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SUSCRIBITEEs un orgullo lograr este reconocimiento , declaró Bernard Vallat a este Periódico MOTIVAR, luego de ser incorporado a la Academia Nacional de Agronomía y Veterinaria nacional; y recibir el diploma y la medalla que acreditan al director general de la Organización Mundial de Sanidad Animal como «Doctor Honoris Causa» de la UBA.
La ceremonia se realizó en abril y contó con la asistencia de representantes de la industria, la profesión y diversas entidades, entre quienes se encontraron el rector de la UBA, Rubén Hallú, y el presidente del Senasa, Marcelo Miguez, entre otros.
Gracias a la colaboración de Luis Barcos, Jorge Errecalde, Martín Minassian y Emilio Gimeno, este Periódico MOTIVAR dialogó con Bernard Vallat. Refiriéndonos al uso actual de antimicrobianos, explicó: «En general existe una mejora en el seguimiento del uso de los mismos».
Además, enfatizó la necesidad de que los esfuerzos se realicen de manera conjunta: «No vale la pena que un Estado invierta en realizar un seguimiento en la utilización de los antibióticos, si los demás no toman en cuenta este aspecto, ya que con la globalización los agentes patógenos se trasladan por diversas vías».
Por último, quisimos conocer su opinión sobre el tema «vaca loca» en Brasil.
«Dar aviso de un caso de una enfermedad rarísima en un país que tiene más de 150 millones de bovinos es un indicador de que el sistema de vigilancia funcionó. Si bien Brasil lo notificó con retraso, lo hizo. En segundo lugar, un país con un estatus de riesgo insignificante, al declarar un caso, no implica que tenga que perder ese estatus. Esto cambia si se altera la situación epidemiológica. Tener un caso en 150 millones no es significativo. Los miembros de la OIE votarán si se debe modificar el estatus; nuestra comisión científica independiente no recomendó dicho cambio», culminó Bernard Vallat.
El director general de la OIE desarrolló una presentación sobre el rol de la entidad en la educación veterinaria. «Para definir las políticas, es importante entender el contexto. Desde 1990 registramos aumentos en el consumo mundial de alimentos y se estima que, en 2050, un 70% de la población mundial residirá en las grandes ciudades. Esto trae consecuencias para el futuro de la profesión», explicó.
Vallat se refirió a las diferentes conferencias que se celebraron en esta materia, destacando a la primera -2009, en París- como aquella en la que se identificó la necesidad de definir las competencias mínimas de los recién recibidos para desempeñar sus funciones de forma eficiente. Luego y en base a lo ocurrido en 2011, en Lyon, remarcó la necesidad de establecer un plan de estudios básico.
Por último, Vallat presentó ante los asistentes la Tercera Conferencia Mundial sobre Excelencia Veterinaria, prevista para el mes de diciembre en Iguazú, Brasil.
Recordemos que el «grupo ad hoc» que trata estos temas fue creado en 2010 y está integrado por decanos veterinarios, académicos y expertos de las cinco regiones en las que la OIE está presente; además de representantes del Banco Mundial y la Asociación Mundial de Veterinaria.
«La OIE recomienda que las competencias específicas que se deben enseñar en el plan de estudios deben incluir las zoonosis emergentes, enfermedades transfronterizas, bienestar animal, epidemiología, seguridad alimentaria, control de enfermedades y legislación veterinaria», desarrolló Vallat. «Respetamos las diferentes características nacionales y regionales. Sin embargo, se debe tener en cuenta que las competencias mencionadas deben ser cubiertas en el plan de estudios. No es objetivo de la OIE acreditar a las facultades de Veterinaria y entrar en competencia con los organismos de acreditación existentes», concluyó.
