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Desde Boehringer Ingelheim se destaca la necesidad de avanzar en las mejores prácticas para diagnosticar la enfermedad y la adopción del programa de vacunación DUO para conferirle a las aves protección segura contra micoplasmosis aviar, garantizando inmunidad celular de por vida.

Imagen N° 1.

Imagen N° 1.

La intervención del laboratorio para alcanzar un diagnóstico preciso resulta crucial a la hora de la toma de decisiones para el correcto manejo de lotes.
Particularmente para Micoplasma, la importancia del diagnóstico de laboratorio constituye una práctica ineludible si se tiene como objetivo optimizar la producción.
Es de vital importancia seguir un correcto flujo de trabajo.
En primer lugar, se sugiere analizar la historia clínica y sintomatología del lote, donde debemos realizar una anamnesis de las aves teniendo en cuenta: sintomatología, morbilidad, mortalidad, datos productivos -como ser el peso de las aves, nivel de producción de huevos (en caso de aves de postura)-, curso del cuadro clínico, tratamientos aplicados si fuera el caso y, lógicamente, la recolección de los datos que se obtengan en la necropsia de las aves.
Realizado esto, recurrimos al laboratorio de diagnóstico como método de confirmación definitivo. A tal fin, se tomarán muestras para los siguientes estudios:
è Aislamiento del agente: Debe enviarse a laboratorios especializados para hacer inoculaciones en medios especiales para su crecimiento y aislamientos. Una vez obtenidos los aislamientos, se realiza la identificación por medio de IF (Inmunofluorescencia) o IP (Inmunoperoxidasa) con reactivos específicos marcados para su identificación.

ACERCA DE BOEHRINGER INGELHEIM ANIMAL HEALTH

El 1 de enero de 2017, Merial pasó a formar parte del grupo Boehringer Ingelheim. Como la segunda mayor empresa de salud animal a nivel mundial Boehringer Ingelheim está comprometida en mejorar la industria de salud animal. Con más de 10.000 empleados en todo el mundo, Boehringer Ingelheim Animal Health tiene productos disponibles en más de 150 mercados y una presencia global en 99 países.

è Serologías: La Aglutinación Rápida en Placa – ARP consta de la disposición de antígenos específicos preparados con colorante para una mejor observación de la aglutinación con sueros de las aves. Se realiza sobre un lector de vidrio cuadriculado, con una luz de fondo para la mejor visualización de la reacción. Este tipo de análisis es muy sencillo pero se caracteriza por cierta inespecificidad. Suelen aparecer tanto falsos positivos, como negativos, con lo cual hay que diluir el suero muchas veces; dan reacciones inespecíficas con aves vacunadas con productos inactivados. Cabe destacar que solo es útil para medir Ig M.
è Inhibición de la Hemoaglutinación (IH): Se realiza por medio de antígenos y es más específica y sensible que la anteriormente descripta. Sin embargo, los antígenos no brindan estabilidad apropiada, por lo que en la actualidad, no se la incluye dentro de las pruebas de rutina para diagnóstico.
è ELISA: Es el método de mayor utilización y es especifico, rápido y sensible para el diagnóstico tanto de Mycoplasma gallisepticum, como también de Mycoplasma synoviae. Constituye un método muy útil para asegurar la adquisición de aves libres al día de edad. De esta manera, los negativos obtenidos garantizan que las aves en cuestión provienen de lotes libres de Mycoplasma. El método ELISA es también una herramienta útil para evaluar la respuesta a la vacunación en lotes de aves vacunadas y para visualizar la seroconversión a la vacunación a partir de las 4 a 6 semanas después de aplicada.
No obstante, en cuanto al seguimiento de los lotes vacunados, la serología es muy inexacta, dado que no permite la diferenciación entre títulos por la respuesta a la vacunación y de desafío de campo. Vale decir que con estos desafíos de cepas de campo, los títulos obtenidos son altos pero sin alteración de la inmunoprofilaxis y protección de las vacunas aplicadas.
Debemos tener como premisa que la inmunidad de Mycoplasma es celular.

Para tener en cuenta
Hoy en día disponemos de la prueba de laboratorio molecular que se denomina Reacción en Cadena de la Polimerasa (PCR) y el de Tiempo Real (PCR RT).
Este análisis (Ver Ilustración Nº 1) nos permite diferenciar y diagnosticar con absoluta seguridad el tipo de cepa presente en las aves: vacunales o de campo. Este tipo de diagnóstico se realiza en laboratorios especializados que disponen de equipos especiales y sus reactivos para tal fin.
Por otra parte, el diagnóstico por PCR directo nos permite hacer el estudio en pollitos BB de un día, nacidos de reproductoras vacunadas para, consecuentemente, confirmar el resultado del programa de vacunación en las aves. Ante un resultado negativo, se evidencia un correcto programa vacunal en las reproductoras. La característica fundamental de la vacunación es proteger a las aves reproductoras de la enfermedad y garantizar una descendencia libre de Micoplasma. Cabe aclarar que la cepa vacunal no se transmite de manera vertical por sus características de termosensibilidad.

ACERCA DE BOEHRINGER INGELHEIM

Boehringer Ingelheim es una de las 20 principales empresas farmacéuticas del mundo. Con sede en Ingelheim, Alemania, Boehringer Ingelheim opera actualmente con un total de aproximadamente 50.000 empleados en todo o mundo. El enfoque de la empresa familiar, fundada en 1885, es en investigación, desarrollo, fabricación y comercialización de nuevos medicamentos de alto valor terapéutico para la medicina humana y veterinaria.
En el año 2015, Boehringer Ingelheim alcanzó ventas netas de aproximadamente 14,8 mil millones de euros. Los gastos de I&D corresponden al 20,3% de las ventas netas.
Para obtener más información, visite www.boehringer-ingelheim.com.

Alternativas
El Programa DUO de Boerhinger Ingelheim brinda protección adecuada y segura frente a Mycoplasma gallisepticum y Mycoplasma synoviaepor medio de vacunas con cepas MS-H y TS-11.
A pesar de la variabilidad antigénica que presentan las distintas cepas, DUO confiere protección segura contra las diferentes cepas de campo, proporcionando inmunidad celular al ave de por vida.
La inmunidad conferida dura hasta el fin del ciclo productivo, característica ésta que denota una clara ventaja frente a la administración de vacunas inactivadas.
Frente al tratamiento con antibióticos, el Programa DUO representa una alternativa alineada con la tendencia mundialde disminuir el uso de los mismos.
Vale decir que, además del costo que implica la administración de antibióticos, estos aumentan las posibilidades de aparición de residuos y generación de resistencia, lo que constituye un potencial riesgo para la salud pública.

REALIZADO EN BUENOS AIRES LOS DIAS 7 y 8 DE JUNIO

Seminario Internacional de Influenza Aviar

Kateri Bertran Dols

Kateri Bertran Dols

A comienzos de junio se llevó adelante, en las instalaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, un Seminario Internacional cuyo foco estuvo puesto en la “Actualidad sobre el avance y monitoreo de la Influenza Aviar en la región”, el cual organizado de manera conjunta por la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) y el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA).
Las actividades estuvieron centradas en la capacitación y en el desarrollo de herramientas de prevención para cuidar el estatus sanitario de la Argentina, con paneles dictados por las autoridades sanitarias y por profesionales de prestigio internacional invitados especialmente para las jornadas.
En ese marco, Boehringer Ingelheim patrocinó la participación de la Dra. Kateri Bertran Dols, quien se desempeña desde 2013 en el Centro de Investigaciones en Avicultura del USDA, con sede en Georgia, Estados Unidos y que disertó sobre la patogenia y epidemiología de la Influenza Aviar, destacando conceptos básicos, pero también sus diversas formas clínicas a nivel global, para luego compartir estrategias de control basadas en la utilización de vacunas.

Dialogamos con Fidelis Hegngi, representante del USDA, quien explicó en pocas palabras por qué los servicios sanitarios de todo el mundo deben seguir de cerca lo que ocurre con la influenza aviar.

DE LA REDACCION DE MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Hegngi. Referente del USDA.

Hegngi. Referente del USDA.

La Bolsa de Cereales de Buenos Aires fue el lugar elegido por la Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) y el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) para llevar adelante el Seminario Internacional sobre Influenza Aviar. El mismo se concretó en el mes de junio y contó con la asistencia de referentes locales, técnicos y empresarios del rubro.
Las actividades estuvieron centradas en la capacitación y el desarrollo de herramientas de prevención para cuidar el estatus sanitario de la Argentina, con paneles dictados por las autoridades sanitarias y profesionales de prestigio internacional, invitados especialmente para participar de las jornadas.
En ese marco, MOTIVAR pudo entrevistar al Dr. Fidelis Hegngi, actual coordinador del Programa de Prevención y Control de Influenza Aviar del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA).
Luego de destacar las características principales de la influenza aviar altamente patógena que ha afectado a los Estados Unidos, el referente enumeró una serie de cuestiones para dejar en claro cómo los países deben prepararse para actuar rápidamente ante la aparición de la enfermedad.
“A nivel interno, intentamos avanzar con nuestro programa de trabajo en conjunto con los Estados y la industria, mientras que en el contexto externo abogamos porque las decisiones que se tomen se basen estrictamente en conceptos científicos y no políticos o económicos”, le aseguró Hegngi a MOTIVAR. Y agregó: “No hay dudas que continuaremos conviviendo con la enfermedad mientras las aves sigan volando y trasladándose de un país a otro. Es por ello que debemos trabajar en hacer el mejor esfuerzo en materia de bioseguridad, evitando que el virus ingrese en las granjas”.
Culminando nuestra breve charla, el norteamericano fue contundente: “La influenza aviar altamente patógena es sin dudas la enfermedad más importante de la actualidad por su potencial de convertirse en pandemia. Por eso debemos todos los países estar atentos y no confiarnos con un problema que sin dudas debe ser tomado con la mayor seriedad”.

Visión y acción local

Espinoza. El Senasa estuvo presente en el encuentro sectorial que fuera convocado por CAPIA y CEPA.

Espinoza. El Senasa estuvo presente en el encuentro sectorial que fuera convocado por CAPIA y CEPA.

“La situación de la influenza aviar en el mundo es cada vez más compleja, por eso acompañamos la actividad avícola con recomendaciones de cómo prevenirla para cuidar el estatus sanitario de la Argentina”, sostuvo el presidente del Senasa, Jorge Dillon, quien formó parte de la apertura del Seminario Internacional.
A su turno, la directora de Programación Sanitaria del Senasa, Cora Espinoza, explicó que “Sudamérica es un continente poco afectado, con solo dos focos en Chile”. Y advirtió: “Argentina mantiene el estatus de libre (de la enfermedad) pero se prepara para el posible ingreso de la enfermedad”.
Espinoza, una de las panelistas destacadas, detalló el plan de contingencia del Senasa, convocó a los actores de la cadena avícola argentina a prepararse ante esta situación a nivel mundial, y remarcó la necesidad de que el productor se comprometa en este aspecto. “El hincapié estuvo puesto en el compromiso que tiene que tener el productor con el tema y no solo el Senasa”, le comentó Espinoza a MOTIVAR. Y avanzó: “Debemos estar preparados. El momento en que aparece una enfermedad es para actuar, no para discutir”.
Finalmente, la representante oficial aseguró que el Senasa ha reforzado el control de importaciones, poniendo en marcha también la compra de equipos de sacrificio y capacitación para su uso. “Hemos ampliado la capacidad y la red de laboratorios, medidas acorde con la situación de riesgo”, culminó.

“Seguimos con una faena récord de 2 millones de pollos por día”

Esto lo afirmó Roberto Domemech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), entidad que representa los intereses de una industria que produjo 10 millones de toneladas de alimentos, en los últimos cinco años.

Facundo SonattiFACUNDO SONATTI
facundo@motivar.com.ar

En los últimos 15 años, la industria avícola argentina triplicó su producción. Las más de 2 millones de toneladas que se procesaron en 2016, constituyen un negocio de US$ 3.000 millones, equivalente a poco más del 0,6% del PBI nacional.
Si bien esta proeza se consiguió en base a ventajas comparativas y competitivas, inversión y precio, algunas variables comienzan a mostrar señales de alerta.
“Todos esperamos una mejora en el tipo de cambio, aunque sabemos que no llegará este año”, analizó Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) y referente con medio siglo en la actividad, en un interesante mano a mano con MOTIVAR.
“Seguimos con una faena récord de 2 millones de pollos por día, pero una mejora en los reintegros es otra de las alternativas para mantener las líneas de producción y exportación”, agregó el directivo. Y avanzó: “al no ser competitivos ya en el mercado internacional, los excedentes se vuelcan al mercado interno, con su consiguiente impacto en los precios, arrastrando toda la industria a una situación crítica”.

Un negocio de alto vuelo
En Argentina se producen dos de cada 100 toneladas de pollo que se crían en el mundo y ese valor se incrementa hasta cerca de un 5% si se posa la lupa sobre los distintos países de América.

Ranking de productores   
Grupos Socios Facturación US$ Aves Faenadas Participación/total %
Granja Tres Arroyos Familia De Grazia 556.668.381 129.617.532 18,47
Aves Soychú Familia Santangelo 303.830.902 72.320.028 10,3
Las Camelias Familia Marsó 204.238.494 48.614.323 6,93
Noelma Familia Eggs 162.971.127 38.791.566 5,53
Alibué Familia da Costa 108.161.028 25.745.270 3,67
Proteinsa (ex Rasic) Familias Perea Amadeo, Ripoll y Lacau 99.234.629 23.620.544 3,37
Fuente: Información propia en base a cifras del Senasa y empresas. Año 2016.

Sin embargo, nuestro país no tiene hoy un peso relevante en el comercio internacional de “carne blanca”.
Mientras que a nivel global se producen cerca de 100 millones de toneladas cada año, el continente americano aporta 44 millones. Pero son los Estados Unidos y Brasil los que se quedan con dos terceras partes de ese volumen.
México completa el podio, a razón de 3 millones de toneladas por año y en el cuarto lugar aparece la Argentina.
En ese contexto, vale decir que solo el último año, la faena local ascendió a 705 millones de cabezas, con una distribución geográfica que tiene a Entre Ríos (51%) como la provincia más relevante.
Más atrás, están Buenos Aires (35%); Córdoba y Santa Fe, con un 4,6% de participación, cada una. ¿Más datos?
La industria logra una conversión de dos kilos de cereales por cada kilo de carne de pollo. Es decir, ya sin menudencias ni plumas. En números, esto significa que el sector avícola (carne) deglute unas 4,4 millones de toneladas: 66% de maíz y 27% de soja cada año, entre otros insumos que componen el ítem “nutrición”.
Para Luis Grieco, director de Avimetría, no existe margen para incrementar los volúmenes de consumo en el país.
“Una de las críticas que he vertido incluso frente a los industriales locales es que el pollo que presentamos en las góndolas aún puede aumentar su calidad; todavía no estamos en el camino de la industria de carne, como ya lo están países como Brasil y Chile con precocidos congelados, empanados, trozos más desarrollados”, disparó el consultor.
Y agregó: “se debe alimentar al consumidor argentino con 45 Kg. anuales de pollo, pero ofreciendo una mejor calidad”.
Más allá de esto y en los últimos 15 años, el consumo por habitante experimentó una suba igual de espectacular que la producción y las exportaciones.
Según las cifras que comparte CEPA, pasó de 20 Kg. por habitante en 2003, a una proyección por encima de los 47 kilos este año; tan alto, como en 2016.

Crecimiento a zancadas
El año 1976 fue un punto de inflexión para la industria avícola. Allí comenzó el proceso de integración que sentó las bases de lo que ocurre actualmente.
“Hasta entonces, el consumo no superaba los 7 kilos per cápita. El pollo se vendía vivo, se elegía y se degollaba, sangraba y pelaba para entregar al consumidor en el momento”, recordó junto a MOTIVAR Roberto Domenech.
“El proceso de integración representó una baja drástica de los costos”, afirmó el presidente de CEPA y explicó: “este cambio propició mejoras en todas las etapas productivas que manejaban bajos niveles de rentabilidad. Logramos reducir costos en materia de huevo fértil; pollitos bebé y alimento. La medicación nunca se integró del todo, pero en este proceso los veterinarios pasaron de cobrar por visita a ser empleados fijos de las empresas”.
Fue también en esos años cuando el criador (integrado), decidió incluir un determinado valor fijo por su servicio, además de un plus por ciertas pautas.
“Todo esto terminó con los pollos saliendo de los frigoríficos como el primer producto integrado, generando una baja notable en los costos y un cambio espectacular en el consumo”, recuerda Domenech los años en que el pollo pasó de ser una especialidad en restaurantes a integrar el plato diario familiar.
A su vez, fue en los años ’80 que comenzó el comparativo con la carne bovina.
“Si en los ’60 el pollo costaba como el lomo; en los ’70 era equivalente al cuadril; en los ’80 a la milanesa; y en los ’90 al asado. Hoy, tres kilos de pollo equivalen a un kilo de asado. En la medida que nos despegamos del valor de la carne, pasamos a 30 Kg., en los ’90, y a más de 45 Kg, en los últimos años”, graficó.
“El consumidor es el mismo, pero cambió el lugar; ya no está en los restaurantes, porque cuatro veces por semana se consume en el hogar. Y ese lugar que supo tener el pollo, ahora fue ocupado por el pescado en la carta de los restaurantes”, reflexiona Domenech y agrega: “más del 50% de la producción sale de los frigoríficos como pollo entero, porque -al igual que lo ocurre en el resto del continente- los argentinos demandan productos grandes”.
Respecto de este tema, Grieco aportó: “la comercialización se reparte entre la venta mayorista (40%), los supermercados (30%) y el canal minorista”.

Si se cortan las alas…
“Los valores al consumidor ya son bajos, situación que nos enorgullece. Pero es importante aclarar que es un precio ficticio”, aclaró Domenech y advirtió: “hay empresas que están desactivando parte de su línea de producción. Esto sin dudas impactará en una pérdida de productividad. Un frigorífico que faena 10.000 pollos por hora, baja a 8.000 repercutiendo en el desarrollo de toda la cadena. Lo grave es que si se desarma hasta la gallina, en el momento de querer reponerla, puede demandar un año”.
El próximo frente de tormenta del sector es la discusión salarial.
“No tenemos problemas con que los trabajadores ganen más en pesos, porque el 90% de la producción de pollo se consume internamente; el tema es ese valor medido en dólares: es muy grande la diferencia que tenemos con otros países”, aseguró el presidente de CEPA, quien una vez más destacó el rol que jugaría una nueva devaluación del Peso argentino para empatar los aumentos de costos.
“Seguramente la industria aumentará a unos $24 por kilo el precio interno (US$ 1.500 la Tn) para recuperar parte del incremento de los salarios. Con ese valor, se abre la puerta a la posibilidad de que comiencen a ingresar al país pollos desde el exterior”, concluyó.

Así lo sostuvo el presidente de CEPA, Roberto Domenech en el marco de la conferencia plenaria sobre Sustentabilidad que se llevó adelante en el V Congreso Argentino de Nutrición Animal.

De la redaccion de MOTIVAR
redaccion@motivar.com.ar

Por CAENA. Gabriel Gualdoni.

Por CAENA. Gabriel Gualdoni.

Al igual que lo viene realizando en los últimos años, CAENA llevó adelante su Congreso Argentino de Nutrición Animal en Parque Norte, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante esta quinta edición, se presentaron novedades y avances científicos y técnicos en las distintas producciones animales.

Allí y compartiendo cartel con temáticas ligadas a bovinos, aves, porcinos, acuicultura, fabricación de balanceados y asuntos regulatorios, se concretó una conferencia denominada “Sustentabilidad en la producción de proteínas animales”.

De ella participaron Gabriel Gualdoni (CAENA), Jorge Nazar (CAPIA), Roberto Domenech (CEPA), Rodrigo Troncoso (CAF), Daniel Fenoglio (Cabaña Argentina) y Guillermo Faifer (Clúster acuícola del Nordeste argentino). El objetivo estuvo centrado en dilucidar la percepción de entidades, productores y ciudadanía sobre la intensificación de las actividades, de cara a un futuro que exigirá aumentos en la generación global de alimentos.

 

En los encierres

Desde la Cámara Argentina de Feedlot, Rodrigo Troncoso dejó en claro que toda intervención del hombre altera el ambiente. En relación a la generación de emisiones, explicó que en los engordes a corral se produce más carne con menos recursos y se favorece la eficiencia digestiva del animal en el uso de concentrados. “Esto lleva a generar menor emisión de metano que en las actividades pastoriles, por ejemplo”, sostuvo Troncoso.

Acuícolas. Guillermo Faifer.

Acuícolas. Guillermo Faifer.

Por su parte y al referirse a la percepción que tienen los argentinos sobre la actividad sostuvo que, más allá de una preferencia cultural a ver los bovinos pastando en el campo, en los corrales en los cuales se trabaja de manera adecuada se logran una serie de ventajas. “Los animales tienen un control diario; disponen de una dieta balanceada de acuerdo a sus necesidades y cuentan con agua fresca y limpia todos los días”, culminó.

 

Producción de huevos

En representación de CAPIA, Jorge Nazar inició su alocución con una frase contundente: “Los productores tenemos que trabajar mucho en responsabilidad social empresaria”, para luego complementar: “Sin dudas que el cuidado del medio ambiente es central, aunque sin olvidarnos que además de alimentar a una demanda global creciente, deberemos hacerlo de un modo que sea económicamente viable para que todos adquieran proteína animal”.

En corrales. Rodrigo Troncoso.

En corrales. Rodrigo Troncoso.

Poniendo como ejemplo el caso de regulaciones que impiden comercializar huevos (en Alemania) provenientes de gallinas que producen en jaulas, el referente explicó que “solemos equivocarnos al responder a estos ataques pura y exclusivamente desde la evidencia científica, siendo que en su resolución también entran en juego componentes emocionales y políticos”. Y propuso: “Los empresarios del rubro debemos comenzar a focalizarnos en aceitar la forma en que comunicamos las ventajas de nuestros productos”.

 

El caso avícola

Domenech. Referente de CEPA.

Domenech. Referente de CEPA.

En línea con las declaraciones de Nazar, Roberto Domenech enfatizó en la importancia de “comunicar todo lo positivo e imprescindible que tiene que ver con las producciones intensivas responsables”. En ese sentido, el presidente de CEPA agregó que la dinámica de la actividad avícola le permitió al sector cambios significativos en materia de sustentabilidad.

“Hace 30 años pagábamos para hacer algo con las plumas, mientras que hoy son un producto de exportación (parte del alimento balanceado de la acuicultura)”, explicó. Y agregó: “Tanto la recuperación de los aceites de las vísceras, como de las harinas de carne tienen hoy que ver con el desarrollo de la industria del Pet”.

En materia de efluentes, recordó que en avicultura se pueden extraer grasas líquidas y aceites. “También barros industriales para calderas, situación que se usa en el 35% de la producción, produciendo un ahorro de US$ 60 mil dólares mensuales por el no uso de combustibles”.

Por otra parte, el referente coincidió en la necesidad de evaluar acciones para mercados exquisitos de 500 millones de habitantes, como el europeo, y otros que no pueden pagar la ingesta mínima y necesaria de alimentos. “Deberemos armonizar estas situaciones, pensando en los conceptos de soberanía y seguridad alimentaria, que están en pleno desarrollo en distintos países”, destacó el directivo. Y agregó: “En algunos lugares la avicultura se impulsa incluso a contra costo, pensándola en función de las proteínas que requerirán los habitantes”.

Cría de cerdos

Porcinos. Guillermo Fenóglio.

Porcinos. Guillermo Fenóglio.

A su turno, fue Daniel Fenoglio quien explicó que hoy el efluente del porcino se percibe como un activo en el mundo, compartiendo una serie de ejemplos: “En Estados Unidos se abren galpones para poder usar el excremento como fertilizante y en Chile se genera energía eléctrica a partir de los gases; mientras que en otros países este efluente se utiliza como alimento para los rumiantes, reemplazando hasta el 30% de las dietas en un feedlot”, describió. Más allá de esto y al referirse al mercado, Fenoglio explicó que hoy el consumidor exige sanidad, seguridad alimentaria, trazabilidad y bienestar en los animales.

 

El “boom” acuícola

“La acuicultura empieza a tener protagonismo en nuestro país, gracias a la modalidad de Clúster, como el instrumentado en el NEA entre las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones”, sostuvo Guillermo Faifer, tras mencionar el aporte del PROSAP en este sentido. Además, el referente mencionó que por medio de esta iniciativa se apunta a trabajar en especies como el surubí y el dorado.

Desde CAPIA. Jorge Nazar.

Desde CAPIA. Jorge Nazar.

“Sin embargo, la principal apuesta está planteada para el caso del pacú (producción que ya supera las 2.000 toneladas), donde por ejemplo en el Chaco ya existe una empresa que ha desarrollado 14 subproductos”, agregó.

En materia de desafíos, Faifer se refirió a la necesidad de mejorar la nutrición y así lograr para todos los casos niveles de conversión que ya oscilan entre 1.1 y 1.2, inclusive en emprendimientos locales para pacú y tilapia. “Tenemos mucho por crecer también en el mejoramiento genético”, subrayó ante los asistentes.

Al ser consultado sobre la percepción de los consumidores en cuanto a pescados surgidos de criadero o pesca, Faifer explicó que existen situaciones por modificar en relación al sabor de los productos. “El gusto a tierra que suele sentirse se debe al mal manejo del cultivo y no al lugar en donde fue realizado”, enfatizó.

Y avanzó: “Eso realmente sucede por la acción de cianobacterias que eliminan goesmina. Es un proceso que se puede evitar, tal como lo han hecho en otros países”.

La visión de CAENA

El cierre del panel estuvo a cargo de Gabriel Gualdoni, vicepresidente de la entidad organizadora del Congreso, quien enfatizó en las oportunidades que plantea a futuro la producción animal. “Debemos ser vehementes al comunicar lo que significa la intensificación en materia de avances en la eficiencia, genética, manejo y nutrición; sin descuidar las soluciones que ofrecen tanto la industria farmacéutica, como la biotecnología”, resumió.

A su vez, el representante de CAENA hizo hincapié en la importancia de que la industria incorpore y no margine a la agricultura familiar, al tiempo de insistir en materia de comunicación. “Esta es sin dudas una falencia de nuestros sector: necesitamos un mensaje común y fuerte, en defensa del desarrollo de las proteínas animales”, aseveró. Y concluyó: “Somos todos responsables de difundir conceptos claros que derriben los mitos y las dudas, siempre destacando los aspectos positivos de la actividad. Tenemos que trabajar los mensajes para que lleguen a la cabeza y al corazón de los consumidores”.