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A un año de la venta de Ruminal

16 de abril de 2009 - 11:37

» El ex propietario de dicho laboratorio comenta el modo en que logró llevar adelante la operación y comparte algunos puntos clave a tener en cuenta a la hora de analizar la viabilidad de las empresas.

Por el Dr. Guillermo Cucullu

En 2006 comenzamos a buscar con mi socio, el Dr. Jorge Mendy, alguna alternativa de fusión o sociedad a partir de la cual nuestro laboratorio continuara operando en el mercado nacional y, eventualmente, lograra crecer.
Por aquel entonces teníamos dificultades financieras; las ventas no crecían lo esperado y la puesta en marcha de las normas GMP exigían una inversión importante. Paralelamente a esto, los valores de los productos no progresaban.
Si bien hacía un tiempo habíamos  gestionado un crédito blando, el mismo no sería suficiente para las modificaciones que teníamos que llevar adelante.
No sabía por donde empezar y, personalmente, no tenía interés en realizar un aporte de capital para llevar adelante lo anteriormente mencionado.
En los últimos tiempos se han consolidado numerosas fusiones de compañías multinacionales; ventas, absorciones, etc. Pero eso es harina de otro costal.
Pocas veces tiene uno la certeza de cuáles son los motivos de las mismas y, menos aún, los montos en que las mismas se efectúan en el exterior.
En medio de esta situación, un amigo que desde hace un tiempo vive en Brasil me comentó que en un matutino de aquí, un laboratorio de productos humanos ofrecía su línea veterinaria.
Eso me abrió los ojos… pero ¿era esa la solución? ¿Poner un aviso en el diario? No estaba seguro.
Con todas estas intrigas en mi mente, decidí contactarme con profesionales del gremio y, muy tibiamente, les comenté mi búsqueda. A partir de allí y, con algo de suerte, luego de más de un año logré reunirme,  por intermedio de un colega, con un posible candidato y empezamos las conversaciones.
Él quería comprar y yo… vender.
Y aquí comenzaron a plantearse nuevos interrogantes: ¿todo o una parte?
¿Quién quiere ser socio mayoritario y quién minoritario? ¿Por qué?
En algunas ocasiones he escuchado frases del estilo: «mi laboratorio vale tanto» o «si me dan tanto, seguro lo vendo». Pero debemos tener en claro lo siguiente: si uno realmente quiere vender no creo que éste sea el camino.
Ahora bien, ¿cuánto valía realmente Ruminal?, ¿dentro de qué rango de valores se encontraba mi empresa?
Sinceramente, no había estado pensando en ningún número; quería vender o conseguir un socio estratégico. Me interesaba la continuidad del laboratorio con todo su personal (y ya a un año de la venta no se ha despedido a ninguna persona; es más: hubo incorporaciones).
Es por esto que, con la ayuda de una firma reconocida del mercado que utilizaría el método flujo de fondos descontados (Income Approach), a la cual se le suministró toda la información de base, se fijó una metodología y distintos procedimientos a partir de los cuales se    determinarían las proyecciones de ingresos y egresos en los negocios de la empresa. Aclaro aquí que los honorarios de estas consultoras pueden rondar entre un 0.5 y un 1% del valor final de la operación y que, en mi caso, la empresa    contratada cumplió con su compromiso total de privacidad.
Fue así como, luego de más de cuatro meses de tareas y numerosas reuniones, se  establecieron los valores de máxima y mínima.
Con muy buena voluntad de ambas partes, se constituyó un monto (que fue un promedio entre el piso y el techo pre establecido), en el que hubo acuerdo.
Como segundo paso, se establecieron las eventuales contingencias (en este caso sólo legales). Para ello se revisaron todos los contratos, los estados contables, las situaciones laborales y previsionales, las cuentas particulares, los poderes, seguros, derechos de propiedad, etc. y se cuantificó el riesgo. Esta tarea demando más de tres meses. Luego se prepararon los contratos y se firmaron.
Este es el camino que seguimos nosotros y, a través de los mismos, hemos aprendido a que si uno quiere vender, debe hacer los deberes con la suficiente anticipación, con la finalidad de estar firme en muchos aspectos de la negociación. No es sencillo.
Nos dimos cuenta que lo mejor para un laboratorio «PyME», es lograr que un socio activo participe en los negocios y mejor aún con capital suficiente.

 

Las claves de una venta
1 Acondicionar cuestiones internas de la empresa. Revisar los registros y los expedientes. Constatar situaciones tributarias y deudas con organismos públicos y privados. Una vez fijado el precio, no habrá tiempo de volver atrás.

2 Asesorarse con una consultora para tasar el laboratorio.

3 Definir si se pretende una venta total o un socio.

4 Constituir un monto de venta.

5 Ubicar al interesado.

6 Establecer eventuales contingencias y cuantificar el riesgo.

 

Sobre Guillermo Cucullu
¢ Médico veterinario, recibido de la Universidad de Buenos Aires en 1963.

¢ Edad: 71 años.

¢ Desde 1958 se ha desempeñado en distintas áreas vinculadas con la industria elaboradora de productos veterinarios.

¢ De 1995 a 2008 fue gerente de Rumivet S.R.L.

¢ Contacto: [email protected].

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