Home2019mayo (Page 2)

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

El objetivo es vender. Se trate de un laboratorio, una distribuidora o una veterinaria hoy casi todo se hace por y para vender.
La pregunta es ¿cómo? No profundizaremos aquí en temas precios, plazos o bonificaciones. De hecho, muchas de las consecuencias de decisiones tomadas sobre estos temas en 2018 se verán reflejadas en la nota de tapa de este número de MOTIVAR.
Allí podrán repasar no sólo cuál fue “la torta” que se repartieron los laboratorios veterinarios el año pasado, sino también un desglose de cada una de las categorías que forman parte del mercado local de productos veterinarios.
Interesante también será repasar las palabras de Enrique Trabattoni, quien desde Esperanza Distribuciones destaca en esta edición que se trata de “un buen año para corregir las distorsiones de precios en los productos veterinarios”, al tiempo que refuerza un concepto central: “La demanda debe estimularse desde el canal veterinario”. ¿Será? ¿Y cómo? Pareciera ser que el camino es el contenido. ¿Por qué? Es que viendo las acciones que hoy realizan los propios profesionales privados desde las redes sociales de sus veterinarias y las que comienzan a poner en marcha distribuidores y laboratorios se despejan todas las dudas.
¿Será la tecnología el camino?
Parece que sí. Y vaya si funciona.
Aportar contenidos de valor sobre qué son, cómo se usan y para qué sirven los productos y servicios veterinarios es la puerta de entrada a un mundo ideal. De hecho, es lo que resume el médico veterinario Javier Rojas Panelo en las próximas páginas, cuando asegura que desde la cuenta de Instagram donde lo siguen más de 8.500 personas, refuerza siempre el rol que juegan la buena sanidad, alimentación y manejo a la hora de lograr resultados superadores en los establecimientos bovinos.
Mostrar para que se vea, informar para que se sepa. Por ahí iría la fórmula. Y es en este sentido donde desde MOTIVAR sentimos el compromiso por seguir generando contenidos de calidad.
Estuvimos cerca de los laboratorios veterinarios que se reunieron en la sede de Clamevet en busca de herramientas para incrementar sus exportaciones como método para equilibrar las cuentas internas. Participamos de un encuentro donde Cristian Chiavassa, empresario del sector lechero compartió una frase tan maravillosa, como imprescindible: “Debemos dejar de gestionar por intuición y hacerlo en base a información”.
Y si de entrevistas hablamos este ejemplar no los defraudará: hablamos en exclusiva con el gerente general del Laboratorio Invesbio luego que fuera adquirido por un nuevo grupo empresario; dialogamos con Karina Trono, del INTA Castelar, para que nos ponga al tanto sobre el impacto de la leucosis en la producción láctea argentina, así como para que explique de qué manera el INTA seguirá avanzando en el proyecto específico para solucionar el tema.
Como se dijo, el objetivo no solamente es informar, sino también aportar valor. Situación esta que creemos resolver también gracias a los aportes de Roberto Guercetti (CONECAR) y el médico veterinario Eugenio Valette.
Sabemos que la prioridad es vender, por eso los invitamos a repasar nuestros contenidos, seguramente algo aportarán al objetivo final.

Jorge Dale destacó la importancia que tiene hoy el comercio internacional para las firmas locales. Fue durante un encuentro organizado por Clamevet con el objetivo de informar al sector sobre las herramientas disponibles.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

 

Jorge Dale. “En una segunda jornada, avanzaremos sobre los requisitos regulatorios de otros países de nuestra región”.

Tal como quedó claro en la Cumbre de la Industria Veterinaria (CIVA) organizada en 2018 por MOTIVAR, el comercio exterior jugará un rol cada vez más preponderante en la vida de los laboratorios instalados en nuestro país. Y así fue como la Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios (Clamevet) tomó un tema estratégico en la actual coyuntura para realizar una Jornada informativa sobre Exportación, en su sede del Gran Buenos Aires. Del encuentro participaron cerca de 100 personas, en su mayoría ligadas a firmas argentinas que ya exportan o están iniciándose en la materia.
“Esta Jornada surge de la necesidad de exportar que tiene hoy la industria nacional de laboratorios veterinarios. Esto sirve para equilibrar el mercado interno y licuar el incremento de costos que vienen sufriendo las empresas, con la consecuente pérdida de rentabilidad”, le explicó el presidente de Clamevet, Jorge Dale, a MOTIVAR.
Y agregó: “Es innegable que los que ya están activos en el comercio exterior pueden hoy participar de un mercado en el cual el tipo de cambio los hace sumamente competitivos”.
Interesante fue la propuesta de Clamevet en cuanto a poder acercar a los asistentes herramientas que están disponibles y cuyos detalles muchas veces se desconocen. “No apuntamos a realizar un curso de Comercio Exterior, como los que -por ejemplo organiza CAME-, sino a presentar alternativas para los que exportan o los que nunca exportaron. Vamos a hacer una segunda Jornada donde debatir los requisitos regulatorios especialmente en los países de la región”, adelantó Dale.

La tecnología, como aliada

El encuentro contó con la participación de representantes de Cancillería, CAME, Senasa, y ANMAT entre otros organismos e instituciones que compartieron su conocimiento y experiencia, con los asistentes.
Fue así como se generó un ida y vuelta entre expositores y asesores sobre temas concretos en cuanto al uso de TAD (Trámites a distancia) o dudas específicas sobre los Certificados Libre de Venta implementados por los organismos nacionales y hasta acciones prácticas vinculadas a la implementación de la Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE). Todos temas cuyos contenidos están disponibles en formato de audio dentro de www.motivar.com.ar (Ver recuadro).
Asimismo, durante la Jornada se evacuaron dudas respecto de exportación de psicotrópicos, por ejemplo. “Con el tiempo no solo han crecido los trámites que se deben realizar para exportar, sino que ya existen países que hasta exigen cumplimiento de normas PIC y mercados que nos solicitan pruebas de eficacia al momento de iniciar los dossiers. Estos temas requieren una inversión no solo de dinero, sino también de tiempo”, cerró Dale.

Preguntas y limitantes

Más allá de las presentaciones y al ser consultados por MOTIVAR, los asistentes repetían frases que podrían resumirse en una pregunta: “¿Por qué si tenemos el producto registrado y sus aranceles al día, debemos seguir presentando papeles y pagando tasas, cuando del país de destino ya manifestó autorización y voluntad de compra?”.
Interesante el planteo, así como la respuesta de las autoridades presentes, muchas de las cuales aceptaban la multiplicidad de tareas que se deben realizar para exportar, pero lo justificaron en los acuerdos y tratados internacionales a los que nuestro país suscribe. Y de este tipo de intercambio es desde el cual sin dudas, la industria veterinaria debe avanzar, expresando su situación específica a los responsables de agilizar y dinamizar los trámites en cuestión.
Otro tema debatido en “los pasillos” de Clamevet fueron los anuncios realizados por el Gobierno nacional en cuanto a temas como el IVA a las exportaciones y la posibilidad de que se eliminen o limiten las retenciones vigentes a la exportación de productos veterinarios. Sobre este último punto, la sensación de la industria es que la probable quita comenzará a correr una vez superado el monto exportado el año anterior. Y decimos sensación, porque al momento de cierre de esta edición los anuncios eran eso y no habían sido publicados en el Boletín Oficial.
Interesante fue también cómo desde CAME y Cancillería se instó no solo a buscar expandir el negocio exportador a partir de lo que podría ser un tipo de cambio competitivo, sino comenzar a generar una cultura exportadora sobre bases y conocimientos sólidos, que permitan avanzar en la sustentabilidad económica de las empresas.

Interesados. Cerca de 100 representantes de empresas veterinarias asistieron a la jornada.

Presente en el lugar, MOTIVAR entrevistó al presidente de Clamevet, Jorge Dale.

MOTIVAR: ¿Cuáles son los temas centrales que tiene en cuenta hoy un laboratorio veterinario a la hora de exportar?

Jorge Dale: La mayoría de las industrias resumen su estrategia exportadora en temas comerciales, buscando la mejor forma de llegar con su producto a un precio adecuado para ser competitivo. En el caso de la industria veterinaria, la mencionada es solo una parte. Somos un sector muy regulado.
Hace 30 años eran todas oportunidades para las empresas con registros activos: una vez ubicado el distribuidor, la documentación cumplía con una serie de trámites y los productos ya estaban disponibles para su venta. Hoy los requisitos son mayores.

¿Cuál es la actualidad de sus socios?

La Cámara cuenta con 50 laboratorios veterinarios argentinos socios, los cuales encuentran distintas alternativas para mantenerse activos en el contexto actual, con costos que se incrementaron considerablemente, en detrimento de la rentabilidad.
Vale decir que más de la mitad de los socios exportan o elaboran productos para terceros que lo hacen. Claro que en el universo conviven empresas que envían pequeños volúmenes a países vecinos, con otros que han logrado posicionarse en mercados como los de México o Asia. Esto es interesante, ya que además de regulado, nos encontramos en un sector muy competitivo.

¿Qué participación deberían tener las exportaciones en un laboratorio sustentable?

Siempre se ha hablado de la importancia de contar con un 30 o 40% de la facturación total de la empresa que provenga de esta unidad de negocios. Considero que debemos apuntar a elevar ese porcentaje todo lo que se pueda, sobre todo en momentos donde el tipo de cambio permite lograr la competitividad de la cual estuvimos hablando.
Debemos redoblar los esfuerzos por no solo llegar con un producto a un determinado país, sino aprovechar esa inversión, llevando la mayor parte de la línea que podamos a cada destino.

¿Abre el contexto interno oportunidades para las empresas locales en la competencia con laboratorios multinacionales?

Claramente los laboratorios multinacionales tienen una ventaja en cuanto a las innovaciones que aportan. Sin embargo y a diferencia de los países que cumplen con las normas VICH, (básicamente Estados Unidos, Europa y Japón), las empresas nacionales contamos con combinaciones que nos hacen realmente competitivos.
De ahí la importancia de que el Senasa acompañe la figura de estos productos llamados “nuevos”. En ese sentido venimos avanzando, trabajando en un nuevo marco regulatorio nacional junto con el Senasa y Caprove: se incluye en el registro las categorías de producto Innovador, Genérico y Nuevos, que son los que nos caracterizan como industria en la región.
Este nuevo marco va dejando atrás todas las armonizaciones Mercosur, realizadas hace más de 20 años. Hoy la referencia es todo el trabajo que hemos venido realizando en el marco de CAMEVET.

Toda la información, en un mismo lugar

CAME. “No hay certezas sobre los anuncios del Gobierno”.

Aquellos interesados en acceder a los audios de las presentaciones correspondientes a la Jornadas sobre Exportación realizada en mayo por Clamevet, deberán ingresar en www.motivar.com.ar o bien solicitarla vía redaccion@motivar.com.ar.
Del encuentro formaron parte representantes del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto de la Nación (Cancillería); CAME (Departamento de Comercio exterior; Misterio de la Producción (Secretaria de Comercio); Senasa (Dirección Nacional de Sanidad Animal – Dirección de Productos Veterinarios y Alimentos para Animales) y ANMAT (Dirección de Vigilancia de Sustancias Sujetas a Control Especial). Asimismo, completaron la jornada las palabras de un despachante de aduana dedicado a la industria, un representante del Banco ICBC, otro de Garantizar SGR y un operador logístico.

Esa es la definición del MV. Javier Rojas Panelo (37) que, a través de las redes sociales, comparte a diario su labor a campo. Suma más de 8.400 seguidores en Instagram.

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

 

A campo. “El mensaje a comunicar apunta a aumentar la producción”.

