fbpx
MOTIVAR encabezado diarios
HomeEdición Impresa“La negligencia y crueldad animal atentan contra el consumo de lácteos”
TECNOLOGÍA Y PRODUCCIÓN SUSTENTABLE

“La negligencia y crueldad animal atentan contra el consumo de lácteos”

Gustavo Schuenemann, profesor del Departamento de Prevención Veterinaria de Leche en la Ohio State University, Estados Unidos, participó del Simposio La Serenísima y advirtió sobre las nuevas exigencias de los consumidores.

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

Un consumo razonable de materia seca y agua acompañado de un descanso acorde es la ecuación más simple para obtener leche fluida. Sin embargo, para Gustavo Schuenemann, profesor del Departamento de Prevención Veterinaria de Leche en la Ohio State University, nuevos factores intervienen en la fórmula a partir de nuevas exigencias de los consumidores.
“El bienestar animal juega un papel cada vez más preponderante cualquiera sea el sistema productivo donde se desarrolle la actividad láctea”, señala el especialista que participó, una vez más, en el Simposio La Serenísima, organizado los pasados 10 y 11 de octubre en el auditorio Juan Pablo II de la UCA, en Puerto Madero.
Este año, la apertura estuvo a cargo de Gustavo de la Vega, director de Compra de Materia Prima de Mastellone Hnos, debido a que el CEO de la compañía, Ernesto Arenaza, acusó falta con aviso por problemas de salud. En diálogo con MOTIVAR, de la Vega destacó las razones del eje temático de esta edición: Tecnología y Sustentabilidad.
“La primera entendida como una herramienta que extiende los límites de la productividad y nos hace más eficiente facilitando nuestro trabajo. En ese sentido, rescato lo que está haciendo el campo con la incorporación de nuevas tecnologías que no tienen solo que ver con los robots”, aseguró. Y agregó: “La sustentabilidad es el libre juego del ambiente, el cuidado de efluentes y uso de recursos renovables; en cuanto a lo social, un ambiente que sea cada vez más sano; y desde el punto de vista de la economía, no hay empresa posible ni sostenible sin rentabilidad” (Ver recuadro).

Gustavo Schuenemann. “El bienestar animal se refiere al manejo ético de los mismos, a partir del método científico”.

Gustavo Schuenemann. “El bienestar animal se refiere al manejo ético de los mismos, a partir del método científico”.

Un consejo para entender el bienestar animal

“Muchos grupos de activistas se infiltran en los sistemas de producción de leche y durante meses filman lo que sucede allí adentro, pero luego, editan solo pequeños fragmentos donde hay maltrato animal y eso es lo que llega al consumidor”, repasa Schuenemann. “A partir de ello, fue que, en 2015, decidimos crear un council -consejo en inglés, sobre bienestar animal debido a que hay cosas que los miembros de esta industria deben mejorar”, agrega y completa: “En ese proceso, invitamos al consumidor a ser parte para escuchar su punto de vista y realmente hemos aprendido muchísimo”.
El trabajo que se realizó en los Estados Unidos dio como resultado una serie de resultados que los productores deben tener en cuenta a la hora de montar nuevas instalaciones. Para el profesor de la Ohio State University, son los siguientes: 1- Acceso al alimento. 2- Acceso al agua. 3- Que el animal pueda interactuar con el ambiente. 4- Interacción positiva entre el animal y el personal (aquellos empleados que le pegan están demostrado que los animales lo reconocen y demoran su ordeño). 5- La genética juega un papel central porque, hoy, al conocer más detalles del comportamiento animal van a producir más leche o producir lo mismo, pero con menos consumo de alimento.
“Hay que tener en cuenta que muchos de los activistas tienen como objetivo eliminar la producción animal de la faz de la Tierra, es por eso que los productores deben actuar ya que representan solo el 1% de la población mundial versus el 99% restante, donde se encuentran los consumidores”, analiza el especialista ante un auditorio repleto de productores.
“El bienestar animal se refiere al manejo ético de los mismos, a partir del método científico”, amplia Schuenemann.
Y sigue: “Negligencia y crueldad son los dos puntos más negativos que atentan contra el consumido de lácteos. Uno de los problemas es el transporte de larga distancia de los animales, donde se pueden observar viajes desde Francia hasta Turquía, más de 3.000 kilómetros, y eso representa no menos de 32 horas de camión, algo que los productores deben resolver. Muchas de estas cosas se hacen por conveniencia. Del mismo modo, en algunos estados de los Estados Unidos, la castración o descornar debe hacerse con anestesia, así como las vacas en el barro se puede considerar negligencia, a pesar de que aún para muchos productores es algo normal”.
Mientras tanto, desde el punto de vista del productor, el disertante asegura que, hoy, buscan producir leche con más sólido (y salud) para transportar menos agua en los camiones. “En los próximos 10 años vamos a vivir un cambio enorme, porque tendremos una vaca mucho más fácil de manejar a partir de haber entendido cómo interactúan todos estos componentes juntos”, afirma.

