todo el mundo, hasta pequeñas empresas familiares. Esta situación hace que el análisis lineal del “sector”, mal exprese la realidad de algunos de los eslabones. Dicho esto, podemos ilustrar los principales recovecos del laberinto que deberán resolver los gerentes y técnicos a lo largo del año.
Un año que, como dijimos, generó buenos resultados tanto en las compras de distribuidoras a laboratorios, como en el ritmo de la rotación de la mercadería en las veterinarias y los mostradores. Más allá de esto, las empresas se enfrentan a las circunstancias macro conocidas, con una economía que seguramente irá definiendo su rumbo a la par que avance la negociación por la reestructuración de la deuda externa contraída durante el gobierno anterior. En definitiva, los laboratorios esperan herramientas concretas que les permitan volver a contar financiación acorde a la realidad local.
“Inclusive con la baja de la tasa de los últimos meses, los créditos siguen estando altos”, nos decían desde la industria. Además, los empresarios destacan la presión impositiva a la que están sujetas sus empresas y repasan la importancia de contar con instrumentos concretos para el día a día… ¿Cuáles? Beneficios en materia de cargas fiscales, pago de IVA y en cuanto a la incorporación o el mantenimiento de sus registros en el Senasa, entre otras tantas.

¿De qué manera estar cerca del veterinario y crecer en una mayor vinculación con el consumidor final? Gran pregunta, ¿no?

Si bien es cierto que, a nivel general, el sector suele mantener su planta de personal, en los últimos meses no han sido pocas las bajas en los cuerpos de venta, principalmente, de empresas que juegan en distintos segmentos del mercado local e internacional.
Muchas veces hemos escuchado el resultado del cálculo por medio del cual se determina “cuánto vale” un vendedor / promotor, pero parece ser que este año lo que se definirá es el precio de no tenerlo.
Que no queden dudas. El costo de estructura de los laboratorios veterinarios que operan en Argentina se ha incrementado sustancialmente en los últimos años, inclusive por sobre lo que haya podido aumentar las ventas cada uno de sus integrantes. Esto ha tenido que ver con su desarrollo propio como industria, el incremento de insumos y servicios que afectan la rentabilidad esperada (combustible, pago de servicios como la luz, el gas y el agua) y la devaluación de los últimos años.
Esto último sigue impactando (vía notas de débito) con proveedores que buscan actualizar el monto de un insumo que ya se usó, se produjo, se vendió y muchas veces hasta se cobró. Que esta situación “pase”, es uno de los grandes deseos en las administraciones de las de empresas.
Otro tema ligado al tipo de cambio tiene que ver con las exportaciones, motor clave en el mantenimiento de la capacidad de producción local. El “impuesto” del 30% al Dólar modifica la estrategia de muchas empresas que tenían negocios sólidos en el exterior, a lo cual se suma la incertidumbre que aún tienen sobre las retenciones para este tipo de operaciones y demás costos que se adicionan a una unidad estratégica.
¿Cómo no vincular los movimientos del tipo de cambio a la realidad de las empresas multinacionales? Este será un tema clave, sobre el cual siguen buscando las mejores herramientas para hacer frente a la situación.
“Se vende, ¿pero se cobra?”. Esta es otra de las preguntas indispensable de realizar a los responsables de los laboratorios veterinarios. Y la respuesta también ha sido relativamente positiva.
Lógico que a todos les gustaría cobrar en 7 días y que la condición de “contado”, efectivamente pague el descuento por tal concepto. Pero a la luz de lo que fueron los 120 días que tenían “en la calle” hace no mucho tiempo, los 60 o 90 actuales parecen haber logrado un equilibrio estándar con la cadena. Una cadena comercial que si bien “no se vació”, logró recuperar un ritmo lógico, sin el sobre stock al que se enfrentó en 2017, 2018 y parte de 2019.
Otro desafío tendrá que ver con la formalidad o informalidad de las operaciones que se cierren, al tiempo de lograr un objetivo de mínima: no bajar los precios.

Estar cerca es mejor

En el caso de los laboratorios que se dedican al rubro de la ganadería bovina (carne y leche), la constante para 2020 parecería estar atada a lograr el mayor grado de cercanía con veterinarios y productores. Si bien esto muchas veces no se condice con el personal técnico disponible, han comprobado que su rol de extensión y difusión de las tecnologías tanto a campo, como en el canal veterinario es indispensable para “rotar” depósitos y estanterías.
Los vendedores y promotores tendrán también este año el enorme desafío de buscar resultados en un ambiente nuevamente de disputa entre el gobierno nacional y “el campo”, por las retenciones a las exportación de los productos agropecuarios. Del dicho al hecho hay un largo trecho, pero entre los consultados por MOTIVAR se vislumbra una amplia brecha en cuanto a cómo esta situación podría desarrollarse. De un lado nos recordaron el estrecho vínculo entre el resultado de la producción de soja y esa suerte de derrame de efectivo hacia las producciones ganaderas. Y del otro, sostuvieron que -de algún modo- ese impuesto puede favorecer los costos de producción tanto de los bovinos, como de los porcinos y las aves, incrementando el ritmo de crecimiento.
Claro, siempre destacando que las exportaciones de carne vacuna sigan aumentando, buscando al menos el piso de la cifra récord exportada el año pasado.
Si bien en las próximas salidas de MOTIVAR estaremos focalizándonos sobre el negocio de productos y servicios veterinarios orientados a la avicultura y a la producción porcina, el gran desafío este año estará en el sector de los Animales de Compañía.
Un sector que, después de mucho tiempo, sufrió en 2018 el impacto de la caída en el poder adquisitivo de los argentinos.
En ese contexto no solo convivirán empresas locales y multinacionales, sino también un canal distribuidor que se encuentra en plena reconversión, con un avance combinado entre un fuerte avance en materia digital y la consolidación de una expansión territorial con el fruto de más sucursales.
¿Vender de todo o productos rentables?
¿Jugar en todos los rubros o apuntar a “los que se vienen”? Definir una estrategia clara y acorde a los tiempos que corren en materia de redes sociales y contemplando el vínculo entre las personas y las mascotas parece ser el gran desafíos del rubro.
¿De qué manera estar cerca del veterinario y crecer en una mayor vinculación con el consumidor final? Gran pregunta, ¿no?
Es claro que las empresas han cambiado su forma de encarar la comunicación, invirtiendo en ella, siendo creativos y buscando lo que parece ser una constante: mostrarle a la gente para qué sirve y cómo funciona su producto. Clave.
No menor será la irrupción de las cadenas de Pet Shops en el rubro. ¿Son nuevas?
En absoluto. De hecho, están ya consolidadas, pero dilucidar cómo se sumarán al esquema de productos veterinarios es aún una incógnita, así como también lo es el devenir del comercio electrónico de aquellos productos regulados por el Senasa (todos, menos los de Venta Libre).

Regulaciones e información confiable

Este tampoco será un año más para las cámaras de laboratorios, Caprove y Clamevet. Durante 2020 se discutirá la metodología de aplicación del nuevo Marco Regulatorio establecido por el Senasa. Ya en marzo se reunieron para trabajar sobre las dudas y el proceso de mejora.
Interesante será volver a ver en funcionamiento a la Subcomisión de Industria de Caprove, abocada a diversos temas, entre ellos, las certificaciones GMP, el tercerismo, el fomento de las exposiciones y la cercanía con las entidades públicas. Este 2020 seguramente verá reflotar también la necesidad de disponer de más información sobre el mercado, identificando tendencias y pudiendo ser soporte de las empresas en la búsqueda de incrementar los distintos segmentos.
¿Y en el campo de la comercialización? Será un desafío para la Cámara Argentina de Distribuidores Veterinarios consolidar su armado y sumar socios en el interior del país. ¿El primer paso? Córdoba.

Tiempo de valientes

Como creemos ha quedado claro en este artículo, el año 2020 plantea un sinnúmero de desafíos para las empresas del sector.
Incertidumbres, expectativas y ansiedades conviven en un mercado que ya descansó y está ya mostrando las primeras cartas de lo que será esta nueva aventura

 

En base a la cuarentena obligatoria dispuesta a nivel nacional por el presidente de la Nación, Alberto Fernández, muchos organismos oficiales debieron modificar sus acciones, generando notificaciones minuto a minuto con el objetivo de seguir adelante con las acciones indispensables.

Y tal es el caso del Senasa en relación con la actual campaña de vacunación antiaftosa. En tal sentido, el presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, Carlos Paz, resolvió por medio de la Resolución 288/200, lo siguiente:

ARTÍCULO 1°. – Excepción. Se exceptúan del cumplimiento de la última vacunación contra la Fiebre Aftosa correspondiente a la campaña en curso, los movimientos de:

  • bovinos y bubalinos procedentes de establecimientos agropecuarios que aún no hayan cumplimentado o completado en su totalidad la vacunación correspondiente a la Primera Campaña de vacunación contra la Fiebre Aftosa del año 2020.

Dicha excepción procederá solo cuando estos animales se destinen a establecimientos que, al momento de la recepción, tampoco hayan cumplimentado o completado en su totalidad la vacunación correspondiente a la Primera Campaña de vacunación contra la Fiebre Aftosa del corriente año.

 

VER RESOLUCIÓN DEL SENASA COMPLETA

 

ARTÍCULO 2°. – Vigencia de la excepción. La presente excepción se aplicará hasta el 31 de marzo de 2020 inclusive, pudiendo esta fecha extenderse en función de los alcances de las medidas adoptadas por el PODER EJECUTIVO NACIONAL frente a la pandemia de COVID-19.

 

ARTÍCULO 3°. – Alcance de la excepción. La excepción establecida en el Artículo 1º de la presente medida no alcanza a los bovinos y bubalinos que aún no hayan recibido su primo-vacunación contra la Fiebre Aftosa.

ARTÍCULO 4°. – Facultad. La Dirección Nacional de Sanidad Animal del SERVICIO NACIONAL DE SANIDAD Y CALIDAD AGROALIMENTARIA podrá extender la vigencia prevista en el Artículo 2° de la presente, en función de los alcances de las medidas adoptadas por el PODER EJECUTIVO NACIONAL frente a la pandemia de COVID-19.

ARTÍCULO 5°. – Incumplimiento. Los infractores a la presente resolución son pasibles de las sanciones correspondientes, de conformidad con lo establecido en el Capítulo V de la Ley N° 27.233 y su Decreto reglamentario N° DECTO-2019-776-APN-PTE del 19 de noviembre de 2019, sin perjuicio de las medidas preventivas inmediatas que pudieran adoptarse, en virtud de lo dispuesto en la Resolución N° 38 del 3 de febrero de 2012 del entonces MINISTERIO DE AGRICULTURA, GANADERÍA Y PESCA.

 

Si bien la castración no es la única causa, es importante que un veterinario clínico realice un diagnóstico acertado, a fin de instaurar el tratamiento más apropiado. ¿Qué rol ocupan las hormonas sexuales?

POR RICARDO BRUNO
Médico veterinario

La incontinencia urinaria es la falta de control sobre la micción por parte del paciente, lo que resulta en una pérdida incontrolada de orina en lugares y/o momentos inapropiados. ¿Un dato relevante sobre el tema? Aproximadamente el 20% de las perras castradas desarrolla la problemática post castración.

El principal signo clínico es la pérdida de orina, la cual puede generar una dermatitis superficial alrededor de la vulva de las perras debido a la humedad constante presente en la zona. Para muchos propietarios esta situación es altamente desagradable y angustiante.

 

¿Cómo funcionan las hormonas sexuales frente a la incontinencia renal en perras castradas?
Descargá PDF

 

Existen distintas causas que pueden producir incontinencia urinaria:

  • Insuficiencia del mecanismo del esfínter: Esta denominación se utiliza para describir una falta de fortaleza en la contracción del esfínter interno de la vejiga, que no logra la total oclusión del conducto urinario. Según sea su origen, se puede presentar en machos y en hembras sin castrar, pero lo más frecuente es que se observe en perras luego de la castración.

Estudios recientes han demostrado que este tipo incontinencia urinaria no guarda relación con la edad a la que el animal ha sido castrado, pero sí existe una relación entre el peso corporal y el riesgo de incontinencia.
Algunas razas han mostrado un mayor riesgo de incontinencia post castración como, por ejemplo: Viejo Pastor Inglés, Rottweiler, Dóberman, Weimaraner, Boxer, Springer Spaniel, y Setter Irlandés.

  • Defectos congénitos: Se debe a malformaciones o alteraciones del desarrollo del tracto urinario y se diagnostica precozmente; se observa en animales jóvenes.
  • Problemas neurológicos: Puede ser la resultante de traumatismos, tumores o problemas que afecten la inervación del tracto urinario.
  • Alteraciones comportamentales: Muchas alteraciones de la conducta de los caninos domésticos tienen como sintomatología la incontinencia urinaria, ya sea de forma voluntaria como involuntaria. En estos casos, no existe alteración clínica ninguna, ni del esfínter vesical, ni hormonal; se debe a un estado emocional alterado del animal. Puede ocurrir en machos o en hembras, pero es mucho más común en estas últimas y más aún, en animales de corta edad.

 

¿Por qué ocurre con frecuencia después de la ovariohisterectomía?
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Patogenia e incidencia

La castración da lugar a una disminución del nivel de estrógenos debido a la eliminación de los ovarios, que son la fuente principal de hormona femenina (estrógenos). Los estrógenos juegan un rol principal en el mantenimiento de las funciones del tracto urinario. Al disminuir el nivel de estrógeno, disminuye la presión de cierre del esfínter uretral. Los estrógenos influyen también sobre la función de almacenamiento de la vejiga y sobre la mucosa de la uretra.

Tratamientos disponibles y novedades

Existen dos alternativas terapéuticas para afrentar la problemática:

 1) Con drogas simpaticomiméticas: Se utilizan para el tratamiento sintomático de la incontinencia urinaria. Los más utilizados son efedrina o fenilpropanolamina. El efecto más importante de estas drogas es un aumento de la contracción del esfínter. Estas drogas pueden causar efectos colaterales tales como cambios de comportamiento (hiperactividad, letargia), aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria y problemas gastrointestinales.

 

Conocé la propuesta de MSD para controlar la incontinencia urinaria
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2) Mediante tratamiento con estrógenos: Los animales pueden ser tratados con estrógenos sintéticos pero los mismos se asocian generalmente con efectos colaterales tales como, atracción de machos, problemas hepáticos, etc. además, la mayoría de los estrógenos sintéticos son inyectables, lo que hace difícil interrumpir el tratamiento en caso de que se observen efectos adversos.

Actualmente se encuentra disponible un estrógeno natural denominado Estriol.

El Estriol ha sido utilizado en medicina humana por más de 30 años para el tratamiento de problemas relacionados con la menopausia femenina.

A diferencia de los estrógenos sintéticos, el estriol tiene un excelente perfil de seguridad, aun en tratamientos prolongados. Este fármaco se presenta en forma de comprimidos, lo que permite una mejor y más controlada dosificación del mismo según sea la respuesta del animal al tratamiento y requiere la administración de un comprimido diario, aunque algunos pacientes pueden responder satisfactoriamente a un tratamiento día por medio.

 

Descargá los datos mínimos a considerar en el diagnóstico de la incontinencia urinaria

 

La clave, el diagnóstico

Siendo que la castración no es la única causa que puede provocar incontinencia urinaria en las perras, es importante que sea el veterinario clínico quien realice un diagnóstico profesional acertado con el fin de instaurar el tratamiento más apropiado.

Será exclusivamente para las autorizaciones de importación y exportación y certificaciones de libre venta. El Senasa recomienda usar los canales virtuales y telefónicos para cualquier otro trámite.

Durante esta semana, del 25 al 27 de marzo, la Dirección de Productos Veterinarios atenderá por mesa de entradas, de 10 a 13 hs, únicamente para la tramitación de autorizaciones de importación y exportación y certificaciones de libre venta.

Recordamos que el SENASA sugiere a los usuarios concurrir a las oficinas únicamente por cuestiones urgentes o estrictamente necesarias.
Los sistemas del Senasa funcionan con normalidad y se recomienda su utilización para que, a través del uso de la autogestión de trámites, se contribuya al normal desarrrollo del comercio.

Ante alguna duda o necesidad puntual, ser recomienda comunicarse a las oficinas locales por teléfono o vía correo electrónico, ya que la atención personal seguirá presente pero en un horario reducido.

A continuación dejamos algunos links que pueden ser de utilidad:

Juntos. Juan Roo y Fernando Matticoli, referentes del laboratorio.

La distinción estuvo a cargo de la revista británica Animal Pharm y pone sobre el tapete nuevos desafíos para el laboratorio, con nuevas inversiones y proyecciones de crecimiento tanto en Argentina, como en el exterior.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

 

 

La noticia del verano en el ámbito de la industria veterinaria argentina sin dudas fue el reconocimiento recibido por el Laboratorio CDV como “Mejor empresa del rubro en Latinoamérica durante 2019”, a manos de la prestigiosa revista británica especializada en la materia, Animal Pharm.
Vale decir que, para esta distinción, el jurado internacional tuvo en cuenta el crecimiento de CDV en el mercado de Argentina y del exterior, con porfolio orientado a la prevención y compuesto por vacunas respiratorias, reproductivas y clostridiales; vacuna de brucelosis y reactivos de diagnóstico.
También destacó las inversiones en la nueva Planta de vacunas para la Fiebre Aftosa y el trabajo de I&D que desarrolló un proceso original de producción: se utiliza un medio de cultivo de mayor calidad y composición químicamente definida, que permitió reducir un 90% los requerimientos de suero bovino.
“Estamos orgullosos y agradecidos por esta distinción otorgada por Animal Pharm. Queremos compartirlo con nuestros clientes, veterinarios y productores”, le explicó a MOTIVAR el gerente general de CDV, Juan Roo, en un encuentro que tuvo lugar en las instalaciones de la empresa, ubicadas en el Parque Industrial Pilar, de Buenos Aires.
“El laboratorio se encuentra en un proceso de expansión dentro del mercado local, con ventas que crecen por sobre la media en un mercado de biológicos que, a nivel general, permanece estable. Y lo mismo ocurre con nuestra participación en el exterior. Además, las inversiones en el último año se focalizaron en la incorporación de profesionales al equipo técnico, con el objetivo de estar cerca de los clientes y así conocer mejor sus necesidades”, le explicó también Fernando Matticoli, director comercial de CDV, a MOTIVAR. Y completó: “Otro plus de la empresa es que todas las plantas y los procesos de producción de CDV están certificados bajo normas GMP, siendo uno de los dos únicos elaboradores de productos biológicos en el país en tener esta certificación”.

MOTIVAR: ¿Cómo fue recibida la noticia por el Directorio de la compañía?

Juan Roo: Sin dudas que este reconocimiento de Animal Pharm es una satisfacción para todo el Directorio y refuerza su vocación por seguir invirtiendo en el desarrollo de la compañía. En los últimos 6 años, CDV ha invertido más de US$ 65 millones en Argentina, sin desviarse de la estrategia planteada inicialmente. Considero que este premio es fruto de todo lo realizado.
Específicamente desde el área comercial se ha llevado adelante un gran trabajo durante los últimos dos años: crecemos, estamos más cerca de los veterinarios y los productores e invertimos en difundir los beneficios de toda nuestra paleta de productos.
Con una fuerte campaña de Marketing, hemos logrado comunicar nuestra vocación por la calidad, el cumplimiento de las normativas y la inversión permanente. Esto ha sido reconocido no solo con el cumplimiento de las normas nacionales, sino también de auditorías internacionales, fruto del acercamiento con multinacionales interesadas en nuestros servicios.