Hace más de 15 años, cuando Javier Rojas Panelo (37) hacía sus primeras armas en la profesión veterinaria, muchas veces, una lluvia torrencial impedía el acceso al campo al que debían llegar con su padre, el también MV Marcelo Rojas Panelo. “Había que pegar la vuelta y regresar cuando aclare”, resume el infortunio. Hoy, la historia es distinta, entre otras cosas, porque existen los celulares.
“La tecnología es el principal factor de cambio con respecto a lo que fueron los inicios de mi padre en la profesión”, asegura Rojas Panelo que llevó la adopción del uso de la tecnología a otro nivel al compartir en sus redes sociales los índices productivos que consigue en los establecimientos que asesora.
En diálogo con MOTIVAR, señala que “el uso de Instagram empezó como algo personal donde sumaba cosas de mi trabajo y finalmente mutó a algo completamente profesional de lo que es la vida de un veterinario rural. A la gente le gusta y es una manera de mostrar lo que hago. Muchas veces, me toca ir con mi viejo y Chuni Acuña, su socio, en el asiento trasero y es ahí donde aprovecho a escribir lo que hicimos y publicarlo”. La cuenta @veterinariorural es el medio por el cual Rojas Panelo llega a su público y ya suma cerca de 8.500 seguidores. A su vez, tiene presencia en Twitter, con @rojasjavier donde los seguidores son más de 2.000.

Influencer a campo

Rojas Panelo siempre estuvo emparentado con la producción agropecuaria. Su abuela tiene campo en Azul, desde donde son oriundos, y su padre es médico veterinario. Motivos más que suficientes para haber optado por la misma profesión. “Al recibirme, trabajé con caballos de carrera un tiempo, en un haras, pero sabía que lo que me gustaban eran las vacas y por eso volví a Azul. Chuni Acuña y mi padre, son socios, en muchos clientes y por eso empecé a trabajar con ellos. A su vez, fui generando los propios”, asegura quien también comparte oficio con Agustín Rojas Panelo, su hermano.
“El mensaje que trato de comunicar a través de las redes es el de aumentar la producción, eso es lo que busco”, confía y advierte: “Muchas veces resulta complicado vendernos como veterinarios rurales y conseguir nuevos clientes, pero como dije en un principio, la tecnología ayuda mucho” (Ver recuadro).
Si bien, según el propio Rojas Panelo, a veces, algunos colegas o productores descreen de los resultados que él mismo expone en las redes, lo cierto es que el tridente sanidad, nutrición y manejo muestran siempre sus resultados. “Una vez que controlás la sanidad, invertís en nutrición y -siempre contemplando un buen manejo- los resultados llegan. Hay que respetar el pan sanitario que se implemente, no hay mucha ciencia; simplemente cumplir el ABC del plan sanitario que se arma para cada sistema”, resume el profesional la estrategia de cara a mejorar los índices.
“Hay muchísimos productores que miden absolutamente todo con el fin de mejorar sus índices. Si bien es algo propio de la agricultura, en la ganadería está creciendo el número de interesados. El punto de partida tiene que ver con el productor quiera mejorar. De lo contrario, es muy difícil concretar los cambios”, analiza.
“Por suerte, trabajamos con muchos productores que te llaman, te consultan y están interesados en invertir para mejorar las cifras. En general, se realizan recorridas periódicas, incluso, todos los meses. Al mismo tiempo que los visitamos antes del servicio o del parto”, agrega el veterinario rural con base de operaciones en Azul, provincia de Buenos Aires.
El team que integra Rojas Panelo no solo atiende a productores de esa zona, sino también en Corrientes y Santa Fe.

@veterinariorural. La cuenta de Instagram de Rojas Panelo ya supera los 8.400 seguidores.

Una mirada optimista

“En lo que va del año, época de tactos, ya hemos hecho más de 9.000”, confiesa Rojas Panelo. En General Belgrano, Buenos Aires, uno de los campos con los cuales empezó a trabajar, sobre un rodeo de 600 vacas, pasó de 56% de preñez a 91% en tan solo cinco años. “Todo tuvo que ver con el manejo: no reponían vacas. Además, se invirtió en alambres y molinos porque le faltaba infraestructura”, comparte las razones del cambio.
Para Rojas Panelo, el perfil de los productores que intentan mejorar pasa porque buscan superarse a ellos mismos todo el tiempo. “Alguna de las características en común entre estos productores es que al hacer las cosas bien en la agricultura, buscan trasladarlo a la ganadería. Sin embargo, no pondría el acento en una cuestión generacional, ni tampoco en la escala. Se puede ser chico y hacer las cosas muy bien; siempre y cuando se vea al campo como una empresa”, reflexiona el profesional.
En la otra punta de la mesa, están los productores que siguen con índices por debajo de la media nacional.
“Esto sucede porque hay muchos que tradicionalmente vivieron haciendo las cosas así y aún les resulta rentable vender algunos terneros por año. Hemos visto caso de productores ganaderos que tienen todo el año los toros con las vacas. Creen que si así pueden cerrar sus cuentas, no hace falta mejorar, pero se están perdiendo un margen importante”, resume y advierte: “Es muy difícil que un productor que hace años trabaja de esa forma vaya hacia los toros estacionados porque incluso, en un comienzo es probable que obtenga menos terneros. Sin embargo, seguimos intentando comunicar en base a todo lo que estudiamos que si se hacen las cosas bien van a obtener más resultados”, explica Rojas Panelo.

En las redes, Con los resultados en la mano

La evolución de los índices en un campo ganadero de Tapalqué exponen las ventajas de una correcta atención de la sanidad, la nutrición y el manejo.
En Twitter o Instagram, Javier Rojas Panelo encuentra la manera de contar, en pocos caracteres, un caso de éxito a partir de su experiencia a campo.
“En Tapalqué, hace más de 10 años empezamos a trabajar con mi padre en un campo donde la carga de vientres rondaba 0,6 por hectárea y los índices de preñez eran del 76%”, repasa el profesional veterinario. Apenas tres años después de empezar a asesorarlos desde el punto de vista sanitario, los niveles de preñez ascendieron al 97%, pero la carga seguía siendo baja de 200 vacas en un predio de 370 hectáreas. En 2013 se decide empezar con recorridas mensuales e intensificar.
¿El objetivo? Poder recriar bien las hembras y engordar las vacas de descarte.
“Para esto se empezaron a hacer pasturas (agropiro y lotus para vacas y cebadilla, festuca, trebol para engordar). A su vez, sorgos tanto forrajeros como diferidos”, repasa Rojas Panelo y continúa: “Ahí la preñez cayó a 87% tanto por la falta de campo como la carencia de mejoras”. Sin embargo, tres años más tarde, la preñez volvió a trepar y fue del 94% con una carga de 1EV/ha.
“Se siguieron haciendo mejoras y siempre usando sorgos diferidos para liberar el resto del campo y reservar. Así, en 2018 y 2019 el porcentaje de destete fue del 89%”, precisa el veterinario rural y pone el acento en la sanidad, la nutrición y el manejo como los tres factores centrales de la mejora.

Analizamos la composición de los -al menos- $10 mil millones que dieron forma al negocio local de los laboratorios veterinarios, en un año donde las ventas se resintieron no solo en precios, sino también en unidades.

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

 

Regulando. Las plantas instaladas en el país mantienen ritmos moderados de producción.

Las bases sobre las cuales los laboratorios que participan en el sector veterinario se encuentran planificando el futuro inmediato quedaron establecidas con los rendimientos logrados a nivel local durante un complejo 2018. Y decimos complejo porque frente a un incremento de los costos productivos cercano al 70% y caída en las unidades comercializadas, el incremento de entre el 40 y el 43% que manifestaron los precios promedio de productos farmacológicos y vacunas, no lograron sostener las rentabilidades de los laboratorios.
Es cierto que el sector logró superar las ventas generales (en pesos) respecto de 2017. Pero estos ingresos de poco sirvieron a la hora de hacer frente a la devaluación de nuestra moneda, con su consecuente impacto en los precios de las materias primas; y la inflación general liderada por un fuerte incremento en los servicios públicos y los aranceles oficiales.
Frente a esta realidad, buscaremos en este artículo mostrar números y fijar conceptos. ¿Cómo? Claro, si bien existe información sobre la composición del mercado veterinario local, salida de fábrica (Caprove), resulta aquí interesante poder analizar lo que han sido las principales tendencias de 2018, sobre una estimación que abarque al rubro en su totalidad.
Mientras para algunos pudo ser hasta un 10% superior, validaremos aquí que el mercado veterinario local rondó los $ 10 mil millones en 2018, algo así como US$ 300 millones si consideramos un Dólar promedio de $32,50 para un año donde la escalada del tipo de cambio fue fenomenal.
Un dato interesante tiene que ver con qué prácticamente el 50% del mercado total (considerando todas las categorías animales) se concentra en 10 empresas, entre las que se encuentran laboratorios multinacionales y nacionales, con plantas instaladas en nuestro país. En ese marco, los productos veterinarios destinados a la categoría de los bovinos (carne y leche) representa el 45% del total de esos $10 mil millones, relegando al segundo puesto al segmento de Animales de Compañía (20%), seguido por Avicultura (14%), Cerdos, Ovinos y Lanares (14%) y otros productos, como por ejemplo los ambientales, con el 8% del mercado.
Claro que, si a esto le sumamos la facturación que genera la comercialización de vacuna antiaftosa y el estimado histórico en materia de exportaciones, hablaríamos de un negocio total para 2018 cercano a los $16 mil millones, algo por debajo de los históricamente citados US$ 500 millones anuales.

¿Prevenir o curar?

Volvamos a los US$ 300 millones que se pusieron en juego entre los laboratorios del sector el año pasado. El 70% de la facturación interna del sector corresponde a productos farmacológicos y el 30% restante a biológicos (vacunas), cifra que está fuertemente impulsada por el impacto que tiene este último rubro en el caso particular de la Avicultura. De hecho, si quitamos esta especie animal del análisis y nos basamos en el uso de vacunas en bovinos y mascotas, veremos como la ecuación se convierte al tradicional 80 – 20, de los últimos tiempos.

Un país ganadero

Al analizar específicamente el rubro de productos veterinarios destinados a los bovinos, veremos que el 77% del mercado corresponde a fármacos. El rubro de las vacunas se queda con el 23% restante, fuertemente concentrado en manos de compañías nacionales. En cuanto al mercado de productos farmacológicos, representa el 34% del mercado general interno, siendo también el único rubro que factura más que la categoría Aftosa. También aquí se percibe que prácticamente el 50% del mercado está en manos de pocas empresas.
En es categoría, los productos Antiparasitarios juegan un rol clave: representar cerca del 45% del mercado de fármacos para bovinos y por sí solos, aseguran el 15% de la facturación interna general (sin contemplar la vacuna antiaftosa).
Del intercambio con representantes de las cámaras y empresas del sector, surge que el rubro de productos para la ganadería pudo en 2018 aumentar su facturación entre un 25 y un 35% sobre 2017, aunque con una caída de unidades tanto en fármacos (3%) y vacunas (al menos 5%).

De la mano de los antiparasitarios

Analizando el negocio de productos veterinarios destinados a los Animales de Compañía se hace evidente el peso de los fármacos sobre el total del mercado interno, representando el 85% del total y también en manos de pocos jugadores.
Si bien esta situación va en sintonía con la tendencia global, queda claro que la participación de biológicos debe ir creciendo en favor de posicionar aún más el concepto de prevención en la sociedad.
El segmento de antiparasitarios juega un rol preponderante en este mercado, principalmente gracias al aporte de las pipetas y los comprimidos que actúan contra pulgas y garrapatas en perros y gatos. Tal es así que la facturación de esta categoría duplica a la de vacunas y representan el 26% del mercado interno de Animales de Compañía.
En el caso de los biológicos, vale decir que el 95% de las vacunas que se comercializaron en 2018 fueron destinadas a perros, mientras que en la industria y la profesión se ve con buenos ojos el lento pero auspicioso avance que está teniendo esta categoría en los felinos.
Interesante es también mencionar que, en este negocio en particular, la industria de laboratorios logró aumentar su facturación por sobre el 35 al 40%, manteniendo en general sus unidades comercializadas en materia de fármacos, pero no así en las dosis de vacunas.

Cada vez más intensivos

No es menor que casi el 30% del negocio veterinario local tenga que ver con los productos destinados a las producciones de aves y cerdos, las cuales muestran una cada vez mayor madurez en su vínculo con la sanidad animal.
Es así como el sector avícola deja claro que el uso de vacunas es estratégico para poder crecer. Las vacunas representan más del 80% de la facturación de las empresas que participan del rubro (multinacionales), ofreciendo un servicio de excelencia a los clientes del sector. Vale decir también que, en el caso de los productos farmacológicos, existe la posibilidad de que jugadores externos al sector de laboratorios veterinarios provean al rubro de estas soluciones.
Si bien no en esta magnitud, pero el sector porcino también muestra un avance en la utilización de productos biológicos, aunque aún la utilización de fármacos (por ejemplo, antibióticos) sigue representando cerca del 50% del total. En este último caso, ocurriría lo mismo que en el sector avícola y la presencia de jugadores ajenos al sector de laboratorios veterinarios.

Ecuación final

Como se dijo, frente a un 2018 con incrementos de costos cercanos al 70% respecto de 2017 para los laboratorios veterinarios instalados en nuestro país, caídas en las unidades comercializadas y una recomposición de precios que no supera el 43%, la industria se encuentra hoy repensando sus estrategias y alianzas, sobre la base de agregarle valor a un mercado que más allá de los vaivenes se muestra estable y/o estancado, como a cada uno le guste verlo…

6 puntos estratégicos para entender el negocio veterinario en Argentina

  1. Œ Si bien el segmento de Animales de Compañía ha logrado posicionarse en segundo lugar dentro del Ranking de Categorías que dan forma al mercado veterinario argentino, los productos destinados a animales de producción siguen representando el 80% del total.
  2.  La utilización de fármacos y vacunas sigue las tendencias globales; sin dudas queda un campo por avanzar en tratamientos preventivos, principalmente en los rubros de Ganadería y Animales de Compañía.
  3. Ž No más de 10 empresas logran facturar el 50% de los 10 mil millones que dieron forma al mercado veterinario local en 2018.
  4.  Los fármacos para bovinos representan el 35% del total del mercado y son la única categoría que logra facturar más que la vacuna antiaftosa.
  5.  Es preponderante la participación de los comprimidos y pipetas contra pulgas y garrapatas para perros y gatos sobre el total del mercado veterinario destinado al segmento específico.
  6. ‘ Con una inflación del 70%, habiendo caído en unidades comercializadas y logrando un incremento promedio del 43% en sus precios, la industria revisa hoy su ingeniería interna, en favor de agregarle valor a sus productos y servicios, para así lograr reponer la evidente pérdida de rentabilidad del último año.

Un mercado interno al que se le suma la exportación y la venta de vacuna antiaftosa

La industria veterinaria en perspectiva

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

Una cuenta pendiente de la educación formal argentina es aportar la capacidad de “dimensionar” los números. ¿Qué significa eso? Si bien el argentino medio vive a diario bombardeado por cifras grandilocuentes, suelen ser contados los casos donde esos montos son puestos en perspectiva. La industria veterinaria factura alrededor de US$ 500 millones al año. Esto, para muchos será una cifra extraordinaria y, para otros, un monto insuficiente. ¿Quién tiene razón?

¿Cuánto son US$ 500 millones?

La industria veterinaria local viene repitiendo su facturación anual en dólares a lo largo de los últimos tiempos; algo así como US$ 42 millones mensuales: poco más de US$ 10 millones semanales o US$ 1,35 millones cada día. ¿Lo prefieren en horas? El sector anota ingresos por US$ 56.000 cada 60 minutos.
Si el espejo son los ingresos de empresas de diversa índole, vale decir que la escala se asemeja a lo logrado por compañías como Gador, Ledesma, Prosegur, Kimberly Clark o Mc Donald’s. ¿Les sigue pareciendo mucho?
Si ponemos los ojos sobre complejos industriales, mientras que el de los silos bolsas supera por unas decenas de millones de dólares al sector veterinario, los ingresos de la manufactura de tractores nacionales (e importados) queda apenas por debajo. ¿Una buena? Es tres veces la industria del juguete. Si observamos qué pasa con los videojuegos, veremos que ese rubro vende tanto como los medicamentos para animales; pero si la comparación se hace con los gimnasios hay que decir que duplica el consumo de pipetas, vacunas y biológicos.
Si se mide su escala en base a las exportaciones, estimadas en US$ 100 millones, permite trazar un paralelismo con las cifras alcanzadas por complejos como Arándanos, Té, Garbanzos, Yerba y Plomo. Pero se queda a mitad de camino versus las exportaciones de los segmentos Golosinas (US$ 175 millones), Papa (US$ 176 millones) y Miel (US$ 180 millones).

Una cuestión de márgenes

Si bien, en la Argentina, los laboratorios de humana representan un mercado diez veces más grande que Veterinaria (US$ 5.000 millones anuales), hay una variable en la que se asemejan y tiene que ver con márgenes que se van achicando año a año en pos de mantener los niveles de facturación constantes.
Ahora bien, resulta por lo pronto llamativo que, mientras la industria de humana factura más de US$ 100 por habitante, la de veterinaria genera el irrisorio monto de 60 centavos de dólar si se suma el universo de pollos, cerdos, bovinos, ovinos, equinos, perros y gatos, unos 825 millones de individuos.
¿Es mucho o poco? ¿Es un monto extraordinario o insuficiente? No podremos aquí responder ese interrogante, pero lo cierto es que la industria de laboratorios veterinarios tiene un margen de crecimiento potencial varias veces millonario.

El vicepresidente de la Asociación de Anestesia y Analgesia Veterinaria de la República Argentina, Juan Onainty, compartió los principales mensajes desarrollados en el Congreso Internacional realizado en Buenos Aires.

Nicolás de la Fuente
nicolas@motivar.com.ar

Onainty. “Debemos pensar en el manejo integral del paciente”.

Más de 150 veterinarios participaron del 3° Congreso Internacional de la Asociación de Anestesia y Analgesia Veterinaria de la República Argentina (AAAVRA), del 4 al 6 de abril en Vicente López, Buenos Aires.
“Generamos un ambiente de discusión, un puente entre nuestra especialidad y las otras disciplinas con las que interactuamos. Vinieron expertos para ayudarnos a entender cuál es el algoritmo diagnóstico que se traduce en una mayor seguridad al paciente”, le explicó a MOTIVAR el médico veterinario Pablo Otero, presidente de la AAAVRA. Y agregó: “También discutimos cuestiones específicas de la anestesia en Veterinaria, como la incidencia de enfermedades comunes que hacen a la complejidad del acto en estos individuos. Hoy no anestesiamos perros cardiópatas, sino un perro con su propia cardiopatía. Este cambio de paradigma exige mayor formación, conocimiento y mayor relación interdisciplinaria”.
Participaron también médicos del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, quienes compartieron sus conocimientos sobre el manejo integral del paciente, tema que es exclusiva responsabilidad de los veterinarios en el caso de los animales.
“La anestesiología veterinaria creció como especialidad y se hace cada vez más necesario contar con un lugar donde compartir conocimientos y experiencias”, le explicó a MOTIVAR Juan Onainty, vicepresidente de una Asociación que ya cuenta con casi 150 socios activos, todos especialistas en anestesiología y dolor. El profesional destacó la importancia de comunicarle al público que, a la hora de disminuir los riesgos que tiene una cirugía, el rol de la buena anestesia es vital. “Ninguno de nosotros ingresaría a una cirugía, sin un anestesiólogo en la sala. Y lo mismo ocurre en el caso de las mascotas, por ejemplo. Las cirugías son eventos traumáticos, cuyo control debe estar a cargo de un veterinario actualizado en la materia para así evitar posibles secuelas en la disminución de sobrevida del paciente”, aseguró. Y reforzó: “Invitamos al público en general y a nuestros colegas, cirujanos veterinarios, a ingresar en www.aaavra.com.ar y tomar contacto con el listado de nuestros asociados, a los que respaldamos en su actualización de conocimientos”.

“La medicina no es un arte”

Interesante fue profundizar el diálogo con Otero, quien se refirió a la actualidad de la anestesiología veterinaria en el país. “Es una disciplina compleja porque se nutre de muchas otras. Por ejemplo: antes de anestesiar a un animal, uno saca un análisis de sangre, hace una radiografía, un electrocardiograma, hace una ecografía. Debemos saber interpretar y contextualizar”, le explicó a MOTIVAR.
Y agregó: “Es una disciplina científica; empleamos el método científico en cada una de las propuestas terapéuticas. La medicina no es un arte, es una ciencia que tiene muy reglado su algoritmo de trabajo”. Más allá de esto, explicó que -por lógico que suene- aún se debe insistir en la importancia de que, ante cada anestesia, esté al frente un anestesiólogo. “No solo por cuestiones socioeconómicas, sino también a causa de axiomas culturales que han formateado nuestro “ser” veterinario, esto no siempre ocurre”, reforzó Otero.
Finalmente, compartió una serie de conceptos más que interesantes para ilustrar su visión respecto de la especialidad.
“Hay que tener el respaldo científico de que nuestras propuestas terapéuticas han demostrado ser eficaces. Uno no puede evaluar de manera subjetiva la frecuencia cardíaca: es un número. Cuanto mayor y más sofisticada sea la metodología con la que uno arma la base de datos a partir de la cual construir la realidad del paciente, más más previsible es el resultado de su acción terapéutica”, aseguró Otero.

Evitar el ingreso de agentes patógenos (y su recirculación interna) en los galpones, resulta estratégico para el desarrollo de la actividad a nivel nacional. ¿Qué aspectos básicos se deben tener en cuenta?

Dra. Patricia Soto
Médica veterinaria
Especialista en Bioseguridad
contacto@geabioseguridad.com

Desinfección de vehículos. Es uno de los vectores más importantes.

El espacio de los materiales. Otro foco a tener en cuenta.

El término Bioseguridad hace referencia a “un conjunto de medidas que se deben realizar diariamente para prevenir el ingreso de agentes patógenos a los establecimientos avícolas, como así como también la recirculación de los mismos en el lugar”.
Estos microrganismos o gérmenes son capaces de provocar enfermedades que causan pérdidas en la producción, disminuyendo la rentabilidad del negocio.
El concepto de Bioseguridad es tan simple como la prevención: para poder llevar a cabo esto, se necesita conocer los 4 puntos críticos principales que tiene un establecimiento avícola para comenzar a aplicar medidas de bioseguridad.

1. Distancia entre establecimientos

La distancia mínima entre establecimientos debe ser superior a los 3 kilómetros y la misma distancia debe tener con la Ruta.
Si usted ya tiene un establecimiento cuya distancia es menor a la sugerida, refuerce la bioseguridad con barreras forestales; las mismas no deben estar encima del galpón, sino alrededor del cerco perimetral.

2. Ingreso a la granja

El ingreso a la granja es la primera barrera que debemos tener en cuenta para la prevención.
Personas: Toda persona que ingrese al establecimiento debe realizar las siguientes acciones para disminuir la probabilidad de ingreso de agentes patógenos. 1) Dejar la ropa de calle en el área sucia y 2) vestirse con ropa limpia del establecimiento.
Insumos: Todo insumo debe ser desinfectado antes de ingresar a la granja, ya que no conocemos su procedencia.
Vehículos: Este es uno de los vectores más importantes debido al volumen que posee y a los lugares donde transita. Debe desinfectarse todo vehículo que ingresa al establecimiento, en su totalidad; no solo las ruedas, sino también la parte superior, inferior y laterales.

3. Circulación dentro de cada establecimiento

Las enfermedades recurrentes se deben a la circulación dentro del establecimiento, pasando de un área a otra sin bajar la contaminación que trasladan en las botas, ropa, manos y herramientas.
Para evitar esto se recomienda:
Circular siempre de las áreas más limpias hacia las áreas más sucias.
Lavado constante de manos, botas y herramientas.
Las tareas diarias comenzar primero con los animales de menor edad y luego continuar con los más grandes.
Una vez que se terminan las tareas de las áreas se van cerrando y evitando retroceder, de esta forma evitamos la contaminación cruzada.

4. Orden, limpieza y desinfección

El mantener ordenadas todas las áreas, previene la propagación y circulación de roedores, insectos y arácnidos.
La limpieza y la desinfección deben ser conscientes.
Una buena limpieza disminuye la materia orgánica que los microorganismos necesitan para reproducirse.
Para esto es necesario utilizar un detergente adecuado, los cuales desarrollaremos en las próximas ediciones para que puedan elegir el más adecuado según el tipo de residuos que desea eliminar.
Desinfectar, sin lugar a dudas, mata la mayor cantidad de microorganismos, esto nos permite eliminar y erradicar enfermedades, evitando la propagación de enfermedades dentro del establecimiento.
La limpieza del exterior de los galpones es parte de la bioseguridad.

La autora de este artículo es consultora, asesora y auditora de establecimientos avícolas y porcinos.
Desarrollo de Buenas Prácticas de Bioseguridad (BPB).

INFORMACIÓN OFICIAL, DE LA SECRETARÍA DE AGROINDUSTRIA DE LA NACIÓN

¿Cómo terminó la faena en 2018?

A nivel nacional y según datos provistos por el área Avícola del Senasa, la producción nacional de carne aviar se redujo un 1.5% respecto de los guarismos alcanzados en 2017 (Ver Tabla N° 1).
Esto surge de la información hoy disponible en el sitio Web de la Secretaría de Agroindustria de la Nación: www.agroindustria.gob.ar.
A su vez, se encuentra disponible la información completa en cuanto a lo ocurrido con las exportaciones de carne de pollo. El sector se vio resentido logrando resultados inferiores a los alcanzados en 2017, no solo en volúmenes comercializados, sino también en facturación.

Tabla N° 1. Faena avícola y comparativo con 2017.
Año 2017 2018 2018/2017
Mes Millones de cabezas Variación %
Enero 60,987 58,253 -4.5
Febrero 53,259 50,502 -5.2
Marzo 65,557 59,944 -8.6
Abril 58,046 58,408 0.6
Mayo 62,478 62,130 -0.6
Junio 63,512 57,447 -9.5
Julio 61,603 61,500 -0.2
Agosto 62,232 63,512 2.1
Septiembre 55,889 55,326 -1
Octubre 59,397 63,381 6.7
Noviembre 62,011 61,700 -1
Diciembre 57,148 59,357 4
Total anual 722,119 711,460 -1.5
Tabla N° 2. Exportaciones mes a mes y totales, comparados con 2017.
Año 2017 2018 2018/2017 2018/2017
Mes miles de tn. miles US$ FOB miles de tn. miles US$ FOB Variación Tn.% Variación US$ FOB %
Enero 17.71 24673 16.56 24752 -6.5 0.3
Febrero 15.38 21491 13.51 19992 -12.2 -7
Marzo 15.98 21729 13.55 19741 -15.2 -9.1
Abril 16.05 22735 14.5 22189 -9.7 -2.4
Mayo 17.95 25358 12.2 18850 -32 -25.7
Junio 19 27064 15.55 22849 -18.2 -15.6
Julio 18.58 26451 18.72 27642 0.8 4.5
Agosto 19.59 27133 18.31 25545 -6.5 -5.8
Septiembre 16.79 24524 16.72 25096 -0.4 2.3
Octubre 17.26 25057 19.37 28218 12.2 12.6
Noviembre 16.93 25670 15.47 23112 -8.7 -10
Diciembre 15.9 23662 18.88 27964 18.7 18.2
Total Anual 207 295546 193 285951 -6.7 -3.2

Cristian Chiavassa compartió su visión sobre el sector lechero durante el “One Ideas Forum” organizado por la compañía de nutrición animal Alltech.

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

 

Chiavassa. “Ser eficiente te permite ser grande, pero ser grande no siempre garantiza ganar dinero”.

Por qué hay tambos que cierran mientras otros pueden duplicar su producción en solo cinco años? ¿Por qué no somos una industria atractiva para los jóvenes? ¿Cómo lograremos medir de manera objetiva y en tiempo real los procesos productivos de la empresa? ¿Qué herramientas le damos a nuestros equipos para que alcancen los resultados? En Grupo Chiavassa, las respuestas tienen un denominador común: el uso de la información que la tecnología genera”.
Así fue como Cristian Chiavassa, comenzó a desarrollar su visión sobre el futuro del negocio lechero, en el marco del One Ideas Forum Buenos Aires, organizado por la compañía de nutrición animal Alltech (Ver recuadro). El disertante es director de Grupo Chiavassa, uno de los 30 primeros productores de leche del país con 1.260 vacas en ordeño en Carlos Pellegrini, Santa Fe, según el ranking de TodoAgro.
MOTIVAR participó del encuentro llevado adelante por Alltech y recogió los pormenores del análisis efectuado por Chiavassa, miembro de una compañía familiar con cuatro generaciones en el sector que, entre 2009 y 2017, elevó un 150% la producción diaria de leche, aumentando solo un 4% el uso de superficie. ¿Cómo lo hizo? Con la tecnología como su mejor aliado.

Un cambio exponencial

“Mi misión es que ustedes internalicen cómo la tecnología puede ser un gran aliado de sus empresas, mejorando los resultados y, por ende, logrando los objetivos propuestos”, comentó Chiavassa ante los más de 150 asistentes del encuentro que se realizó en el Sheraton de Pilar, a mediados de abril.
Ya durante su exposición, el empresario lechero recordó los distintos contratiempos y aventuras vividas hace no más de 20 años cuando viajó a España por primera vez, junto a dos amigos, tras haber obtenido una beca de estudios. “Todas aquellas anécdotas que parecen parte de la prehistoria, hoy se evitarían sin ningún problema un celular y solo tres Apps: Google Maps, Airbnb y Whatsapp”, graficó el disertante. Y se preguntó: ¿Por qué será que nos resulta tan sencillo incorporar tecnología en nuestra vida diaria, pero no en la producción de alimentos, como la leche? ¿Es realmente posible transformar la información generada a partir de la producción en dinero?
“En Grupo Chiavassa tenemos una posición intermedia entre la observación y la experiencia de aquellas personas que hace más de 40 años trabajan con nosotros y la cantidad y calidad de información en tiempo real que genera la tecnología”, precisó el joven empresario. “Entre nuestros colaboradores, tenemos gente vinculada al negocio lechero desde sus orígenes. Ellos siempre quisieron seguir trabajando en el sector, pero no querían hacerlo del mismo modo que sus padres. Al incorporar tecnología, como los sensores, pudimos atraerlos. De lo contrario, terminan abandonando los pueblos”, analizó ante nutricionistas, veterinarios y productores.
En otro pasaje de su presentación, Chiavassa describió cómo es que a través de sistemas, su empresa logra saber cuándo una vaca está en celo con solo mirar un gráfico y qué tipo de patrones pueden establecer para medir la productividad de los animales. “El poder de estas tecnologías hasta permite que veterinarios y asesores vean desde sus celulares la realidad de lo que está pasando con los rodeos y así poder planificar ya sobre la base de conocer la realidad. Esto les permite no solo ver el bosque, sino también cada árbol, ya que se puede acceder a los indicadores de cada animal en tiempo real”, ejemplificó Chiavassa.

El rol de la tecnología

“¿Qué sentido tiene invertir dinero en tecnología si podemos contar con personas capacitadas que realicen el mismo trabajo?”, se preguntó en voz alta el expositor invitado por Alltech y aseguró que, la clave radica en generar información de valor para mejorar la rentabilidad de las empresas. “La tecnología permite potenciar a las personas y mantenerlas enfocadas en los objetivos”, resaltó Chiavassa.
En la práctica y sobre los 2.000 collares que la compañía tiene en uso, se ocupa de atender un máximo de 50 animales por día. “Somos eficientes en el uso de los recursos, llegamos hasta tres días antes de que los animales muestren sintomatología y no molestamos a los que no hay que molestar”, explicó el productor. Y advirtió: “A la hora de generar indicadores útiles, debemos pensar como empresarios, saber alejarnos de los detalles cuando corresponda y aprovechar la información objetiva para entender de forma global el sistema”. En ese sentido, Chiavassa profundizó su análisis: “Hay que dejar de gestionar el negocio lechero por intuición y empezar a hacerlo sobre la base de información objetiva”.

La fuente de rentabilidad

En la industria lechera, cuando se evalúan las razones que impulsan el uso de información, el principal motivo es que hay pocos factores que inciden en la rentabilidad de esta industria. Un trabajo realizado por Zoetis, en los Estados Unidos, sobre 380 años de producción de leche en tambos demuestra que la tasa de preñez a 21 días, el nivel de supervivencia de vaquillonas, y la eficiencia de conversión de alimento y productividad individual, son los tres factores que más correlación tiene si queremos ganar más dinero con la leche.
Respecto de esto, Chiavassa, comentó que la cantidad de vacas no incide a la hora de ganar dinero. “Ser eficiente te permite ser grande, pero ser grande no te garantiza ganar dinero”, resumió. Y avanzó: “La información es poder, porque se puede analizar de forma objetiva y grupal y allí son tan valiosas las personas que se criaron en el campo y aprendieron a partir de la observación, como los licenciados y veterinarios con experiencia en las aulas”.

“El consumidor es el nuevo CEO”

Mark Lyons. El heredero de la empresa, en Buenos Aires.

Alltech ONE Ideas Forum llegó a Latinoamérica, luego de haber recorrido el mundo. Antes, Norte América, Europa, Asia y Medio Oriente habían sido los escenarios de este evento que representa una oportunidad previa para vivir la poderosa experiencia de ONE: La Conferencia de Ideas de Alltech. El foro de carácter global brindó a más de 1.200 participantes de Argentina, Costa Rica, Chile y Brasil una perspectiva local de la renombrada conferencia internacional anual de Alltech, quienes escucharon a expertos tratar temas de actualidad sobra la industria agrícola y la gestión de negocios: desde los avances en la nutrigenómica, hasta las últimas tecnologías del programa de eficiencia alimenticia.
“El programa global Alltech ONE Ideas Forum es un reflejo de ONE: La Conferencia de Ideas de Alltech, el cual se ha personalizado para las audiencias locales, mostrando el compromiso de la compañía con estos mercados”, señaló el Dr. Mark Lyons, Presidente y CEO de Alltech; quien ofreció la conferencia ‘Crea tu propio futuro y prospera en tiempo turbulentos’.
Lyons resaltó que para saber agregar valor en esta economía global hay que estar atento a las oportunidades y que el consumidor es el nuevo CEO, por lo que los productores tienen que tener en cuenta que los alimentos que compran los consumidores son parte de su identidad.

Así lo indica un estudio realizado por un equipo de investigadores que describió la estructura productiva de la lechería en la provincia.

El número. 19,5 litros por vaca por día, es la cifra que alcanzó la provincia.

La Pampa tiene 172 establecimientos lecheros. La cantidad ha disminuido: hace 30 años había alrededor de 440 tambos, con 11.000 vacas de ordeño y una producción anual estimada en 55 millones de litros.
Algo similar sucede en otras partes del país, donde las fluctuaciones de la economía y las políticas públicas inciden en esta situación. Sin embargo, los volúmenes de leche que se producen en la Argentina son cada vez mayores. Según la Subsecretaría de Lechería de la Secretaría de Agroindustria de la Nación, la producción nacional en el 2018 fue de 10.527 millones de litros, superior a la de 2017.
“Esto se produce por un proceso de concentración: hay menos tambos, pero una mayor cantidad de vacas en cada una de ellas, y un incremento de la producción individual de estos animales”, dice Guillermo Meglia, doctor en Medicina Veterinaria y docente de la FCV de La Pampa.
La producción láctea pampeana registrada en el estudio reveló un promedio individual de 19,5 litros por vaca por día, que supera a la media nacional.
El equipo de trabajo llegó a esta conclusión luego de comparar los registros de cada uno de los 50 tambos que formaron parte de la muestra, con los resultados productivos del sector lechero de la Región Pampeana para el ejercicio 2016-2017, obtenidos por el INTA. El informe determinó que la producción individual promedio de leche por día fue de 17,5 litros.
Meglia comenta que los motivos de esta mayor producción de las vacas de La Pampa podrían estar asociados a las condiciones climáticas que se dieron en el año en que se realizó el relevamiento, lo que permitió una buena cantidad y calidad de pasturas. Otra causa estaría vinculada a la mejora continua en la calidad genética de los animales. No obstante, el volumen total de la producción de leche es menor en referencia a las provincias de Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires,.

Pueden solicitar el documento completo vía redaccion@motivar.com.ar.

 Es clave la inclusión del monitoreo de la salud de las pezuñas en la rutina de las prácticas de manejo de la salud del rodeo.

Comisión de Afecciones Podales de APROCAL
info@aprocal.com.ar

La cojera es un problema común que afecta la salud y el bienestar del ganado lechero. Las vacas afectadas por la cojera tienen menor ingesta de materia seca y producción de leche; menor chance de quedar preñadas y un mayor riesgo de ser descartadas. Las pérdidas económicas en los tambos afectados están asociadas con los costos de tratamiento y especialmente con una productividad reducida. La cojera es un síntoma clínico que se manifiesta como una alteración de la locomoción en estos animales.
Por lo tanto, los indicadores visuales utilizados comúnmente para identificar a un individuo afectado incluyen movimiento asimétrico, ritmo y velocidad de la marcha, peso reducido sobre las pezuñas y posturas anormales.

Puntuación de locomoción

Los métodos de puntuación de locomoción son procedimientos utilizados para detectar la cantidad de vacas con renguera, y se utilizan para clasificar a las vacas como cojas o no cojas. Al evaluar, quien lo determina debe centrar su atención en los rasgos que generalmente se describen en el protocolo del método y que están relacionados con la calidad de la locomoción.

¿Qué buscar específicamente cuando punteamos por locomoción?

El sistema de puntuación se centra en seis indicadores de cojera: velocidad de marcha; ritmo de caminar; longitud del paso y colocación de las pezuñas; soporte de peso; alineación de la espalda y posición de la cabeza.
• La velocidad al caminar: Las vacas deben poder mantenerse al ritmo de la manada; a un ritmo similar al de una persona.
La velocidad reducida se notará cuando las vacas caminan a su propio ritmo de regreso a la parcela.
• Ritmo de caminar: Las vacas normalmente tienen un ritmo regular en las cuatro patas y caminan con confianza con un movimiento fluido.
Si está renga, el ritmo se interrumpirá y se volverá desigual.
• Longitud del paso y colocación de la pezuña: Cuando las vacas caminan en una superficie pareja y a su propio ritmo, con sus miembros anteriores pisaran donde les sea seguro y luego sus patas posteriores apoyaran en el mismo lugar. Las vacas con puntuaciones de cojera pueden tener una zancada acortada y su pezuña posterior puede quedar por detrás de la colocación del pie delantero.
• Soporte de peso: Las vacas con pezuñas sanas soportan uniformemente las cuatro patas mientras están de pie y caminando.
Las vacas rengas favorecerán la pierna coja. Esta pierna no soportará completamente el peso y la pierna opuesta tendrá más peso.
• Alineación de la espalda: Las vacas no cojas tienden a pararse y caminar con la espalda recta: una espalda arqueada puede indicar cojera.
• Cabeza: Una vaca normalmente mantendrá su cabeza ligeramente por debajo de la línea de fondo. Cuando ella está caminando, la cabeza solo se mueve un poco. Las vacas cojas pueden bajar o sacudir la cabeza.
Para determinar si una vaca tiene problemas podales que afecten su locomoción no basta solamente con evaluar un aspecto de los nombrados anteriormente, sino que el conjunto de algunos de ellos nos indicará si la vaca esta renga o no.

Puntuación de locomoción
Como dijimos anteriormente, un puntaje de locomoción es un índice cualitativo de la capacidad de las vacas para caminar normalmente.
Dentro de los métodos descriptos, el más utilizado es el desarrollado por Sprecher et al., 1997. Siendo una escala del 1 al 5 (Tabla 1), donde un puntaje de 1 refleja una vaca que camina normalmente y una puntuación de 5 refleja una vaca que es coja.

Los beneficios del sistema
La detección temprana de cualquier problema que resulte en una pronta identificación y tratamiento.
Asimismo, la capacidad de priorizar casos para el tratamiento.
Vale destacar también que la realización del score rutinariamente permite crear registros comparables para el control y la prevención de la cojera.
Finalmente, un aumento en la conciencia de la salud de la pezuña a nivel del tambo y la motivación del personal para mejorar.
Sin embargo, debe destacarse que cualquier forma de puntuación de prevalencia de la cojera es subjetiva y depende en última instancia de las habilidades y la percepción del evaluador.

Claves en la realización del score
• Realizarlo a la salida del ordeño y de manera rutinaria.
• Existe una fuerte subestimación del problema de vacas rengas. El tambero solamente detecta el 30% de las vacas rengas del rodeo.
• En caso de no poder realizar el score de todo el rodeo, se recomienda hacerlo en las vacas que se encuentren en la mitad de la embretada.
• Si encontramos al menos una vaca muy renga en un rodeo, esto nos infiere que el tambo tendrá una prevalencia de 25% o mas de vacas rengas.

Conclusiones

La puntuación de locomoción es una herramientas barata, no invasiva y fácil de aplicar en condiciones de campo.
Una puntuación de locomoción superior a 1 no es indicativa de por qué se ve afectada la marcha de la vaca, simplemente demuestra que existe un problema.
El conocimiento de los tamberos en la detección de la cojera tiene que ser entrenado de forma continua.
Es muy importante la inclusión del monitoreo de la salud de las pezuñas en la rutina de las prácticas de manejo de la salud del rodeo.

Tabla N° 1.
Puntuación de cojera Descripción Postura Marcha Acción
1 Normal Camina de manera uniforme Normal No se requiere acción
2 Apenas renga Arqueada mientras camina pero no estando de pie Normal No se requiere acción
3 Moderadamente renga Mantiene una postura arqueada hacia atrás caminando y de pie Anormal con pasos cortos Se requiere una acción menor
4 Renga Carga de peso reducida en al menos una extremidad Anormal, favoreciendo un miembro Requiere acción
5 Muy renga Se niega a soportar peso en una extremidad Anormal Requiere acción

Compartimos un resumen del habitual reporte sobre la actividad de esta enfermedad en nuestro país: la estadística histórica y los resultados del año pasado.

Dr. Ramón P. Noseda
*OMS-WHO-CSR/C8-370-37
rnoseda@laboratorioazul.com.ar

Luego de 41 años de evaluación sobre la temática, reiteramos que para controlar el carbunclo rural “solo es necesario constancia de vacunar los animales susceptibles y eliminar eficientemente los cadáveres de los bovinos muertos súbitamente”. Estas dos tareas sanitarias darán resultados alentadores para el control de esta zoonosis endémica de este país ganadero.
Al realizar el análisis de los resultados alcanzados durante el año 2018, se continúan observando aislamientos de Bacillus anthracis en puntos de monitoreo sistematizados, demostrando la endemicidad de la enfermedad en Buenos Aires y La Pampa, todos ellos causados por falta de vacunación.
Se pretende una oportuna respuesta de la autoridad sanitaria nacional (Senasa) y de los organismos provinciales, exigiendo la fehaciente vacunación obligatoria por Ley, junto a la oportuna intervención de los focos de carbunclo denunciados, siendo estas las herramientas preventivas y de protección a los bienes jurídicos: salud humana y de los bovinos, como fuente de producción en un país ganadero.

Con el valor de un novillo que se muera por carbunclo se pueden vacunar el equivalente a otros 6.000 animales.

Datos clave 2018

Si bien los interesados pueden solicitar el Informe Completo Sobre Carbunclo Rural en Argentina 2018 vía redaccion@motivar.com.ar, a continuación, compartimos un resumen de su información más destacada.
En ese sentido, vale decir que no se logró mantener sin focos el Área de Evaluación (1977-2018), debido al brote denunciado durante el verano en Laprida, empaño el 0 brote obtenido en 2017.
Asimismo, la distribución porcentual 1977-2018 se mantiene en un promedio del 10% de Bacillus anthracis en los bovinos muertos súbitamente, observándose para el año 2018, una diferencia auspiciosa de 11 puntos porcentuales menos. Vale decir que la Zona de Alerta y Respuesta Partido de Azul (2004-2018) continua sin presentar Brotes de Carbunclo bovinos ni personas enfermas desde el 2013. Desde su inicio a la fecha se vacunaron simultáneamente con vacunas de Aftosa y Carbunclo a 2.384.598 bovinos.

Producción de vacuna anticarbunclosa

Fueron 8 los laboratorios veterinarios que produjeron 21.504.090 millones de dosis, evidenciando un auspicioso aumento respecto de 2017 (+2.467.675 dosis). Esta producción está en consonancia con el aumento de vacunaciones. La Resolución Senasa 705 de 1981 fija las normas a seguir para la elaboración, control y aplicación de la vacuna anticarbunclosa cepa Sterne 34F2 basada en normas internacionales. La cepa vacunal Sterne es una vacuna “viva” esporulada, no capsulada, efectiva y económica, desde 1951 está probada su eficacia en la Argentina.
Con el valor de un novillo que se muera por carbunclo se pueden vacunar 6.000 animales.
Es una de las vacunas más económicas y eficientes del mercado veterinario.

Vacunación obligatoria de bovinos

Se evaluaron 3 áreas de vacunación anticarbunclosa obligatorias:
Buenos Aires (Ley N°:6703/61-Resolucion-MAA: Nº:115/14): Su stock bovino fue de 19.200.000 ejemplares; la población susceptible de 13.271.403, de los cuales fueron vacunados 10.261.784 (77%), números que demuestran una consolidación de la vacunación obligatoria.
Santa Fe (Resolución N°:1007/14): El stock fue de 6.204.694 bovinos, siendo su población susceptibles de 4.697.505 ejemplares, de los cuales fueron vacunados 4.368.679 (93%), demostrando un año más su vocación y compromiso de Organismos Oficiales y Privados de prevenir las zoonosis en esta Provincia.
Azul, Buenos Aires (Decreto N°:661-2004): Su stock bovino fue de 635.000; su población susceptibles fue de 390.000 bovinos, de los cuales fueron vacunados 384.906 (98%), un singular logro de los veterinarios del partido de Azul.

JULIO CAIONE Y SU VISIÓN SOBRE LO OCURRIDO EN CASARES, BUENOS AIRES

“Se pueden evitar los brotes vacunando al rodeo”

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

 

Atento. Julio Caione.

En la tradicional estancia La Dorita, de la familia Biolcati, un brote de carbunclo despertó alarmas en Carlos Casares, Buenos Aires. Si bien, un segundo foco se desató dos semanas más tarde, sobre un rodeo de cría a solo 3.000 metros del primer campo, lo que más llamó la atención fue un ida y vuelta que se generó en las redes sociales, entre colegas periodistas, asesores y productores sobre el accionar del Senasa y los veterinarios ante la reaparición de esta enfermedad tras 11 años en la zona. Para analizar los alcances de la enfermedad y las herramientas para prevenirla, MOTIVAR dialogó con el Dr. Julio Caione, director del Laboratorio 9 de Julio, a cargo de analizar las muestras obtenidas en estos focos de febrero y marzo.
“Si bien es una enfermedad de difícil erradicación, se pueden evitar los focos de carbunclo con una correcta prevención a partir de la vacunación del rodeo”, comienza el Dr. Caione. Y sigue: “En nuestra zona, los suelos agrícolas hacen pensar que no puede existir esta problemática, pero lo cierto es que hay suelos bajos, alcalinos, que propician la enfermedad. Esto, sumado a las lluvias ace que las esporas y la bacteria se diseminen”, explicó.
Según la información aportada por el portal Bichos de Campo, el predio de la familia Biolcati tiene un stock de unos 8.000 bovinos y se determinó que había un lote de 677 animales sin vacunar contra esta zoonosis. Asimismo, “El Billar”, un campo relativamente chico, perdió casi 45 cabezas sobre un rodeo de 500 tras un brote en marzo.
La falta de vacunación fue clave en lo ocurrido.
“Hacía tanto tiempo que no se presentaba la enfermedad que los síntomas pudieron confundir a los veterinarios”, reconoce Julio Caione y sigue: “La polémica se generó por el tiempo que se tardó en dar aviso del primer caso, pero hay que contemplar que su aparición resultó novedosa tras más de una década sin la problemática en la zona”.
A su vez y para evitar que esta situación se repita, Caione sostiene que, hay que tomar recaudos al manipular cadáveres producto de muerte súbita. “Lo ideal es que los peones no toquen el animal y den aviso a los veterinarios”, señala y a la hora de hacer un diagnóstico destaca: “si bien las muertes por goteo dificultan su detección porque se confunde con otras causas, hay que prestar atención a los animales hinchados que eliminan sangre por los orificios naturales”, resalta el director del Laboratorio 9 de Julio. “El manual de procedimiento del Ministerio de Agroindustria de Buenos Aires establece una vacunación obligatoria anual entre mayo y diciembre a todos los animales de más de 8 meses. Aquellos que no hayan vacunado, no recibirán la guía correspondiente para su comercialización”, cierra Caione.

Enrique Trabattoni describe las recientes inversiones realizadas por la empresa, analiza su modelo de negocio y asegura: “Este es un buen año para solucionar las distorsiones de precios en el segmento de la ganadería”

Luciano Aba
@aba_luciano
luciano@motivar.com.ar

 

Trabattoni. “Hoy el foco del negocio es la satisfacción del cliente”.

En la búsqueda por seguir difundiendo la visión de las personas y empresas que forman parte del sector veterinario en Argentina, MOTIVAR visitó Esperanza Distribuciones, en Santa Fe, donde tuvimos la posibilidad de dialogar con uno de sus socios y actual gerente, el médico veterinario Enrique Trabattoni.
“Somos los mismos tres socios los que seguimos al frente de la firma desde 1986, posicionándonos fuertemente en cuatro unidades de negocios: medicamentos veterinarios (fármacos y vacunas) para grandes y pequeños animales; alimentos balanceados para mascotas (representación exclusiva de Purina en el Centro y Norte de Santa Fe) y nuestro Laboratorio de Análisis, integrante de la Red oficial del Senasa”, explicó Trabattoni.
Interesante fue recorrer los 3.000 metros cuadrados (cubiertos) con los que cuenta la distribuidora en la ciudad de Esperanza, los cuales se suman a otros tres depósitos en Reconquista, Rosario y Córdoba, desde donde se abastecen más de 2.400 veterinarias de Santa Fe, Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Chaco, Formosa, Córdoba, Santiago, Tucumán y Salta.
Con 2.800 ítems disponibles y a razón de 450 envíos diarios, Esperanza Distribuciones apostó en el año 2017 por una serie de transformaciones internas que le permitieran asegurar la sustentabilidad de un negocio del que viven 64 familias.
“Incorporamos asesoramiento externo en distintas áreas, el cual se sumó a una serie de actualizaciones edilicias, de equipamientos y tecnologías, entre las que se destaca la inversión en un nuevo software de gestión que nos permite organizar, medir y mejorar contantemente la operatoria”, explicó Trabattoni. Y agregó: “El foco del negocio pasa por la satisfacción del cliente, ofreciendo una paleta amplia de productos que lleguen en tiempo y forma y sin errores. ¿El desafío? Reeducarnos, todos, en temas financieros y de cobranza”.

Al servicio del negocio

Dentro de las mejoras introducidas por Esperanza Distribuciones en su servicio a las veterinarias, se destaca la incorporación de Tablets por parte de los vendedores, en las cuales se cuenta con un ágil motor de búsqueda para navegar un catálogo con 2.800 productos.
“Este esquema nos permite cerrar la venta e imprimir la factura en nuestra administración central para que le llegue al cliente en el momento vía e-mail. Asimismo, el sistema permite realizar cobranzas e imprimir el recibo automáticamente por medio de impresoras térmicas portátiles”, explicó Trabattoni. Y reforzó: “Llevar mercadería con frecuencia semanal y no cometer errores en los envíos es todo un desafío”.

Un cambio de alto impacto

Todas estas acciones se pusieron en marcha el 1° de agosto de 2018, semanas después de la última gran devaluación de la moneda argentina y en el medio de una serie de contratiempos financieros propios del sector, que derivó en una marcada distorsión de precios en el mercado, (costo de última compra Vs costo de reposición) a lo que se sumó el sobre stock de medicamentos en la cadena de distribución.
“El año pasado caímos un 5%. Con una inflación del 43% promedio en el precio de los medicamentos veterinarios, nuestra empresa creció un 38% respecto de su facturación en 2017”, señaló Trabattoni. Y describió: “Esta realidad nos llevó a caer en el mes de septiembre hasta un 32% en unidades vendidas. Gracias a los cambios implementados en nuestra empresa, pudimos sostener el mismo nivel de cumplimiento con proveedores y clientes. Luego el mercado se empezó a reacomodar: se licuaron los stocks y ya en enero, febrero y marzo, volvimos a crecer inclusivo por sobre los estimados”, aseguró el profesional para luego adelantar su visión de cara a lo que resta de 2019. “Nos planteamos un 35% de inflación en los productos y un crecimiento no mayor al 3% en unidades”.

Modelo de negocios

“Percibo que en el canal comercial de productos veterinarios destinados a la ganadería conviven dos modelos. Uno, que absorbe el 70% del mercado de fármacos y biológicos y que está en manos de grandes proveedores agropecuarios. El otro, del cual participa Esperanza Distribuciones, se focaliza en la distribución al canal veterinario (30% del negocio)”, repasó Trabattoni en diálogo con MOTIVAR para luego avanzar: “Si los laboratorios logran normalizar el precio en los consumidores finales (productores), dándole más utilidad neta a los veterinarios, se podría alcanzar una relación más cercana al 60 – 40 entre los dos esquemas comerciales, lo cual impactaría positivamente en el resultado global del negocio. Este es un muy buen año para corregir las distorsiones de precios. La generación de demanda hay que reactivarla a través del veterinario”.
Más allá de esto y dejando en claro que “el canal veterinario compra productos caros y de calidad”, Trabattoni reforzó también la importancia de que sean los profesionales quienes recomienden y comercialicen en mayor volumen las vacunas para bovinos: “Estoy convencido que hoy ni siquiera el 10% de este mercado pasa por el profesional. ¿Quién receta las vacunas? Este sería sin dudas un mayor incentivo para que los veterinarios entren en los campos”, explicó.
Ya refiriéndose específicamente al negocio de medicamentos para mascotas (25% de la facturación de la empresa), destacó un crecimiento de Esperanza Distribuciones, por sobre la media de un mercado que vio caer unidades no solo en la parte de medicamentos, sino principalmente en el caso de los alimentos balanceados.
“En las grandes ciudades, el sector hoy compite contra el pago de los servicios (luz, gas, etc) por parte de las personas”, aseguró Trabattoni. Y completó: “Más allá de esto, vemos que siguen firmes las tradicionales vacunas y comprimidos antiparasitarios que lideran el mercado específicamente orientado a los perros cachorros. También vemos un avance en todo lo que tiene que ver con los animales gerontes (viejos) y una cada vez mayor participación de productos específicos para los felinos”.
¿Quién genera la demanda?
“Al visitar 10 clientes por día, con 2.800 ítems, queda claro que no somos nosotros quienes podemos generar demanda en el punto de venta”. Así de contundente fue Trabattoni al analizar un tema sobre el cual mucho se ha discutido en el rubro.
“Si no van los laboratorios, nosotros reponemos lo que el mercado pide. Funciona así”, sostiene quien vuelve a destacar el avance en el servicio de la distribuidora, permitiéndole a sus vendedores ganar tiempo en esos “15 a 20 minutos” que tienen cara a cara con los veterinarios.

Depósito. Allí se almacenan más de 2.800 ítems distintos.

Diagnóstico. El Laboratorio forma parte de la Red Oficial Senasa.

Limitantes y desafíos

Si bien el empresario destaca que la realidad de Esperanza Distribuciones es sólida, sin deudas y con un stock equilibrado, las 450 facturas diarias (promedio de 7 ítems cada una), plantean todo un desafío. Sobre todo, cuando el 60% de los packaging que almacena en sus depósitos no cuenta con códigos de barra.
“Si no tenemos cargados estos datos, debemos hacer el doble de trabajo”, explicó el profesional, para luego adelantar que ya incorporó la maquinaria específica para imprimir estos códigos de barra a nivel interno y trasladar el costo operativo de la acción a los laboratorios proveedores. “De otra manera, es imposible avanzar en materia de trazabilidad y el controles”, dijo.
Esperanza Distribuciones, también avanza en el mundo digital, tanto desde su página web www.esperanzadistri.com.ar, donde se instalará un acceso para que los veterinarios puedan realizar Pre-Compras; hasta las redes sociales que tomaron un nuevo impulso luego que la empresa tomara la representación de los termos Stanley para su área de incumbencia dentro del canal estrictamente veterinario.
“Nuestro modelo de negocios tiene un tiempo todavía, pero la tecnología y el foco en la comunicación han comenzado a jugar un papel importante en los objetivos a futuro”, concluyó Trabattoni.

Desde la Estación Experimental de INTA Mercedes comparten información estratégica sobre la actividad ganadera en una provincia que ocupa el cuarto lugar nacional en materia de stock bovino.

Lic. Adm. Agr. Mariana Calvi
EEA INTA Mercedes

La ganadería en la provincia de Corrientes participa con un 33% del Producto Bruto Geográfico en el sector primario, promedio de 1993 a 2017 (DEyC), y ocupa todo el territorio provincial, constituyéndose en la actividad económica más difundida en el interior, distribuida entre productores de diferente tamaño.
Con respecto a la ganadería bovina, el stock provincial ocupó el tercer puesto a nivel nacional entre los años 2010 y 2016, siendo cuarto en la actualidad debido a que no pudo revertir la baja de su stock (según Senasa).
La actividad principal es la cría, a pesar de que en los años 2009 y 2010 la recría y el engorde habían ocupado un lugar importante.
Comprendiendo la importancia de estos temas es que, en esta oportunidad, se presenta un breve análisis de la estadística ganadera a partir de datos oficiales disponibles.
A lo largo de los distintos cuadros que se muestran en el informe completo del INTA (puede solicitarse vía redaccion@motivar.com.ar), puede observarse la disminución tanto del número de cabezas bovinas, como de la cantidad de establecimientos agropecuarios en la provincia de Corrientes en la serie de años estudiada. Por otro lado, se mantiene la característica de que la mayor población de productores son los más pequeños, mientras que la mayor cantidad de bovinos pertenece a los estratos más grandes. Del Cuadro N° 1 se desprende el porcentaje promedio provincial de destete (sumatoria de terneros y terneras / 87% de vacas), el cual se ha mantenido en el orden del 64%.

Categoría por categoría

En una serie más larga de tiempo, se observa que la categoría vaca (incluye vientres y vacas invernada) y vaquillona (contempla vaquillonas de diferentes edades en recría para reposición de vientres) se mantienen relativamente constantes, aspecto no menor para los establecimientos de cría. Por otro lado, con la caída del stock de novillos y novillitos, se afianzó la actividad de cría como principal orientación productiva de los campos de Corrientes.
Asimismo, en el Cuadro N° 2 se presenta la información sobre la carga animal por región de Corrientes, considerando la superficie ganadera (Kurtz y otros, 2015). Se utilizaron los datos de stock bovino, ovino y equino de 2017, porque se encontraban discriminados por departamento para poder realizar los cálculos.
Como puede observarse, los niveles de carga son elevados para las condiciones de campo natural de la ganadería correntina (Barbera y otros, 2018).

El porcentaje promedio provincial de destete (sumatoria de terneros y terneras / 87% de vacas), se ha mantenido en el orden del 64%.

La carga promedio de 0,77 EV/ha está compuesta por 0,68, 0,03 y 0,06 EV/ha bovinos, ovinos y equinos respectivamente.
La carga animal en Corrientes es aún más alta, si consideramos el pastoreo de otras especies existentes en la provincia, como son los caprinos y bubalinos con 54.933 y 39.159 cabezas respectivamente.
Otro aspecto es la diferencia de carga entre regiones, lo cual está muy relacionado a la productividad de los pastizales (Pizzio y otros, 1998).
Tal es así, que la carga bovina va desde 0,47 EV/ha en el Noreste con campos de malezal, hasta 0,87 EV/ha en la región central de lomadas arenosas.
A su vez, se observa que el ovino se concentra en la región centro sur (0,06 EV/ha), mientras que el equino tiene mayor presencia en las regiones noroeste y central (0,09 EV/ha), aunque el equino cercano a la Capital puede estar sobredimensionado por razones deportivas.
Por otro lado, como la carga bovina está más asociada al tamaño de los establecimientos que a la calidad del pastizal (Pizzio, 2013), las regiones central y noroeste tienen en promedio un 66% de productores minifundistas que se caracterizan por tener una carga más alta. Mientras tanto, las regiones noreste y centro sur tienen la mayor proporción de productores familiares capitalizados y empresariales (promedio 11%), que se identifican con un sistema más extensivo.

Cuadro 1. Stock bovino por categoría de los últimos 4 años en Corrientes.
Vaca Vaquillona Nov+Nto Tro+Tra Toro+Tto Buey Total
2015 2,348,978 821,800 703,371 1,075,320 124,587 417 5,074,473
2016 2,310,485 798,958 675,071 1,101,554 121,768 79 5,007,915
2017 2,215,736 775,561 607,897 1,019,810 115,034 1,099 4,735,137
2018 2,211,264 757,074 553,755 1,029,521 116,069 2,484 4,670,167
Fuente: Senasa
Cuadro 2. Superficie, stock y carga por región del año 2017 en Corrientes.
Superficie ganadera Bovinos Ovinos Equinos Carga animal
Ha Cab EV/ha Cab EV/ha Cab EV/ha EV/ha
Noroeste 690,148 512,999 0.61 55,607 0.01 48,101 0.08 0.71
Central 1,377,635 1,472,144 0.87 150,220 0.02 105,689 0.09 0.98
Noreste 1,480,347 845,245 0.47 81,982 0.01 55,420 0.04 0.53
Centrosur 2,192,053 1,904,749 0.71 816,538 0.06 100,740 0.06 0.82
Total 5,740,183 4,735,137 0.68 1,104,347 0.03 309,950 0.06 0.77
Fuente: Elaboración propia en base a datos del SENASA.
Carga animal: sumatoria de bovinos, ovinos y equinos en EV / superficie ganadera.
Regiones: NOROESTE Corrientes, San Cosme, Itatí, San Luís del Palmar, Empedrado, Berón de
Astrada y General Paz , CENTRAL San Miguel, Concepción, Saladas, Mburucuyá, Bella Vista, San
Roque, Lavalle, Goy a y Esquina, NORESTE Santo Tomé, Ituzain gó, General Alvear y San Martín y
CENTROSUR Mercedes, Paso de los Libres, Sauce, Curuzú Cuatiá y Monte Caseros.

La trazabilidad de la cadena bovina se presenta como una necesidad imperiosa para garantizar no solo alimentos seguros, sino también preservar el medio ambiente entre otras exigencias.

Roberto Guercetti
CEO de Conecar

Clave. El sector ganadero produce alimentos.

 

La reflexión sobre la próxima ganadería, que por ser conceptual involucra a toda la cadena, demanda considerar un tema clave: la inocuidad alimentaria.
En consonancia con la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), además de ser un derecho para los consumidores de todo el mundo el saber que los alimentos que consumen son seguros y de calidad, inocuidad es también una exigencia que no se negocia a la hora de producir y comercializar, sobre todo para mercados internacionales.
Argentina es por esencia productor agropecuario; es decir que tiene la oportunidad de satisfacer una de las grandes demandas del mercado internacional y la responsabilidad de brindar al mundo alimentos seguros y de calidad.
El debate sobre inocuidad alimentaria que tuvo su instancia internacional durante el mes de abril de 2019 en el Foro internacional FAO / OMS / OMC sobre inocuidad alimentaria y comercio, se suma al concepto de una sola salud, desarrollado en la nota anterior (“Sanidad animal, una decisión inteligente”). En la misma resaltamos que la tendencia lleva a interrelacionar todos los aspectos que puedan impactar en la salud humana.
Pero decirlo y proclamarlo no es suficiente. Se necesitan hechos que respalden las palabras. En este sentido, la trazabilidad y certificaciones juegan un rol elemental para acceder a mercados internacionales.
La certificación de normas, sin duda posiciona a empresas agroalimentarias para jugar en primera, porque debemos recuperar la confianza de los mercados internacionales, lo cual lograremos haciendo las cosas bien durante un período lógico y sostenido en el tiempo.
La próxima ganadería deberá ser oficialmente trazada, en virtud de garantizar inocuidad, bienestar animal, preservación del medio ambiente, entre otras exigencias.
De acuerdo con el Senasa, la trazabilidad es “la relación ininterrumpida del animal desde su nacimiento hasta los productos derivados de la faena de ese animal, comercializados y puestos a disposición del consumidor. Es la posibilidad de reencontrar esos datos, los antecedentes, la locación de una entidad, mediante identificaciones registradas”. De aquí se desprende que la integración de los actores de la cadena es clave y el trabajo de cada uno está estrechamente interrelacionado con las acciones de los otros eslabones. Luego del feedlot, por ejemplo, el papel del frigorífico es crucial.
Oficializar la trazabilidad en la ganadería bovina en Argentina debe ser política de Estado en consenso con toda la cadena de ganados y carnes, inclusive involucrando a todos los actores de las actividades complementarias como el agro, laboratorios, transporte y demás. Con el rodeo trazado, la tecnología tiene campo de acción para ser la herramienta clave para lograr la productividad que transforme a la próxima ganadería, logrando obtener cada vez más información para la toma inteligente de decisiones.
A tal fin, trabajar en investigación y desarrollo es fundamental para la trazabilidad y por consiguiente para la inocuidad.
Un ejemplo de ello es el desarrollo argentino de las jeringas inteligentes, una herramienta innovadora capaz de enviar información a una PC, o a un dispositivo móvil que mediante un software aplicado, llevando el control de cada vacunación en los animales identificados con caravana electrónica. Este es solo un caso del concepto macro: la tecnología sirve de plataforma para alcanzar el concepto de “una salud” que incluye a la seguridad de los alimentos.
Para completar la garantía total de la inocuidad de los alimentos, al trabajo mancomunado de los actores de la cadena, es necesario también el rol del estado en la educación de los consumidores respecto a la manipulación de esos alimentos.
Por más que durante todo el proceso se respeten los protocolos sanitarios y de manejo, si al momento de manipularlo por parte del consumidor se realiza inadecuadamente se pone en riesgo la inocuidad.
Todos los actores públicos y privados debemos involucrarnos, comprometernos y cooperar en este tema que afecta a toda la población.
Lograr alimentos seguros y de calidad es tarea y responsabilidad de todos.

Compartimos información sobre cómo y dónde actuar como profesionales, en favor de lograr el máximo potencial productivo de los animales dentro de la granja, posicionando al intestino como órgano clave para lograrlo.

Eugenio Valette
Médico Veterinario

La salud intestinal es un concepto con diferentes componentes que interactúan de forma continua, bajo un régimen de constante cambio.
Por un lado, está el Microbioma Intestinal (GUT Microbioma) y, por otro, el intestino con sus estructuras anatómicas y células propias, y tercero el componente nutricional. Este patrón dinámico tiene efectos diversos para el cerdo. La pérdida del equilibrio entre ellos se traduce en situaciones que van desde pobres desempeños productivos, hasta casos más complejos, en los que se logra visualizar como enfermedad clínica directamente asociada al complejo de diarreas porcinas, con pérdidas mucho más sensibles. Son las que generalmente se atribuyen a otros sistemas del organismo, como pueden ser la piel o el sistema respiratorio.
El propósito de este artículo es echar luz sobre los aspectos claves para conocer cómo y dónde actuar como profesionales, en favor de mantener en equilibrio la salud intestinal, logrando la máxima expresión del potencial productivo de los animales dentro de la granja. ¿La clave? Posicionar al intestino como órgano clave en la función de defensa y secretoria que son, en general, las menos valoradas.

Importancia de las células del intestino

Las células principales de este órgano son las epiteliales (enterocitos) y debido a ello es que se sostiene que su función primordial es la absorción de nutrientes.
Este concepto está cambiando de un tiempo a esta parte y se puede afirmar hoy, que el intestino es el mayor órgano de defensa de los cerdos, porque a su función de barrera se le suman diferentes procesos que ocurren por la interacción con el (GUT) microbioma intestinal.
Los enterocitos tapizan la luz intestinal a lo largo de toda su longitud.
Por su forma y disposición anatómica, si pudiéramos extenderlas, ocuparían una superficie equivalente a 300m² (Soraci et al. 2010) yendo desde las criptas, hasta el ápice de la vellosidad. La forma replegada aumenta, en muy poco espacio, la superficie para optimizar el contacto y la interacción entre: nutrientes, microbioma e intestino.
Cuando el proceso madurativo concluye, los enterocitos llegan a la luz, presentando en su extremo luminal microvellosidades: el glucocálíx (exudado compuesto por proteínas y carbohidratos).
Posiblemente su función más interesante sea el anclaje de microorganismos a través de receptores presentes en él.
Un rol importante lo tienen las células de Paneth que son las encargadas de fagocitar agentes extraños y secretar citoquinas (sustancias de la inflamación).
Las células caliciformes son las responsables de producir mucus, que es el medio propicio para el desarrollo de los procesos biológicos entre el individuo y el microbioma.
Otras células de vital importancia son las M (membranosas) que cumplen función de Carrier o transportadoras, trabajando en conjunto con el GALT (tejido linfoide asociado al intestino), llevando antígenos para ser procesados por las células del sistema inmune.
El GALT representa el 25% del tejido linfático, se ubican principalmente en las placas de Peyer. En los ganglios linfáticos se alojan: Linfocitos B, Linfocitos T, células plasmáticas productoras de Inmunoglobulina A (la actriz principal de esta película), Ig G e IgM; células presentadoras de antígenos o dendríticas. Por último, tenemos a las células enterocromafines (por su cualidad de tinción en preparados histológicos), que participan en procesos endócrinos fundamentales como el peristaltismo.
Ahora bien, para introducirnos en el GUT microbioma, debemos comprender la importancia de los procesos madurativos de las células intestinales, la colonización de microorganismos y la alimentación de los cerdos.
En un animal de más de 3 semanas los enterocitos demoran aproximadamente 3 días en madurar y migrar desde la cripta hacia el ápice de la vellosidad. Pero en un lechón lactante, este proceso es más lento y puede tardar hasta 10 días.
Además de la edad del animal, los otros dos factores que componen la salud intestinal juegan un rol clave, ya que esta madurez celular, con funciones plenas dependerá directamente de la colonización y composición del microbioma y a su vez del tipo y cantidad de alimento que ingiera el pequeño cerdo.
¿Por qué nos enfocamos en esta etapa temprana del animal? Porque en muy pocos días, el lechón pasará de alimentarse exclusivamente de la madre, en un ambiente “controlado”, a un alimento con características totalmente diferentes y en un ambiente extraño, sometiendo al individuo a un fuerte estrés, lo que atacará directamente el equilibrio intestinal, exigiendo al animal variar y modular su microambiente intestinal para poder crecer.

¿Qué es el microbioma intestinal (GUT)?

Es un conjunto de microorganismos principalmente compuesto por bacterias (98%), dentro de los cuales predominan los Phylum: Firmicutes y Bacteroidetes (Qin et al., 2010), y los géneros: Clostridium, Escherichia, Prevotella, Ruminococcus, Fusobacterium, Campylobacter, Eubacterium, y Lactobacillus. Es importante resaltar que esta enorme cantidad de agentes no son estables y van variando a lo largo de la vida del cerdo y a su vez dentro de los diferentes sectores del intestino.
El contacto con microorganismos intestinales comienza en el nacimiento.
Durante el pasaje por el canal de parto el lechón va incorporándolos, luego continua en el periparto mediante el contacto con el ambiente, sea confinado o a campo, en su interacción con la madre al momento de la lactación y con sus hermanos por su conducta etológica.
Es sabido que, en la primera parte del estómago y yeyuno, predomina el género Lactobacillus, debido a sus condiciones de pH y a los primeros alimentos (calostro y leche). Mientras más progresamos tanto en la vida del cerdo, como en el tracto predominan microorganismos anaerobios. Se cree que los movimientos peristálticos que ocurren con mayor frecuencia en el íleon, impiden la adherencia fuerte y prolongada de ciertas comunidades, mientras que en el último tramo intestinal predominan procesos fermentativos, los cuales son llevados a cabo por bacterias afines.
En un estudio reciente realizado en cerdos de engorde, se observaron que 12 de las 13 especies que tenían mayores abundancias en el yeyuno y el íleon pertenecen a Clostridium, mientras que las bacterias halladas en el ciego se han asociado con la fermentación de la fibra y la producción de butirato, como Ruminococcus spp., Faecalibacterium prausnitzii y Butyrivibrio fibrisolvens (Hiu Yang et al. 2016).
Diferentes estudios muestran la relación entre los distintos grupos de bacterias, el desempeño del animal y la cantidad de IgA. Por ejemplo, en un artículo publicado por el INRA en Francia (equivalente al INTA de Argentina) quedó demostrado que el cluster de Ruminococcaceae (familia Clostridios) mejoraba el desempeño de los lechones post destete; en oposición a esto el cluster Prevotella generaba perjuicios, asociado a un aumento de la IgA.
Otro estudio reciente reveló las diferentes distribuciones y composiciones a lo largo de los tres sectores más importantes del intestino: Ileon, ciego y colon. Esto es fundamental para entender la complejidad que presenta el manejo de la salud intestinal y su impacto directo en el desempeño de los animales, productivamente hablando.
Esto se basa en que el microbioma, tiene funciones en la modulación de la respuesta inmune, ya que regulan la expresión de ciertos receptores que favorecen la permeabilidad intestinal, secreción de citoquinas y hasta la resistencia a la insulina.

Factores de riesgo que regulan la salud intestinal

El principal factor es el estrés del animal. Siempre que un ser vivo esté sometido a estrés, aumentarán los problemas productivos. Pero yendo estrictamente a la regulación del microbioma (quién define la ganancia o la pérdida productiva) deberíamos centrarnos en los siguientes puntos: 1) Manejo del ambiente; 2) Calidad de materias primas; 3) Calidad y cantidad de agua; 4) Manejo cuali y cuantitativo de la nutrición; 5) Enfermedades previas: virales o bacterianas no relacionadas estrictamente al intestino. Ya que todas las mucosas se interrelacionan, esto genera una reacción casi instantánea; y 6) Uso indebido de Antibióticos.
Es clave favorecer la diversidad, la estabilidad y el desarrollo de la microbiota intestinal, junto con la integridad del intestino, estos harán que el animal pueda crecer sano, mejorando los procesos de resistencia antimicrobiana, que tanto afectan las granjas.
A su vez, contemplar el desempeño productivo, medido en Ganancia Diaria de Peso y Conversión Alimenticia.
El costo metabólico de procesos biológicos para deposición de tejidos es mucho más “barato” en términos de energía que para procesos inmunitarios.
Unas de las conclusiones es volver a las bases, enfocarse en las buenas prácticas de manejo. Pero claramente de ahora en más tomar decisiones pensando en el interior de los animales, ya que su exterior es el reflejo de esta interacción Microbioma – Cerdo.
Cómo dice una frase de Hipócrates. “El médico trata, pero la naturaleza sana.”

Atención veterinarios: Un modelo a tener en cuenta

Para entender y caracterizar la comunidad de microorganismos intestinales se utilizan diferentes índices. El más extendido es el Shannon Index (Claude Elwood Shannon (1916 – 2001). Este índice toma en cuenta número de especies y cantidad relativa de individuos de cada especie de la muestra.
Mediante este análisis se logra conocer riqueza y abundancia. Los valores positivos comúnmente varían en 2 y 4. Este índice se basa en la uniformidad, un concepto muy importante para el estudio de la diversidad en ecología de especies. Un punto clave del modelo es que no se ve afectado sensiblemente por el tamaño de la muestra.
En cuanto a su aplicabilidad la gran ventaja de este modelo es que permite estudiar los diferentes efectos del estrés en la diversidad de las comunidades por proveer información compleja basada en la cantidad de especies intervinientes y su uniformidad.

Solicitar bibliografía consultada por el autor, vía redaccion@motivar.com.ar

Dra. Karina Trono de INTA Castelar, Buenos Aires.

 

Facundo Sonatti
facundo@motivar.com.ar

 

Los alcances de la Leucosis Bovina en la industria láctea insumen cuantiosas sumas de dinero. El 90% de las infecciones son asintomáticas, pero lo más grave de esta situación es que el 10% desarrolla tumores linfáticos que resultan siempre fatales. Hasta hoy, no existen herramientas, pero el INTA está trabajando en una solución desde 2008. Ahora, buscará crear una plataforma de expertos regionales para compartir el estado de situación y discutir opciones de acción en el mediano plazo, según nos compartió la Dra. Karina Trono desde el laboratorio de INTA en Castelar, Buenos Aires.

1. ¿Qué es puntualmente la Leucosis Bovina?

Es una enfermedad viral de los bovinos que se encuentra ampliamente presente en el rodeo lechero de la Argentina. El 90% de las infecciones son asintomáticas. Sin embargo, estos animales transmiten “en silencio”.
Lo más grave de esta situación es que el 10% desarrolla tumores linfáticos que resultan siempre fatales. El animal muere por distintas causas colaterales. La más espectacular es el estallido de bazo.

2. ¿Qué impacto tiene en la producción argentina y qué lugar ocupa entre las problemáticas sanitarias?

El ingreso no percibido con cada vaca muerta súbitamente con tumores fue valorizado recientemente en un total de alrededor de US$ 5.000 y esto obedece a que no produce los litros de leche esperados, ni tampoco las terneras de reposición por la salida del ciclo antes de tiempo.
Junto a esto, el costo de los tratamientos automáticos y el refugo adelantado también afectan al productor. En el ámbito de la genética, la comercialización de pajuelas está restringida ya que en los países receptores se aplican normativas que exigen que el donante o el semen se encuentren libres.
Junto a la mastitis subclínica es uno de los flagelos silenciosos del tambo. Recientes encuestas entre veterinarios que atienden los establecimientos reflejan inquietud por esta problemática y la colocan como demanda de una solución a mediano plazo. Si bien otros problemas impactan al sector, reconocen a esta enfermedad como causa encubierta de reducción de productividad.

3. ¿Cómo se puede controlar y cuál es el tratamiento?

No existen herramientas por el momento. Las medidas clásicas son imposibles de instalar debido al alto porcentaje de vacas infectadas en tambo de alta producción. Con 90% o más, la estrategia debería ser la intervención no disruptiva que sin alterar el manejo producto permite reducir el contagio y en forma consecuente la prevalencia. En eso nos encontramos trabajando en INTA desde 2008: diseñando y desarrollando una herramienta factible de aplicar con éxito en nuestro contexto productivo.

4. ¿Cómo deben actuar los veterinarios?

Ante esta situación, lo deseable es que los veterinarios puedan medir el impacto dentro del establecimiento que están asesorando.
Que registren los casi tumorales y conozcan la prevalencia.
Además, pueden discutirlo en foros y círculo de colegas y productores para pensar juntos el camino a seguir y acercarse a nosotros, en INTA, en caso de falta de información o desconocimiento de los alcances que tiene la Leucosis Bovina.
A su vez, vale aclarar que, a pesar de su gravedad, en el sector, no todos conocen la problemática.

5. ¿En qué consiste la propuesta de INTA que estarán presentando en el FONTAGRO?

La demanda de soluciones aumenta año tras año desde el sector productivo y desde el ambiente veterinario.
La idea es crear una plataforma de expertos regionales para compartir el estado de situación y discutir opciones de acción en el mediano plazo. Debido a que la situación es similar en todos los países del continente americano, la idea es unir opiniones de la máxima cantidad de representantes.
Presentamos la iniciativa a FONTAGRO, a través del INTA Castelar, en una versión de fondo semilla para que, en caso favorable, podamos realizar un workshop regional de discusión. Se subieron formalmente 14 instituciones, de Panamá, Costa Rica, Colombia, Uruguay y Argentina. De nuestro país participan formalmente, además de INTA, Senasa, la Secretaría de Gobierno de Agroindustria, el Ministerio de Agricultura de Córdoba, el Ministerio de Producción de Santa Fe y las universidades de Río Cuarto y Villa María.

6. ¿Cuáles son las expectativas?

Discutir opciones en una mesa conjunta y salir en búsqueda de socios del sector productivo es el principal objetivo que tenemos de cara a futuro.
La idea es proponer acciones de profilaxis y entre ellas nuestra herramienta en desarrollo desde 2008 que consiste en el uso de una cepa atenuada para frenar la infección de campo y la aparición de tumores.
Deseamos que el conocimiento de la enfermedad se expanda a todo el sector y comenzar a sensibilizar sobre el impacto. Medir y registrar aparición de tumores.
Fomentar la difusión en círculos específicos como el clúster lechero, las sociedades rurales, asociaciones y colegios veterinarios. Trabajar junto a las autoridades para diseñar políticas y herramientas de prevención accesibles a nuestro sistema productivo. Deben ser hechas a medida para no agregar gasto, sino valor.