En los recursos humanos está la clave

“La Argentina va camino a la consolidación de la producción y por eso hay que trabajar mucho con el empleado; por ahí pasará el funcionamiento de los sistemas”, adelanta Schuenemann. “Hoy, medimos la interacción entre el personal y los animales y se puede lograr que las vacas no les teman a los empleados a tal punto que puede inseminar mientras están en los comederos. Esto se debe ejercer incluso a los que visitan nuestras instalaciones”, ejemplifica. “De lo contrario, debemos crear instalaciones donde haya recompensa positiva para evitar la interacción de los animales con las personas y son ellas las que imitan el comportamiento y hasta pueden accionar un mecanismo para alimentarse solas”, agrega apoyado en un video.
En ese sentido, son muy pocos los elementos a tener en cuenta a la hora de elaborar un programa de bienestar animal. Para el profesor argentino radicado en los Estados Unidos, primero que nada, debe definirse cuál será el sistema elegido y definir los procesos.
“El segundo punto consiste en crear un sistema de monitoreo para poder aprovechar la información que se genera a diario en el tambo. A tal punto que, con ella, podrá contarle al consumidor la historia detrás de l a leche. En ese sentido, la presencia en las redes sociales gana cada vez más fuerza. A su vez, hay que tener un sistema de capacitación adaptado al sistema de producción. Y, por último, hay que tener certificaciones, es decir, una evaluación independiente que garantice su trabajo en cuanto a la transparencia detrás del proceso”, explica a los productores a los que advierte, “deben ser ustedes los primeros en dar el ejemplo”.

UNA MIRADA SOBRE LA PRODUCCIÓN PRIMARIA

“Hay tecnologías disponibles para cada sistema”

Gustavo de la Vega. A cargo de las Compras de Materia Prima de Mastellone.

Gustavo de la Vega. A cargo de las Compras de Materia Prima de Mastellone.

“Es un hecho que en la Argentina son muchos los sistemas productivos que conviven, desde los más intensivos, pasando por semi intensivos hasta aquellos pastoriles, pero también, hay tecnologías aplicables a cada uno de ellos, no todo pasa por los robots de ordeño”, analiza Gustavo de la Vega, director de Compras de Materia Prima de Mastellone Hnos, la usina láctea en manos del tándem Arcor-Danone-Mastellone-Dallpoint, en diálogo con MOTIVAR.
“Aquellos sistemas intensivos, de encierre, compost barn y freestall con techos requieren hasta US$ 3.000 por vaca, mientras que para los semi intensivos hay tecnologías que permiten incrementar la productividad por mucho menos, desde tranqueras de aparte, collares de identificación, inversiones en genética y semen sexado, la reposición de fertilizantes en la agricultura, es decir, la productividad no solo se encuentra en la vaca sino también en lo que hace al sector”, explica. Y completa: “En el mundo es palpable que dadas las condiciones que permitan avanzar con este tipo de inversiones, podremos achicar el gap que existe en la Argentina. Incluso, si bien resulta difícil acceder a estas tecnologías sobre todo por una cuestión de financiamiento, aquellos que ya lo han logrado y supieron aplicarlas, obtuvieron un salto productivo enorme”.

¿Qué papel juega la escala en este proceso de recambio tecnológico?

Es cierto que hay un tema de escala, pero no lo pondría en el tope de la lista. Hay cuestiones vinculadas a las eficiencias, la conversión y todo parte de medir. Hoy, Mastellone Hnos tiene 660 tambos que abastecen nuestras usinas con una fuerte injerencia en la provincia de Buenos Aires y una escala más grande que el promedio nacional, en torno a los 5.500 litros diarios, pero no hay restricciones por escala, de hecho, tenemos tambos de 200 litros y con años de relación comercial.
La escala no es una barrera de entrada para trabajar con nosotros.

¿El cambio generacional puede acelerar el proceso de adopción de tecnología?

El cambio generacional no solo lo viven las familias propietarias, también lo notamos en los trabajadores de los tambos. El trabajo es muy exigente y en las tecnologías encuentran cierto alivio, pero, a su vez, para los empresarios es un desafío conseguir mano de obra cuando las nuevas generaciones quieren estar más cerca del pueblo, tener una rica vida social, acceso a Internet y un confort que antes no estaba en la agenda.

comments

COMPARTIR:
Valoración: