MOTIVAR encabezado diarios
HomeEdición ImpresaProhíben el uso de las avermectinas larga acción en Brasil
POR MEDIO DE LA NORMATIVA N° 13/2014 PUBLICADA POR EL MAPA

Prohíben el uso de las avermectinas larga acción en Brasil

Carracedo. “Soy optimista en cuanto a una resolución favorable”.

La medida también cancela la fabricación, manipulación, el fraccionamiento, la  comercialización y la  importación de los antiparasitarios en cuestión.

LUCIANO ABA
luciano@motivar.com.ar

Carracedo. “Soy optimista en cuanto a una resolución favorable”.

Carracedo. “Soy optimista en cuanto a una resolución favorable”.

Fuerte repudio generó en la industria veterinaria brasileña la normativa N° 13/2014 publicada en los últimos días de mayo por el MAPA (máxima autoridad regulatoria del rubro en aquel país). Es que a partir de la misma se prohibía “la fabricación, manipulación, fraccionamiento, comercialización, importación y uso de productos antiparasitarios de larga acción que contengan como principio activo a las lactonas macrocíclicas (avermectinas) para uso veterinario y capaces de ser utilizadas en la alimentación de todos los animales e insectos”.

Atentos a esta situación, los representantes de las dos cámaras de laboratorios brasileñas, SINDAN (Sindicato) y ALANAC (cámara de industrias nacionales) comenzaron a trazar una serie de estrategias, las cuales si bien no se gestionaron de manera conjunta (por diferencias administrativas) buscan el mismo objetivo: revertir la medida.

En ese marco, este Periódico MOTIVAR dialogó con el director vicepresidente para los asuntos veterinarios de ALANAC, el argentino Javier Carracedo, quien el pasado 24 de junio fue invitado por la subcomisión de agricultura contra las prácticas monopólicas y oligopólicas del sector agropecuario para exponer los impactos que la normativa oficial causaría en el sector brasileño.

“Es una acción sorpresiva e incomprensible que atenta contra los derechos adquiridos por las empresas y que es contraria a cualquier criterio técnico y democrático”, explicó.

Además, el funcionario sostuvo que ya algunas empresas, de forma individual, han realizado reclamos ante la justicia local debido al mencionado contenido del texto de la norma.

“El mismo es similar a uno promulgado hace aproximadamente 10 años en relación al uso de nitrofuranos. Es llamativo que se hable de ´alimentos´ e ´insectos´ en la regulación”, explicó.

Por otra parte, agregó: “La publicación se produce tres semanas después de la instrucción normativa N° 12, que incluía a las avermectinas de larga acción en un régimen de control especial (lo cual ya era una exageración) y después de la creación (por pedido del propio MAPA) de un grupo de trabajo conformado por distintos sectores para discutir científicamente el tema, el cual aún no se expidió”.

Vale mencionar, que la decisión está ligada a una serie de envíos que en el año 2011 fueron rechazados desde Estados Unidos, provenientes de Brasil, con carne enlatada, en la cual se detectaron niveles superiores a los límites máximos de residuos (LMR) exigidos por ese país para las ivermectinas.

“ES FUNDAMENTAL RESPETAR LOS PERIODOS DE CARENCIA”

Con motivo de la situación que se vive en Brasil, dialogamos con especialistas argentinos, que destacaron que cuando se detectan residuos de avermectinas en productos cárnicos, es consecuencia del uso indebido de los productos.

Coincidieron en que es clave avanzar en una mayor concientización hacia veterinarios y productores para que se respeten los períodos de carencia de estos antiparasitarios de larga acción.
“La posibilidad de encontrar residuos es función del no respeto del periodo de carencia, no de la molécula o la formulación per se”, explicaron.

Y agregaron: “En Argentina está mejor desarrollada la trazabilidad bovina a través de las caravanas, el libro obligatorio del registro de tratamientos y el funcionamiento del Plan Nacional de Control Higiénico Sanitario y de Residuos Químicos en Productos, Subproductos y Derivados de Origen Animal (Plan CREHA)”.

En relación a ello, Carracedo sostuvo que “para realizar aquellos análisis el gobierno norteamericano modificó de manera unilateral los criterios establecidos para los LMR por el Codex Alimentarius, del cual Brasil es miembro permanente, reduciéndolos en aproximadamente un 25%”.

Ahora bien, ¿por qué Carracedo fue invitado a declarar ante la mencionada subcomisión de agricultura? Según su visión, durante los últimos años fueron los frigoríficos brasileños exportadores (reunidos en ABIEC) quienes mayor presión ejercieron sobre el tema.

