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LA VOZ DE LA GANADERÍA

“China es para las exportaciones de carne argentina lo que fue para la soja”

El Ing. Javier Martínez del Valle, director ejecutivo de la Asociación Argentina de AnGus, repasa las fortalezas de la genética más difundida sobre el rodeo vacuno local, con más de un 70% de presencia.

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

 

Javier Martínez del Valle. “Velamos por los derechos de una gran parte de la ganadería argentina”.

No hay ninguna duda de la supremacía de la raza AnGus sobre el rodeo vacuno argentino. Hay criadores tanto a los márgenes del Lago Argentino, como en la provincia de Chaco, desde la Costa Atlántica, hasta el pie de la Cordillera de los Andes, en Mendoza. Por las venas de la mitad del stock ganadero local corre sangre AnGus puro y la cifra se eleva a más del 70% del rodeo si se contemplan los cruzamientos. Es por eso que la palabra de la Asociación Argentina de la raza resuena con fuerza en los recintos donde se hace oír. Es la voz del ganadero argentino. Y por esa misma razón, MOTIVAR se sentó con quien es su director ejecutivo desde hace casi 8 años, el Ing. Javier Martínez del Valle, dirigente y productor agropecuario. De esta manera, avanzamos en una serie de entrevistas con referentes de las principales asociaciones de criadores que este medio presentará en 2019.
“La Asociación armó una estructura muy federal, con comisiones que atienden las demandas de cada una de las regiones donde se cría AnGus”, resalta quien acumuló experiencia en la dirección de la Cámara de Productores de Carne Vacuna y la Asociación de Productores Exportadores, antes de zambullirse en la dirigencia de AnGus. Martínez del Valle suma otra particularidad al ser un productor ganadero en el Valle Inferior del Río Negro, a pocos kilómetros de la ciudad de Viedma.

MOTIVAR: ¿Por qué los índices productivos no mejoran?

Javier Martínez del Valle: La mejora en los principales indicadores (preñez y destete) está condicionada por diversos factores. Por un lado, la necesidad de un precio para la hacienda que genere rentabilidad. Solo basta ver lo que sucede en los Estados Unidos, donde el costo de una vaca y su alimentación tienen un valor que hace imposible que te des el lujo que la misma no se preñe. A su vez, entre los motivos de no inversión o la escasa incorporación de tecnología por parte de los productores ganaderos es multicausal, desde lo económico, como las dificultades para acceder al financiamiento, y cuestiones culturales.
Sin embargo, estas últimas reducen su impacto negativo y aceleran los tiempos de mejora cuando las condiciones económicas mejoran.

¿Cuál es el alcance de la Asociación?

Somos un referente de los ganaderos en temas estratégicos para la raza, como la aperturas de mercados o mejoras de condiciones comerciales. Al tener tanta presencia a nivel nacional, más allá de los casi 2.000 socios activos, el rol que juegan todos aquellos productores que compran raza AnGus representa un beneficio en sí mismo: la mejora de los animales repercute en gran parte sobre la ganadería nacional. Es por eso que el compromiso de la Asociación es tanto en los aspectos técnicos, como comerciales. Al mismo tiempo, estamos presentes en todos los foros donde se requiere la voz de la asociación, desde la Mesa de las Carnes, asuntos de exportaciones o frente a los entes sanitarios. Siempre hacemos nuestro aporte, porque en definitiva, velamos por los derechos de una gran parte de la ganadería argentina siendo los mayores proveedores tanto de cortes locales, como los volúmenes exportados por el país a los distintos mercados del mundo.

¿Cuál es su visión sobre el crecimiento de la demanda china?

La concentración de las exportaciones hacia el mercado chino es algo similar a lo que en su momento ocurrió con la soja.
Hay que pensar que China son muchos países, cada región e incluso algunas ciudades, son mayores a un país, con culturas diferentes, por eso las oportunidades son muy grandes. Es un proceso que está en gestación y esta vez la Argentina lo puede aprovechar. A su vez, tenemos una cuenta pendiente sobre el desarrollo de los canales online para las ventas de cortes premium, otra oportunidad muy relevante.

¿No existe un riesgo de desabastecimiento del mercado interno?

El valor de la carne en la Argentina es estructuralmente barato. De otro modo, es inexplicable que en un país con este ingreso per cápita, la capacidad de compra del argentino medio y un tercio de pobres, el consumo de proteína animal supere los 110 kilos por habitante: la suma de carne vacuna, avícola y porcina es récord. Es insensato para cualquier Gobierno discutir el volumen de carne vacuna que se consume internamente. No tiene ningún sentido.
A su vez, hay que entender que el volumen de consumo de corto plazo no lo define el consumidor, sino la oferta. No hay posibilidad de no ofertar lo que se termina.
El mercado de carne no tiene remanentes, se vende absolutamente todo. Y los frigoríficos tampoco tienen capacidad de stockear, todo se ajusta vía precio. Cuando en el mediano plazo, el precio deja de ser competitivo se liquida stock y se produce un ajuste. En los últimos años, observamos que creció la producción de carne, se incrementaron las exportaciones y el consumo estuvo constante. Ahora, la discusión se da porque se ameseta la producción y los envíos al exterior pueden quedarse con una porción del mercado interno.

¿Tienen una política activa para sumar más socios?

Más allá del rol de las cabañas, agregamos programas orientados a los ganaderos en general, En ese sentido, a la hora de exportar tenemos el programa Carne AnGus Certificada de la mano de 17 plantas frigoríficas. Si bien venimos trabajando en este sentido desde hace 25 años, en los últimos tres, se duplicó el número de plantas que participan del programa.
Por otro lado, tenemos un equipo de inspectores que trabajan en todas las cabañas del país y también ofrecen el servicio al ganadero comercial para elegir los mejores ejemplares o clasificar los rodeos por sus características fenotípicas, eligiendo los animales que están por encima del promedio, se obtienen las denominadas Madres AnGus Seleccionadas (MAS).
Es por eso que a los ganaderos les ofrecemos ser socios sin costo durante el primer año: para que pruebe los beneficios de formar parte de la Asociación.

¿Cómo repercute en el negocio lograr el sello de Carne AnGus Certificada?

La certificación de Carne AnGus es un programa muy complejo, porque lo tomamos muy en serio. Las características y calidad de estos animales están en un nivel superior. Es por eso que tenemos un inspector disponible en cada una de las tropas que se faenan con destino a exportación.
Tenemos 10 inspectores cercanos a la Capital Federal y otros seis, en el interior del país, para garantizar que se cumplan con los requisitos. De ese modo, se abastece de cortes AnGus a Estados Unidos, Europa y China con carne de alta calidad. Ese diferencial representa un negocio para el frigorífico, pero también una mejora para los precios que obtiene el productor.
La cifra varía según cada caso, pero el precio promedio oscila entre un 3 y hasta un 12% por encima de los envíos tradicionales.
Hoy ya son cientos los productores que acceden a este beneficio acompañando el crecimiento de las exportaciones argentinas. Prueba de ello son los números.
Las ventas de Carne AnGus Certificada crece a un 60% anual en los últimos tres años. En ese sentido, la asociación tiene fuerte presencia en ferias internacionales con stand propio en pos de consolidar y ganar nuevos mercados.

¿Qué otras actividades desarrollan?

La Asociación participa de más de 130 remates cada año, toda esa información, sumado a la consulta con los productos y los equipos técnicos nos llevó a contratar una consultora para hacer de esos datos información valiosa para realizar informes de mercado desde la visión de AnGus. A su vez, modelizamos las actividades tanto de cría como invernada. En esos modelos, podemos observar la realidad del sector. Hoy, los productores que utilizan las herramientas de última tecnología y terminan animales de exportación están teniendo una rentabilidad baja de no más de US$ 100 por hectárea. Eso limita el ingreso de nuevos actores o nuevos proyectos de inversión agravado por la falta de acceso al capital financiero debido a lo que todos conocemos.
Sin embargo, seguimos trabajando a la par de todos los productores, incluso aquellos que suman solo 10 vientres. Queremos que los más chicos alguna vez sean grandes.

Un hito: el ADN del AnGus argentino

La Asociación AnGus Argentina hizo un trabajo silencioso de más de seis años que la llevó a lanzar este último mayo el Programa de Evaluación Genética de Reproductores, lo que se constituye en un hito no sólo local, sino en toda América Latina. ¿En qué consiste? “Mientras que en un programa tradicional, para evaluar las características del reproductor se analizan las crías y las diferencias esperadas de la progenie, a través del cual se puede suponer si el reproductor va a transmitir esas características; estos programas genéticos parten de un análisis previo. Es decir, analizar los genes del reproductor antes de la cría”, explica el Ing. Javier Martínez del Valle, director ejecutivo de la Asociación Argentina de AnGus, la primera en alcanzar este desarrollo en toda la región. “Trabajando con nuestros equipos técnicos y miembros del INTA con 20 años de experiencia en el mejoramiento genético de la raza -facilitando su capacitación en la Universidad de Georgia (Estados Unidos)- armamos una población de referencia sobre el genoma del AnGus argentino. Es decir, tomamos los reproductores que tenían mayor cantidad de crías para moldear este análisis genómico”, señala Martínez del Valle. Y aclara: “Hoy un productor AnGus puede tener la información de un potencial reproductor sin la necesidad de esperar las primeras 30 o 40 crías, como lo hacía antes. Todo a través de una gota de sangre o un pelo”.
Esta innovación tiene, sin duda, múltiples beneficios. “La más importante es que nos permite acelerar los tiempos de mejora de la raza evitando los intervalos generacionales. Sin embargo, se siguen aplicando los programas tradicionales”, cierra.

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