¿Están pensando en nuevas inversiones?

JR: Así es. En este caso apuntaremos a incrementar nuestra capacidad productiva y sumar nuevas tecnologías. El desafío comercial será triplicar las exportaciones, para lo cual tenemos que quintuplicar la producción.
En cuanto a las tecnologías, hoy producimos una vacuna recombinante en conjunción con Bioinnovo y Vetanco y estamos produciendo otra. Además, avanzamos con la tecnología de la doble emulsión en las vacunas para peces (patente de CDV). Esto nos llevará a invertir en capacidad edilicia y maquinaria.
Estamos avanzando también en nuevas especies. Pretendemos, cuando este proyecto alcance los 10 años, abarcar todas las especies de algún modo. No perdemos de vista el aumento de la producción de cerdos en nuestro país, así como tampoco la fuerte influencia de mascotas en los hogares argentinos. Ya estamos produciendo incluso algunas vacunas para aves.

¿Y en cuanto al mercado interno? ¿Cómo grafican el crecimiento de CDV?

Fernando Matticoli: CDV hizo un proceso de inversión en plantas de elaboración de vacunas veterinarias, con foco en el cumplimiento de las más exigentes normas de calidad, cuidando cada uno de los procesos productivos. Todo esto pensando siempre en lograr que nuestros productos garanticen la seguridad pretendida por nuestro directorio.
Y así lo hicimos. Luego, ese foco se expandió a la posibilidad de desarrollar también nuestras áreas comerciales: incorporamos profesionales en un mercado donde esto hoy no es moneda corriente y reforzamos nuestra inversión en marketing, con un objetivo concreto: mostrar lo que realmente es CDV y la trayectoria desarrollada a lo largo de sus 35 años de vida.

Con una fuerte campaña de Marketing, hemos logrado comunicar a veterinarios y productores ganaderos nuestra vocación por la calidad, el cumplimiento de las normativas y la inversión permanente”. Juan Roo, de CDV

Volvimos a estar visibles para todos.
Supimos también definir los canales en los cuales desarrollarnos, buscando una cobertura nacional. Le dimos a los distribuidores la seguridad de tener disponibilidad de productos de calidad, que cumplen normativas y con una política comercial clara. Además, avanzamos en nuestro servicio técnico, consolidando una estructura que brinda soporte a los productores, agregándole valor a la línea de productos.
JR: Desde la cabeza de este Holding, el primer concepto es la calidad. No hemos dejado de invertir en este campo y por ello vamos a ser exigentes para que las autoridades hagan cumplir las normas a nivel interno; garantizando que todos seamos medidos bajo la misma vara, que, a nivel interno, es el cumplimiento de las normas de Buenas Prácticas de Manufactura.
Recertificar la normativa GMP el año pasado para nuestra planta de biológicos ante el Senasa requirió de una inversión de US$ 700 mil.
Creemos que debe ser un estándar que deben cumplir todos los laboratorios.

¿Cuál es el plan para exportar más?

FM: El objetivo es afianzarnos en los países a los cuales ya exportamos, como pueden ser en la región Paraguay, Bolivia y Uruguay y otros tantos en Centroamérica y otros lugares del mundo. Estamos invirtiendo en el registro de nuestros productos también en nuevos mercados. En definitiva, buscaremos un mayor volumen de dosis exportadas y de expansión regulatoria.
Nuestra vacuna antiaftosa comenzará a arribar durante este año a otros países de nuestra región, y hemos iniciado también su registro en otros países incluso por fuera de América Latina.

Recertificar la normativa GMP el año pasado para nuestra planta de biológicos ante el Senasa requirió de una inversión de US$ 700 mil. Creemos que debe ser un estándar que deben cumplir todos los laboratorios”. Fernando Matticoli, de CDV

¿Cómo es la estructura actual del laboratorio?

JR: Somos 200 personas en la empresa. Hace menos de tres años éramos la mitad. Tenemos dos plantas operativas y eso ha requerido más incorporaciones, fundamentalmente en las áreas de procesos, normativas y aseguramiento de la calidad. El desafíos es seguir cumpliendo nuestras metas, crecer y abrir nuevos mercados. Además, seguramente tendremos desafíos intermedios, los cuales nos demandarán sin dudas seguir incorporando personal.
Los iremos anunciando oportunamente. Estamos consolidando un gran equipo.

¿Qué esperar de la vacuna antiaftosa?

FM: En 2019 liberamos 9 millones de dosis, logrando -desde lo productivo- tener una continuidad en el abastecimiento de la vacuna. Y para el 2020 seguimos con ese plan, destinando algo a la exportación y contemplando disponer de más de 20 millones de dosis. En este campo, seguiremos lógicamente estrechando nuestro vínculo con las fundaciones de productores, reforzando su conocimiento sobre nuestros productos e inclusive fomentando la visita de sus miembros a que conozcan nuestras plantas. No podemos perder de vista que somos el laboratorio veterinario que tiene la paleta de biológicos más completa del mercado, disponiendo desde la vacuna antiaftosa, hasta los reactivos de PPD, pasando por una amplia gama de productos.

¿Y diagnóstico, cómo se inserta?

JR: El área de diagnóstico veterinario ha sido la génesis de CDV y hoy está a cargo de un referente como lo es el Dr. Fernando Luna. Nos hemos mudado definitivamente de la sede de Conde en la Ciudad de Buenos Aires, inaugurando aquí, en el Parque Industrial de Pilar, un laboratorio desde 0, que cuenta con la última tecnología.
Seguimos avanzando y brindando un servicio de excelencia, en la búsqueda de soluciones comerciales concretas que nos permitan reforzar nuestros valores y posicionarnos en la cabeza de los veterinarios como su primera opción.

¿Cuáles son los desafíos para este 2020?

JR: El desafío es mantener la salud financiera de la empresa y la rentabilidad de las inversiones. Estamos en un punto complejo: producimos con altísimas calidad y eso requiere de una inversión diferente a la que realizan quienes no manejan ese estándar. Sobre todo, en un contexto donde, medidas en dólares, las vacunas veterinarias destinadas a la ganadería bovina valen la mitad que hace dos años. Debemos ser rentables para poder seguir invirtiendo y cumplir con los planes de nuestro Directorio.

Obligatorio. Los requisitos mínimos a cumplir ya entraron en vigencia.

Los nuevos requisitos oficiales apuntan hacia un mercado más transparente y con mayor trazabilidad en pos de resguardar no solo la salud animal, sino también la de las personas.

Solana Sommantico
solana@motivar.com.ar

 

 

El Senasa informó hace unos meses la aprobación de la Resolución N° 1697/2019 que establece los requisitos obligatorios para el Bienestar Animal en el ámbito pecuario productivo y deportivo. La normativa entró en vigencia el 9 de diciembre, y resalta las obligaciones que deben cumplirse relativas al manejo de los animales, la alimentación, la salud, el ambiente y las instalaciones.
Comprendiendo la importancia del tema en el ámbito profesional, MOTIVAR dialogó con la coordinadora del Programa de Bienestar Animal del organismo sanitario nacional, la médica veterinaria Débora Racciatti, sobre las cuestiones más relevantes del comunicado oficial, y el impacto que traerá en los productores y demás actores de la cadena.

MOTIVAR: ¿A raíz de qué acontecimientos se decidió crear esta Resolución ligada al Bienestar Animal?

Racciatti. “Necesitábamos un marco que aborde la tendencia a futuro”.

Débora Racciatti: La iniciativa no nació de un hecho puntual sino de una sucesión de actividades que tuvimos que desarrollar, en las cuales nos dimos cuenta que no teníamos un marco normativo lo suficientemente amplio como para poder desenvolvernos con tranquilidad en este campo.
Hasta el momento, la norma global por referencia de Bienestar Animal en la que nosotros podíamos basarnos a la hora de tomar determinadas decisiones era la 14.346, que es la Ley Nacional de Protección Animal. Pero era muy amplia, inespecífica y obsoleta, y hasta que no se modificó, desde el Senasa contábamos con Resoluciones puntuales para determinados ámbitos.
El tema era que muchas cuestiones quedaban afuera y no eran abarcadas por esta ley. Entonces, en vez de seguir avanzando en el desarrollo de normativas estrictas siguiendo un orden de prioridades, necesitábamos una marco que abarque lo que en el futuro pueda surgir.
En función de esto, se decidió crear una norma “paraguas” y luego seguir avanzando en las particulares, por cadena productiva, especie, etc

¿Cómo esperan que tomen esto los productores ganaderos?

Creo que va a ser bien recibido porque se trabajó en conjunto con los actores involucrados en la temática.
En la elaboración del proyecto, primero hicimos un borrador basado en normativa preexistente, teniendo en cuenta lo que pide la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) -el organismo internacional de referencia en el Bienestar Animal- y luego distribuimos el borrador a diferentes grupos de trabajo que tiene el Senasa.
Siguiendo con esta línea, se armó un foro virtual en el que todos podían subir sus opiniones y participar. Se realizó un encuentro presencial en la Facultad de Ciencias Veterinarias de Tandil, donde asistieron no solo miembros de los grupos de trabajo, sino también otros actores de peso en la cadena.
Por ende, los mismos productores estuvieron participando en este Taller en el cual todos daban su opinión y aportaban datos relevantes sobre el borrador, elaborando finalmente un documento consensuado entre todos.

¿Cuál creés que debe ser el rol de los veterinarios oficiales y privados para el cumplimiento de esta normativa?

Lo más importante para lo que es la labor profesional es que lleven conciencia al territorio y capaciten a los productores en relación a estos temas.
Es un ámbito relativamente nuevo comparado con otras áreas de las Ciencias Veterinarias. Va a ser un trabajo en el que de a poco y en conjunto se podrá ir avanzando. La idea principal es generar conciencia en el rubro.

¿Cómo se va a controlar la normativa? ¿Habrá penalizaciones en caso de no cumplir los requisitos?

Se va a dar del mismo modo que con el accionar ante la infracción de cualquier resolución del Senasa.
Hay una serie de pasos y de cuestiones que el veterinario puede tener en cuenta. No es que para todos los casos sea la misma solución, o para todas las infracciones el mismo accionar.
Sin embargo, somos conscientes de que esto es algo nuevo. En principio buscamos que se controle correctamente y que, cuando se detecten desvíos, pueda analizarse la gravedad de los mismos. En general, si se trata de un caso de poca gravedad, se va a solicitar la corrección y se fijará un plazo para verificar finalmente si se modificó.
Dependiendo de la infracción, se podrá labrar un acta, solicitar una intervención con la fiscalía, y demás.
No hay una sola penalización para cada desvió que se encuentre, todo depende de la gravedad, y todos tenemos que tener en cuenta que ciertas acciones no solo afectan al Bienestar Animal sino también a la salud humana.

¿Habrá inspecciones exclusivas sobre el bienestar animal?

No, no serán exclusivas por este tema. Se solicitó a los veterinarios que cuando vayan a los establecimientos pecuarios por otras cuestiones, como por los programas de aftosa, brucelosis, sanidad avícola, etc.; tengan en cuenta que se cumpla con la normativa de bienestar animal. Otro escenario distinto es cuando el Senasa recibe denuncias.
Si está particularmente relacionada con el Bienestar Animal, se va a ir exclusivamente a evaluar ese tema.

Actualmente, ¿lo están exigiendo los países compradores?

Las exigencias internacionales vienen por dos lados. Primero, hay que tener en cuenta que nosotros somos país miembro de la OIE y debemos trabajar en línea con las recomendaciones y estándares de esta organización. Por otro lado, tenemos las exigencias de los países compradores que es muy variable.
Hay países que no exigen; y hay otros, como los que conforman la Unión Europea, que son los que más demandas tienen y más controlan.

Algunos requisitos que deberán cumplir los
productores GANADEROS

Los interesados en acceder a la normativa completa del Senasa, pueden solicitarla a redaccion@motivar.com.ar, bajo el Asunto “Bienestar Animal”. Algunos de ellos, los detallamos a continuación:

  • Los animales deben recibir una alimentación en cantidad y calidad adecuada a su edad, especie, y estado fisiológico, junto con el suministro de agua. Salvo situaciones particulares, todo animal debe tener acceso libre al alimento o a intervalos adecuados a sus necesidades.
  • Todo animal que se observe enfermo o herido debe recibir una atención inmediata y los cuidados necesarios, bajo la supervisión de un médico veterinario. Cuando no sea posible el tratamiento, los animales deben someterse a sacrificio humanitario, bajo supervisión profesional. Deben ser tratados únicamente con productos veterinarios aprobados por la autoridad competente, respetando la dosis, los intervalos y la duración del tratamiento según prescripción o criterio del veterinario actuante.
  • Ambiente, instalaciones y equipos deben ser seguros e inocuos para los mismos. A la vez, requieren poder limpiarse, desinfectarse, diseñarse, construirse y mantenerse de forma que no presenten bordes afilados, ni salientes que puedan causar heridas a los animales.
  • Cuando no se puedan evitar las prácticas dolorosas, el dolor resultante debe ser minimizado, refinando los métodos disponibles y ser llevados a cabo por personal idóneo.
  • La totalidad de las personas involucradas en el manejo de los animales deben tener la idoneidad necesaria sobre aspectos básicos de Bienestar Animal, de acuerdo con sus responsabilidades.
  • Se prohíbe azuzar a los ejemplares mediante el empleo de instrumentos y/o prácticas que, no siendo de simple estímulo, puedan causarles daños, mortificación o lesiones orgánicas y/o funcionales. Sólo se permite la utilización de inductores del movimiento siempre que su uso se ajuste a lo establecido por la normativa vigente.
  • En forma previa a su carga en el transporte, todo animal debe ser inspeccionado por un operario idóneo que evaluará su aptitud para viajar. En caso de duda sobre dicha aptitud, el animal debe ser examinado por un médico veterinario. Los animales considerados no aptos para viajar deben recibir inmediatamente un tratamiento apropiado para aliviar su dolencia o enfermedad.
  • El procedimiento para la faena debe realizarse de manera humanitaria, cumpliendo con la normativa vigente.
  • Solo deben emplearse para el trabajo y ejercicio animales que se hallen en estado físico adecuado. No se debe utilizar animales para trabajos o ejercicios que excedan notoriamente sus fuerzas. Sumado a esto, la cantidad de horas de trabajo y de ejercicio deben ser acordes a la edad y características fisiológicas y anatómicas de los animales.
  • El uso de sustancias o productos veterinarios deberá ajustarse a la normativa vigente, tanto en materia de prevención y control del dopaje en deportes, como en lo referente a los límites máximos de residuos establecidos para animales destinados a consumo alimentario.

 


El recambio generacional entre los veterinarios argentinos dedicados a la actividad privada es una realidad. Con distintas particularidades, los rubros de grandes y pequeños animales comienzan ya a consolidar la llegada de nuevos referentes, con desafíos distintos a los de sus predecesores.

 

 

El recambio generacional entre los veterinarios argentinos dedicados a la actividad privada es una realidad. Con distintas particularidades, los rubros de grandes y pequeños animales comienzan ya a consolidar la llegada de nuevos referentes, con desafíos distintos a los de sus predecesores.
Lejos quedaron aquellos primeros encuentros organizados por las empresas del rubro en los que diversos expertos detallaban las características de los “Baby Boomers” o los integrantes de una “Generación X”, que -a nivel general- ya comparte su día a día laboral con Millennials recibidos y hasta ya incluso con años de experiencia en la práctica de sus tareas.
¿Y cómo se llevan entre todos?
Quizás en el día a día perdamos de vista que los paradigmas que conviven en la rutina actual son realmente diversos.
No podemos olvidar que uno de los principales temas que se abordaron desde MOTIVAR en sus inicios (18 años atrás) tenía que ver precisamente con esto: con la propia convivencia entre colegas.
“Los contrato, los formo y después se van a poner una veterinaria enfrente”, nos decían en aquel momento quienes lideraban los equipos de trabajo tanto en la Ciudad de Buenos Aires, como el GBA o las distintas provincias de la Argentina. Era una frase común.
Tan común, como la respuesta que recibía por parte de aquellos que se iniciaban: “Nos pagan mal, sin ningún tipo de premio o reconocimiento y casi nunca escuchan lo que proponemos”.
Esto ocurría y muchos de ustedes lo recordarán.
En el fondo, todos hemos pensado alguna vez que quien se inicia en una actividad “tiene que empezar de abajo” … “pagar derecho de piso”. En definitiva, sufrir.
Un poco. No mucho, pero sí padecer un poco de aquellos que recordamos haber padecido nosotros en nuestros inicios.
Claro que no es casualidad. Basta con repasar las primeras estrofas de Naranjo en Flor de Floreal Ruiz, donde cantores como el polaco Goyeneche o el mismo Andrés Calamaro, dejan bien claro a través de su interpretación la visión cultural a la cual en estas líneas hacemos mención.
“Primero hay que saber sufrir, después amar, después partir y al fin andar sin pensamiento. Perfume de naranjo en flor promesas vanas de un amor que se escaparon en el viento” … Bien descriptivo.
¿Y hoy qué ocurre?
Como dijimos, en muchos casos, aquellos a los que se retaban porque “iban al celular con la manga” o porque “no les gustaba trabajar los sábados a la mañana”, están hoy al frente del asesoramiento de grandes campos ganaderos, de importantes veterinarias o de servicios médicos especializados en el caso de los animales de compañía.
La gran pregunta de la actualidad tiene que ver con lo que viene. ¿Cómo convivirán estas nuevas generaciones de veterinarios?
¿Lo harán de un modo más colaborativo? ¿Repetirán los “jefes” de hoy el mismo camino y conflictos con los del pasado?
A la vista de los resultados, pareciera ser que la brecha generacional se acortó y que lentamente se comienza a montar un mensaje común sobre un nuevo paradigma, en el cual la premisa tenga que ver con una mirada integradora, que promueva un intercambio transparente y positivo. Siempre.

Comunicado del Colegio de Veterinarios de la provincia de Buenos Aires

Los veterinarios somos agentes primarios de salud, tal como lo ha establecido la Organización Mundial de la Salud (OMS). Como Garantes de Una Salud, los veterinarios desde sus diferentes puestos de trabajo (atención de animales de compañía y grandes animales, inspección bromatológica en municipios y frigoríficos, laboratorios, docencia, etc.) contribuyen a lograr contener y/o controlar que los riesgos por enfermedades de los animales y/o sus subproductos no lleguen a provocar una zoonosis.

Desde esta perspectiva, el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires comparte recomendaciones a tener en cuenta:

Medidas generales para cualquier persona

  • -Lavarse las manos
  • -Distanciamiento social
  • -Cubrirse al toser o estornudar
  • -No tocarse ojos, nariz y boca

 

Medidas generales con mascotas independientemente del coronavirus

 

Después de tocar animales lavarse las manos

  • -No tocarse ojos, nariz y boca
  • -Antes de ir al veterinario llamar e informarse de cómo proceder con el fin de evitar aglomeramientos

 

CUIDÉMONOS ENTRE TODOS

Accedé a los protocolos generados desde el Colegio de Veterinarios de la Provincia de Buenos Aires generaron protocolos de acción para la atención de pequeños y grandes animales, el cual, debe ser tenido en cuenta tanto por los profesionales como por la comunidad.