“Si bien el ministro de Agricultura de Brasil sostiene no estar dispuesto a que su país pierda ningún mercado externo por estos temas, debemos tener presente que la participación de Estados Unidos responde por menos del 5% de las exportaciones locales, puesto que sólo importa carne enlatada y no natural (por temas vinculados con ser un país libre de aftosa con vacunación y no tener vigente un sistema de trazabilidad confiable para sus carnes)”.

En definitiva, desde ALANAC se manifestó un fuerte rechazo a la situación planteada, considerándola contraria a los verdaderos interesas nacionales, “pues representa una sumisión a las barreras arbitrarias impuestas por Estados Unidos. El gobierno brasilero, por medio de su Ministro de Agricultura, en vez de discutir el uso adecuado del producto, optó por una medida radical y los prohibió, un hecho sin precedentes en el mundo”.

Vale destacar que Brasil es el mayor exportador mundial de carne bovina en volúmenes y que la prohibición del uso de las avermectinas larga acción perjudicaría los costos y la productividad de los ganaderos: los parásitos internos y la garrapata ocasionan grandes pérdidas a la actividad e impiden el engorde de los animales en los tiempos adecuados, “Dejaremos de tener un precio competitivo en el escenario mundial”, explicó Carracedo.

¿En qué se sustentan desde ALANAC para afirmar esto? En que con la salida de estos antiparasitarios de larga acción del mercado (que protegen a los animales por aproximadamente 120 días) la mayor parte de los ganaderos se quedarán sin poder proteger a su hacienda adecuadamente.

“Hay otras formas de resolver el tema, sin la necesidad de tomar una decisión tan radical como la prohibición. Esto no soluciona el problema”.
“A pesar de que los antiparasitarios convencionales (corta duración) seguirán presentes en el mercado, será difícil agrupar mensualmente a los animales para aplicar el producto, el cual actualmente tiene una protección máxima de 28 días”, explicó nuestro entrevistado.

Y agregó: “No podemos perder de vista que, por la idiosincrasia del ganadero brasileño, las extensiones territoriales y el complejo manejo de la hacienda, buena parte de las prácticas médicas y aplicación de tecnologías se realiza durante los dos meses en que se vacuna contra la fiebre aftosa (mayo y octubre). El uso de las avermectinas larga acción es creciente en el país debido no sólo a que han logrado controlar parásitos internos y externos como nunca antes, sino que también posibilitaron acortar los períodos de faena y los costos en la crianza, situación que se traduce en el precio competitivo que Brasil muestra en el mundo para su carne”.

Perjuicio económico

La industria veterinaria brasileña ostenta una facturación total anual cercana a los US$ 1.400 millones y son los propios laboratorios los que estimaron que el perjuicio de la normativa del MAPA podría ascender a los US$ 226 millones. Esto se debe a que las avermectinas de larga acción son comercializadas por un total de 60 empresas, (nacionales e internacionales) y que, por ejemplo, representan un 30% de la facturación de los laboratorios locales.

“No podemos perder de vista, tampoco, que (teniendo en cuenta tamaña participación en el uso de los productos en todo el territorio nacional) se trata de una medida que deja terreno fértil para la piratería y falsificación, además de penalizar a empresas serias que invierten recursos en tecnología para desarrollar de forma eficaz esos productos”, comentó Carrecedo. Y profundizó: “Es una gran falta de respeto para todos: para los productores, para la industria y fundamentalmente para los propios técnicos del MAPA, que analizaron exhaustivamente los dossiers de registro de esos productos, con altísimos niveles de exigencia, y sobre los cuales tenemos una alta conceptualización. Fue el Ministro quien canceló los registros”.

El trabajo que viene

Interesante fue también interiorizarnos respecto del accionar conjunto de la industria brasileña, la cual según nuestro entrevistado entendió que debía dejar de lado presuntos beneficios individuales pensando en la futura inseguridad jurídica a la que se expone con medidas de este estilo.

Como se dijo y si bien en estos momentos se espera la resolución de un recurso de amparo solicitado por el SINDAN, Javier Carracedo es optimista en cuanto a una posible solución.

“Siempre deberá prevalecer el sentido común”, explicó, al tiempo que sostuvo en diálogo con este Periódico MOTIVAR algunos posibles pasos a seguir de cara al futuro, en caso que se levante la prohibición: “Si es necesario, Brasil deberá mejorar sus esquemas de trazabilidad, a la vez de trabajar de un modo intensivo en la concientización a productores sobre el uso de las avermectinas de larga acción, realizando muestreos dentro de los propios frigoríficos e inclusive adoptando a futuro los criterios norteamericanos”.

Culminando, puntualizó: “Hay formas de resolver el tema sin tomar una medida tan radical como la prohibición de estos productos, lo cual no resuelve el problema. Los ganaderos brasileños no los van a dejar de usar”.

comments

Valoración: