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NUEVOS DESAFÍOS EN LA PRODUCCIÓN PORCINA

¿Qué esperar de la Era post Colistina?

¿Cómo se empleaba este fármaco en nuestro país? ¿Qué características tienen los productos alternativos? Compartimos información central para que los médicos veterinarios aborden eficientemente una nueva realidad productiva y sanitaria.

Eugenio Valette
Médico Veterinario

 

Siguiendo la tendencia. La decisión argentina en cuanto a prohibir el uso de colistina en la producción va en línea con lo que ocurre en otros lugares del mundo.

Ante la reciente prohibición del uso, comercialización y caída de registros de Colistina en nuestro país tras publicarse la Resolución 22/2019 del Senasa, se abre una nueva etapa en la producción porcina. El documento que entró en vigor los primeros días del año es el fruto de una encuesta que el organismo sanitario nacional circuló durante 2018 en el sector y que impuso la idea de la prohibición total del fármaco. A su vez, esta normativa está en línea con la sugerencia de la Organización Mundial de la Salud, que -en un comunicado emitido en 2014- colocó a la Colistina dentro de un “grupo crítico” de medicamentos, basándose en que se utiliza para enfermedades de alta resistencia a antibacterianos, también llamadas infecciones intrahospitalarias.
Además, según la FAO, el uso de antimicrobianos en seres humanos y animales lleva a la selección para la resistencia.
Desde la perspectiva de “Una Salud”, la estrecha relación existente entre animales, alimentos, personas y el medio ambiente hace necesaria la adopción de medidas que promuevan un uso más prudente de estos recursos.

¿Qué pasó en el mundo?

La preocupación mundial sobre este tema hizo que desde hace un tiempo se comenzara a producir sin el uso de la Colistina de manera constante, principalmente en Europa. Suecia empezó a mediados de los ´80, luego se fue extendiendo al resto del continente y el mundo.
Actualmente, países como España -que tenía una altísima inclusión del fármaco en las dietas de los animales- lanzó un programa para la reducción voluntaria. Por ejemplo, la media del país ibérico durante 2014 fue de 37 mg/PCU, mientras que la de la UE fue menos de 10mg/PCU.
¿El desafío español? llegar a 5mg/PCU en tres años, tal como sostiene la Agencia de Medicina y dispositivos médicos.
Vale decir que “PCU” es una Unidad de Corrección de la Población. El cálculo es la suma del consumo total de antimicrobianos (en miligramos) durante el periodo estudiado. Esto se divide por el número de animales vivos y sacrificados, por su peso teórico en el momento previsible del tratamiento. Estos pesos están estandarizados: 25 Kg para los lechones, 65 Kg para el cerdo de engorde sacrificado y 240 Kg para las cerdas.

¿Para qué se utiliza la Colistina?

La polimixina E o sulfato de colistina fue descubierta en 1949, por síntesis no ribosomal, a partir de Bacillus polymyxa, subespecie colistinus Koyama (Coria et al.,2011). El consumo mundial estimado para 2019 en producción animal, se estima en 14.210 Tn., con una tasa anual de crecimiento del 4,7%. El mayor consumidor China y su mayor productor, la India.
El sulfato de colistina se usa en producción porcina y avícola para la prevención y control de enfermedades gastrointestinales causadas por bacterias Gram negativas, dentro de las ques son de alta importancia: Salmonella spp y Echerichia coli.
Principalmente esta última -al ser considerada habitante normal de la microbiota- tiene un papel clave desde el nacimiento hasta post destete de cerdos.
En esta última etapa, por la separación física de la madre y sus manejos posteriores, los animales sufren estrés debido a cambios en el ambiente y el alimento.
También influye negativamente en la inmunidad y el reordenamiento social: se agrupan camadas (aunque contemporáneas) de animales en un mismo espacio.

La problemática a resolver

El cambio de alimentación hacia los granos secos exige una muy buena adaptación del sistema digestivo, donde variaciones en el pH promueven el crecimiento desmedido de ciertos microorganismos en perjuicio de otros, dando lugar a un desbalance en composición de la microbiota.
Por eso y ante fallas o cambios en el medio interno, el animal tendrá mayor riesgo de contraer enfermedades asociadas a Bacterias Gram -. Hoy la Colistina se utiliza como promotor de crecimiento (entre 100-120 mg/kg) en los alimentos iniciales; luego del destete y hasta los 12-15kg en promedio. Esta estrategia es para mitigar los efectos antes mencionados.
Estos alimentos tienen una baja cantidad de maíz y de soja, que paulatinamente se van adicionando, mientras el medioambiente intestinal se adapta. La dosis regular se calcula en 100,000 IU/kg en cerdos.
Esta dosis corresponde a 5 mg/kg de peso vivo. Si es administrada en alimento, 20-40 M IU/100g a razón de 5-10Kg por tonelada. El término “promotor de crecimiento” implica la adición en alimento de menores dosis que las terapéuticas. Esta práctica se sustenta en que se obtienen mejoras en los parámetros productivos de los animales, lo cual puede deberse principalmente al efecto benéfico que producen a nivel intestinal en varias formas:
• Favoreciendo el crecimiento en el aparato gastrointestinal de microorganismos que sintetizan nutrientes o inhiben organismos que destruyen nutrientes.
• Inhibiendo el crecimiento de organismos que generan cantidades excesivas de amoniaco y otros tóxicos.
• Mejorando la absorción de nutrientes.
• Mejorando el bienestar animal al reducir el estrés inmunológico y el gasto de nutrientes para producir una respuesta inflamatoria a nivel intestinal debido a los ataques bacterianos.
¿Cómo se vislumbra la nueva realidad? ¿Qué alternativas tenemos?
Sin dudas el manejo del ambiente y el estatus inmunitario de los animales son factores primordiales que determinarán el control de estas enfermedades, pero además podemos utilizar herramientas nutricionales. Citaré algunas de las opciones para mejorar la salud intestinal: es ahí donde reside el éxito de los tratamientos.
El control y uso adecuado de materias primas para alimentar a los animales, es clave para cualquier estrategia de control de enfermedades digestivas.

El consumo mundial estimado para 2019 en producción animal, se estima en 14.210 Tn., con una tasa anual de crecimiento del 4,7% siendo el mayor consumidor China y su mayor productor, la India.

Existen numerosos antibióticos que se utilizan como promotores de crecimiento con muy buenos resultados, pero seguramente a corto plazo se prohibirán, ya que el concepto es dejar de utilizar “promotores de crecimiento”. Los productos alternativos a la Colistina tienen su principal lugar de acción en el lumen del tubo digestivo, principalmente en el intestino, interviniendo en procesos que afectan al microambiente intestinal y modulando el sistema inmune. Por su especificidad se pueden dividir en:
• Mejora la respuesta inmune: Inmunoglobulinas, ácidos grasos polinsaturados, lactoferrina, prebióticos y probióticos.
• Reduce la carga de bacterias patógenas: ácidos orgánicos, aceites esenciales, extractos vegetales, óxido de Zn, antimicrobianos (No prohibidos), bacteriófagos y prebióticos.
• Estimulación de la colonización de microbiota beneficiosa: prebióticos y probióticos
• Estimulación de la función de la digestión: aminoácidos orgánicos, ácidos grasos volátiles, nucleótidos.
Hoy existen distintas alternativas comerciales: algunos ya lo incluyen dentro de su dieta de manera rutinaria, pero otros se agregan por fuera del núcleo mineral vitamínico o de los alimentos terminados.
Es lógico pensar que estos productos, al ser alternativos y controlar a las bacterias por mecanismos que no sean directamente como un antibiótico, podrían llegar a parecer menos efectivos que la propia Colistina. Por eso resulta fundamental poder asegurarnos diferentes métodos de gestión productiva que permitan tener controles para monitorear la salud de los animales.
• Buena calidad de calostro y asegurar un buen calostrado.
• Realizar pesadas en momentos como: destete y final de la recría.
• Controlar el ambiente donde son destetados nuestros lechones: temperatura, humedad y espacio.
• Asegurar una buena ingesta de alimento: cumpliendo los presupuestos de alimento por fase.
• Calidad del agua: como principal elemento vital, debe ser aceptable en cuanto a calidad y cantidad.
Como conclusión, podríamos pensar en que esta nueva etapa va a ser un gran desafío productivo y sanitario. Es así que, los veterinarios debemos pensar estrategias para: diagnosticar, prevenir y tratar a los animales, basados en controles correctos que permitan producir más eficientemente y entendiendo siempre que lo fundamental es lograr animales sanos para que la salud humana no corra ningún riesgo.

¿Qué pasa en la medicina humana?

En el campo de la salud humana, la Colistina comienza a utilizarse en la práctica clínica en la década del ´50. Sin embargo, su uso se discontinuó en forma sistemática con el desarrollo de otros agentes activos sobre bacterias Gram -.
Los últimos años se volvió a utilizar este fármaco para el tratamiento de infecciones graves en pacientes con opciones de tratamiento limitadas. Igualmente, hace pocos años se comprobó un mecanismo de resistencia a la Colistina, por parte de microrganismos, que se creía sólo podían generar resistencia de manera vertical, pero ahora confirmaron estos estudios la capacidad del gen mcr-1 de lograr esta resistencia de modo horizontal, lo cual prendió las alarmas en la medicina humana.

Reportes

En 2015 se comprobó en China, la Resistencia de E coli en cerdos y aves, mediante gen mcr-1 (Liu YY, Wang Y, Walsh TR . 2016)
Resistencia en humanos E coli a Colistina mediante el mismo gen mcr-1. (Rivero C, Chumbita M et al. Hospital Italiano Mendoza 2016).

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